Metodologías

De

Movilización

 

 

 

 

 

 

Este manual es un de los cursos de varios módulos del plan de estudios que lleva a los creyentes de la visualización a través de la delegación, multiplicación, organización, y movilización para lograr la meta de evangelización. 

 

Para informaciones adicionales sobre los cursos escriba a: 

 

 

Harvestime International  Institute

Instituto Internacional Tiempo de Cosecha

3092 Sultana Dr. 

Madera, California 93637, 

USA 

 

 

 

© Harvestime International  Institute

 


CONTENIDO

 

 

 

Cómo Usar Este Manual, 3   

sugerencias Para Estudio De grupo, 3

Introducción, 5

Objetivos del curso, 6

 

                                     

1. ¿Movilización O Manipulación?, 7

2. La Base Bíblica de la Movilización, 16

3. El Fuego de Dios, 22

4. La Gloria de Dios, 37

5. Los Propósitos de la Gloria de Dios, 54

6. Cómo Glorificar a Dios, 61

7. ¡El Arca Está Viniendo!, 72

8. Restaurando el Tabernáculo de David, 81

9. ¡Buscase: Adoradores!, 91

10. Cómo Adorar, 112

11. ¿Qué es Reavivamiento?, 129

12. Los Reavivamientos del Antiguo Testamento, 138

13. Los Principios bíblicos del Reavivamiento, 155

14. El Movilizador, 161

15. Los Movilizados, 168

16. Principios de Penetración, 174

17. Después de Acor, 184

18. Un Cuento De Tres Ciudades, 193

19. La Movilización Basada en los Dones, 199

 

Apéndice, 208

 

Respuestas de la Sección “Prueba Personal” 219


CÓMO USAR ESTE MANUAL

 

EL FORMATO DEL MANUAL

 

Cada lección consiste de: 

 

Objetivos:  Éstas son las metas que usted debe lograr estudiando el capítulo. Léalos antes de empezar la lección. 

 

Versículo Llave: Este versículo da énfasis al concepto principal del capítulo.  Memorícelo. 

 

Contenido del Capítulo:  Estudie cada sección. Use su Biblia para buscar cualquier referencia que no fue imprimada en el manual.   

 

Prueba Personal:  Haga esta prueba después de que usted terminar de  estudiar el capítulo.  Intente contestar las preguntas sin usar su Biblia o este manual.  Cuando usted ha concluido esta prueba, verifique sus respuestas en la sección de las respuestas proporcionada al final del manual.  

 

Para Estudio Adicional:  Esta sección le ayudará a continuar su estudio de la Palabra de Dios, mejorará sus habilidades de estudio, y aplicará lo que usted ha aprendido a su vida y ministerio. 

 

Examen Final:  Si usted esta matriculado en este curso para recibir los créditos e diploma, usted recibió un examen final juntamente con este curso.  En la conclusión de este curso, usted debe completar este examen y debe devolverlo para obtener el grado. 

 

 

MATERIALES ADICIONALES NECESARIOS

 

Usted necesitará solamente de una versión de la Biblia Reina Valera Actualizada. 

 

 

SUGERENCIAS PARA EL ESTUDIO EN GRUPO

 

PRIMERA REUNIÓN

 

Abriendo:  Abra con oración e introducciones.  Conozca y matricule a los estudiantes. 

 

Establezca los Procedimientos Del Grupo: Determine quién conducirá las reuniones, el horario, lugar, y fechas para las sesiones. 

 

Alabanza Y Adoración: Invite la presencia del Espíritu Santo en su sesión de entrenamiento. 

 

Distribuya los Manuales A los Estudiantes: Introduzca el título del manual, formato, y objetivos del curso proporcionados en las primeras páginas del manual. 

 

Haga La Primera Tarea:  Los estudiantes leerán los capítulos determinados y harán la prueba personal para la próxima reunión. El número de capítulos que usted enseñará por sesión dependerá del tamaño del capítulo, contenido, y de las habilidades de su grupo. 

SEGUNDA Y LAS REUNIONES SIGUIENTES

 

Abriendo: Ore. Dé las bienvenidas y matricule a cualquier nuevo estudiante. También dales un manual.  Vea quien está presente o ausente. Tenga un tiempo de alabanza y adoración. 

 

Revisión:  Presente un breve resumen de lo que usted enseñó en la última reunión. 

 

Lección: Discuta cada sección del capítulo usando los TÍTULOS EN LETRAS MAYÚSCULAS Y EN NEGRITO como un esbozo de la enseñanza.  Pida a los estudiantes que hagan preguntas o comentarios sobre lo que ellos han estudiado. Aplique la lección a las vidas y ministerios de sus estudiantes. 

 

Prueba Personal: Repase con los estudiantes la prueba que ellos han completado.  (Nota: Si usted no quiere que los estudiantes tengan el acceso a las respuestas, usted puede quitar las páginas con las respuestas en la parte final de cada manual). 

 

Para Estudio Adicional:  Usted puede hacer estos proyectos en una base individual o en grupo. 

 

Examen Final: Si su grupo está matriculado en este curso para los créditos y Diploma usted recibió un examen final con este curso. Reproduzca una copia para cada estudiante y administre el examen en la conclusión de este curso. 

 

 


MÓDULO: Movilización

CURSO: Metodologías de Movilización

 

 

INTRODUCCIÓN

 

Movilizar significa “poner en un estado de prontitud para el servicio activo, usar las energías de uno para la acción". Una "metodología" es un sistema de "métodos", una manera claramente definida de lograr un plan o visión.

 

Las estrategias mundanas de la motivación enfocan en la manipulación de las personas y otros recursos con el propósito de la codicia y la ganancia egoísta. Para motivar otros, las apelaciones son centradas en cosas que agradan a la carne o que son logradas por la culpa, presión, y fuerza. La movilización difiere, pues ella se conecta con los principios bíblicos y la motivación viene de Dios en lugar de venir del hombre. La movilización es el resultado del toque soberano de Dios en lugar de las apelaciones emocionales baratas a la carne.

 

En este curso usted aprenderá la diferencia entre la movilización y la manipulación. Usted estudiará la base bíblica de la movilización y aprenderá cómo el fuego, la gloria, y la adoración a Dios están envueltos en movilizar el pueblo de Dios. Usted estudiará los principios bíblicos de reavivamiento y aprenderá su importancia en mantener la motivación necesaria para lograr la visión espiritual.

 

Usted también viajará a través del registro bíblico de Josué, mientras aprende cómo él movilizó el pueblo de Dios para tomar la tierra prometida de Canaán. Usted estudiará sobre el tipo de hombre que Dios usa como uno que moviliza otros, y cómo motivar otros del envolvimiento pasivo al activo.

 

Usted también estudiará principios de penetración que pueden aplicarse para penetrar una nación, ciudad, o pueblo para Dios. Usted aprenderá qué hacer después de experimentar un "Valle de Acor" y cómo enfrentar los gigantes espirituales en la tierra.

 

Este curso presenta los métodos (una manera claramente definida) de movilizar a los creyentes (dirigiendo sus habilidades para la acción) para lograr la visión de la cosecha espiritual mundial. Este curso es parte de la serie del Instituto Internacional Tiempo de Cosecha que se diseña para tomar a un creyente que quiere ser usado por Dios y transformar ese deseo en demostración.

 

En el módulo uno del entrenamiento llamado "Visualización", se desafió los estudiantes con la visión de los campos de la cosecha espiritual a que todos los verdaderos creyentes son llamados. En el módulo dos, "Delegación", varios cursos establecieron el fundamento espiritual necesario para tornarse un segador.

 

En el módulo tres, titulado "Multiplicación", se desafió los estudiantes a la reproducción espiritual cuando ellos "multiplican" y comparten lo que ellos han aprendido con otros.

 

El módulo cuatro, titulado “Organización", explica cómo organizar los recursos espirituales que son el resultado de la fase “multiplicación". Luego en el orden está este curso "Movilización", qué presenta los métodos para movilizar las fuerzas espirituales para Dios y explica la aplicación práctica de la visión de Tiempo de Cosecha a las áreas específicas de ministerio.

 

Los cursos de Tiempo de Cosecha que preceden este curso son todos muy importantes. Si usted intenta movilizar sin un fundamento, usted tiene el celo sin entendimiento. Usted no puede movilizar sin personas, lo que hace la importancia de la multiplicación obvia. Si usted intenta movilizar sin la organización, usted tiene acción sin un plan determinado.

 

Muchas veces en el servicio cristiano, nosotros ofrecemos nuestro mejor a Dios y pensamos que eso es suficiente. Nuestro mejor nunca es bastante. La Organización no es bastante. La reproducción espiritual no es bastante. Ni siquiera un fundamento doctrinal bueno no es bastante. Verdad... nosotros debemos ofrecer nuestro el mejor.. Pero entonces nosotros debemos buscar a Dios para agregar Su fuego santo, Su gloria, y renovación espiritual. Nosotros debemos aprender a no confiar en nuestro entrenamiento, experiencia, y organización. Más bien, nosotros debemos confiar en el toque transformador de Dios trabajando a través de nuestras manos. Sólo entonces nosotros, como segadores, seremos movilizados al trabajo de la cosecha.

 

“Y ellos salieron y predicaron en todas partes, actuando con ellos el Señor y confirmando la palabra con las señales que seguían” (Marcos 16.19).

 

“Sea sobre nosotros la gracia de Jehová nuestro Dios. La obra de nuestras manos confirma entre nosotros; sí, confirma la obra de nuestras manos” (Salmo 90:17)

 

 

 

 

OBJETIVOS DEL CURSO

 

Al concluir este curso usted será capaz de:

 

n       Definir movilización.

n       Explicar la diferencia entre la movilización y la manipulación.

n       Explicar las relaciones entre la movilización y la evangelización.

n       Resumir la base bíblica de la movilización.

n       Discutir cada una de las fuerzas espirituales de movilización siguientes:

o        El Fuego de Dios

o        La Gloria de Dios

o        La Adoración a Dios

o        El Reavivamiento de Dios

n       Explicar lo que significa adorar a Dios en espíritu y en verdad.

n       Discutir cómo nosotros debemos rendir culto un Dios.

n       Identificar los principios bíblicos del reavivamiento.

n       Explicar cómo movilizar las personas pasivas.

n       Explicar cómo ocuparse del fracaso.

n       Identificar los principios bíblicos de la penetración revelados en el libro de Josué.

n       Identificar las calidades necesarias para ser uno que moviliza otros.

n       Movilizar su iglesia basándose en los dones espirituales.

 


CAPÍTULO UNO

 

¿MOVILIZACIÓN O MANIPULACIÓN?

 

 

OBJETIVOS:

 

Al concluir este capítulo usted será capaz de:

 

n       Escribir los versículos llaves de memoria.

n       Definir "manipulación”.

n       Definir “movilización”.

n       Explicar las diferencias entre la movilización espiritual y la manipulación.

n       Explicar las diferencias entre una persona pasiva y una movilizada.

n       Resumir las relaciones entre la movilización y la evangelización.

 

VERSÍCULOS LLAVES:

 

“Entonces Jesús los llamó y les dijo: --Sabéis que los gobernantes de los gentiles se enseñorean sobre ellos, y los que son grandes ejercen autoridad sobre ellos. Entre vosotros no será así. Más bien, cualquiera que anhele ser grande entre vosotros será vuestro servidor” (Mateo 20.25-26).

 

 

INTRODUCCIÓN

 

Se ha dicho que “la expansión exitosa de cualquier movimiento está en proporción directa a su habilidad de movilizar e involucrar su número total de miembros en la propagación constante de sus creencias, propósitos, y filosofía”.

 

Si una meta será lograda y una visión cumplida, usted debe actuar. Si usted sólo trabaja con planes y programas, usted tiene una organización. Si usted moviliza as personas, usted tiene un organismo y cada persona en el organismo se vuelve parte de la ejecución de la visión.

 

La movilización exterior es el resultado de la motivación interior. Todos nos motivamos para hacer algo. Una llave importante en el ministerio eficaz es motivar y movilizar el pueblo de Dios para la obra del ministerio.

 

MANIPULACIÓN

 

Las estrategias mundanas de movilización centran en la manipulación de las personas con el propósito de la ganancia egoísta. “Manipular” significa manejar hábilmente, dirigir, o controlar a una persona para lograr propósitos egoístas. Un manipulador se aprovecha de y usa otros como “cosas” para lograr a un fin.

 

En la manipulación, el intento de movilizar las personas se centra en cosas que atraen la carne. Una persona se convence que ciertas acciones suplirán sus propias metas egoístas, necesidades, o deseos. Él crece en la alabanza y atención de otros. Él se esfuerza para alcanzar status y un sentido de pertenecer. La ganancia financiera o material está a menudo envuelta. Éstas son algunas de las motivaciones interiores que lo movilizan a la acción.

La manipulación es basada en la necesidad. El líder ve una necesidad y manipula personas y recursos para satisfacer esa necesidad. Si usted es “motivado por la necesidad”, pronto usted se volverá “controlado por la necesidad”. Las personas lo controlarán y lo manipularán satisfacer sus necesidades personales.

 

Hay básicamente dos tipos de manipulación. Un es la manipulación de “empujón” que usa el miedo como su fuerza. El otro es la motivación del “impulso” que usa el incentivo carnal y premios. Cuando los creyentes tienen que ser empujados o impulsados en el envolvimiento en el trabajo del Reino de Dios, es obvio que algo está equivocado.

 

En la manipulación, se tratan a menudo las personas con parcialidad y a veces los líderes llegan a amenazar, culpar, y obligar para conseguir que las cosas sean hechas. Pero la Biblia advierte a los líderes espirituales para abstenerse de (no usar)...

 

“... Las amenazas; porque sabéis que el mismo Señor de ellos y vuestro está en los cielos, y que no hay distinción de personas delante de él” (Efesios 6:9).

 

En otros términos, usted debe relacionarse con aquellos a quien usted lidera de la misma manera que Dios se relaciona con usted.

 

La "hechicería" se lista en Gálatas 5:20 como una de las obras de la carne. En este pasaje la hechicería no sólo se refiere al trabajo malo hecho por las brujas que son seguidoras de Satanás. También se refiere a la “manipulación” carnal de otras personas para sus propios propósitos y deseos.

 

Jesús enseñó que los creyentes son deben adoptar tales métodos mundanos de conducta y liderazgo:

 

“Entonces Jesús los llamó y les dijo: --Sabéis que los gobernantes de los gentiles se enseñorean sobre ellos, y los que son grandes ejercen autoridad sobre ellos. Entre vosotros no será así. Más bien, cualquiera que anhele ser grande entre vosotros será vuestro servidor” (Mateo 20:25-26).

 

LA MOVILIZACIÓN

 

Los creyentes no deben ser manipulados o manipuladores, pero ellos ciertamente deben ser movilizados. Dios siempre ha movido a través de las personas que fueron motivadas a la acción. A lo largo del registro bíblico, Él llamó las personas para movilizar los recursos físicos, espirituales, y financieros para lograr Sus planes y propósitos.

 

“Movilizar” significa “establecer un estado de prontitud para el servicio activo, usar las energías de uno para la acción”. En términos amplios, la movilización se refiere a cualquier evento por lo cual el pueblo de Dios es despertado y se mueve y crece hasta que él encuentre su lugar de envolvimiento estratégico en la tarea de completar la evangelización mundial.

 

La movilización espiritual difiere de la manipulación porque ella está fundamentada en los principios bíblicos y la motivación se enfoca en Dios en lugar del hombre. No se enfoca en la carne y el ego. No es ningún ministerio orientado por la necesidad, pero es orientado por lo mando de Dios.

 

Por ejemplo, cuando Jesús visitó el estanque de Betesda, había muchas personas allí que eran cojas y enfermas. Pero Jesús sanó sólo a un hombre. Él era orientado por el mando de Dios en lugar de orientado por la necesidad. Esto no significó que Él no tenía compasión por los otros, pero que Él fuera liderado por Dios para ministrar a aquel hombre.

 

Si usted se vuelve orientado por la necesidad en el ministerio, usted pronto se angustiará por las muchas necesidades alrededor de usted. En el futuro, usted se volverá controlado por la necesidad. Las necesidades de las personas controlarán su vida y ministerio. Usted será manipulador por ellas y usted se volverá un manipulador para cumplir las grandes demandas de estas necesidades.

 

Si usted es orientado por el mando de Dios en lugar de orientado por la necesidad, su ministerio será dirigido por Dios en lugar de dirigido por el hombre. Usted se motivará y se movilizará por el poder de Dios en lugar de la manipulación de los hombres y de sus necesidades.

 

EL PASIVO Y LO MOVILIZADO

 

El contrario de ser movilizado es ser “pasivo”. Es importante saber la diferencia entre los dos si usted desea motivar a los creyentes inactivos:

 

UNA PERSONA PASIVA:

 

Ser “pasivo” significa “ser indiferente, inactivo, frío, indiferente, desapasionado, o insensible”. Aquí están algunas razones comunes por qué las personas son pasivas, por qué ellas son inactivos, indiferentes, y no involucradas en la obra del Señor:

 

n       Ellas no están bajo el Señorío de Jesucristo.

n       Ellas no han comprendido el significado de la Gran Comisión.

n       Ellas no conocen su lugar en el Cuerpo de Cristo.

n       Ellas no tienen ninguna meta, visión, y dirección.

n       Les falta sencillez de visión. (Ellas ven tanto para hacer y no tienen ninguna visión clara de su papel, que ellas se descorazonan y no hacen nada.)

n       Ellas son consumidas por los cuidados y envolvimientos del mundo.

n       Ellas tienen miedo que si su buena gana sea usada por otros.

n       Liderazgo autoritario que hace todo para prevenir su envolvimiento. Esto es un ministerio “basado en personalidad” en lugar de un ministerio del Cuerpo que involucra a todos los miembros en la obra del Señor. (El pastor o el líder espiritual no es para hacer el trabajo todo solo. Él es para equipar o movilizar el cuerpo para la obra del ministerio.)

n       Ellas viven en el pasado. La Biblia advierte, “Recuerda la esposa de Lot”. Mirar atrás a los “buenos viejos días” o “cómo las cosas se hicieron antes” previene la acción en el presente.

n       Ellas están caminando en la carne: Cuando una persona camina en la carne, ellas no pueden lograr las metas espirituales. La carne le impide de hacer "lo que usted quiere hacer” (Romanos 7:15). La frustración, división, y los conflictos irresolutos son todos señales que una persona está caminando en la carne. Éstas y conductas similares dejarán las personas inactivas en el Reino de Dios.

n       El pecado impide el flujo de la unción de Dios, Su fuego, gloria, y reavivamiento. Desde que éstas son las fuerzas espirituales que movilizan, un creyente que continúa en el pecado pronto perderá su motivación.

n       Descorazonamiento causa pasividad. Una persona descorazonada tiene una disposición cerrada, tiene una necesidad por el poder, controle, y para conseguir las cosas a su propia manera. Ella evita la responsabilidad personal, culpa otros por los problemas, y quiere vengarse. Ella es inestable y desleal. (Vea la sección “para Estudio Adicional” de esta lección).

n       “Actitud profesional”. Éste es un problema que a menudo torna las personas inactivas en esta época de la iglesia moderna. Esta “actitud profesional” es una que dice “vamos cumplir el contrato”.

 

UN PUEBLO PASIVO:

 

Los individuos pasivos producen a un pueblo pasivo corporativamente. Básicamente, la iglesia pasiva se encaja en la descripción de la iglesia en Sardis en Apocalipsis 3:1. Ellos tienen un “nombre de que viven, pero ellos están muertos." Aquí está una lista para confirmar si una iglesia es pasiva. ¿Cómo su iglesia es medida?

 

n       Los cuidados físicos con el edificio de la iglesia están abajo del promedio y demuestran una actitud de “yo no mi preocupo”.

n       Hay una dependencia pesada sobre el pastor o el personal pago para hacer el trabajo del ministerio.

n       Hay una orientación fuerte al pasado, creyendo que los "buenos viejos días” eran mejores que el tiempo presente.

n       El número de miembros está declinando.

n       Hay muchos miembros inactivos.

n       El enfoque está en la música, niños, y juventud, mientras los adultos permanecen inactivos.

n       La es más importante al hacer decisiones que los pasos de fe.

n       La comunicación entre los miembros, pastor, y personal es pobre.

n       La falta de asistencia revela un nivel bajo de preocupación.

n       No hay fervor evangélico.

n       Los criadores de la política eclesiástica y los miembros agresivos son grandemente de las personas que eran los miembros cuando la congregación empezó o de los “buenos viejos días”.

n       El ministro mira su ministerio como en el pasado en lugar de en el futuro.

n       La congregación se convence que si ellos pueden encontrar a un “súper pastor” para reemplazar su ministro, sus problemas habrán terminado. 

n       El cuerpo gobernante de la congregación (consejo, concilio, etc.) tiende a ver su papel primario como un grupo que detiene el poder para decir lo que no puede hacerse. (En una iglesia activa, el cuerpo gobernante anima la creatividad, innovación, los pasos de fe, y siempre que posible, da en lugar de detener el permiso).

n       Los nuevos planes enfrentan los argumentos de qué “eso no funcionará aquí”. El énfasis está en aprender en lugar de hacer.

n       El miembro típico no puede llamar más de 5 personas en la congregación por el nombre.

n       El pueblo es extraordinariamente crítico sobre lo que está o no está pasando.

n       Los nuevos miembros descubren que es difícil ganar un sentido de pertenecer y sentirse necesario.

 

Todos estos puntos exhiben preocupación, indiferencia, y falta de envolvimiento.

UNA PERSONA MOVILIZADA:

 

Una persona movilizada es prontamente adaptable y sensible a la dirección del Espíritu Santo. Él no está establecido en sus propios caminos egoístas. Él ha preparado su vaso espiritual (su “odre”) para recibir el “vino nuevo” (las nuevas cosas que Dios está haciendo). Una persona movilizada es dependiente de Dios en lugar de ego-dependiente. Ella es motivada espiritualmente en lugar de carnalmente. Ella es entusiasmada sobre la obra de Dios y está envuelta en el Reino de Dios.

 

Una persona movilizada está deseosa de actuar... incluso a tomar riesgos de fe... y toma la responsabilidad por sus acciones. Una persona movilizada es estable, fiel, y en lugar de la venganza en tiempos de crisis, ella busca una solución. Ella es orientada por el mando de Dios en lugar de orientada por la necesidad. Ella no manipula y se aprovecha de otros. Ella es compasiva, amable, y está envuelta en y entusiasmada sobre la obra del Reino.

 

UN PUEBLO MOVILIZADO:

 

Repase las 19 señales de una iglesia pasiva cedidas previamente en esta lección. Piense sobre el contrario de cada una de estas señales. El contrario de cada conducta proporciona la descripción de una iglesia motivada y movilizada.

 

Una iglesia movilizada se renueva espiritualmente. Una iglesia movilizada se motiva, coloca en llamas con amor y compasión por el perdido. Es compuesta de un grupo de personas activamente involucradas en cumplir la Gran Comisión. Tiene una mentalidad de Reino en lugar de una mentalidad sectaria. Es una iglesia adoradora, reavivada y llena de la demostración del poder y gloria de Dios.

 

LAS CALIDADES DE UNO QUE MOVILIZA OTROS

 

Había un científico famoso nombrado Isaac Newton. Él estudió y registró la ley natural del movimiento. La primera ley del movimiento era que...

 

"Un cuerpo en movimiento tiende a permanecer en movimiento y un cuerpo en reposo tiende a permanecer en reposo".

 

Esto espiritualmente también es verdad. Las personas permanecerán indiferentes, insensibles, e inactivas a menos que sean motivadas y movilizadas para el trabajo del Reino.

 

Esto es donde entra el ministerio de alguien que moviliza otros. Un “movilizador” es uno que moviliza otros. Pero para hacer esto él debe primero ser movilizado. Una persona movilizada entonces moviliza a otras por el ejemplo y estímulo en lugar de por fuerza y miedo.

 

Un movilizador se compromete a la tarea específica de la Gran Comisión. Él se concentra en las preocupaciones fuera de si mismo y de sus propias necesidades personales y egoístas. Él no es un hombre organizacional. Él no es un hombre denominacional. Él es un hombre del Reino. Sus propósitos, metas, y objetivos enfocan en el Reino de Dios.

 

Un movilizador equipa otros para la obra del ministerio desafiándolos con la visión espiritual, radicados en los fundamentos de la fe, y desafiándolos a la reproducción espiritual. Él ayuda a las personas a descubrir y liberar su potencial sin sentirse amenazadas por su crecimiento espiritual y desarrollo en el Reino de Dios.

 

Realmente, los líderes espirituales que Dios pone en la iglesia como apóstoles, profetas, evangelistas, pastores, y maestros, todos deben ser movilizadotes. Su propósito es “capacitar a los santos equipar para la obra del ministerio” (Efesios 4:11-12).

 

Un movilizador nunca ve las personas como objetos inanimados que son usados para conseguir algo. Él sabe que la movilización involucra más que decir “haga esto” y levar una persona a hacerlo. Él reconoce que las otras personas fueron creadas en la imagen de Dios y no como "cosas" para ser usadas, incluso en la obra del Reino.

 

Un movilizador es esforzado ante la oposición y tiene una experiencia espiritual profunda. Su vida tiene sido tocada por el poder y gloria de Dios. Él camina en la integridad y mantiene una íntima y personal relación con el Señor.

 

Josué, el hombre escogido por Dios para movilizar Israel para tomar la Tierra Prometida, es uno de los mejores ejemplos de un movilizador. Usted estudiará más sobre él y las calidades de un movilizador en el Capítulo Catorce de este curso.

 

Muchos creyentes están espiritualmente muertos porque ellos tienen hombres muertos que predican a ellos. Ellos son inactivos, desapasionados, insensibles, e indiferentes. Si le falta un corazón ardiente, en aquellos a quien usted lidera también faltará.

 

Una religión desapasionada no apagará el fuego del rabiar del enemigo por nuestro mundo hoy. La manera mejor de luchar contra el fuego es usando el fuego. Como Elías aprendió, la madera no es bastante, el altar no es bastante... ni siquiera nuestros sacrificios no son bastante. ¡Nosotros debemos ser tocados por el fuego de Dios!

 

Números 16:46-48 registra cómo Aarón fue usado por Dios para estar de pie entre el vivo y el muerto, proporcionando un puente de vida. Esto es lo que una persona movilizada hace. Él está de pie entre el muerto (el pasivo) y el viviente (el activo). Él es usado por Dios para movilizar a los creyentes a la acción. Él lleva el incensario llenado del fuego de Dios, encendiendo cada vida que él toca con su llama.

 

Muchas personas están intentando liderar el pueblo de Dios y hacer la obra de Dios con corazones que nunca han sido verdaderamente incendiados o corazones que han perdido su llama. ¿Puede el fuego que puso el arbusto del desierto por el tiempo de Moisés en llamas tocar nuestros corazones hasta que nosotros estemos quemando para Dios? ¿Puede el fuego que Ezequiel vio partir de Israel fase por fase volver a nosotros hoy?

 

LA MOVILIZACIÓN Y LA EVANGELIZACIÓN

 

¿Para qué propósito nosotros estamos movilizando las personas? ¿Por qué nosotros debemos intentar motivar a un pueblo pasivo? ¿Si las personas están cómodas en nuestras congregaciones y iglesias, y sus necesidades están siendo suplidas, por qué avivar las cosas?

 

Nosotros debemos estar interesados en movilizar los recursos espirituales porque es la única manera que la gran cosecha espiritual de nuestro mundo puede segarse. Nosotros estamos movilizando los recursos espirituales con el propósito de la evangelización.

 

Hay una diferencia entre la movilización y otros acercamientos a la evangelización. En la mayoría de los programas evangelísticos, el centro de la atención es el evangelista “dotado” (o a veces en la iglesia moderna en el “profesional”). En este tipo de evangelización, el enfoque está en aumentar el número de oyentes. Si usan anuncios, invitaciones, radio y televisión, y muchos otros medios. Todo posible se hace para ampliar el impacto del ministerio del evangelista.

 

No hay nada de equivocado con estos métodos. Es importante que nosotros desfrutemos plenamente de los hombres dotados conocidos como “evangelistas” que Dios ha puesto en la Iglesia. Pero cumplir el desafío de la gran cosecha espiritual del fin de los tiempos que está sobre nosotros, debemos asumir una “abordaje de movilización” a la evangelización.

 

Un acercamiento de movilización a la evangelización enfoca en todos los creyentes, en lugar de simplemente enfocar aquellos con el don de ministerio específico de evangelización. Él busca multiplicar el número de los convertidos motivando cada una de las personas de Dios para hacer la obra de un evangelista (2 Timoteo 4:5).

 

Este tipo de movilización se hace dentro de la estructura bíblica de la Iglesia. Él se llama “ministerio del cuerpo”, dónde cada persona asume su posición basado en su don espiritual. Entonces el cuerpo entero funciona en unidad para lograr los objetivos globales en armonía con la Gran Comisión. En la movilización para la evangelización, nosotros usamos cada medio legítimo disponible para alcanzar cada nivel de la sociedad, presentando el evangelio entero a todos los hombres.

 

EL TIEMPO PARA LA MOVILIZACIÓN

 

En un ejército natural, se movilizan las tropas en tiempo de la guerra y/o en gran necesidad. Espiritualmente, éste es un tiempo de guerra. Nosotros estamos en la mayor batalla por los corazones, almas, y mentes de hombres y mujeres a lo largo del mundo. Éste es un tiempo de gran necesidad. Nosotros lo vemos cuando nosotros miramos los campos de cosecha espirituales del mundo, preparados para ser segados, pero con pocos obreros trabajando febrilmente debajo del sol. Ahora es el tiempo para la movilización del pueblo de Dios. Cuándo el profeta Miqueas dijo, “¡Reúne ahora tus tropas, ciudad de tropas! ­ ¡El enemigo nos ha sitiado!” (Miqueas 5:1, Traducción del Original).

 

Pero para movilizar, nosotros debemos volver al ministerio ordenado por Dios en lugar del ministerio orientado por la necesidad. Nosotros debemos confiar en Dios en lugar de en nosotros mismos. Organización, cooperación, multiplicación, doctrina... todos éstos son importantes. Pero sólo Dios puede enviar el fuego, la gloria, y el reavivamiento que moviliza a Su pueblo. Como un cuerpo sin respiración y vida, así es el pueblo de Dios que es organizado, unido, y doctrinalmente radicado, pero faltando todavía el soplo de vida del Espíritu Santo.

 

Si usted confía en su educación, usted logrará lo qué la educación puede hacer. Si usted confía en sus habilidades y trabajo duro, usted obtendrá los resultados de su trabajo duro y habilidades. Cuando usted confía solo en los comités, usted puede hacer mucho... pero sólo lo qué los comités son capaces de hacer. ¡Pero cuando usted confía en Dios, usted consigue lo que Dios puede hacer! El esfuerzo humano nunca conseguirá realizar el trabajo. La gran cosecha del fin de los tiempos no puede segarse por los métodos carnales:

 

“¿Tan insensatos sois? Habiendo comenzado en el Espíritu, ¿ahora terminaréis en la carne?” (Gálatas 3:3).

 

Este trabajo no puede lograrse por la manipulación o por el ejército o fuerza humana:

 

“No con ejército, ni con fuerza, sino con mi Espíritu, ha dicho Jehová de los Ejércitos” (Zacarías 4.6).

.

Hace muchos años, Dios dio a un profeta nombrado Zacarías una visión de un candelabro hecho todo de oro. El candelabro transmitía la luz a través de un conducto que recibía aceite que venía de un árbol de olivo viviente. La lámpara quemaba tan pronto el aceite fluía.

 

Usted no puede hacer la obra de Dios sin la unción de Dios siendo canalizada continuamente en su vida. Usted debe atarse al olivo viviente. Para producir una fruta en la rama usted debe unirse a la vid (Juan 15). Ésta es la motivación divina. Ésta es la movilización soberana.

 

Jesús fue tocado por este fuego movilizador del Espíritu Santo (Lucas 4:18). La primera iglesia fue colocada en llamas por el poder del Pentecostés (Hechos  2). David conocía el poder del Espíritu (2 Samuel 23:2). Ezequiel testificó repetidamente a respecto de él. Esdras (Esdras 7:6) y Nehemías (Nehemías 2:18) también sentían las fuerzas de Dios que motivan y movilizan cuando la mano del Señor estaba sobre ellos. El Apóstol Pablo lo conocía (2 Corintios 1:21 22).

 

¡Y usted puede conocerlo también!

 

 

 

 

PRUEBA PERSONAL

 

1. Escriba los Versículos Llaves de memoria.

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2. Defina “manipulación”.

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3. Defina “movilización”.

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4. Explique la diferencia entre la movilización espiritual y la manipulación.

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5. Explique la diferencia entre una persona movilizada y una pasiva.

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6. Resuma la relación entre la movilización y la evangelización.

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(Las respuestas se encuentran al final del último capítulo en este manual.)

PARA ESTUDIO ADICIONAL

 

1. Lea la historia del ejército de David en 1 Samuel 30. Observe cómo estos hombres se encajan a la descripción de una persona descorazonada:

 

“Una persona descorazonada tiene una disposición cerrada, tiene una necesidad por el poder, controle, y para conseguir las cosas a su propia manera. Ella evita la responsabilidad personal, culpa otros por los problemas, y quiere vengarse. Ella es inestable y desleal”.

 

¿Qué David hizo para cambiar la situación? ¿Usted conoce personas descorazonadas? ¿Cómo usted podría animarlas?

 

2. La naturaleza de la motivación humana fue estudiada por un hombre nombrado Abraham Maslow. Él reivindica que para motivar las personas a la acción usted debe apelar a sus necesidades básicas que incluyen lo siguiente:

 

n       Cumplir su potencial.

n       Crecer y desarrollar.

n       Ser creativo.

n       Ser estimado por otros.

n       Tener auto-estima.

n       Pertenecer.

n       Amar.

n       Ser amado.

n       Ser protegido.

n       Sentirse seguro.

n       Sexo.

n       Sed.

n       Hambre.

 

Mientras éstos son importantes a la vida en este mundo, ellos son todos deseos carnales. Las personas que son movilizadas basándose en una apelación a cosas así no permanecerán motivadas mucho tiempo. Cuando sus propias necesidades egoístas no estuvieren satisfaciéndose, ellas se retirarán a la inactividad.

 

Usted no puede movilizar a las personas para los propósitos espirituales basándose en las necesidades carnales. Usted debe movilizarlas para los propósitos espirituales basándose en los principios espirituales.

 


CAPÍTULO DOS

 

LA BASE BÍBLICA DE LA MOVILIZACIÓN

 

 

OBJETIVOS:

 

Al concluir este capítulo usted será capaz de:

 

n       Escribir el versículo llave de memoria.

n       Explicar cómo la movilización es divinamente ordenada.

n       Identificar los términos bíblicos descriptivas que implican en la movilización.

n       Identificar un mandamiento bíblico para la movilización de los creyentes.

n       Explicar cómo la movilización fue practicada en la Iglesia del Nuevo Testamento.

n       Listar los ejemplos del Antiguo Testamento sobre la movilización.

n       Resumir lo que usted aprendió sobre la movilización en la vida de Gedeón.

 

VERSÍCULO LLAVE:

 

“Entonces, los que fueron esparcidos anduvieron anunciando la palabra” (Hechos 8:4).

 

 

INTRODUCCIÓN

 

A lo largo del registro bíblico, Dios trabajó Su plan y cumplió Sus propósitos a través de personas que fueron movilizadas para la acción. Las Escrituras revelan que esa movilización es divinamente ordenada e implicada por los términos descriptivos en el texto bíblico. Se ilustra en el Antiguo Testamento y en la Iglesia del Nuevo Testamento, y es central en el orden dado a los creyentes para cumplir la Gran Comisión.

 

En esta lección usted estudiará la base bíblica de la movilización. Usted también aprenderá la verdad central de la movilización bíblica. Es una cosa cierta que tal movilización no es basada en el reclutamiento de inmensos recursos físicos o financieros. Dios hace cosas poderosas a través de sólo unas personas que son movilizadas a la acción y contestan Su llamado.

 

LA MOVILIZACIÓN ES DIVINAMENTE ORDENADA

 

Lea Efesios 4:11 16. Este pasaje revela que la razón porque el Señor dio los dones especiales de liderazgo a la Iglesia fue con el propósito de equipar (movilizar) las personas para la obra del ministerio. Los apóstoles, profetas, evangelistas, pastores, y maestros son todos para ser “movilizadotes”. Ellos son dones especiales de ministerio ordenados por Dios para equipar (movilizar) los creyentes para la obra del ministerio.

 

El hecho que el Espíritu Santo habita y también dota a cada creyente con dones espirituales confirma que la movilización del Cuerpo entero de Cristo es divinamente ordenado. (Lea Romanos 12:3 8 y 1 Corintios 12:1-31).

 


LA MOVILIZACIÓN ES IMPLÍCITA POR LOS TÉRMINOS DESCRIPTIVOS

 

Los términos descriptivos usados para la Iglesia también implican en la movilización. Romanos 12:3 8 y 1 Corintios 12:1-31 hablan de la Iglesia que funciona como un “cuerpo”, con cada creyente movilizado cumpliendo su propósito singular. El sacerdocio de todos los creyentes descritos en Hebreos 10:19-22, 1 Pedro 2:9, y Apocalipsis 1:6 implica en la movilización de la Iglesia entera para la obra del Reino.

 

LA MOVILIZACIÓN ES CENTRAL A LOS MANDAMIENTOS BÍBLICOS

 

La movilización es central a los mandamientos bíblicos dados a los creyentes. Por ejemplo, las Escrituras declaran claramente que los creyentes fueron creados para hacer buenas obras. (Vea Efesios 2:10, Tito 2:14; 3:8, Santiago 2:17, y 1 Pedro 2:12). Si nosotros debemos lograr éstos, nosotros debemos movilizarnos para actuar.

 

La movilización también es central en el cumplimiento de la Gran Comisión para extender el Evangelio a las naciones del mundo:

 

“Por tanto, id y haced discípulos a todas las naciones, bautizándoles en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, y enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado. Y he aquí, yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo" (Mateo 28:19-20).

 

Id, predique, enseñe, bautice... todas éstas son palabras de acción. Una fuerza movilizada de creyentes es necesaria para cumplir estos órdenes.

 

LA MOVILIZACIÓN ES PRACTICADA EN EL NUEVO TESTAMENTO

 

La Iglesia del Nuevo Testamento era un grupo movilizado de personas. Ellos estaban ministrando periódicamente en el templo y en cada casa (Hechos 5:42). Ellos estaban alabando y adorando a Dios, y el Señor estaba aumentando su número diariamente (Hechos  2:47).

 

Ni siquiera la persecución humedeció su entusiasmo. La persecución produjo el esparcimiento de su número de miembros pero...

 

“Entonces, los que fueron esparcidos anduvieron anunciando la palabra” (Hechos 8:4).

 

La primera iglesia formó equipos de misiones y los envió a otras naciones (Hechos 13:1 3). Ellos ministraron de Jerusalén a Judea, Samaria, y hasta lo último del mundo entonces conocido. Ellos se volvieron literalmente "colocaron el mundo de cabeza para bajo" para Dios (Hechos 17:10, Traducción del Original).

 

LA MOVILIZACIÓN SE ILUSTRA EN EL ANTIGUO TESTAMENTO

 

La movilización también se ilustra en el Antiguo Testamento. Lea sobre cómo Dios movilizó a Su pueblo para...

 

n       El edificio del tabernáculo: Éxodo 35:4 29

n       La conquista de la Tierra Prometida: Josué 1:10 15

n       El edificio del primer templo: 1 Reyes 5:13 18; 1 Crónicas 29:1 9.

n       El edificio del segundo templo: Esdras 1:5 6; 3:8 13; Hageo 1:2 15

n       Reconstruyendo los muros de Jerusalén: Nehemías 2:17 6:15

 

Usted también puede estudiar el registro de las batallas del Antiguo Testamento dónde Dios movilizó a Su pueblo para dominar el poder del enemigo. Un ejemplo excitante es la historia de Gedeón.

 

EL FACTOR GEDEÓN

 

Uno de los grandes principios bíblicos de movilización es que Dios logra grandes cosas a través de sólo unas personas que son movilizadas para Sus propósitos. Nosotros llamaremos esto de “factor Gedeón” de movilización porque se ilustra por la historia de un hombre nombrado Gedeón.

 

Lea Jueces 6:11-24. Cuando el ángel apareció a Gedeón, el hombre no estaba hablando sobre luchar o penetrar en la tierra. Él estaba haciendo simplemente el contrario. Él estaba escondiéndose del enemigo que había entrado en la tierra después de que Israel tenía sembrado su semilla. El enemigo estaba robando la cosecha y Gedeón estaba intentando segar una cosecha limitada en secreto y miedo.

 

Éste es un cuadro de mucho de la actividad de “siega” que se pase en el mundo hoy. Las personas están intentando segar una cosecha espiritual para Dios mientras se encoge en el miedo, escondiéndose del enemigo. Con tal de que nosotros asumamos esta posición defensiva, nuestro “desgranar” del trigo se limitará. Como Israel, nosotros nos “empobreceremos grandemente”.

 

Cuando el ángel habló a Gedeón él se lo dirigió como a un “valiente guerrero”, nosotros podemos imaginar que Gedeón miró al alrededor y dijo a si mismo, “yo no veo a cualquier valiente guerrero”. Él realmente no reconoció que el “Señor estaba con él”

 

Todo lo que Gedeón miraba era la situación aplastante que lo rodeó. Él dijo, “Si Jehová está con nosotros, ¿por qué nos ha sobrevenido todo esto? ¿Dónde están todas sus maravillas que nuestros padres nos han contado?”

 

Cuándo usted echa una mirada a las condiciones de su nación y del mundo alrededor de usted, usted puede cuestionar “Si el Señor está con nosotros, ¿por qué todo esto ha pasado?” Esto es descorazonador. Es angustioso. ¿Dónde está el poder milagroso de Dios?

 

Es en este contexto de miedo y duda que Dios todavía llama los “Gedeónes” de hoy. La verdad del “factor Gedeón” es que Dios llama personas débiles para hacer cosas poderosas. El ángel le dijo a Gedeón, “Vé con esta tu fuerza y libra a Israel de mano de los madianitas. ¿No te envío yo?” La única motivación que nos autorizará a enfrentar los desafíos difíciles de nuestra generación es la promesa que el Señor está con nosotros. Esta promesa de Su presencia se da a aquellos que son movilizados a la acción y responden a Su llamado para ir:

 

“.. Id y haced discípulos a todas las naciones... enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado. Y he aquí, yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo” (Mateo 28.19-20).

 

Gedeón cuestionó el ángel, "¿Cómo yo puedo hacer esto? Mi clan es el más débil y yo soy el menor en mi familia”. Moisés sentía de la misma manera. Así como Jeremías e incluso el Apóstol Pablo. Usted también puede sentirse así. Usted puede sentirse limitado por su posición social, financias, fondo educativo, o habilidades.

 

Pero Dios trabaja a través de personas débiles que son movilizadas para responder a Su llamado:

 

“Pues considerad, hermanos, vuestro llamamiento: No sois muchos sabios según la carne, ni muchos poderosos, ni muchos nobles. Más bien, Dios ha elegido lo necio del mundo para avergonzar a los sabios, y lo débil del mundo Dios ha elegido para avergonzar a lo fuerte. Dios ha elegido lo vil del mundo y lo menospreciado; lo que no es, para deshacer lo que es, a fin de que nadie se jacte delante de Dios” (1 Corintios 1:26-29).

 

La habilidad particular con que Dios dotó Gedeón no sólo era su habilidad para comandar un ejército. Era la capacidad de motivar otros para unirse a él en la tarea. ¡Nosotros sabemos que él tuvo éxito en esto porque 32,000 hombres respondieron a su llamado a las armas!

 

Pero después de que Dios animó Gedeón en sus esfuerzos de reclutamiento, Él demostró que Él trabaja tanto con unos cuanto con muchos. Dios eliminó 22,000 de los luchadores potenciales. Cualquiera que era temeroso fue permitido ir a casa.

 

Dios entonces mandó irse más 9,700 hombres. Aquellos que no estaban interesados y alertas (quién no velaba mientras bebía) también se envió para casa. Esto dejó simplemente 300 hombres... uno por ciento de los voluntarios originales. ¡Imagina cómo Gedeón debe de haber sentido, mientras enfrentaba un ejército de 135,000 hombres! Las desigualdades eran de 450 a uno a favor de los Madianitas. Pero Dios logró grandes cosas a través de estos pocos hombres. Ellos ganaron la batalla con el enemigo. Ellos salvaron el territorio que era legítimamente suyo. Ellos pudieron segar su cosecha.

 

Cuando la fuerte confederación de los Madianitas, Amalequitas, y otros reunieron contra el pueblo de Dios, el Espíritu del Señor invistió Gedeón. La palabra hebrea traducida por "invistió” literalmente significa "vestir”. El poder de Dios se dio a Gedeón en el punto y momento de necesidad... no antes y no después. Usted descubrirá que el mismo es verdad en su vida. El poder movilizador de Dios no lo cubrirá hasta que usted considere Su llamado para ir.

 

El campamento del enemigo invasor se describe como “numerosos como langostas”. Sus camellos eran “incontables, numerosos como la arena que está a la orilla del mar”. Era una inmensa multitud. Gedeón sorprendió al enemigo con explosiones de cornetas y cántaros vacíos con teas encendidas dentro de los cántaros. ¡Probablemente fue el mayor estampido de camello en la historia! La victoria de Gedeón involucró una estrategia buena y la acción cuidadosamente coordinada, organizada, pero fue más que eso. Fue un esfuerzo ordenado y movilizado por el poder de Dios.

 

Usted puede ser una persona débil y temerosa que trabaja con personas débiles y temerosas que son pocas en número. Pero Dios puede darle Su poder así como Él hizo a Gedeón. ¿Usted está bajo en número de hombres, financias, y recursos materiales? Regocíjese... Dios se deleita en hacer grandes cosas a través de los medios naturales limitados... ¡Y cuando Él hace, Él recibirá la gloria!

 

La historia de Gedeón demuestra que un puñado de guerreros, movilizados por el poder de Dios, organizado alrededor de una visión y estrategia común puede tener éxito contra desigualdades aplastantes.

 

PRUEBA PERSONAL

 

 

1. Escriba el Versículo Llave de memoria.

__________________________________________________________________________________________________________________________________________________

_________________________________________________________________________

 

2. ¿Cómo la movilización es divinamente ordenada?

__________________________________________________________________________________________________________________________________________________

 

3. ¿Cuáles son algunos términos bíblicos descriptivos implicando en movilización?

__________________________________________________________________________________________________________________________________________________

_________________________________________________________________________

 

4. Identifique un mandamiento bíblico para la movilización de creyentes.

__________________________________________________________________________________________________________________________________________________

 

5. Explique cómo la movilización era practicada en la Iglesia del Nuevo Testamento.

__________________________________________________________________________________________________________________________________________________

_________________________________________________________________________

 

6. Liste ejemplos del Antiguo Testamento de movilización.

____________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________

 

7. Resuma lo que usted aprendió sobre la movilización en la vida de Gedeón.

__________________________________________________________________________________________________________________________________________________

_________________________________________________________________________

 

(Las respuestas se encuentran al final del último capítulo en este manual.)

 

 

PARA ESTUDIO ADICIONAL

 

Algunas de las parábolas del Nuevo Testamento contadas por Jesús revelan la importancia de la movilización. Estudie las parábolas siguientes:

 

1. Deben movilizarse los creyentes para buscar aquellos que están perdidos en el pecado:

 

n       La parábola de la oveja perdida: Mateo 18:12 14; Lucas 15:4 7

n       La parábola de las monedas perdidas: Lucas 15:8 10

n       La parábola del hijo perdido: Lucas 15:11 32

 


2. Deben movilizarse los creyentes para estar listos para el retorno de Jesús:

         

n       La parábola de los talentos: Mateo 25:14 30; Lucas 19:11 27

n       La parábola del hombre en una jornada: Marcos 13:34 37

n       La parábola de los siervos: Mateo 24:43 51; Lucas 12:39 46

n       La parábola de los siervos vigilantes: Lucas 12:36 38

n       La parábola de las diez vírgenes: Mateo 25:1 12

 

3. Deben movilizarse los creyentes para hacer el trabajo de Dios extendiendo el Evangelio:

 

n       La parábola del sembrador: Mateo 13:3 8; Marcos 4:3 8

n       La parábola de la cizaña y el trigo: Mateo 13:24 30

n       La parábola de la red: Mateo 13:47 50

n       La parábola de la semilla de mostaza: Mateo 13:31 32; Marcos 4:31 32; Lucas 13:19

n       La parábola de los talentos: Mateo 25:14 30; Lucas 19:11 27

n       La parábola de la cosecha: Mateo 9:37 38; Lucas 10:2

 


CAPÍTULO TRES

 

EL FUEGO DE DIOS

 

OBJETIVOS:

 

Al concluir este capítulo usted será capaz de:

 

n       Escribir los versículos llaves de memoria.

n       Discutir los paralelos espirituales del beneficio del fuego natural.

n       Definir “el fuego de Dios”.

n       Resumir lo que Biblia enseña el fuego de Pentecostés.

n       Identificar los propósitos del fuego de Dios.

n       Explicar cómo experimentar el fuego de Dios.

 

VERSÍCULOS LLAVES:

 

“Cuando Salomón terminó de orar, descendió fuego del cielo y consumió el holocausto y los sacrificios, y la gloria de Jehová llenó el templo. Los sacerdotes no pudieron entrar en La casa de Jehová, porque la gloria de Jehová había llenado la casa de Jehová. Todos los hijos de Israel vieron descender el fuego y la gloria de Jehová sobre el templo, y se postraron con el rostro en tierra sobre el pavimento. Y adoraron y dieron gracias a Jehová diciendo: "Porque él es bueno, porque para siempre es su misericordia” (2 Crónicas 7:1 3).

 

 

INTRODUCCIÓN

 

En Capítulo Dos usted examinó la base bíblica de la movilización, aprendió que Dios se mueve a través de personas movilizadas, sean ellas muchas o pocas. Este capítulo es el primero de varios enfocando en los factores espirituales que movilizan el pueblo de Dios. En esta y en las próximas lecciones usted estudiará el fuego de Dios, la gloria de Dios, y la adoración a Dios.

 

Haga una pausa ahora y lea de nuevo los Versículos llaves para esta lección (2 Crónicas 7:1-3). Usted notará que el fuego de Dios cayó primero, entonces la gloria de Dios fue revelada, y finalmente el pueblo de Dios entraron en verdadera adoración. El fuego de Dios, la gloria de Dios, y la verdadera adoración son todas fuerzas espirituales que movilizan y equipan el pueblo de Dios para la acción.

 

EL FUEGO NATURAL

 

Hay muchos beneficios positivos del fuego en el mundo natural. El fuego proporciona energía y calor. Se usa para preparar la comida. La quema controlada de tierra proporciona cenizas que fertilizan la tierra para hacer bien a las cosechas.

 

El fuego consume la materia descalificada. Quema fuera las impurezas en el oro y plata. El fuego atrae a las personas, lo que es evidente en la muchedumbre que siempre se reúne cuando algo está ardiendo. El fuego enciende otros fuegos, pero es la tendencia del fuego apagarse si no se alimenta continuamente. Una llama parpadeante que está casi está apagada, sin embargo, puede tornarse de nuevo en un fuego brillante.

 

EL FUEGO ESPIRITUAL

 

El fuego natural es un paralelo del fuego espiritual. El fuego de Dios mantiene la energía en la obra de Dios. Él calienta el espíritu frío, indiferente. Produce comida espiritual y la cosecha espiritual abundante. El fuego de Dios consume las sobras de su vida, trabajando así como hace en el oro y plata en el mundo natural para quemar fuera las impurezas.

 

Un hombre o mujer colocados en llamas por el fuego de Dios atraen las personas al mensaje de la Palabra. Como el fuego natural, el fuego espiritual enciende otros fuegos. Un creyente que quema con una pasión para el perdido y demostrando el poder de Dios pronto enciende las vidas de aquellos alrededor de él.

 

Pero como el fuego en el mundo natural, debe alimentarse el fuego espiritual continuamente. ¿Hube un tiempo cuándo usted estaba más espiritualmente ardiendo para Dios que usted está hoy? Puede aventar una llama casi apagándose que de nuevo ella será un fuego brillante.

 

Así como Dios proporcionó el fuego para el altar de la ofrenda quemada, Él proporciona Su fuego del Cielo para tocar su alma. Pero usted tiene la responsabilidad de guardar la llama que quema (Levítico 9:24; 2 Crónicas 7:11). Usted es espiritualmente combustible. Su naturaleza espiritual fue creada para ser puesta en llamas por el Espíritu de Dios. Ésta es nuestra oración para usted mientras usted estudia esta lección: “¡Esté en llamas para Dios!”.

 

DIOS Y EL FUEGO

 

La Biblia habla frecuentemente del fuego de Dios:

 

“Porque Jehová tu Dios es fuego consumidor, un Dios celoso” (Deuteronomio 4:24).

 

“Porque nuestro Dios es fuego consumidor” (Hebreos 12:29).

 

Los hombres de los tiempos de la Biblia que tenían visiones de Dios registran que Su apariencia era como el fuego:

 

“Miré, y he aquí una forma como de hombre. Desde su cintura hacia abajo era como de fuego, y desde su cintura hacia arriba era como un resplandor, como un metal reluciente” (Ezequiel 8:2).

 

“Estaba mirando hasta que fueron puestos unos tronos, y se sentó un Anciano de Días. Su vestidura era blanca como la nieve, y el cabello de su cabeza era como la lana limpia. Su trono era como llama de fuego; y sus ruedas, fuego ardiente” (Daniel 7:9)

 

“Su cuerpo era como crisólito, y su rostro como el aspecto del relámpago. Sus ojos eran como antorchas de fuego, y sus brazos y sus piernas como bronce bruñido, y el sonido de sus palabras como el estruendo de una multitud” (Daniel 10:6).

 

“Su cabeza y sus cabellos eran blancos como la lana blanca, como la nieve, y sus ojos eran como llama de fuego” (Apocalipsis 1:14). (También vea Apocalipsis 3:18 y 19:12 y Salmos 18:8,12).

 

¿CUÁL ES EL FUEGO DE DIOS?

 

Cuando nosotros hablamos del “fuego de Dios” nosotros no estamos hablando sobre el fuego natural. Jesús dijo:

 

“He venido a echar fuego en la tierra. ¡Y cómo quisiera que ya estuviese encendido!” (Lucas 12:49).

 

¿Qué es el fuego de Dios? Cuando nosotros hablamos del “fuego de Dios”, nosotros estamos hablando del fuego de Pentecostés, que en lo primero derramamiento del Espíritu Santo realmente se demostró visualmente:

 

“Entonces aparecieron, repartidas entre ellos, lenguas como de fuego, y se asentaron sobre cada uno de ellos. Todos fueron llenos del Espíritu Santo y comenzaron a hablar en distintas lenguas, como el Espíritu les daba que hablasen” (Hechos 2:3 4).

 

El fuego de Dios es el fuego de la experiencia de Pentecostés. Es un fuego que soltará su lengua para hablar. Es un fuego que lo autorizará a cumplir la Gran Comisión:

 

“Pero recibiréis poder cuando el Espíritu Santo haya venido sobre vosotros, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria y hasta lo último de la tierra” (Hechos 1:8).

 

Jesús dijo:

 

“A causa de vosotros increparé también al devorador, para que no os consuma el fruto de la tierra, ni vuestra vid en el campo se quede estéril, ha dicho Jehová de los Ejércitos” (Mateo 3:11).

 

EL FUEGO DE PENTECOSTÉS

 

Aquí están algunos hechos sobre este fuego de Pentecostés:

 

ÉL ES ENCENDIDO POR DIOS:

 

Repetidamente en la Palabra, Dios dijo: "Yo encenderé un fuego" (vea Jeremías 21:14; 22:7; 49:27; 50:32; Amós 1:14; 2:2, 5). El fuego de Dios no es ningún emocionalismo. No es encendido por la música rápida o predicación ruidosa. Se enciende y es colocado en llamas por Dios. El fuego de Pentecostés es encendido por el propio Dios:

 

“Más bien, esto es lo que fue dicho por medio del profeta Joel: Sucederá en los últimos días, dice Dios, que derramaré de mi Espíritu sobre toda carne. Vuestros hijos y vuestras hijas profetizarán, vuestros jóvenes verán visiones, y vuestros ancianos soñarán sueños. De cierto, sobre mis siervos y mis siervas en aquellos días derramaré de mi Espíritu, y profetizarán” (Hechos 2:16 18).

 


ÉL ES SIN COMBUSTIBLE:

 

Lea la historia de Moisés y el arbusto ardiente en Éxodo 3. Éste es un ejemplo natural de una gran verdad espiritual. El fuego de Dios ignoró el combustible potencial del arbusto y continuó quemando. El milagro no está en el arbusto ardiente tanto como él está en el fuego sin combustible.

 

Moisés sabía de su experiencia en matar al egipcio que él nunca pudiera confiar en sus propias emociones o poder para el trabajo espiritual a que Dios lo había llamado. En el arbusto ardiente Dios ilustró que Su fuego quema sin el combustible natural. Usted puede haber intentado y puede haber fallado en la obra de Dios. Pero el fuego de Dios ignora el “combustible” de sus talentos y habilidades naturales.

 

ÉL ES PERPETUO:

 

Dios da el fuego, pero usted tiene una responsabilidad por mantenerlo quemando:

 

“El fuego ha de arder permanentemente en el altar; no se apagará” (Levítico 6:13).

 

Dios quiere que usted abanique las ascuas de su alma. Él quiere que usted sea puesto ardiendo para el Reino de Dios.

 

SE RELACIONA A SU NATURALEZA:

 

Se relacionan los siete espíritus de Dios al fuego:

 

“Del trono salen relámpagos y truenos y voces. Y delante del trono arden siete antorchas de fuego, las cuales son los siete Espíritus de Dios” (Apocalipsis 4:5).

 

Los siete espíritus de Dios son:

 

1. La verdad: Juan 16:13

2. La gracia: Hebreos 10:29

3. La vida: Romanos 8:2

4. La adopción: Romanos 8:15

5. La santidad: Romanos 1:4

6. La sabiduría y revelación: Efesios 1:17

7. La gloria: 1 Pedro 4:14

 

Cuando su vida está encendida por el fuego de Dios, Su espíritu de adopción trabaja en usted. Su verdad, gracia, vida, santidad, sabiduría, y gloria quema en su vida.

 

SE RELACIONA CON LA ORACIÓN:

 

Lea la historia de Elías en Monte Carmel en 1 Reyes 18. Cuando Elías oró, el fuego de Dios cayó. Si nosotros alguna vez queremos experimentar el fuego de Pentecostés, nosotros debemos aprender a orar. En el aposento alto, los creyentes oraron durante días y entonces predicaron un mensaje de diez minutos. Nosotros oramos diez minutos y predicamos por horas y nos maravillamos por qué el fuego de Dios no cae.

 


SE RELACIONA CON SU PALABRA:

 

La Palabra de Dios se compara al fuego:

 

“¿No es mi palabra como el fuego...” (Jeremías 23:29).

 

“Digo: No me acordaré más de él, ni hablaré más en su nombre. Pero hay en mi corazón como un fuego ardiente, apresado en mis huesos. Me canso de contenerlo y no puedo” (Jeremías 20:9).

 

“Por tanto, así ha dicho Jehová Dios de los Ejércitos: "Porque dijisteis estas palabras, he aquí que yo pongo mis palabras en tu boca como fuego. Este pueblo será la leña, y el fuego los devorará” (Jeremías 5:14).

 

“Yo te aconsejo que de mí compres oro refinado por el fuego para que te hagas rico...” (Apocalipsis 3:18).

 

“Las palabras de Jehová son palabras puras, como plata purificada en horno de tierra, siete veces refinada” (Salmos 12:6).

 

Cuando el fuego de Dios ha tocado su alma, Su Palabra será como fuego cerrado en sus huesos. Quemará literalmente dentro de usted noche y día. Lea Jeremías 36. ¡En esta historia, el Rey intentó destruir la Palabra de Dios, pero descubrió que él no podría detener la palabra de fuego!

 

SE RELACIONA CON LA EXPIACIÓN:

 

El fuego de Dios requiere un vaso santo en lo cual quemar. Cada vaso usado para el fuego en el tabernáculo y en el templo era santo. Usted sólo puede ser santo cuando el fuego limpiador de la expiación de Jesucristo quema en su vida. La relación del fuego a la expiación de Jesús fue ilustrada cuando Aarón estaba de pie entre los vivos y los muertos:

 

“Y Moisés dijo a Aarón: --Toma el incensario, pon fuego del altar en él y pon incienso en él; vé rápidamente hacia la congregación y haz expiación por ellos. Porque se ha encendido la ira de Jehová, y la mortandad ha comenzado” (Números 16:46).

 

LOS PROPÓSITOS DEL FUEGO DE DIOS

 

Mientras usted estudia los siguientes propósitos del fuego de Dios, usted entenderá fácilmente por qué este fuego espiritual es tan importante para motivar y movilizar:

 

AUTORIZA SU MINISTERIO:

 

Usted es escogido por Dios en medio de los fuegos de aflicción. Usted es autorizado por Dios para cumplir su ministerio a través de Su fuego consumidor:

 

“Como cuando el matorral es abrasado por el fuego o como cuando el fuego hace hervir el agua; para dar a conocer tu nombre a tus adversarios, de modo que las naciones se estremezcan ante tu presencia” (Isaías 64:2).

 

“He aquí que te he purificado, pero no como a plata; te he probado en el horno de la aflicción” (Isaías 48:10).

 

“Que hace a los vientos sus mensajeros, y a las llamas de fuego sus servidores” (Salmos 104:4).

 

INDICA LA PRESENCIA DE DIOS:

 

El símbolo del fuego natural siempre fue usado en el Antiguo Testamento para indicar la presencia de Dios:

 

“Entonces Jehová os habló de en medio del fuego” (Deuteronomio 4:12).

 

“Porque en todas sus etapas, la nube de Jehová estaba de día sobre el tabernáculo; y el fuego estaba allí de noche, a la vista de toda la casa de Israel” (Éxodo 40:38). (Vea también Números 9:15).

 

El fuego espiritual de Dios que también quema en su alma indica Su presencia. Su ministerio se valida por la presencia de Dios.

 

PROPORCIONA LA GUÍA:

 

Cuando se movilizan las personas para el trabajo del Señor, ellas deben tener dirección. El fuego de Dios es un símbolo de la dirección que Él da a Su pueblo:

 

“Salieron de Sucot y acamparon en Etam, al borde del desierto. Jehová iba delante de ellos, de día en una columna de nube para guiarlos por el camino, y de noche en una columna de fuego para alumbrarles, a fin de que pudieran caminar tanto de día como de noche” (Éxodo 13:21 22).

 

“Y lo contarán a los habitantes de esta tierra, los cuales han oído que tú, oh Jehová, estás en medio de este pueblo; que te dejas ver cara a cara, oh Jehová, y que tu nube está sobre ellos. Han oído que tú vas delante de ellos, de día en una columna de nube, y de noche en una columna de fuego” (Números 14:14). (Vea también Nehemías 9:12,19; Salmos 78:14; 105:39).

 

“Quien iba delante de vosotros en el camino, con fuego de noche y con nube de día, a fin de explorar el lugar donde habíais de acampar, y para mostraros el camino a seguir” (Deuteronomio 1:33).

 

LIMPIA Y REFINA:

 

En los tiempos del Antiguo Testamento, el fuego era usado para destruir algo impío:

 

n       Algo afectado por la lepra sería quemado en el fuego: Levítico 13:52.

n       Los ídolos serían quemados en el fuego: Deuteronomio 7:5;25; 9:21; 12:3; 1 Crónicas 14:12; Isaías 37:19; Jeremías 43:13; Miqueas 1:7.

n       El despojo del enemigo sería quemado: Deuteronomio 13:16.

n       El fuego de Dios en la vida de un creyente también es un fuego refinador, quemando las impurezas:

 

“He aquí, yo he creado al herrero que sopla los carbones en el fuego y que saca una herramienta para su trabajo; también yo he creado al destructor para destruir” (Isaías 54:16).

 

“Y meteré a aquel tercio en el fuego; los fundiré como se funde la plata, y los probaré como se prueba el oro. Ellos invocarán mi nombre, y yo les escucharé. Yo diré: Pueblo mío!; y él dirá: Jehová es mi Dios !” (Zacarías 13:9).

 

“¿Quién podrá resistir el día de su venida? O ¿quién podrá mantenerse en pie cuando él se manifieste? Porque él es como fuego purificador y como lejía de lavanderos” (Malaquías 3:2).

 

Si usted desea ser usado de Dios, usted debe tener las impurezas quemadas de su vida. Si usted se niega a este proceso del refinamiento, usted será como la “plata desechada” que no es buena:

 

“Todos ellos son de lo más obstinados y andan calumniando. Son bronce y hierro; todos ellos son corruptores. El fuelle sopla, y el plomo es consumido por el fuego. En vano se esfuerza el fundidor, pues los malos no se desprenden. Los llaman Plata Desechada, porque Jehová los ha desechado” (Jeremías 6:28-30).

 

SEPARA:

 

Se usa el fuego en el proceso de separación, tanto en el mundo natural cuanto en el espiritual:

 

“Todo lo que resiste el fuego, haréis pasar por fuego, y será limpio. Pero también habrá de ser purificado con el agua para la impureza. Todo lo que no resiste el fuego lo pasaréis por el agua” (Números 31:23).

 

“Por tanto, como la lengua de fuego devora la paja y la llama doblega el rastrojo, así la raíz de ellos será como cosa putrefacta, y su flor se desvanecerá como el polvo. Porque han desechado la ley de Jehová de los Ejércitos, y han despreciado la palabra del Santo de Israel” (Isaías 5:24).

 

“Su aventador está en su mano, y limpiará su era. Recogerá su trigo en el granero y quemará la paja en el fuego que nunca se apagará” (Mateo 3:12).

 

“El hacha ya está puesta a la raíz de los árboles. Por tanto, todo árbol que no da buen fruto es cortado y echado al fuego” (Mateo 3:10) (Vea también Mateo 7:19 y 13:40 42).

 

“Si alguien no permanece en mí, es echado fuera como rama, y se seca. Y las recogen y las echan en el fuego, y son quemadas” (Juan 15:6).

 

Cuando usted se moviliza de verdad para Dios, usted es separado del pecado y de las cosas de este mundo. Usted es colocado aparte para Sus propósitos y para la obra del Reino.

 


PRUEBA:

 

El fuego de Dios es un “fuego de prueba”. El fuego prueba su fe en Dios:

 

“Para que la prueba de vuestra fe--más preciosa que el oro que perece, aunque sea probado con fuego-- sea hallada digna de alabanza, gloria y honra en la revelación de Jesucristo” (1 Pedro 1:7).

 

El fuego también prueba su obra para Dios:

 

“La obra de cada uno será evidente, pues el día la dejará manifiesta. Porque por el fuego será revelada; y a la obra de cada uno, sea la que sea, el fuego la probará. Si permanece la obra que alguien ha edificado sobre el fundamento, él recibirá recompensa. Si la obra de alguien es quemada, él sufrirá pérdida; aunque él mismo será salvo, pero apenas, como por fuego” (1 Corintios 3:13-15).

 

Madera, heno, y hojarasca (sobre la tierra) se quema por el fuego. Oro y plata (bajo la tierra) no se destruye por el fuego. Todo lo que usted hace visiblemente y para mostrar al hombre será una obra que se destruirá por el fuego de Dios. Una verdadera obra de valor duradero frecuentemente no se ve y ni es honrada por los hombres.

 

DEMUESTRA APROBACIÓN:

 

Lea la historia de la rebelión de Coré en Números 16. Cuando el fuego cayó, consumió las personas rebeldes y demostró la aprobación de Dios a Sus líderes escogidos. En 2 Reyes 1:10-14, Elías fue confirmado como un hombre de Dios cuando el fuego de Dios bajó y consumió a los capitanes y sus hombres. Aunque Dios no pueda enviar el fuego físico real para demostrar Su aprobación, el fuego espiritual de Dios que descansa en su vida y ministerio demuestra Su aprobación.

 

DEMUESTRA EL PODER DE DIOS:

 

Repase de nuevo la historia de Elías en el Monte Carmel en 1 Reyes 18. En este caso, el poder de Dios se demostró en un fuego real. Dios no puede demostrar Su poder en un fuego real mientras usted ministra, pero Él demostrará “el fuego” espiritualmente. Cuando las personas testimoniaren la Palabra de poder y las señales que siguen, ellas reconocerán que hay un verdadero y viviente Dios.

 

ES UNA ARMA ESPIRITUAL:

 

El fuego de Dios es una arma espiritual:

 

“Aconteció que a eso de la vigilia de la mañana, Jehová miró hacia el ejército de los egipcios, desde la columna de fuego y de nube, y sembró la confusión en el ejército de los egipcios” (Éxodo 14:24).

 

“Y sabrás hoy que Jehová tu Dios es el que cruza delante de ti. El es fuego consumidor. El los destruirá y los someterá delante de ti. Y tú los desalojarás y los destruirás rápidamente, como Jehová te ha prometido” (Deuteronomio 9:3).

 

“Hasta los confines de la tierra hace cesar las guerras; quiebra el arco, rompe la lanza y quema los carros en el fuego” (Salmos 46:9).

 

“Nuestro Dios viene y no callará. Fuego consumidor le precede, y alrededor de él hay gran tormenta” (Salmos 50:3).

 

El enemigo tiene un fuego consumidor puesto para destruir todos que son buenos y puros en su vida (vea la sección “Para Estudio Adicional” de esta lección.) Así como usted “combate fuego con fuego” en el mundo natural poniendo una “contrafuego”, usted también combate el fuego del enemigo con el fuego espiritual de Dios:

 

“Entonces saldrán los habitantes de las ciudades de Israel, y encenderán fuego y harán arder las armas: los escudos y las defensas, los arcos y las flechas, las jabalinas y las lanzas. Y con ellas harán fuego durante siete años; no recogerán leña del campo ni la cortarán de los bosques, sino que prenderán el fuego con las armas. Así despojarán a los que los despojaron, y saquearán a los que los saquearon, dice el Señor Jehová” (Ezequiel 39:9-10).

 

El fuego de Dios apaga el fuego del enemigo:

 

“Me rodearon como abejas, ardieron como fuego de espinos; en el nombre de Jehová yo las destruiré” (Salmos 118:12).

 

“Sobre ellos caerán brasas ardientes. Dios les hará caer en el fuego, en profundos hoyos de donde no podrán salir” (Salmos 140:10).

 

“Pues así carbones encendidos tú amontonas sobre su cabeza, y Jehová te recompensará” (Proverbios 25:22).

 

“El fuego avanza delante de él y abrasa a sus enemigos en derredor” (Salmos 97:3).

 

“El fuego se encendió contra su grupo; la llama devoró a los impíos” (Salmos 106:18).

 

Así como Pablo, el Apóstol, hizo en el mundo natural, nosotros debemos nos librar del ataque del enemigo en el fuego de Dios:

 

“Entonces él sacudió la serpiente en el fuego...” (Hechos 28:3).

 

Se dijo de los hombres y mujeres de fe en Hebreos 11 que ellos “sofocaron la violencia del fuego” (Hebreos 11:34).

 

CÓMO EXPERIMENTAR EL FUEGO DE DIOS

 

Aquí está cómo usted puede experimentar y continuamente mantener el fuego de Dios en su vida:

 


NAZCA DE NUEVO:

 

Porque el fuego de Dios es un fuego espiritual, usted debe experimentarlo con su ser espiritual. Esto significa que usted debe primero nacer de nuevo, arrepintiéndose de sus pecados y aceptando a Jesucristo como su Salvador personal.

 

RECIBA EL BAUTISMO DEL ESPÍRITU SANTO:

 

Usted ha aprendido que se relaciona el fuego de Dios a la experiencia del bautismo en el Espíritu santo. La Red Internacional Tiempo de Cosecha tiene un curso titulado “El Ministerio Del Espíritu Santo” que lo guiará a experimentar este bautismo del Espíritu Santo.

 

PERMITA EL FUEGO REFINAR SU VIDA:

 

Así como el fuego natural quema las impurezas en el oro y en la plata, el fuego de Dios consumirá las impurezas en su vida espiritual. Para experimentar el fuego del poder de Dios continuamente, usted debe permitir al fuego de Dios hacer este trabajo limpiador. Cuando usted resiste que el fuego queme estas impurezas eso es como verter agua sobre un fuego natural. La llama se extingue.

 

ENCIENDA OTROS FUEGOS:

 

En el mundo natural, un fuego crece en alcance e intensidad cuando él enciende otros fuegos alrededor de él. El mismo es verdad en el mundo espiritual. Si usted quiere continuar experimentando el fuego de Dios, usted debe ser activo encendiendo otros alrededor de usted. Usted hace esto cumpliendo la Gran Comisión y compartiendo el Evangelio con otros. El fuego atrae las personas, lo que es evidente de la muchedumbre que siempre se reúne cuando algo es quemando. Permita el fuego de Dios dentro de usted atraer y encender la llama espiritual de otros.

 

CONTINUAMENTE ALIMENTE EL FUEGO:

 

En el mundo natural es la tendencia del fuego se apagar si él no se alimenta continuamente. El mismo es verdad en el mundo espiritual. Usted debe alimentar el fuego espiritual continuamente por la oración y estudio de la Palabra de Dios. Puede abanicarse una llama que casi está apagada y de nuevo ella ser un fuego parpadeante.

 

EL FUEGO, LA GLORIA, Y ADORACIÓN

 

Se relaciona el fuego de Dios a la gloria de Dios:

 

“Y yo seré para ella un muro de fuego alrededor y estaré en medio de ella como su Gloria, dice Jehová” (Zacarías 2:5).

 

“Y la apariencia de la gloria de Jehová en la cumbre del monte era como un fuego consumidor ante los ojos de los hijos de Israel” (Éxodo 24:17... Vea también Deuteronomio 5:24).

 

“... Porque sobre todos habrá una cubierta de gloria” (Isaías 4:5).

 

“Por tanto, glorificad a Jehová en el oriente, y al nombre de Jehová Dios de Israel en las costas del mar” (Isaías 24:15).

 

También se relacionan el fuego y la gloria de Dios a la adoración. Note que el fuego, gloria, y adoración ocurren en ese orden:

 

“Cuando Salomón terminó de orar, descendió fuego del cielo y consumió el holocausto y los sacrificios, y la gloria de Jehová llenó el templo. Los sacerdotes no pudieron entrar en la casa de Jehová, porque la gloria de Jehová había llenado la casa de Jehová. Todos los hijos de Israel vieron descender el fuego y la gloria de Jehová sobre el templo, y se postraron con el rostro en tierra sobre el pavimento. Y adoraron y dieron gracias a Jehová diciendo: "Porque él es bueno, porque para siempre es su misericordia” (2 Crónicas 7:1 3).

 

Nosotros no podemos movilizarnos para la obra del ministerio por el emocionalismo barato. Debe haber el verdadero fuego del Dios viviente. Nosotros no podemos movilizarnos por la gloria del ego, hombre, o de este mundo. Nosotros debemos movilizarnos por la gloria de Dios. Nosotros no podemos adorar a Dios en la formalidad fría. Nuestro culto debe ser dotado con el fuego y la gloria de Dios.

 

El fuego, la gloria, y la adoración... En ese orden.

 

En la próxima lección usted empezará su estudio de la “gloria”.

 

 

PRUEBA PERSONAL

 

1. Escriba los Versículos Llaves de memoria.

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2. Discuta el paralelo espiritual de los beneficios del fuego natural.

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3. Defina “el fuego de Dios”.

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4. Resuma lo que la Biblia enseña sobre el fuego de Pentecostés.

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5. Identifique los propósitos del fuego de Dios.

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6. Explique cómo experimentar y mantener el fuego de Dios en su vida.

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(Las respuestas se encuentran al final del último capítulo en este manual.)

 

 

PARA ESTUDIO ADICIONAL

 

1. Usted debe tener el cuidado para no confundir el fuego de Dios con el  fuego del enemigo. Por ejemplo, los siervos de Job corrieron y le dijeron:

 

“... Fuego de Dios cayó del cielo, y quemó las ovejas y consumió a los criados!” (Job 1:16).

 

Si usted estudia los capítulos 1 y 2 de Job, usted descubrirá que este fuego no era de Dios. Aquí están algunas características del fuego del enemigo:

 

ES UN FUEGO DESTRUIDOR:

 

“Muchas veces le echa en el fuego... para matarlo” (Marcos 9:22).

 

SE ALIMENTA POR LA LUJURIA:

 

“¿Tomará el hombre fuego en su seno sin que se quemen sus vestidos?” (Proverbios 6:27).

 

ES UN FUEGO DE ADVERSIDAD:

 

Lea la historia de los tres creyentes hebreos en Daniel 3. Los Cristianos frecuentemente son colocado en el fuego de la adversidad por los enemigos de Dios.

 

ES MALO:

 

“La maldad arde como fuego y devora espinos y cardos. Se enciende en la espesura del bosque y se levanta en remolinos de humo” (Isaías 9:18).

 

AFECTA SU TRABAJO:

 

El enemigo quiere destruir su trabajo para Dios por su fuego. Si usted está desprevenido de esta amenaza, usted será como Joab que cuestionó "¿Por qué han prendido fuego tus siervos a mi parcela?” (2 Samuel 14:31).

 

ATACA SU FAMILIA:

 

David descubrió que el enemigo había destruido Siclag con fuego y había llevado cautivo su familia y sus hombres (1 Samuel 30:1). Satanás todavía ataca su casa y familia:

 

“Incendió la casa de Jehová, la casa del rey y todas las casas de Jerusalén; incendió todo edificio grande” (2 Reyes 25:9) (Vea también Jeremías 15:13).

 

ATACA SUS FORTALEZAS ESPIRITUALES:

 

El enemigo colocó fuego en las fortalezas de Israel: 2 Reyes 8:12.

 

QUEMA LO QUE ES BONITO:

 

El enemigo quemó todos los palacios en Jerusalén: 2 Crónicas 36:19.

 

DESTRUYE SUS DEFENSAS ESPIRITUALES:

 

El enemigo quemó las puertas de Jerusalén que es simbólico de sus puertas espirituales de defensa: Nehemías 1:3; 2:13,17.

 

AFECTA SUS FINANZAS:

 

El fuego del enemigo es como...

 

“... Un fuego que devorase hasta la completa destrucción, y desarraigaría toda mi producción” (Job 31:12).

 

SU INSTRUMENTO ES SU PROPIA LENGUA:

 

“Sin leña se apaga el fuego; y donde no hay chismoso, cesa la contienda” (Proverbios 26:20).

 

“El hombre indigno trama el mal, y en sus labios hay como fuego abrasador” (Proverbios 16.27).

 

“Y la lengua es un fuego; es un mundo de maldad. La lengua está puesta entre nuestros miembros, y es la que contamina el cuerpo entero. Prende fuego al curso de nuestra vida, y es inflamada por el infierno” (Santiago 3.6).

 

ES EL FUEGO EXTRAÑO:

 

Algunas personas han dicho en referencia a las materias espirituales, “es mejor tener el fuego salvaje que ningún fuego en absoluto”. Pero esto no es bueno. Fuego fuera de control es peligroso en ambos los mundos (natural y espiritual):

 

“Nadab y Abihú, hijos de Aarón, tomaron cada uno su incensario, pusieron en ellos fuego, pusieron sobre él incienso y ofrecieron delante de Jehová fuego extraño que él no les había mandado. Entonces salió fuego de la presencia de Jehová y los consumió. Y murieron delante de Jehová. Entonces Moisés dijo a Aarón: --Esto es lo que habló Jehová diciendo: Me he de mostrar como santo en los que se acercan a mí, y he de ser glorificado en presencia de todo el pueblo. Y Aarón calló” (Levítico 10:1-3).

 

“Pero Nadab y Abihú murieron delante de Jehová cuando ofrecieron fuego extraño delante de Jehová...” (Números 3:4).

 

“Han prendido fuego a tu santuario; han profanado el tabernáculo de tu nombre, echándolo a tierra” (Salmos 74:7).

 

Usted puede ver en este estudio breve que el fuego del enemigo es muy poderoso. Pero no tema el fuego del enemigo porque Dios ha prometido:

 

“Ciertamente se extingue la luz de los impíos, y no resplandece la lumbre de su fuego” (Job 18:5).

 

“Hiciste que los hombres cabalgaran encima de nuestras cabezas. Pasamos por el fuego y por el agua, pero luego nos sacaste a abundancia” (Salmos 66:12).

 

“Cuando pases por las aguas, yo estaré contigo; y cuando pases por los ríos, no te inundarán. Cuando andes por el fuego, no te quemarás; ni la llama te abrasará” (Isaías 43:2).

 

2. El fuego de Dios también es un fuego de juicio. Estudie las referencias siguientes:

 

Génesis 19:24; 22:6; Éxodo 9:23-24; Levítico 10:2; 20:14; 21:9; Numera 11:1-3; 26:10; Lamentos 2:3-4; 4:11; Deuteronomio 32:22; Josué 6:24; 7:15, 25; 8:8,19; Salmos 11:6; 78:21; 89:46; Isaías 30:27; 42:25; Ezequiel 15; Jeremías 15:14; 34:2; Revelación 4:5; 8:5, 7-8; 9:17-18; Mateo 18:8-9; 25:41; Lucas 17:29; Apocalipsis 20:9-10,14-15; 21:8.

 

El fuego del juicio de Dios es:

 

n       Vengador: 2 Tesalonicenses 1:8

n       Contendedor: Amós 7:4

n       Devorador: Isaías 29:6; 30:30; Jeremías 17:27; Ezequiel 23:25; Amós 1:14; Nahúm 3:15; Zacarías 9:4; 11:1.

n       Consumidor: Ezequiel 22:31

n       Celoso: Salmos 79:5; Cantares 8:6; Ezequiel 36:5; 38:19; Sofonías 1:18; 3:8

n       Enfadado: Isaías 65:5

n       Colérico: Ezequiel 21:31; 38:19; Salmos 21:9

n       Fundido: Ezequiel 22:20

n       Reprendedor: Isaías 66:15

n       Inextinguible: Jeremías 4:4; 17:27

n       Furioso: Nahúm 1:6

n       Eterno: Judas 1:7

 

El fuego del juicio de Dios se verterá al final de los tiempos como nosotros lo conocemos ahora:

 

n       El cielo y la tierra serán juzgados y destruidos por el fuego de Dios: 2 Pedro 3:7-12

n       El infierno es un lugar de fuego y juicio eterno: Marcos 9:44-48

n       El final de Satanás es en el fuego: Apocalipsis 20:10

n       El final de la muerte e del infierno es el fuego: Apocalipsis 20:14

n       Quienquiera que no esté escrito en el libro de la vida será lanzado en el lago de fuego: Apocalipsis 20:15 y 21:8

 

Aquí están algunos otros hechos sobre el fuego del juicio de Dios:

 

n       Usted no puede esconderse del fuego del juicio. No hay ninguna protección: Nahúm 3:13.

 

n       Usted no puede librarse:

 

“He aquí que serán como paja; el fuego los quemará. No librarán sus propias vidas del poder de la llama de fuego. No quedará brasa para calentarse, ni lumbre ante la cual se sienten” (Isaías 47:14).

 

n       Usted puede escapar: A través del arrepentimiento usted puede ser cogido como un”tizón” arrebatado del fuego: Zacarías 3:2.

 

n       Usted puede prevenir el fuego del juicio:

 

“Buscad a Jehová y vivid! No sea que él acometa como fuego contra la casa de José y consuma a Betel sin que haya quien lo apague” (Amós 5:6).

 

n       Usted fue comisionado para salvar otros del fuego del juicio de Dios:

 

“A otros haced salvos, arrebatándolos del fuego; y a otros tenedles misericordia, pero con cautela, odiando hasta la ropa contaminada por su carne” (Judas 1:23).

 

3. Estudie sobre los tres fuegos del Apóstol Pedro:

 

n       Juan 18:18: Alrededor del fuego del enemigo; calentado y calmo en la desobediencia.

 

n       Juan 21:9: El fuego del compromiso: Jesús lo llamó para alimentar su oveja y a morir como un mártir.

 

n       Hechos 2:3: El fuego del Espíritu Santo.

 

4. Si usted no ha experimentado el Bautismo del Espíritu Santo, usted necesita obtener el curso del Instituto Internacional Tiempo de Cosecha titulado “El Ministerio Del Espíritu Santo”. Este curso explica cómo ser llenado del “fuego” de Pentecostés.

 


CAPÍTULO CUATRO

 

LA GLORIA DE DIOS

 

 

OBJETIVOS:

 

Al concluir este capítulo usted será capaz de:

 

n       Escribir los versículos llaves de memoria.

n       Definir “gloria”.

n       Identificar la fuente de la gloria.

n       Resumir las características de la gloria de Dios.

n       Discutir donde Dios revela Su gloria.

n       Recibir “gloria” como un don de Dios.

 

VERSÍCULOS LLAVES:

 

“¡Levántate! ¡Resplandece! Porque ha llegado tu luz, y la gloria de Jehová ha resplandecido sobre ti. Porque he aquí que las tinieblas cubrirán la tierra; y la oscuridad, los pueblos. Pero sobre ti resplandecerá Jehová, y sobre ti será vista su gloria” (Isaías 60:1-2).

 

 

INTRODUCCIÓN

 

Al principio de esta serie de lecciones, nosotros explicamos que el fuego de Dios, Su gloria, y la verdadera adoración son fuerzas espirituales que movilizan y equipan el pueblo de Dios para la acción (2 Crónicas 7:1-3).

 

En el último capítulo usted estudió sobre el fuego de Dios y su importancia en movilizarlo para la obra del ministerio demostrando la presencia, poder, y aprobación de Dios, mientras habilitando su ministerio, limpiando, refinando, separando, probando, y proporcionando dirección. Usted también aprendió de su valor como una arma espiritual a ser usada contra su enemigo, Satanás.

 

Este capítulo es la primera de cuatro lecciones sobre la gloria de Dios. Esta lección introduce las verdades básicas sobre Su gloria. En Capítulo Cinco usted estudiará “Los Propósitos de la Gloria" de Dios y en Capítulo Seis usted aprenderá “Cómo Glorificar a Dios”. En los Capítulos Siete y Ocho que usted aprenderá cómo la gloria de Dios puede ser restaurada cuando ella ha sido perdida.

 

Usted se puede haber descorazonado y desalentado y se siente frío e sin vida espiritualmente. Pero la Palabra del Señor a usted es...

 

“¡Levántate! ¡Resplandece! Porque ha llegado tu luz, y la gloria de Jehová ha resplandecido sobre ti. Porque he aquí que las tinieblas cubrirán la tierra; y la oscuridad, los pueblos. Pero sobre ti resplandecerá Jehová, y sobre ti será vista su gloria” (Isaías 60:1-2).

 

Estos versículos son parte de una profecía acerca de Israel, la nación que es un tipo de la Iglesia. Usted es una parte de la Iglesia, y así este versículo indica que la gloria de Dios es para descansar sobre USTED (singular) así como sobre USTEDES (plural... la Iglesia). El Señor también prometió:

 

“Entonces se manifestará la gloria de Jehová, y toda la carne juntamente la verá; porque la boca de Jehová ha hablado” (Isaías 40:5, Traducción del Original).

 

Este versículo indica que “toda la carne” verá la gloria del Señor. “¡La carne” casi parece ser descalificada para ser involucrada con la gloria de Dios, pero ésta es la promesa de Dios! Si usted desea ver la gloria y ella está para ser revelada en usted, entonces usted debe entender lo que es, sus propósitos, y cómo glorificar Dios.

 

LA DEFINICIÓN DE GLORIA

 

La gloria es una de las palabras más ricas de nuestro idioma. Una  palabra sola no puede servir como un sinónimo bueno, pero aquí están algunas palabras que describen “la gloria”:

 

Honor, alabanza, esplendor, fulgor, poder, exaltación, mérito, semejanza, belleza, renombre, dignidad, clasificación.

 

Cuando la palabra “gloria” es usada para Dios, ella es una expresión de Su ser divino. La gloria de Dios es Su excelencia manifestada, Su belleza, majestad, poder, y perfección de su ser total. Y recuerde... esta gloria maravillosa reposa en USTED.

 

LA FUENTE DE LA GLORIA

 

Dios es la fuente de la gloria de que nosotros hablamos. Él se llama "el Dios de la gloria" (Hechos 7:2). Dios es el que da la gloria a los hombres. El profeta Daniel dijo al Rey...

 

“Tú, oh rey, eres rey de reyes porque el Dios de los cielos te ha dado la realeza, el poder, la fuerza y la majestad” (Daniel 2:37).

 

LAS CARACTERÍSTICAS DE LA GLORIA DE DIOS

 

Aquí están algunos hechos importantes sobre la gloria de Dios:

 

ES ETERNA:

 

“Sea la gloria de Jehová para siempre! Alégrese Jehová en sus obras” (Salmos 104:31)

 

“Por tanto, al Rey de los siglos, al inmortal, invisible y único Dios, sean la honra y la gloria por los siglos de los siglos. Amén” (1 Timoteo 1:17).

 

“A él sea la gloria por los siglos. Amén” (1 Pedro 5:11, Traducción del Original).

 

(También vea 2 Timoteo 2:10; 1 Pedro 5:10; Gálatas 1:5; y Hebreos 13:21).

 


SE RELACIONA A SU MAJESTAD:

 

“Hablarán del esplendor de tu gloriosa majestad, y meditaré en tus maravillas” (Salmos 145:5).

 

"El esplendor [gloria] de Su majestad" se habla de en Isaías 2:10,19, y 21.

 

SE RELACIONA A SU VOZ:

 

“Jehová tronó desde los cielos; el Altísimo dio su voz gloriosa” (2 Samuel 22:14, Traducción del Original).

 

SE RELACIONA A SUS OJOS:

 

Isaías habla de los “ojos de Su gloria” (Isaías 3:8, Traducción del Original).

 

ES ÚNICA:

 

La gloria de Dios no será dada a otro:

 

“Yo, Jehová; éste es mi nombre. No daré mi gloria a otros, ni mi alabanza a los ídolos” (Isaías 42:8).

 

“Por mí, por amor de mí mismo lo hago; pues, ¿cómo ha de ser profanado mi nombre? ¡No daré a otro mi gloria!” (Isaías 48:11).

 

SE RELACIONA A SU SANTIDAD:

 

“¿Quién como tú, oh Jehová, entre los dioses? ¿Quién como tú, majestuoso en santidad, temible en hazañas dignas de alabanza, hacedor de maravillas?” (Éxodo 15:11).

 

“Los cielos anuncian su justicia, y todos los pueblos ven su gloria” (Salmos 97:6).

 

SE RELACIONA A SU NOMBRE:

 

“Padre, glorifica tu nombre. Entonces vino una voz del cielo: ¡Ya lo he glorificado y lo glorificaré otra vez!” (Juan 12:28).

 

“Si no cuidas de poner por obra todas las palabras de esta ley, escritas en este libro, temiendo este nombre grande y temible, Jehová tu Dios” (Deuteronomio 28:58).

 

ES MÁS ALTA QUE LOS CIELOS:

 

“Oh Jehová, Señor nuestro, ¡cuán grande es tu nombre en toda la tierra! Has puesto tu gloria sobre los cielos” (Salmos 8:1).

 

“Alto sobre todas las naciones es Jehová; sobre los cielos es su gloria” (Salmos 113:4).

 


ES MÁS ALTA QUE LA TIERRA:

 

“Seas exaltado sobre los cielos, oh Dios; y sobre toda la tierra, tu gloria!” (Salmos 108:5 y 57:5). 

 

SE RELACIONA A SU REINO:

 

El Reino de Dios es glorioso:

 

“Hablarán de la gloria de tu reino y de tu poder” (Salmos 145:11).

 

Verso 12 también habla de la majestad gloriosa de Su Reino (también vea a Daniel 7:14).

 

SE RELACIONA A SU TRONO:

 

El trono de Dios se llama "el trono de gloria" (1 Samuel 2:8, traducción del original; Jeremías 14:21; 17:12).

 

SE RELACIONA A SU OBRA:

 

La Biblia declara que la obra de Dios es hermosa y gloriosa (Salmos 111:3).

 

SE RELACIONA A SU PODER:

 

La Palabra habla de la gloria de Su poder (2 Tesalonicenses 1:9).

 

ES GRANDE:

 

“Cantarán acerca de los caminos de Jehová, pues grande es la gloria de Jehová” (Salmos 138:5).

 

Estos pasajes indican que Dios es conocido por la gloria, representado por la gloria, y rodeado por la gloria. La gloria es una señal de Su naturaleza. Conocer a Dios propiamente es conocerlo en Su gloria.

 

DONDE DIOS REVELA SU GLORIA

 

Además de explicar las verdades básicas sobre la gloria de Dios, la Biblia identifica donde Dios revela Su gloria:

 

EN LA CREACIÓN:

 

La primera manera en que Dios reveló Su gloria al hombre fue en la creación de los cielos y de la tierra:

 

“Los cielos cuentan la gloria de Dios, y el firmamento anuncia la obra de sus manos” (Salmos 19:1).

 

Job proporciona varios capítulos que detallan cómo Dios se revela en la creación (vea Job 38-41). Incluso en las cosas básicas como el trueno y las aguas, la gloria de Dios se revela (Salmos 29:3).

 

Satanás lucha muy duro contra la verdad de la creación divina con mentiras como la teoría de la evolución porque él sabe que Dios se revela en la creación:

 

“Porque lo invisible de él--su eterno poder y deidad-- se deja ver desde la creación del mundo, siendo entendido en las cosas creadas; de modo que no tienen excusa” (Romanos 1:20).

 

EN EL CIELO Y TIERRA:

 

La gloria de Dios se demuestra en el cielo y en la tierra, cuando los creyentes la revelan a través de la alabanza, adoración, y al compartir el Evangelio con otros:

 

“Seas exaltado sobre los cielos, oh Dios; y sobre toda la tierra, tu gloria!” (Salmos 57:11).

 

Y bendito sea para siempre Su nombre glorioso; y permitió la tierra entera se llene de Su gloria. Amén, y Amén. (Salmos 72:19)

 

“... Su esplendor cubre los cielos, y la tierra se llena de su alabanza” (Habacuc 3:3).

 

“Porque la tierra estará llena del conocimiento de la gloria de Jehová, como las aguas cubren el mar” (Habacuc 2:14).

 

“... Esto es lo que habló Jehová diciendo: Me he de mostrar como santo en los que se acercan a mí, y he de ser glorificado en presencia de todo el pueblo” (Levítico 10:3).

 

“Sin embargo, vivo yo, y la gloria de Jehová llena toda la tierra” (Números 14:21).

 

“Contad entre las naciones su gloria, entre todos los pueblos sus maravillas” (1 Crónicas 16:24).

 

“El uno proclamaba al otro diciendo: --¡Santo, santo, santo es Jehová de los Ejércitos! ¡Toda la tierra está llena de su gloria!” (Isaías 6:3).

 

“Pero Esteban, lleno del Espíritu Santo y puestos los ojos en el cielo, vio la gloria de Dios, y a Jesús que estaba de pie a la diestra de Dios” (Hechos 7:55).

 

POR SUS ACTOS:

 

Los actos de dios reflejan Su gloria:

 

“Todas tus obras, oh Jehová, te alabarán; y tus fieles te bendecirán. Hablarán de la gloria de tu reino y de tu poder, para anunciar tus proezas a los hijos del hombre; y la gloria del majestuoso esplendor de tu reino. Tu reino es reino de todos los siglos, y tu dominio es de generación en generación” (Salmos 145:10-13).

 


EN JESÚS:

 

La gloria de Dios se refleja en Jesús que poseía la gloria de Dios antes del principio:

 

“Ahora pues, Padre, glorifícame tú en tu misma presencia, con la gloria que yo tenía en tu presencia antes que existiera el mundo” (Juan 17:5).

 

Dios era la fuente de Su gloria. Jesús no buscó Su propia gloria. Él glorificó a Dios (Juan 8:50). Jesús no se glorificó. Dios lo glorificó (Hebreos 5:5).

 

“Cuando Judas había salido, dijo Jesús: --Ahora es glorificado el Hijo del Hombre, y Dios es glorificado en él. Si Dios es glorificado en él, también Dios le glorificará en sí mismo. Y pronto le glorificará” (Juan 13:31-32). (Vea también a Juan 17:1).

 

“Porque al recibir de parte de Dios Padre honra y gloria, desde la grandiosa gloria le fue dirigida una voz: Este es mi Hijo amado, en quien tengo complacencia” (2 Pedro 1:17).

 

Aquí están las Escrituras que enseñan sobre la gloria de Dios como ella se revela en Jesús:

 

n       Los discípulos dijeron de Jesús, “contemplamos Su gloria”: Juan 1:14.

n       Las obras de Jesús manifestaron Su gloria: Juan 2:11

n       Él se levantó de entre los muertos en gloria: 1 Pedro 1:21; 1 Pedro 1:11

n       Él fue recibido en la gloria: 1 Timoteo 3:16

n       Él entrará en la gloria: Mateo 16;27; 24:30; 25:31; Marcos 8:38; 13:26; Lucas 9:26; 21:27; Tito 2:13

n       Él se sentará en un trono de gloria: Mateo 19:28; 25:31; Marcos 0:37

n       Él será coronado con gloria: Hebreos 2:9

n       Él se llama el “glorioso Señor Jesucristo”: Santiago 2:1

n       La gloria será atribuida a Él así como a Dios. Pedro dice:

 

“Más bien, creced en la gracia y en el conocimiento de nuestro Señor y Salvador Jesucristo. A él sea la gloria ahora y hasta el día de la eternidad. Amén” (2 Pedro 3:18).

 

n       A través de Su sufrimiento, Jesús nos conduce a la gloria: Hebreos 2:10

n       A través de su muerte y resurrección, Jesús entró en Su estado glorificado final: Juan 12:23; Lucas 24:26; Juan 7:39; 12:16

n       Dios revela Sus promesas y gloria en Jesús: 2 Corintios 1:20

n       Nosotros damos la gloria a Dios a través de Jesús: Efesios 3:21; Romanos 16:27

 

EN LA SALVACIÓN:

 

La gloria de Dios se revela en el plan de salvación:

 

“Gloria grande halla en tu liberación; honra y esplendor has puesto sobre él” (Salmos 21:5).

 

LUGARES ESPECÍFICOS:

 

Dios ha revelado Su gloria en lugares específicos. En los tiempos pasados, Él la reveló en situaciones geográficas específicas. Él reveló Su gloria en el Tabernáculo y en el templo del Antiguo Testamento. Dios reveló Su gloria en Israel, y ahora Él la revela corporativamente en la Iglesia y en los creyentes individualmente:

 

1. Situaciones Geográficas:

 

Dios dijo a Ezequiel que saltase fuera de ALLÍ (para el Valle) y Él revelaría Su gloria, así como él tenía visto en el río de Quebar:

 

“Me levanté y fui al valle, y he aquí que se había detenido allí la gloria de Jehová, como la gloria que yo había visto junto al río Quebar. Y me postré sobre mi rostro” (Ezequiel 3:23).

 

“Y he allí la gloria del Dios de Israel, como la visión que yo había visto en el valle” (Ezequiel 8:4).

 

Moisés fue dicho para estar de pie en una piedra y ALLÍ Dios revelaría Su gloria (Éxodo 33:22).

 

2. En El Tabernáculo:

 

La gloria de Dios se reveló en el Tabernáculo del Antiguo Testamento:

 

“También me encontraré allí con los hijos de Israel, y el lugar será santificado por mi gloria” (Éxodo 29:43).

 

“Entonces la nube cubrió el tabernáculo de reunión, y la gloria de Jehová llenó la morada” (Éxodo 40:34).

 

“Moisés no podía entrar en el tabernáculo de reunión, porque la nube estaba sobre él, y la gloria de Jehová había llenado la morada” (Éxodo 40:35)

 

“Entonces toda la congregación habló de apedrearlos. Pero la gloria de Jehová se dejó ver en el tabernáculo de reunión ante todos los hijos de Israel” (Números 14:10).

 

3. El Templo:

 

Dios también reveló Su gloria en el templo durante los tiempos del Antiguo Testamento:

 

“Entonces el Espíritu me levantó y me introdujo al atrio interior. Y he aquí que la gloria de Jehová llenó el templo” (Ezequiel 43:5).

 

“Luego me llevó por la vía de la puerta del norte, hacia el frente del templo. Entonces miré, y he aquí que la gloria de Jehová había llenado la casa de Jehová. Caí postrado sobre mi rostro” (Ezequiel 44:4).

 

“Subid al monte, traed madera y reedificad el templo. Yo tendré satisfacción en ello y seré honrado, ha dicho Jehová” (Hageo 1:8).

 

“... llenaré este templo de gloria, ha dicho Jehová de los Ejércitos” (Hageo 2:7).

 

“Y los sacerdotes no pudieron continuar sirviendo por causa de la nube, porque la gloria de Jehová había llenado la casa de Jehová” (1 Reyes 8:11).

 

“Cuando Salomón terminó de orar, descendió fuego del cielo y consumió el holocausto y los sacrificios, y la gloria de Jehová llenó el templo. Los sacerdotes no pudieron entrar en la casa de Jehová, porque la gloria de Jehová había llenado la casa de Jehová. Todos los hijos de Israel vieron descender el fuego y la gloria de Jehová sobre el templo, y se postraron con el rostro en tierra sobre el pavimento. Y adoraron y dieron gracias a Jehová diciendo: Porque él es bueno, porque para siempre es su misericordia” (2 Crónicas 7:1-3) (Vea también Éxodo 40:34;14:4,17; 16:10; Ezequiel 1:28; 8:4; 10:30-34; 11:22-23; 2 Crónicas 5:13-14; 7:1-3).

 

4. En Israel:

 

Israel fue escogido para que él...

 

“... me fuesen pueblo y para renombre, alabanza y honra. Pero no escucharo” (Jeremías 13:11).

 

Fue dicho que Dios era "32  luz para revelación de las naciones y gloria de tu pueblo Israel” (Lucas 2:32). Dios dijo a Israel...

 

“... Mi siervo eres tú, oh Israel; en ti me gloriaré” (Isaías 49:3).

 

“Cantad loores, oh cielos, porque Jehová lo ha hecho. Gritad con júbilo, oh profundidades de la tierra. Prorrumpid en cántico, oh montañas, el bosque y todos sus árboles. Porque Jehová ha redimido a Jacob y será glorificado en Israel” (Isaías 44:23).

 

Pero Israel no permitió que la gloria de Dios se revele en ellos en su llenura:

 

“¿Acaso alguna nación ha cambiado sus dioses, a pesar de que ellos no son dioses? Sin embargo, mi pueblo ha cambiado su gloria por lo que no aprovecha” (Jeremías 2:11).

 

5. En La Iglesia:

 

En los tiempos del Nuevo Testamento, Dios empezó a revelar Su gloria en y a través de un nuevo grupo de las personas conocido como la Iglesia:

 

“Ellos son israelitas, de los cuales son la adopción, la gloria, los pactos, la promulgación de la ley, el culto y las promesas” (Romanos 9:4).

 

“Por lo tanto, ya no sois extranjeros ni forasteros, sino conciudadanos de los santos y miembros de la familia de Dios. Habéis sido edificados sobre el fundamento de los apóstoles y de los profetas, siendo Jesucristo mismo la piedra angular. En él todo el edificio, bien ensamblado, va creciendo hasta ser un templo santo en el Señor. En él también vosotros sois juntamente edificados para morada de Dios en el Espíritu” (Efesios 2:19-22).

 

Dios desea una Iglesia gloriosa, una que está llena con Su gloria:

 

“Para presentársela a sí mismo, una iglesia gloriosa que no tenga mancha ni arruga ni cosa semejante, sino que sea santa y sin falta” (Efesios 5:27).

 

6. En los Creyentes Individuales:

 

La Iglesia es compuesta de creyentes individuales. Para que la gloria de Dios sea revelada corporativamente en la Iglesia, ella debe revelarse individualmente en cada creyente:

 

“No sabéis que sois templo de Dios, y que el Espíritu de Dios mora en vosotros?” (1 Corintios 3:16).

 

“¿O no sabéis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, que mora en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros? Pues habéis sido comprados por precio. Por tanto, glorificad a Dios en vuestro cuerpo” (1 Corintios 6:19-20).

 

Haga una pausa ahora en su estudio y lea Hageo 2:3-9. Es en la “última casa” (nuestros cuerpos como templos) que la gloria mayor del Señor se revelará:

 

“Con todo, tenemos este tesoro en vasos de barro, para que la excelencia del poder sea de Dios, y no de nosotros” (2 Corintios 4:7).

 

La gloria (el tesoro) está en vasos de barros; si estuviera en vasos de oros, las personas serían atraídas al vaso en lugar del volumen:

 

“Por tanto, todos nosotros, mirando a cara descubierta como en un espejo la gloria del Señor, somos transformados de gloria en gloria en la misma imagen, como por el Espíritu del Señor” (2 Corintios 3:18).

 

“Y sabemos que Dios hace que todas las cosas ayuden para bien a los que le aman, esto es, a los que son llamados conforme a su propósito. Sabemos que a los que antes conoció, también los predestinó para que fuesen hechos conformes a la imagen de su Hijo; a fin de que él sea el primogénito entre muchos hermanos. Y a los que predestinó, a éstos también llamó; y a los que llamó, a éstos también justificó; y a los que justificó, a éstos también glorifico” (Romanos 8:28-30).

 

LA GLORIA DE CRISTO

 

Usted ya aprendió cómo la gloria de Dios se revela en Jesús, pero ¿usted sabía que USTED debe ser la gloria de Cristo también? Estudie los versículos siguientes:

 

“... el Santo de Israel, que te ha llenado de gloria” (Isaías 55:5).

 

“A cada uno que es llamado según mi nombre y a quien he creado para mi gloria, yo lo formé. Ciertamente yo lo hice” (Isaías 43:7).

 

Nosotros debemos caminar dignos de Dios que nos “llama a su propio reino y gloria” (1 Tesalonicense 2:12).

 

Nosotros somos mensajeros de la Iglesia y de la gloria de Cristo (2 Corintios 8:23). Dios preordenó que nosotros debemos ser para alabanza de Su gloria (Efesios 1:12).

 

“Serás corona de esplendor en la mano de Jehová, y diadema real en la palma de tu Dios” (Isaías 62:3).

 

“¿Y qué hay si él hizo esto, para dar a conocer las riquezas de su gloria sobre los vasos de misericordia que había preparado de antemano para gloria?” (Romanos 9:23).

 

“Por tanto, recibíos unos a otros como Cristo os recibió para la gloria de Dios” (Romanos 15:7).

 

“Y os insistíamos en que anduvieseis como es digno de Dios, que os llama a su propio reino y gloria” (1 Tesalonicenses 2:12).

 

Nosotros somos llamados “a su eterna gloria en Cristo Jesús” (1 Pedro 5:10).

 

“Su divino poder nos ha concedido todas las cosas que pertenecen a la vida y a la piedad por medio del conocimiento de aquel que nos llamó por su propia gloria y excelencia” (2 Pedro 1:3).

 

“Más bien, hablamos la sabiduría de Dios en misterio, la sabiduría oculta que Dios predestinó desde antes de los siglos para nuestra gloria” (1 Corintios 2:7).

 

“De manera que el nombre de nuestro Señor Jesús sea glorificado en vosotros” (2 Tesalonicenses 1:12).

 

“Con este fin os llamó Dios por medio de nuestro evangelio para alcanzar la gloria de nuestro Señor Jesucristo” (2 Tesalonicenses 2:14).

 

Nosotros debemos ser para “alabanza de Su gloria” (Efesios 1:12).

 

Dios quiere que nosotros conozcamos las riquezas de la gloria (Colosenses 1:27).

 

Nosotros debemos ser mensajeros de la gloria. Los creyentes primitivos fueron llamados de “mensajeros de las iglesias y de la gloria de Cristo” (2 Corintios 8:23).

 

“Contad entre las naciones su gloria, entre todos los pueblos sus maravillas” (1 Crónicas 16:24).

 

Ahora usted comprende que usted debe reflejar la gloria de Dios, pero usted puede estar preguntando, “¿Dónde y cómo yo consigo esta gloria?”

 

LA DÁDIVA DE LA GLORIA

 

Esta gloria maravillosa de Dios ha sido reservada como una dádiva para USTED. Jesús dijo: