La Vida

Del

Reino

 

 

 

 

 

Este manual es un de los cursos de varios módulos del plan de estudios que lleva a los creyentes de la visualización a través de la delegación, multiplicación, organización, y movilización para lograr la meta de evangelización. 

 

Para informaciones adicionales sobre los cursos escriba a: 

 

 

Harvestime International  Institute

Instituto Internacional Tiempo de Cosecha

3092 Sultana Dr. 

Madera, California 93637, 

USA 

 

 

 

© Harvestime International  Institute

 

 


CONTENIDO

 

 

 

Cómo Usar Este Manual, 3

Sugerencias Para Estudio en Grupo, 3

Introducción, 5

Objetivos del Curso, 6

 

1. Los Reinos Invisibles, 7

 

2. El Rey de Reyes, 14

 

3. El Reino: Pasado, Presente, Futuro, 28

 

4. Las Llaves del Reino, 43

 

5. Echados Fuera del Reino, 54 

 

6. Patrones y Principios: Una Introducción, 65

 

7. La Cultura Del Reino: Principios del Reino – Parte I, 74

 

8. La Cultura Del Reino: Principios del Reino – Parte II, 83

 

9. La Cultura Del Reino: Principios del Reino – Parte III, 94

 

10. Parábolas del Reino, 100

 

11. Embajadores del Reino, 108

 

Respuestas de la Sección “Prueba Personal”, 117


CÓMO USAR ESTE MANUAL

 

EL FORMATO DEL MANUAL

 

Cada lección consiste de: 

 

Objetivos:  Éstas son las metas que usted debe lograr estudiando el capítulo. Léalos antes de empezar la lección. 

 

Versículo Llave: Este versículo da énfasis al concepto principal del capítulo.  Memorícelo. 

 

Contenido del Capítulo:  Estudie cada sección. Use su Biblia para buscar cualquier referencia que no fue imprimada en el manual.   

 

Prueba Personal:  Haga esta prueba después de que usted terminar de  estudiar el capítulo.  Intente contestar las preguntas sin usar su Biblia o este manual.  Cuando usted ha concluido esta prueba, verifique sus respuestas en la sección de las respuestas proporcionada al final del manual.  

 

Para Estudio Adicional:  Esta sección le ayudará a continuar su estudio de la Palabra de Dios, mejorará sus habilidades de estudio, y aplicará lo que usted ha aprendido a su vida y ministerio. 

 

Examen Final:  Si usted esta matriculado en este curso para recibir los créditos e diploma, usted recibió un examen final juntamente con este curso.  En la conclusión de este curso, usted debe completar este examen y debe devolverlo para obtener el grado. 

 

 

MATERIALES ADICIONALES NECESARIOS

 

Usted necesitará solamente de una versión de la Biblia Reina Valera. 

 

 

SUGERENCIAS PARA EL ESTUDIO EN GRUPO

 

PRIMERA REUNIÓN

 

Abriendo:  Abra con oración e introducciones.  Conozca y matricule a los estudiantes. 

 

Establezca los Procedimientos Del Grupo: Determine quién conducirá las reuniones, el horario, lugar, y fechas para las sesiones. 

 

Alabanza Y Adoración: Invite la presencia del Espíritu Santo en su sesión de entrenamiento. 

 

Distribuya los Manuales A los Estudiantes: Introduzca el título del manual, formato, y objetivos del curso proporcionados en las primeras páginas del manual. 

 

Haga La Primera Tarea:  Los estudiantes leerán los capítulos determinados y harán la prueba personal para la próxima reunión. El número de capítulos que usted enseñará por sesión dependerá del tamaño del capítulo, contenido, y de las habilidades de su grupo. 

 

SEGUNDA Y LAS REUNIONES SIGUIENTES

 

Abriendo: Ore. Dé las bienvenidas y matricule a cualquier nuevo estudiante. También dales un manual.  Vea quien está presente o ausente. Tenga un tiempo de alabanza y adoración. 

 

Revisión:  Presente un breve resumen de lo que usted enseñó en la última reunión. 

 

Lección: Discuta cada sección del capítulo usando los TÍTULOS EN LETRAS MAYÚSCULAS Y EN NEGRITO como un esbozo de la enseñanza.  Pida a los estudiantes que hagan preguntas o comentarios sobre lo que ellos han estudiado. Aplique la lección a las vidas y ministerios de sus estudiantes. 

 

Prueba Personal: Repase con los estudiantes la prueba que ellos han completado.  (Nota: Si usted no quiere que los estudiantes tengan el acceso a las respuestas, usted puede quitar las páginas con las respuestas en la parte final de cada manual). 

 

Para Estudio Adicional:  Usted puede hacer estos proyectos en una base individual o en grupo. 

 

Examen Final: Si su grupo está matriculado en este curso para los créditos y Diploma usted recibió un examen final con este curso. Reproduzca una copia para cada estudiante y administre el examen en la conclusión de este curso. 

 


Módulo: Delegación

Curso: La Vida del Reino: Patrones y Principios

 

INTRODUCCIÓN

 

Todos los hombres viven en un reino natural de este mundo. Ellos viven en una ciudad o pueblo que son parte de una nación. Esa nación es un reino del mundo.

 

Además de los reinos naturales de este mundo hay dos reinos espirituales que realmente existen. Cada persona viviente es un residente de uno de estos dos reinos: El reino de Satanás o el Reino de Dios.

 

Este curso involucra el Reino de Dios. Él introduce los dos reinos espirituales, sus gobernantes, y ciudadanos. Provee las llaves espirituales para ganar el acceso al Reino de Dios y advierte de las cosas que producen la expulsión del Reino. Se examinan el pasado, presente, y futuro de este Reino, se explican las parábolas del Reino, y se enfatizan sus Patrones y principios de vida.

 

¿Por qué el estudio del Reino de Dios es importante?

 

Jesús dijo a Sus seguidores:

 

“Y este evangelio del reino será predicado en todo el mundo para testimonio a todas las razas, y luego vendrá el fin” (Mateo 24:14).

 

Antes de que Jesús retorne para establecer Su Reino en su forma final, el Evangelio del Reino debe extenderse a lo largo de las naciones del mundo.

 

Para predicar el Evangelio del Reino, usted debe entender el Reino de Dios. Antes de que usted pueda hacerse guardián de las llaves del Reino, usted debe primero experimentar ese Reino.

 

En el pasado, mucho énfasis se ha puesto en la vida y ministerio del Rey del Reino, Jesucristo, y correctamente. Pero la énfasis dada al Evangelio del Reino no es bastante. Jesús dijo a los líderes religiosos de Su tiempo:

 

"¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! Porque cerráis el reino de los cielos delante de los hombres. Pues vosotros no entráis, ni dejáis entrar a los que están entrando” (Mateo 23:13).

 

Fue este Evangelio del Reino el propósito central de la vida de Cristo. Él empezó Su ministerio terrenal declarando la llegada del Reino (Mateo 4:17). Él concluyó Su ministerio terrenal hablando de las cosas que pertenecen al Reino (Hechos 1:3). Entre el principio y fin de Su ministerio terrenal, el énfasis estaba en el Reino:

 

“Pero él les dijo: Me es necesario anunciar el evangelio del reino de Dios a otras ciudades también, porque para esto he sido enviado" (Lucas 4:43).

 

El Reino de Dios era la más gran preocupación de Jesús. Sus enseñanzas y parábolas enfocaron en el Reino. Sus milagros eran una demostración del Reino de Dios en acción.

 

Las frases "el Reino de Dios" y "el Reino de Cielo" se usa más o menos 100 veces en los libros de Mateo Marcos, Lucas, y Juan. La Biblia nos dice para buscar el Reino en primero lugar, orar por él, y predicarlo. Nos dice cómo entrar en el Reino y enséñanos residir en él requiere un nuevo estilo de vida.

 

Entrar en este Reino, mantener la residencia, y cumplir la comisión para predicar su Evangelio al mundo es necesario para entender los principios y Patrones del Reino. Ése es el propósito de este curso.

 

Pero hay un propósito más gran de lo qué comprender los principios del Reino. Usted debe ir más allá del conocimiento del Reino para realmente experimentarlo y hacerle el propósito central de su vida.

 

Las personas buscan por el significado de la vida. Ellos quieren una causa por que vivir y morir. Haga del Reino de Dios su propósito central de la vida y ministerio. Es un Reino que no puede ser removido por las fuerzas del enemigo. Es una causa eterna a que usted puede dar su obediencia total.

 

 

 

OBJETIVOS DEL CURSO

 

 

Al concluir este curso usted será capaz de:

 

n       Identificar los reinos espirituales invisibles.

n       Identificar a los gobernantes de los reinos invisibles.

n       Identificar a los ciudadanos de los reinos invisibles.

n       Explicar cómo se gana la entrada en el Reino de Dios.

n       Resumir el pasado, presente, y futuro del Reino de Dios.

n       Listar los pecados que impiden la entrada en el Reino de Dios.

n       Reconocer la importancia de los Patrones y principios espirituales.

n       Demostrar entendimiento de los principios básicos del Reino de Dios.

n       Demostrar entendiendo de las parábolas del Reino.

n       Tornarse embajador del Reino de Dios por extender el Evangelio del Reino.

n       Continuar el estudio independiente del Reino de Dios.

n       Continuar el estudio independiente sobre el ministerio y enseñanzas de Jesucristo.

 

 


Capítulo Uno

 

LOS REINOS INVISIBLES

 

 

OBJETIVOS:

 

Al concluir este capítulo usted será capaz de:

 

n       Escribir el Versículo Llave de memoria.

n       Demostrar entendimiento de los mundos naturales y espirituales.

n       Definir la palabra "reino."

n       Identificar los dos reinos espirituales.

n       Identificar los gobernantes de los reinos espirituales.

n       Identificar los ciudadanos de los reinos espirituales.

n       Definir la frase "el Reino de Satanás."

n       Definir la frase "el Reino de Dios."

 

VERSÍCULO LLAVE:

 

“Y este evangelio del reino será predicado en todo el mundo para testimonio a todas las razas, y luego vendrá el fin” (Mateo 24:14).

 

INTRODUCCIÓN

 

Este capítulo involucra los mundos naturales y espirituales. El mundo natural es lo que usted puede ver, oír, tocar, o saborear. Es el mundo visible alrededor de usted.

 

Pero hay otro mundo que lo rodea de lo cual usted es una parte. Es un mundo invisible que es compuesto de dos reinos espirituales. En este capítulo usted aprenderá sobre estos reinos espirituales, sus gobernantes, y ciudadanos. Usted aprenderá sobre el Reino de Satanás y el Reino de Dios.

 

NATURAL Y ESPIRITUAL

 

El hombre existe en dos mundos: El mundo natural y el mundo espiritual. El mundo natural es lo que se puede ver, sentir, emocionarse, oír, o saborear. Es tangible y visible. El país, nación, ciudad o pueblo en que usted vive son parte del mundo natural. Usted es residente de un reino natural localizado encima de los continentes visibles del mundo. Usted puede ver las personas que son parte de su ambiente. Usted puede comunicarse con ellos. Usted puede experimentar las imágenes, sonidos, y olores alrededor de usted.

 

Pero hay otro mundial en que usted vive. Ese mundo es un mundo espiritual. Usted no puede verlo con sus ojos físicos, pero es tan real como el mundo natural. Pablo habla de esta división de natural y espiritual:

 

“También hay cuerpos celestiales y cuerpos terrenales. Pero de una clase es la gloria de los celestiales; y de otra, la de los terrenales” (1 Corintios 15:40).

 

Todos los hombres tienen un cuerpo natural que vive en el mundo natural. Pero el hombre también es un ser espiritual con una alma eterna y espíritu. El hombre es cuerpo, alma, y espíritu. Su ser espiritual (el alma y espíritu) es parte de un mundo espiritual así como su cuerpo natural es parte del mundo natural.

 

DOS REINOS ESPIRITUALES

 

Hay reinos naturales de este mundo. Un reino natural es un territorio o las personas encima de quienes un rey gobierna. La Biblia habla de los reinos del mundo. Los reinos del mundo están presentemente bajo el control de Satanás:

 

“Otra vez el diablo le llevó a un monte muy alto, y le mostró todos los reinos del mundo y su gloria. Y le dijo: --Todo esto te daré, si postrado me adoras” (Mateo 4:8-9).

 

En el futuro, todos los reinos del mundo se volverán reinos de Dios y Él gobernará sobre ellos:

 

“El séptimo ángel tocó la trompeta. Y en el cielo se oyeron grandes voces que decían: "El reino del mundo ha venido a ser de nuestro Señor y de su Cristo. Él reinará por los siglos de los siglos." (Apocalipsis 11:15).

 

En el mundo natural un rey es el gobernante soberano del reino. Todo el territorio y las personas del reino pertenecen a él. Él tiene el poder de vida y muerte sobre sus subordinados.

 

El mundo espiritual es compuesto de dos reinos espirituales, el Reino de Satanás y el Reino de Dios. El Reino de Satanás consiste de Satanás, los seres espirituales llamados de demonios, y todos los hombres que viven en el pecado y rebelión a la Palabra de Dios. El Reino de Dios consiste en Dios el Padre, Jesucristo, el Espíritu Santo, los seres espirituales llamados de ángeles, y todos los hombres que viven en justa obediencia a la Palabra de Dios.

 

EL REINO DE DIOS

 

Hay un Reino de Dios, pero él es descrito de maneras diferentes de la Escritura. La expresión "el Reino de Cielo" también es usada como un nombre para el Reino de Dios. Este Reino es idéntico al Reino del Padre (Mateo 26:29), de Jesús (Revelación 1:9), de Cristo Jesús (2 Timoteo 4:1), de Cristo y Dios (Efesios 5:5), de "nuestro Señor y Su Cristo" (Apocalipsis 11:15), de "nuestro Dios y de Su Cristo" (Apocalipsis 12:10), y "del Hijo de Su amor" (Colossenses 1:13). Todos éstos son los nombres para el Reino de Dios. Para simplificar, solamente el título "el Reino de Dios" es usado en este curso.

 

El Reino de Dios no es una denominación. Las denominaciones son organizaciones hechas por los hombres para unir grupos de iglesias. Ellas se han establecido para los propósitos prácticos de organización y administración. Las denominaciones son grandes organizaciones de iglesias como Bautista, Asamblea de Dios, Metodista, Luterana, etc.

 

La Biblia habla de la verdadera Iglesia que no es una denominación o organización religiosa. La verdadera Iglesia es compuesta de todos aquellos que se tornaron ciudadanos del Reino de Dios. La verdadera Iglesia es el cuerpo espiritual corporativo que Dios estableció por lo cual el Evangelio del Reino será extendido a las naciones del mundo. Esta Iglesia es compuesta de todos los hombres y mujeres que son ciudadanos del Reino de Dios.

La Iglesia no sólo debe predicar y enseñar el Evangelio del Reino, pero debe proporcionar un modelo de la vida en el Reino de Dios. La Iglesia debe operar por los Patrones y principios del Reino, y debe demostrar en su estilo de vida las enseñanzas de su Rey, Jesucristo.

 

El Reino de Dios existió en el pasado, existe en el presente, y existirá en el futuro, en diferentes formas. En la actualidad en el mundo natural, el Reino de Dios existe individualmente dentro de cada hombre, mujer, muchacho o muchacha que han hecho de Jesús el Rey de sus vidas. En el futuro, habrá una revelación visible y real del Reino de Dios. Usted aprenderá más después sobre el pasado, presente, y futuro del Reino de Dios en este curso.

 

Porque el Reino de Dios es un reino espiritual y no un reino natural de este mundo, él debe ser entendido con una mente espiritual:

 

“Pero el hombre natural no acepta las cosas que son del Espíritu de Dios, porque le son locura; y no las puede comprender, porque se han de discernir espiritualmente” (1 Corintios 2:14).

 

GOBERNANTES DE LOS REINOS

 

El Reino de Satanás es gobernado por Satanás. Usted aprenderá más sobre él y su reino en la sección "Para Estudio Adicional" de este capítulo. Satanás era originalmente un ángel bonito creado por Dios y era parte del Reino de Dios, pero él intentó tomar el Reino de Dios. Usted puede leer sobre su rebelión en Isaías 14:12-17 y Ezequiel 28:12-19. Varios ángeles se unieron a Satanás en esta rebelión y ellos fueron todos lanzados para fuera del Reino por Dios. Ellos formaron su propio reino que se llama el Reino de Satanás.

 

El Reino de Dios es gobernado por la Trinidad de Dios que es compuesta del Padre, del Hijo Jesucristo, y del Espíritu Santo. Usted aprenderá más sobre el gobernante de este Reino en el Capítulo Dos de este curso.

 

LOS RESIDENTES DE LOS REINOS

 

Además de los gobernantes, hay otros residentes de los dos reinos espirituales. Los espíritus malignos llamados de demonios son residentes del Reino de Satanás. Estos espíritus pueden entrar, atormentar, controlar, y usar los humanos que pertenecen al reino de Satanás. Ellos motivan muchos actos malos hechos por los hombres y mujeres.

 

Antes del fin del mundo, Satanás usará dos seres espirituales especiales en su reino llamados de Anticristo y Falso Profeta. Ellos serán parte del engañoso plan final de Satanás para derrocar el Reino de Dios. El Reino de Dios también tiene sus residentes. Hay ángeles que son seres espirituales que ministran a los hombres y mujeres que son parte del Reino de Dios. Así como los demonios cumplen los deseos de Satanás en el mundo, los ángeles hacen la voluntad de Dios.

 

Aunque los ángeles y demonios son seres espirituales, ellos se revelan visiblemente y verbalmente en ciertas ocasiones en el mundo natural. Demonios que poseen los cuerpos de los hombres hablan y a veces actúan de maneras malignas a través de ellos y los ángeles aparece en la forma visible.

 

Además de estos seres espirituales, todas las personas vivientes son residentes del Reino de Satanás o el Reino de Dios.

 

LA ENTRADA A LOS REINOS

 

Una de las parábolas contadas por Jesús revela que todos los hombres son parte del Reino de Satanás o el Reino de Dios. Jesús comparó el mundo a un campo. La buena semilla en el campo son los hijos del Reino de Dios. La semilla mala, que resultó en el crecimiento de taras (cizañas), son los hijos del malo:

 

“El campo es el mundo. La buena semilla son los hijos del reino, y la cizaña son los hijos del maligno” (Mateo 13:38).

 

Las personas entran en el Reino de Satanás a través del nacimiento natural. La Biblia enseña que todos los hombres nacen en el pecado. Esto significa que ellos tienen una naturaleza básica del pecado o la "semilla" de pecado dentro de sí. Su inclinación natural es hacer el mal:

 

“He aquí, en maldad he nacido, y en pecado me concibió mi madre” (Salmos 51:5).

 

“Por esta razón, así como el pecado entró en el mundo por medio de un solo hombre y la muerte por medio del pecado, así también la muerte pasó a todos los hombres, por cuanto todos pecaron” (Romanos 5:12).

 

“Porque todos pecaron y no alcanzan la gloria de Dios” (Romanos 3:23).

 

Porque nosotros nacemos con la naturaleza básica del pecado, una vez todos nosotros fuimos parte del Reino de Satanás. El mensaje entero de la Palabra escrita de Dios, la Biblia, es una apelación al hombre para moverlo de este Reino maligno de Satanás al Reino justo de Dios.

 

Los hombres nacen en el Reino de Satanás a través del nacimiento natural. Ellos deben nacer de nuevo en el Reino de Dios a través del nacimiento espiritual. Usted aprenderá más sobre esto en el Capítulo Cuatro, "Las Llaves del Reino."

 

Aquellos que nacen de nuevo cambian su residencia del Reino de Satanás al Reino de Dios. Ellos cambian su obediencia de Satanás a Dios. Cuando entran en el Reino de Dios ellos deben aprender los principios que gobiernan la vida en este Reino. Esto es como aprender el estilo de vida de un nuevo país al cual usted ha inmigrado. Usted aprenderá más sobre estos principios importantes en otras lecciones de este curso.

 

LAS RELACIONES ENTRE LOS REINOS

 

Desde el tiempo de la rebelión de Satanás, ha habido furiosa guerra espiritual entre el Reino de Satanás y el Reino de Dios. La Biblia es el registro escrito de la guerra entre estos dos reinos.

 

Esta guerra espiritual se pasa a lo largo del mundo y encima de las mentes, almas y espíritus de la humanidad. Satanás está intentando en hacer a los hombres cautivos al pecado en su reino. A través de los métodos engañosos él incita a los hombres y mujeres para compartieren de las lujurias temporales del vivir pecador. Él ambiciona los afectos del alma y espíritu que legítimamente pertenecen a Dios:

 

“El ladrón no viene sino para robar, matar y destruir. Yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia” (Juan 10:10).

Esta guerra en el mundo del espíritu continuará hasta el fin de los tiempos según lo conocemos ahora. La guerra espiritual es un asunto de tal gran profundidad que hay un curso entero del Instituto Internacional Tiempo de Cosecha, "Estrategias Espirituales: Un Manual De Guerra Espiritual," ha sido dedicado a él. Este curso enfoca el Reino de Satanás, Sus estrategias, y las tácticas espirituales para derrotar las fuerzas de mal.

 

 

 

PRUEBA PERSONAL

 

1. Escriba el Versículo Llave de memoria.

__________________________________________________________________________________________________________________________________________________

 

2. ¿Cuáles son las dos divisiones que se hacen en 1 Corintios 15:44-49?

______________________________   ________________________________

 

3. ¿Cuáles son los dos reinos invisibles en el mundo hoy?

______________________________   ________________________________

 

4. ¿Quién son los gobernantes de los dos reinos invisibles?

_________________________________________________________________________

 

5. ¿Quién son los residentes del Reino de Satanás?

_________________________________________________________________________

 

6. ¿Quién son los residentes del Reino de Dios?

_________________________________________________________________________

 

7. ¿Cuál es la diferencia entre estas dos frases: "el Reino de Dios" y "el Reino del Cielo?"

_________________________________________________________________________

 

8. Defina la palabra "reino."

__________________________________________________________________________________________________________________________________________________

 

(Las respuestas se encuentran al final del último capítulo de este manual.)

 

 

PARA ESTUDIO ADICIONAL

 

Este curso es dedicado al estudio del Reino de Dios. Pero como usted aprendió en este capítulo, hay otro reino invisible, el Reino espiritual de Satanás. Es importante que usted entienda ambos los reinos espirituales.

El curso del Instituto Internacional Tiempo de Cosecha titulado "Estrategias Espirituales: Un Manual De Guerra Espiritual" proporciona informaciones más extensas sobre este reino y las estrategias espirituales para tratar con Satanás. Obtenga este manual sobre la guerra espiritual como un compañero de este curso, "La Vida del Reino". Para los propósitos de este curso, el siguiente esbozo proporciona informaciones básicas sobre Satanás y su reino.

 

EL REINO DE SATANÁS

 

I. El Gobernante del Reino de Satanás: Satanás

A.     Su origen: Todas las criaturas fueron creadas por Dios: Juan 1:3; Colosenses 1:16-17

B.      Su gloria anterior: Isaías 14:12-15; Ezequiel 28:12-17

C.     Su posición anterior: Ezequiel 28:14

D.     Su caída: Ezequiel 28:12-19

E.      Sus nombres:

1.      Dios de este mundo: 2 Corintios 4:4

2.      El ángel de luz: 2 Corintios 11:14

3.      El diablo: 1 Pedro 5:8; Mateo 4:1

4.      Satanás: Juan 13:27

5.      El Lucifer: Isaías 14:12

6.      El dragón: Apocalipsis 12:3

7.      La serpiente: Apocalipsis 12:9; 20:2; 2 Corintios 11:3; Génesis 3:4,14

8.      El adversario: 1 Pedro 5:8

9.      Belial: 2 Corintios 6:15

10.  Beelzebul: Mateo 12:24; Lucas 11:15; Marcos 3:22

11.  El asesino: Juan 8:44

12.  El tentador: Mateo 4:3; 1 Tesalonicenses 3:5

13.  El Querubín ungido: Ezequiel 28:14

14.  El destructor: Apocalipsis 9:11

15.  El engañador: Apocalipsis 12:9; 20:3

16.  Apolión (palabra griega para destruidor): Apocalipsis 9:11

17.  Abadón (palabra hebrea para un ángel destruidor): Apocalipsis 9:11

18.  Gobernante de las tinieblas: Efesios 6:12

19.  El ángel del abismo: Apocalipsis 9:11

20.  El enemigo: Mateo 13:39

21.  Príncipe de los diablos: Mateo 12:24

22.  El mentiroso, padre de la mentira: Juan 8:44

23.  El rey de Tiro: Ezequiel 28:12-15

24.  Príncipe de este mundo: Juan 12:31; 14:30; 16:11

25.  Príncipe de la potestad del aire: Efesios 2:2

26.  El espíritu que opera en los hijos de la desobediencia: Efesios 2:2

27.  Maligno: 1 Juan 5:9

28.  León que ruge: 1 Pedro 5:8

29.  El acusador de los hermanos: Apocalipsis 12:10

F.      Sus atributos:

1.      Inteligente y sutil: 2 Corintios 11:3

2.      Emocional: Apocalipsis 12:17

3.      Voluntarioso: 2 Timoteo 2:26

4.      Orgulloso: 1 Timoteo 3:6

5.      Poderoso: Efesios 2:2

6.      Engañoso: Efesios 6:11

7.      Feroz y cruel: 1 Pedro 5:8

8.      Falaz: 2 Corintios 11:14

G.     Palabras registradas de Satanás:

1.      Génesis 3:1,4,5

2.      Job 1:7-12

3.      Job 2:1-6

4.      Mateo 4:1-11

5.      Lucas 4:1-13

 

II. Los residentes del Reino de Satanás: los espíritus Demoníacos

A.     Satanás es el gobernante de una hueste de demonios: Mateo 12:22-28

B.      Su Origen: Apocalipsis 12:7-9; Judas 6

C.     Sus atributos:

1.      Seres espirituales: Mateo 8:16; Lucas 10:17,20

2.      Ellos hablan: Marcos 5:9,12; Lucas 8:28; Mateo 8:31

3.      Ellos creen: Santiago 2:19

4.      Ejercen sus voluntades: Lucas 8:32; 11:24

5.      Demuestran inteligencia: Marcos 1:24

6.      Emociones: Lucas 8:28: Santiago 2:19

7.      Reconocimiento: Hechos 19:15

8.      Fuerza sobrenatural: Hechos 19:16; Marcos 5:2,3

9.      Presencia sobrenatural: Daniel 9:21-23; 10:10-14

D.     Su estructura:

1.      Unidos: Mateo 12:26,45; Lucas 8:30; 1 Timoteo 4:1

2.      Organizados en legiones: Lucas 8:30

3.      Hay grados de maldad: Mateo 12:43-45

4.      Hay una estructura organizada: Efesios 1:21; 3:10; 6:12; Romanos 8:38

5.      Hay tipos diferentes de demonios: Mateos 10:1; 1 Timoteo 4:1

 

III. Los residentes del Reino de Satanás: Todas las personas que no son residentes del Reino Dios: Apocalipsis 20:15; 21:8

 

IV. La esfera de actividad de Satanás y sus demonios:

A.     Tiene acceso a la presencia de Dios: Job 1:6-7

B.      Tiene acceso a la tierra entera: Apocalipsis 12:10

 

V. Las actividades de Satanás y sus demonios:

 

Las actividades de Satanás y sus demonios son tratadas en detalle en el curso del Instituto Internacional Tiempo de Cosecha titulado "Estrategias Espirituales: Un Manual De Guerra Espiritual.” Para resumir: sus actividades siempre se dirigen contra Dios, Sus propósitos, y Su pueblo.

 

 

VI. Los creyentes tienen más gran poder que Satanás y sus demonios:

A.     Mateo 10:1; Marcos 6:7; 9:38; 16:17; Lucas 10:17; Hechos 5:16; 8:7; 16:16-18; 19:12

B.      Los métodos de guerra espiritual son tratados en el curso del Instituto Internacional Tiempo de Cosecha titulado "Estrategias Espirituales: Un Manual De Guerra Espiritual.” Allí se encuentran poderosas directrices espirituales que lo ayudarán a ejercer su justa autoridad sobre el Reino de Satanás.

VII. El destino futuro del Reino de Satanás:

A.     Mateo 8:29;25:41; 2 Pedro 2:4; Judas 6; Apocalipsis 12:7-9; 20:10; 1 Juan 3:8

B.      Lucas 8:28; Mateo 25:41


Capítulo Dos

 

EL REY DE REYES

 

 

OBJETIVOS:

 

Al concluir este capítulo usted será capaz de:

 

n       Escribir el Versículo Llave de memoria.

n       Definir la palabra "rey".

n       Identificar a Jesús como el Rey del Reino de Dios.

n       Continuar el estudio de la vida y ministerio del Rey Jesús.

 

VERSÍCULO LLAVE:

 

“Reinará sobre la casa de Jacob para siempre, y de su reino no habrá fin” (Lucas 1:33).

 

INTRODUCCIÓN

 

No hay ningún reino sin un rey. En este capítulo usted aprenderá sobre el más gran Rey que ha gobernado alguna vez, el Rey de Reyes, Jesucristo.

 

¿LO QUÉ ES UN REY?

 

Un rey es un gobernante soberano de una nación, tribu, o país. La palabra "soberano" significa que él tiene el poder supremo, la autoridad más alta, y está libre de control externo.

 

En los tiempos pasados en el mundo natural había muchos reyes y reinos. En un reino terrenal el rey poseía todo el territorio en el reino y tenía la autoridad encima de todo en el reino incluso las personas.

 

El rey hacía con que las leyes del reino y los residentes del reino obedeciesen estas leyes. El rey tenía el poder sobre las personas, incluso el poder de la vida y muerte.

 

EL REY DE REYES

 

El más grande de todos los reyes es el Señor Jesucristo. Pablo se refiere a Jesús como el Rey de Reyes:

 

“A su debido tiempo la mostrará el Bienaventurado y solo Poderoso, el Rey de reyes y Señor de señores” (1 Timoteo 6:15).

 

El libro Apocalipsis llámalo de  Rey de reyes:

 

“... porque él es Señor de señores y Rey de reyes...” (Apocalipsis 17:14).

 

“En su vestidura y sobre su muslo, tiene escrito el nombre: REY DE REYES Y SEÑOR DE SEÑORES” (Apocalipsis 19:16).

Jesús es el Rey de reyes porque Él gobierna sobre un Reino que es eterno y soberano. El Reino de Dios nunca se acabará. Nunca se derrocará por la revolución. Nunca habrá otro gobernante que reemplazará al Rey de reyes.

 

LA PREEXISTENCIA DEL REY

 

La Biblia registra la historia del Rey de reyes. Una parte de esa historia es sobre Su vida y ministerio en la tierra. Pero Jesús existió antes de Su ministerio terrenal. Usted puede leer sobre Su preexistencia con Dios en Juan 1:1-18. (En este pasaje Jesús se llama "La Palabra" o “Verbo”).

 

LAS PROFECÍAS SOBRE EL REY

 

El Antiguo Testamento contiene muchas profecías sobre el Rey de reyes. Una profecía es una palabra inmediata de Dios que revela las cosas sobre el futuro que no puede conocerse por la sabiduría natural.

 

Estas profecías del Antiguo Testamento revelan cómo, cuando, y donde el Rey debería nacer y muchos detalles sobre Su vida, ministerio, muerte, y resurrección. El Nuevo Testamento muestra cómo Jesús cumplió estas profecías.

 

(Una lista detallada de estas profecías se proporciona en otro curso del Instituto Internacional Tiempo de Cosecha titulado "Métodos Creativos de Estudio Bíblico").

 

LA GENEALOGÍA DEL REY

 

Usted puede leer la genealogía del Rey de reyes, Jesús, en Mateo 1:1-17 y Lucas 3:23-38. La genealogía rastrea a los antepasados de Jesús a través de Su padre terrenal y madre. Pero recuerde, Jesús realmente era el Hijo de Dios nacido de la virgen María.

 

EL NACIMIENTO DEL REY

 

Usted puede leer sobre el nacimiento terrenal del Rey Jesús en Mateo 1-2 y Lucas 1 y 2.

 

LOS NOMBRES DEL REY

 

Jesús fue llamado por muchos nombres diferentes algunos de los cuales reflejan Su ministerio y propósito. Lo que sigue son todos los nombres de Jesús, el Rey de Reyes:

 

Adán, El Segundo:                                         1 Corintios 15:45-47

El abogado:                                                  1 Juan 2:1

El Omnipotente:                                             Apocalipsis 1:8

El alfa y Omega:                                            Apocalipsis 21:6

Amén:                                                         Apocalipsis 3:14

Anciano de Días:                                            Daniel 7:9

El ángel de Su Presencia:                                Isaías 63:9

Ungido arriba de Sus Compañeros:                    Salmos 45:7

El apóstol de nuestra Confesión:                       Hebreos 3:1

El brazo del Señor:                                         Isaías 51:9-10

El autor y consumador de nuestra Fe:                Hebreos 12:2

El autor de la Salvación Eterna:                        Hebreos 5:9

Engendrado de Dios:                                       1 Juan 5:18

Amado:                                                        Efesios 1:6

Obispo de nuestras Almas:                               1 Pedro 2:25

Bienaventurado y Sólo Poderoso:                      1 Timoteo 6:15

Retoño, El:                                                   Zacarías 3:8

Retoño Justo, Un:                                          Jeremías 23:5

Retoño de Justicia:                                        Jeremías 33:15

Retoño del tronco de Isaí, El:                            Isaías 1:1

El pan de la Vida:                                           Juan 6:35

Luminoso y Estrella de la Mañana:                     Apocalipsis 22:16

Jefe del Ejercito de Jehová                              Josué 5:15

El Hijo del carpintero:                                     Mateo 13:55

La Principal Piedra angular:                              1 Pedro 2:6

El que sobresale entre Diez Mil:                        Cantares de Salomón 5:10

Cristo, El:                                                     Juan 1:41

Cristo el Señor:                                             Lucas 2:11

Cristo Jesús Nuestro Señor:                             Romanos 8:39

Cristo el Poder de Dios:                                   1 Corintios 1:24

Consejero:                                                    Isaías 9:6

El convenio de las Personas:                            Isaías 42:6

Luz de la aurora:                                           Lucas 1:78

Lucero de la mañana:                                     2 Pedro 1:19

El Libertador:                                                Romanos 11:26

La puerta:                                                    Juan 10:9

El electo:                                                     Isaías 42:1

Emmanuel:                                                    Mateo 1:23

La Vida eterna:                                             1 Juan 5:20

Eterno Padre:                                                Isaías 9:6

Fiel y Verdadero:                                           Apocalipsis 19:11

El Testigo fiel:                                               Apocalipsis 1:5

Primogénito:                                                 Hebreos 1:6; Salmos 89:27

Primogénito Entre Muchos Hermanos:                 Romanos 8:29

Las Primicias:                                                1 Corintios 15:23

Primero y Último:                                           Apocalipsis 22:13

El cimiento:                                                  Isaías 28:16

Señor glorioso:                                              Isaías 33:21

Dios de Israel:                                               Isaías 45:15

Dios con Nosotros:                                         Mateo 1:23

Buen Pastor:                                                 Juan 10:11

Gran Dios:                                                    Tito 2:13

Gran Sumo Sacerdote:                                    Hebreos 4:14

La cabeza del Cuerpo:                                    Colosenses 1:18

Cabeza sobre todas las Cosas:                         Efesios 1:22

La piedra que desecharon los edificadores:         Salmos 118:22

El heredero de todas las Cosas:                        Hebreos 1:2

El Ungido:                                                     Salmos 2:2

Santo de Israel:                                            Isaías 41:14

La Esperanza de Gloria:                                   Colosenses 1:27

Yo Soy:                                                       Juan 8:58

La imagen del Dios Invisible:                   Colosenses 1:15

Emmanuel:                                                    Isaías 7:14

Jesucristo Nuestro Señor:                                Romanos 1:3

Juez de Israel:                                              Miqueas 5:1

El rey de Gloria:                                             Salmos 24:7

El rey:                                                         Zacarías 9:9

El rey sobre toda la Tierra:                              Zacarías 14:9

Cordero de Dios:                                            Juan 1:29

La luz del Mundo:                                           Juan 8:12

Lirio de los Valles:                                          Cantares de Salomón 2:1

El Pan viviente:                                             Juan 6:51

El Señor Dios Todopoderoso:                    Apocalipsis 4:8

Señor y Salvador Jesucristo:                            2 Pedro 2:20

Señor de Todos:                                            Hechos 10:36

Señor Nuestra Rectitud:                                  Jeremias 23:6

Señor, Su Redentor:                                       Isaías 43:14

El amor:                                                       1 Juan 4:8

El hombre de Dolores:                                     Isaías 53:3

Guía:                                                           Mateo 23:10

El Mesías:                                                     Daniel 9:25

Dios Fuerte:                                                  Isaías 9:6

Poderoso de Jacob:                                        Isaías 60:16

Un Ángel:                                                     Éxodo 23:20-23

Más Santo:                                                   Daniel 9:24

Valiente:                                                      Salmos 45:3

Nazareno:                                                    Mateo 2:23

Único Dios Sabio:                                           1 Timoteo 1:17

Nuestra Pascua:                                            1 Corintios 5:7

Médico:                                                       Lucas 4:23

Príncipe de Paz:                                             Isaías 9:6

Príncipe de los Reyes de la Tierra:                     Apocalipsis 1:5

El profeta:                                                    Deuteronomio 18:15-18

La Expiación:                                                Romanos 3:25

Rabí:                                                           Juan 1:49

El Redentor:                                                  Isaías 59:20

La Resurrección:                                            Juan 11:25

El Siervo Justo:                                             Isaías 53:11

La Roca:                                                      1 Corintios 10:4

La raíz de Isaí:                                              Isaías 11:10

Rosa de Sarón:                                              Cantares de Salomón 2:1

El Salvador del Mundo:                                    1 Juan 4:14

La semilla de David:                                        Juan 7:42

La semilla de la Mujer:                                    Génesis 3:15

El Hijo de Dios:                                              Romanos 1:4

El Hijo del Hombre:                                         Hechos 7:56

El hijo de María:                                             Marcos 6:3

El hijo del Altísimo:                                         Lucas 1:32

Una estrella que saldrá de Jacob:                      Números 24:17

La Piedra:                                                    Mateo 21:42

El Sol de Justicia:                                          Malaquías 4:2

Maestro:                                                      Juan 3:2

La verdad:                                                    Juan 14:6

El Don Inefable:                                             2 Corintios 9:15

La Vid:                                                                  Juan 15:1

El Camino:                                                    Juan 14:6

Maravilloso:                                                  Isaías 9:6

El Verbo:                                                      Juan 1:14

La Palabra de Dios:                                        Apocalipsis 19:13

LA VIDA DEL REY

 

Los libros de Mateo, Marcos, Lucas, y Juan cuentan la historia de la vida del Rey Jesús. Estos libros fueran escritos por cuatro discípulos de Jesús que ministraron con Él durante Su ministerio terrenal.

 

EL MINISTERIO DEL REY

 

Se registran el ministerio y las enseñanzas de Jesús en los libros de Mateo, Marcos, Lucas, y Juan. En "Tácticas de Enseñanza", otro del Instituto Internacional Tiempo de Cosecha, es dada una lista completa de las enseñanzas de Cristo agrupadas por los asuntos.

 

Aunque hay mucho registrado en los cuatro Evangelios sobre la vida y ministerio de Jesús, Juan nos informa que:

 

“Hay también muchas otras cosas que hizo Jesús que, si se escribieran una por una, pienso que no cabrían ni aún en el mundo los libros que se habrían de escribir” (Juan 21:25).

   

EL REY RECHAZADO

 

No que dice respecto a su linaje natural, Jesús nació cómo un judío. Él vino primero como el Rey a Su propio pueblo, los judíos, pero ellos lo rechazaron. Él fue cuestionado si Él era o no el Rey esperado (Mateo 27:11; Marcos 15:2). Él fue acusado de ser Satanás en lugar de Dios (Mateo 12:25-28; Lucas 11:17-20). En una ocasión las personas intentaron tomar a Jesús y hacerle un rey por la fuerza, porque Él no estaba estableciendo el reino visible que ellos desearon (Juan 6:15).

 

Solamente una vez hubo una aclamación pública de Jesús como el Rey. Esto fue cuando Él entró en Jerusalén durante su tiempo final (Mateo 21:1-9). Pero las mismas personas que lo honraron como el rey en aquel día luego se volvieron contra Él. Muchos de aquellos que clamaron "Hosanna" mientras Jesús entraba montado en Jerusalén, fueron los mismos que estaban gritando "Crucifíquelo" apenas unos días después. Ellos quedaron desapuntados porque Jesús no derrocó al gobierno Romano y estableció un gran reino terrenal. Aquellos que anhelaban la liberación de la dominación extranjera quedaron airados cuando Jesús no estableció un reino visible, terrenal.

 

Jesús no era el Rey que los judíos habían imaginado. Él no aniquiló el Imperio Romano. Él no estableció el Reino terrenal esperado. Él no actuó según ellos pensaron que un rey debe actuar. Lo qué ellos no comprendieron fue que antes de que Jesús pudiera afirmar Su Señorío exterior, Él primero tenía que gobernar la fortaleza interna del corazón del hombre.

 

La más gran necesidad de las personas judías no era la libertad de Roma, pero lo ser liberados de las cadenas del pecado. La llave al Reino de Jesús era el arrepentimiento, no la revolución. (Usted aprenderá más sobre esto en un capítulo más adelante.)

 

Satanás tentó a Jesús para establecer un Reino terrenal visible (Mateo 4:8; Lucas 4:5). Exactamente en el fin del ministerio terrenal de Jesús, los discípulos anhelaron un Reino terrenal (Hechos 1:6). Pero el Reino de Dios no sería preparado en este momento en la forma visible. Jesús dijo:

 

“Contestó Jesús: --Mi reino no es de este mundo. Si mi reino fuera de este mundo, mis servidores pelearían para que yo no fuera entregado a los judíos. Ahora, pues, mi reino no es de aquí” (Juan 18:36).

 

Así que el Rey de Reyes fue rechazado por Su propio pueblo:

 

“A lo suyo vino, pero los suyos no le recibieron” (Juan 1:11).

 

Sólo unas personas reconocieron a Jesús como el Rey. Natanael, uno de Sus discípulos, fue uno de éstos:

 

“Le respondió Natanael: --Rabí, ¡tú eres el Hijo de Dios! ¡Tú eres el rey de Israel!” (Juan 1:49).

 

Pero a esos que aceptaron a Jesús como el Rey, una relación especial fue adicionada:

 

“Pero a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio derecho de ser hechos hijos de Dios” (Juan 1:12).

 

Todo en la vida es basado en interrelación. No es lo que usted conoce que es muy importante, pero quién usted conoce. No es lo que nosotros sabemos sobre la Biblia o de la Cristiandad que asegura nuestra entrada en el Reino de Dios. Es quién nosotros conocemos. Usted debe conocer al Rey de reyes. En Capítulo Cuatro, "Las Llaves del Reino," usted aprenderá cómo entrar y mantener la residencia en el Reino de Dios.

 

LA MUERTE DEL REY

 

El hombre pecador no podría entrar en el Reino de Dios. El Reino de Dios era diferente de todos los otros reinos. Era un Reino virtuoso. A través de la muerte de Rey Jesús, un camino se abrió para que todos los hombres tórnense parte del Reino. Jesús no hizo nada digno de muerte. Él nunca pecó, pero Él murió en el lugar de todos aquellos que han pecado. Él pagó la penalidad de la muerte por sus pecados:

 

“Porque la paga del pecado es muerte; pero el don de Dios es vida eterna en Cristo Jesús, Señor nuestro” (Romanos 6:23).

 

Usted puede leer sobre la muerte del Rey Jesús en Mateo 26-27, Marcos 14-15, Lucas 22-23, y Juan 18-19.

 

LA RESURRECCIÓN DEL REY

 

Después de Su muerte por crucifixión, el Rey fue enterrado, pero Él no permaneció en la tumba. Usted puede leer sobre Su resurrección milagrosa de los muertos en Mateo 28, Marcos 16, Lucas 24, y Juan 20.

 

A través de Su resurrección de los muertos, Jesús ganó la victoria sobre la muerte física. Aquellos que se vuelven parte del Reino de Dios pueden experimentar la muerte física así como Jesús, pero ellos también experimentarán la resurrección de la muerte como Él hizo. Porque nuestro Rey es eterno, nosotros somos parte de un Reino eterno y tenemos la vida eterna.

 

 

LAS APARICIONES DEL REY

 

Después de Su resurrección de los muertos, el Rey Jesús apareció a muchas personas. Usted puede leer sobre Sus apariciones en Mateo 28, Marcos 16, Lucas 24, Juan 20-21, y Hechos 1.

 

EL RETORNO DEL REY AL CIELO

 

Después de que Jesús apareció a muchas personas por un periodo de cuarenta días, Él volvió al Cielo. Él permanecerá allí hasta el tiempo de Él volver y establecer el Reino visible de Dios en su forma final. Usted aprenderá más sobre esto en el próximo capítulo mientras usted estudiar el pasado, presente, y futuro del Reino de Dios. Usted puede leer sobre el retorno de Jesús al Cielo en Mateo 28:16-20, Marcos 16:19-20, Lucas 24:50-53, y Hechos 1:1-11.

 

LA COMISIÓN DE EL REY

 

Poco antes de Él retornar al Cielo, Jesús dio una comisión importante a Sus seguidores para ser embajadores del Reino a lo largo del mundo. Usted aprenderá más después sobre esta comisión.

 

LA VENIDA DEL REY

 

La Biblia revela que ese mismo Jesús volverá a la tierra en gran poder y gloria para establecer el Reino visible en su forma final. Usted puede leer sobre Su retorno en 1 Tesalonicenses 4:13-18. Usted puede leer sobre el establecimiento del Reino y sobre los eventos que lo preceden en el libro de Apocalipsis. La Biblia revela que el Reino de Jesús será eterno:

 

“... su reino no habrá fin” (Lucas 1:33).

 

Cada reino de la tierra y el reino de Satanás será derrotado por el Rey de reyes. En el fin este será el anuncio que se hará:

 

"... El reino del mundo ha venido a ser de nuestro Señor y de su Cristo. El reinará por los siglos de los siglos" (Apocalipsis 11:15).

   

CONTINÚE SU ESTUDIO

 

La historia del Rey de reyes es demasiadamente grande para ser confinada a la duración de un solo capítulo de este manual. En la sección "Para Estudio Adicional" de este capítulo se le da una oportunidad de estudiar la vida de Cristo en detalles a través de un esbozo de los libros de Mateo, Marcos, Lucas, y Juan.

 

 

 

PRUEBA PERSONAL

 

1. Escriba el Versículo Llave de memoria.

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2. Defina la palabra "rey".

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3. ¿Quién es el Rey del Reino de Dios?

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4. ¿Cuáles son los cuatro libros del Nuevo Testamento que cuentan la historia de la vida terrenal, ministerio, y enseñanzas del Rey Jesús?

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(Las respuestas se encuentran al final del último capítulo de este manual.)

 

 

 

PARA ESTUDIO ADICIONAL

 

Estudie la vida del Rey y las enseñanzas de Su Reino usando el esbozo que sigue. El esbozo combina los cuatro registros del Nuevo Testamento de Mateo, Marcos, Lucas, y Juan:

 

El Rey Y Su Reino

 

I. La Preexistencia del Rey: Juan 1:1-18

 

II. La introducción del Rey

         A.  La llegada del Rey

                   1. El linaje del Rey: Mateo 1:1-17; Lucas 3:23-38

                   2. La llegada del Rey:

                            a. El anuncio del nacimiento de Juan: Lucas 1:5-25

                            b. El anuncio del nacimiento de Jesús a María: Lucas 1:26-38

                            c. La llegada de María en Judea: Lucas 1:39-45

                            d. La alabanza de María: Lucas 1:46-56

                            e. El nacimiento de Juan: Lucas 1:57-80

                            f.  El anuncio del nacimiento de Jesús a José: Mateo 1:18-25

                            g. El nacimiento de Rey Jesús: Lucas 2:1-7

                            h. Anuncio del nacimiento de Jesús a los pastores: Lucas 2:8-20

                   3. La infancia y niñez del Rey

                            a. La circuncisión del Rey: Lucas 2:21

                            b. La presentación del Rey: Lucas 2:22-38

                            c. La infancia del Rey:

                                      (1) En Belén: Mateo 2:1-12

                                      (2) En Egipto: Mateo 2:13-18

                                      (3) En Nazaret: Mateo 2:19-23; Lucas 2:39

                            d. La niñez del Rey

                                      (1) El crecimiento del Rey: Lucas 2:40

                                      (2) El Rey visita Jerusalén: Lucas 2:41-50

                                      (3) El desarrollo del Rey: Lucas 2:51-52

         B. El precursor del Rey: Juan Bautista

                   1. El mensaje a Juan: Marcos 1:1; Lucas 3:1-2

                   2. El mensaje de Juan: Mateo 3:1-6; Marcos 1:2-6; Lucas 3:3-6

                   3. La explicación por Juan: Mateo 3:7-10; Lucas 3:7-14

                   4. La promesa por Juan: Mateo 3:11-12; Marcos :7-8; Lucas 3:15-18

 

III. La aprobación del Rey

         A. La aprobación del Rey

                   1. En Su bautismo: Mateo 3:13-17; Marcos 1:9-11; Lucas 3:21-23

                   2. Por Su tentación: Mateo 4:1-11; Marcos 1:12-13; Lucas 4:1-13

                   3. Por Su precursor, Juan:

                            a. El testimonio de Juan a los líderes: Juan 1:19-28

                            b. El testimonio de Juan a Jesús: Juan 1:29-34

         B. La aceptación del Rey

                   1. La creencia por los primeros discípulos: Juan 1:35-51

                   2. La creencia a través del primer milagro: Juan 2:1-12

                   3. La posesión del templo: Juan 2:13-22

                   4. La aceptación en el Judea: Juan 2:23-3:21

                   5. El testigo de Juan: Juan 3:22-36

                   6. En Zabulón y Neftalí: Mateo 4:12; Marcos 1:14; Lucas 3:19-20; 4:14; Juan 4:1-4

                   7. La aceptación en Samaria: Juan 4:5-42

                   8. La aceptación en Galilea: Juan 4:43-45

         C. La autoridad del Rey

                   1. Su autoridad para predicar: Mateo 4:17; Marcos 1:15; Lucas 4:14-15

                   2. Su autoridad sobre la enfermedad: Juan 4:46-54

                   3. El rechazo de Su autoridad en Nazaret: Lucas 4:16-30

                   4. La residencia en Capernaúm: Mateo 4:13-16

                   5. Su autoridad sobre la naturaleza: Mateo 4:18-22; Marcos 1:16-20; Lucas 5:1-11

                   6. Su autoridad sobre los demonios: Marcos 1:21-28; Lucas 4:31-37

                   7. La autoridad sobre la enfermedad: Mateo 8:14-17; Marcos 1:29-34; Lucas 4:38-41

                   8. La autoridad para predicar: Mateo 4:23-25; Marcos 1:35-39; Lucas 4:42-44

                   9. La autoridad sobre la lepra: Mateo 8:1-4; Marcos 1:40-45; Lucas 5:12-16

                   10. Su autoridad para perdonar el pecado: Mateo 9:1-8; Marcos 2:1-12; Lucas 5:17-26

                   11. Su autoridad sobre los hombres: Mateo 9:9-13; Marcos 2:13-17; Lucas 5:27-32

                   12. La autoridad sobre la tradición: Mateo 9:14-17; Marcos 2:18-22; Lucas 5:33-39

                   13. Su autoridad sobre el Sábado:

                            a. A través de la cura del paralítico: Juan 5:1-47

b. A través del argumento sobre el grano: Mateo 12:1-8; Marcos 2:23-28; Lucas 6:1-5

c. A través de sanar la mano marchita: Mateo 12:9-14; Marcos 3:1-6; Lucas 6:6-11

                   14. Su autoridad para sanar: Mateo 12:15-21; Marcos 3:7-12

                   15. Su autoridad para comisionar: Marcos 3:13-19; Lucas 6:12-16

                   16. Su autoridad para interpretar la ley: Mateo 5:1-7:29; Lucas 6:17-42

                            a. Él es el cumplimiento: Mateo 5:17-20

                            b. El rechazo de la interpretación tradicional de la ley:

                                      (1) El asesinato: Mateo 5:21-26

                                      (2) El adulterio: Mateo 5:27-30

                                      (3) El divorcio: Mateo 5:31-32

                                      (4) Los juramentos: Mateo 5:33-37

                                      (5) La venganza: Mateo 5:38-42

                                      (6) El amor: Mateo 5:43-48; Lucas 6:27-30; 32-36

                            c. El rechazo de las prácticas de los Fariseos:

                                      (1) Obras de Misericordia: Mateo 6:1-4

                                      (2) Oración: Mateo 6:5-15

                                      (3) Ayuno: Mateo 6:16-18

                                      (4) La actitud hacia la riqueza: Mateo 6:19-24

                                      (5) Falta de fe: Mateo 6:25-34

                                      (6) El Juicio: Mateo 7:1-6; Lucas 6:37-42

                            d. Instrucción a aquellos que entrarían en el Reino:

                                      (1) La oración: Mateo 7:7-11

                                      (2) La rectitud: Mateo 7:12; Lucas 6:31, 43-45,

                                      (3) El camino de acceso: Mateo 7:13-14

                                      (4) Advirtiendo sobre los maestros falsos: Mateo 7:15-23

                                      (5) Los dos fundamentos: Mateo 7:24-8:1; Lucas 6:46-49

17. El reconocimiento de la autoridad del Rey en Capernaúm: Mateo 8:5-13; Lucas 7:1-10

                   18. El reconocimiento de la autoridad del Rey en Naín: Lucas 7:11-17

19. El testigo de los doce sobre el Reino: Mateo 9:35-11:1; Marcos 6:6-13; Lucas 9:1-6

 

IV. La controversia sobre el Rey

         A. El rechazo de Juan: Mateo 11:2-19; Lucas 7:18-35

                   1. La muerte de Juan: Mateo 14:1-12; Marcos 6:14-29; Lucas 9:7-9

         B. La maldición de las ciudades de Galilea: Mateo 11:20-30

                   1. La condenación por su incredulidad: Mateo 11:20-24

                   2. La explicación de su incredulidad: Mateo 11:25-27

                   3. Una invitación para creer: Mateo 11:28-30

         C. La controversia sobre un pecador: Lucas 7:36-50

         D. El Testimonio del Rey: Lucas 8:1-3

         E. El rechazo del Rey por los líderes: Mateo 12:22-37; Marcos 3:19-30

         F. Los líderes piden una señal al Rey: Mateo 12:38-45

         G. El rechazo de la nación: Mateo 12:46-50; Marcos 3:31-35; Lucas 8:19-21

         H. Las revelaciones del Rey rechazado:

                   1. El Reino en el presente: Mateo 13:1-53; Marcos 4:1-34; Lucas 8:4-18

                   2. Poder sobre de la naturaleza: Mateo 8:18, 23-27; Marcos 4:35-41; Lucas 8:22-25

                   3. Poder sobre los demonios: Mateo 8:28-34; Marcos 5:1-20; Lucas 8:26-39

                   4. Poder sobre la enfermedad y muerte: Mateo 9:18-26; Marcos 5:21-43; Lucas 8:40-56

                   5. Poder sobre la ceguera: Mateo 9:27-34

         I. El rechazo en Nazaret: Mateo 13:54-58; Marcos 6:1-6

 

V. La instrucción de los discípulos por el Rey

         A. Alimentando los 5,000: Mateo 14:13-21; Marcos 6:30-44; Lucas 9:10-17; Juan 6:1-13

         B. El rechazo de la oferta para ser el Rey: Mateo 14:22-23; Marcos 6:45-46; Juan 6:14-15

         C. La instrucción por el ejemplo en Genesaret: Mateo 14:34-36; Marcos 6:53-56

         D. La instrucción acerca del Pan de la Vida: Juan 6:22-71

         E. La instrucción acerca de la purificación: Mateo 15:1-20; Marcos 7:1-23; Juan 7:1

         F. La instrucción en:

                   1. Tiro y Sidón: Mateo 15:21-28; Marcos 7:24-30

                   2. Decápolis: Mateo 15:29-38; Marcos 7:31-8:9

                   3. Magdala: Mateo 15:39-16:4; Marcos 8:10-12

                   4. Una advertencia contra el rechazo: Mateo 16:5-12; Marcos 8:13-26

         G. La confesión de Pedro: Mateo 16:13-20; Marcos 8:27-30; Lucas 9:18-21

H. La instrucción acerca de la muerte del Rey: Mateo 16:21; 17:22-23; Marcos 8:31-33; 9:30-32; Lucas 9:22; 43-45

            I. Con respecto al discipulado: Mateo 16:22-28; Marcos 8:34-9:1; Lucas 9:23-27

         J. La revelación del Reino: Mateo 17:1-8; Marcos 9:2-8; Lucas 9:28-36

         K. La instrucción acerca de Elías: Mateo 17:9-13; Marcos 9:9-13

            L.  Con respecto a la dependencia: Mateo 17:14-21; Marcos 9:14-29; Lucas 9:37-43

         M. La instrucción acerca de la Filiación: Mateo 17:24-27

         N. La humildad: Mateo 18:1-5; Marcos 9:33-37; Lucas 9:46-48

         O. El orgullo: Mateo 18:6-14; Marcos 9:38-50; Lucas 9:49-50

         P. El perdón: Mateo 18:15-35

         Q. Discipulado: Mateo 8:19-22; Lucas 9:57-62

         R. Un desafío por los hermanos del Rey: Juan 7:2-9

         S. La jornada a Jerusalén: Lucas 9:51-56; Juan 7:10

 

VI. La oposición al Rey

         A. Conflicto en la Fiesta de Tabernáculos

                   1. La autoridad del Rey es cuestionada: Juan 7:11-15

                   2. La explicación por el Rey: Juan 7:16-24

                   3. La persona del Rey es cuestionada: Juan 7:25-27

                   4. La explicación por el Rey: Juan 7:28-30

                   5. La contestación: Juan 7:31-36

                   6. Una invitación del Rey: Juan 7:37-52

         B. Conflicto sobre la ley: Juan 7:53-8:11

         C. Conflicto sobre la luz: Juan 8:12-20

         D. Conflicto sobre la persona del Rey: Juan 8:21-59

         E. Conflicto sobre la cura de un hombre ciego: Juan 9:1-41

         F. Conflicto sobre el pastor: Juan 10:1-21

         G. El testigo de los siete: Lucas 10:1-24

         H. Conflicto sobre la pregunta a respecto de la vida eterna: Lucas 10:25-37

         I. Conflicto en la fiesta de dedicación: Juan 10:22-39

         J. Conflicto sobre la cura del hombre mudo: Lucas 11:14-36

         K. Conflicto sobre el ritualismo: Lucas 11:37-54

 

VII. La instrucción de los discípulos por el Rey

         A. Un ejemplo de compañerismo: Lucas 10:38-42

         B. Instrucción sobre la oración: Lucas 11:1-13

         C. Los Principios del Reino concerniente:

                   1. La hipocresía: Lucas 12:1-12

                   2. La codicia: Lucas 12:13-34

                   3. La Vigilancia: Lucas 12:35-41

                   4. La fidelidad: Lucas 12:42-48

                   5. El efecto de la venida del Rey: Lucas 12:49-53

                   6. Las señales de los tiempos: Lucas 12:54-59

                   7. El arrepentimiento: Lucas 13:1-9

                   8. La necesidad de Israel: Lucas 13:10-17

                   9. El programa del Reino: Lucas 13:18-21

         D. Retirase para Judea: Juan 10:40-42

         E. La instrucción acerca de la entrada en el Reino: Lucas 13:22-35

         F. Instrucción en la casa de un Fariseo: Lucas 14:1-24

         G. Instrucción sobre los principios del Reino concerniente:

                   1. Discipulado: Lucas 14:25-35

                   2. La actitud de Dios hacia los pecadores: Lucas 15:1-32

                   3. La riqueza: Lucas 16:1-31

                   4. El perdón: Lucas 17:1-6

                   5. El servicio: Lucas 17:7-10

         H. La resurrección de Lázaro:

                   1. El milagro: Juan 11:1-44

                   2. Conflicto sobre el milagro: Juan 11:45-54

         I. Instrucción sobre los principios del Reino concerniente:

                   1. Al agradecimiento: Lucas 17:11-19

                   2. La venida del Rey: Lucas 17:20-37

                   3. La oración: Lucas 18:1-14

                   4. Al divorcio: Mateo 19:1-12; Marcos 10:1-12

5. La entrada en el Reino: Mateo 19:13-15; Marcos 10:17-31; Lucas 18:31-34

                   6. Israel: Mateo 20:29-34; Marcos 10:46-53; Lucas 18:35-43

                   7. La fe personal: Lucas 19:1-10

                   8. El Reino postergado: Lucas 19:11-28

 

VIII. La presentación del Rey

         A. El Rey llega a Betania: Juan 11:55-12:1, 9-11,

B. La entrada en Jerusalén: Mateo 21:1-11, 14-17; Marcos 11:1-11; Lucas 19:29-44; Juan 12:12-19

C. La autoridad del Rey: Mateo 21:12-13, 18-19; Marcos 11:12-18; Lucas 19:45-48

         D. Las invitaciones por el Rey: Juan 12:20-50

         E. La prueba de autoridad: Mateo 21:20-22; Marcos 11:19-25; Lucas 21:37-38

         F. La autoridad del Rey desafiada:

1. Por los sacerdotes y ancianos: El rechazo del Rey: Mateo 21:23-22:14; Marque 11:27-12:12; Lucas 20:1-19

2. Por los Fariseos y Herodianos: los principios del Reino con respecto al tributo: Mateo 22:15-22; Marcos 12:13-17; Lucas 20:20-26

3. Por los Saduceos: los principios del Reino con respecto a la resurrección: Mateo 22:23-33; Marcos 12:18-27; Lucas 20:27-40

4. Por los Fariseos: El más gran mandamiento en el Reino: Mateo 22:34-40; Marcos 12:28-34

         G. Un desafío por el Rey: Mateo 22:41-46; Marcos 12:35-37; Lucas 20:41-44

         H. Principios del juicio: Mateo 23:1-39; Marcos 12:38-40; Lucas 20:45-47

         I. Principios de donación del reino: Marcos 12:41-44; Lucas 21:1-4

 

IX. La preparación para la muerte del Rey

         A. Las predicciones por el Rey

                   1. La pregunta: Mateo 24:1-3

                   2. La tribulación: Mateo 24:27-30

                   3. La segunda venida: Mateo 4:27-30

                   4. La reunión de Israel: Mateo 24:31

                   5. Las parábolas de los últimos tiempos:

                            a. El árbol de higo: Mateo 24:32-44

                            b. El siervo fiel: Mateo 24:45-51

                            c. Diez vírgenes: Mateo 25:1-13

                            d. Los talentos: Mateo 25:14-30

                   6. El juicio a los Gentiles: Mateo 25:31-46

         B. La preparación para la muerte del Rey:

                   1. La predicción de Su muerte: Mateo 26:1-2; Marcos 14:1; Lucas 22:1

                   2. El plan de los gobernantes: Mateo 26:3-5; Marcos 14:1-2; Lucas 22:2

                   3. La Unción: Mateo 26:6-13; Marcos 14:3-9; Juan 12:2-8

                   4. La promesa para traicionar: Mateo 26:14-16; Marcos 14:10-11; Lucas 22:3-6

                   5. La preparación para la Pascua: Mateo 26:17-19; Marcos 14:12-16; Lucas        22:7-13

                   6. La  Pascua: Mateo 26:20; Marcos 14:17; Lucas 22:14-16; 24-30

                   7. La provisión de un ejemplo: Juan 13:1-20

8. La predicción de la traición de Judas: Mateo 26:21-25; Marcos 14:18-21; Lucas 22:21-23; Juan 13:21-30

9. La predicción del rechazo de Pedro: Mateo 26:31-35; Marcos 14:27-31; Lucas 22:31-38; Juan 13:37-38

                   10.Un monumento conmemorativo: Mateo 26:26-30; Marcos 14:22-26; Lucas 22:17-20

         C. Último mensaje del Rey:

                   1. La introducción: Juan 13:31-35

                   2. Los problemas: Juan 13:36-14:24

                   3. Las promesas: Juan 14:25-31

                   4. Instrucción concerniente:

                            a. Dar fruto: Juan 15:1-17

                            b. Los enemigos de los discípulos: Juan 15:18-16:4

                            c. El ministerio del Espíritu Santo: Juan 16:5-15

                            d. Los resultados de la resurrección: Juan 16:16-28

                            e. La conclusión: Juan 16:29-33

         D. Las última oraciones del Rey

                   1. Su oración por Sí mismo: Juan 17:1-5

                   2. Su oración por Sus discípulos: Juan 17:6-19

                   3. Su oración por todos los creyentes: Juan 17:20-26

         E. La Oración del Jardín: Mateo 26:36-46; Marcos 14:32-42; Lucas 22:39-46; Juan 18:1

 

X. La muerte del Rey

         A. La detención: Mateo 26:47-56; Marcos 14:43-52; Lucas 22:47-53; Juan 18:2-12

         B. El enjuiciamiento religioso del Rey

                   1. El examen ante Anás: Juan 18:12-14,19-23

2. El examen ante Caifás: Mateo 26:57, 59-68; Marcos 14:53, 55-56; Lucas 22:54, 63-65; Juan 18:24

3. El rechazo por Pedro: Mateo 26:58, 69-75; Marcos 14:54; 66-72; Lucas 22:54-62; Juan 18:15-18, 25-27

                   4. El veredicto del Sanedrín: Mateo 27:1; Marcos 15:1; Lucas 22:66-71.

                   5. La muerte de Judas: Mateo 27:3-10

         C. El enjuiciamiento civil del Rey

1. El proceso ante Pilatos: Mateo 27:2, 11-14; Marcos 15:2-5; Lucas 3:1-5; Juan 18:28-38

                   2. El proceso ante Herodes: Lucas 23:6-12.

3. El proceso ante Pilatos: Mateo 27:15-26; Marcos 15:6-15; Lucas 23:13-25; Juan 18:39-19:1, 4-16

                   4. La burla del Rey: Mateo 27:27-30; Marcos 15:16-19; Juan 19:2-3

         D. La jornada al Calvario: Mateo 27:31-34; Marcos 15:20-23; Lucas 23:26-33; Juan 19:16-17

         E. La crucifixión del Rey

1. Las primeras tres horas: Mateo 27:35-44; Marcos 15:24-32; Lucas 23:33-43; Juan 19:18-27

2. Segundas tres horas: Mateo 27:45-50; Marcos 15:33-37; Lucas 23:44-46; Juan 19:28-30

3. Las señales a la muerte del Rey: Mateo 27:51-56; Marcos 15:38-41; Lucas 23:45,47-49

         F. El sepultamiento del Rey: Mateo 27:57-60; Marcos 15:42-47; Lucas 23:50-56; Juan 19:31-42 

         G. El sello de la tumba del Rey: Mateo 27:62-66

 

XI. La resurrección del Rey

         A. La preparación por las mujeres: Mateo 28:1; Marcos 16:1

         B. Abriendo de la tumba: Mateo 28:2-4

         C. La visita de las mujeres: Mateo 28:5-8; Marcos 16:2-8; Lucas 24:1-8; Juan 20:1

         D. El informe a los discípulos: Lucas 24:9-12; Juan 20:2-10

         E. El aparecimiento del Rey a María: Marcos 16:9-11; Juan 20:11-18

         F. El aparecimiento del Rey a las mujeres: Mateo 28:9-10

         G. El informe de los guardias: Mateo 28:11-15

         H. El aparecimiento a los discípulos en el Camino de Emaús: Marcos 16:12-13; Lucas 24:13-32

         I. El informe de los dos discípulos: Lucas 24:33-35

         J. El aparecimiento a los diez discípulos: Marcos 16:14; Lucas 24:36-43; Juan 20:19-25

         K. El aparecimiento del Rey a los once discípulos: Juan 20:26-31

         L. El aparecimiento del Rey a los siete discípulos: Juan 21:1-25

 

XII. Comisionados por el Rey: Mateo 28:16-20; Marcos 16:15-18; Lucas 24:44-49

 

XIII. El Rey vuelve al Cielo: La ascensión de Jesús: Marcos 16:19-20; Lucas 24:50-53

 


Capítulo Tres

 

EL REINO: PASADO, PRESENTE, FUTURO

 

 

OBJETIVOS:

 

Al concluir este capítulo usted será capaz de:

 

n       Escribir el Versículo Llave de la memoria.

n       Demostrar entendimiento del Reino de Dios en su forma pasada.

n       Demostrar entendimiento del Reino de Dios en su forma presente.

n       Demostrar entendimiento del Reino de Dios en su forma futura.

n       Presentar los hechos básicos sobre el Reino de Dios.

 

VERSÍCULO LLAVE:

 

“Entonces el Rey dirá a los de su derecha: ¡Venid, benditos de mi Padre! Heredad el reino que ha sido preparado para vosotros desde la fundación del mundo” (Mateo 25:34).

 

INTRODUCCIÓN

 

Los capítulos anteriores introdujeron el Reino de Dios y el gobernante de este Reino, el Señor Jesucristo. Este capítulo presenta una apreciación global del pasado, presente, y futuro del Reino de Dios. También presenta los hechos básicos sobre el Reino.

 

Hay un tema básico que une ambos Testamentos de la Biblia. Ese tema es el Reino de Dios y el Rey. Las frases "el Reino de Dios" y "el Reino de Cielo" no aparecen en el Antiguo Testamento. Éstas son frases del Nuevo Testamento. Pero como usted descubrirá mientras usted estudiar la historia pasada del Reino de Dios, sus fundamentos fueron puestos en los tiempos del Antiguo Testamento. Las formas presentes y futuras del Reino fueron construidas sobre en estos fundamentos del Antiguo Testamento.

 

EL REINO PASADO: EL ANTIGUO TESTAMENTO

 

El Reino de Dios es eterno. Esto significa que siempre ha existido y siempre existirá:

 

“Tu reino es reino de todos los siglos, y tu dominio es de generación en generación” (Salmos 145:13).

 

El Reino de Dios existió primero en el Cielo. Cuando Dios creó la tierra, era Su deseo que Su Reino Celestial se extendiese por el mundo que Él había creado.

 

UN HOMBRE ESCOGIDO:

 

Para cumplir este deseo, Dios creó un ambiente perfecto como una extensión de Su Reino. En el Jardín de Edén Él creó al primer hombre y mujer que debían multiplicarse y poblar la tierra. Por este método de reproducción ellos deberían extender el Reino a lo largo del mundo.

La creación del mundo marcó la preparación del Reino de Dios que sería heredado por el hombre:

 

“Entonces el Rey dirá a los de su derecha: ¡Venid, benditos de mi Padre! Heredad el reino que ha sido preparado para vosotros desde la fundación del mundo” (Mateo 25:34).

 

Al primero hombre y mujer, Adán y Eva, se dio el dominio sobre la extensión terrenal del Reino de Dios:

 

“Entonces dijo Dios: "Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza, y tenga dominio sobre los peces del mar, las aves del cielo, el ganado, y en toda la tierra, y sobre todo animal que se desplaza sobre la tierra." Creó, pues, Dios al hombre a su imagen; a imagen de Dios lo creó; hombre y mujer los creó. Dios los bendijo y les dijo: "Sed fecundos y multiplicaos. Llenad la tierra; sojuzgadla y tened dominio sobre los peces del mar, las aves del cielo y todos los animales que se desplazan sobre la tierra." (Génesis 1:26-28).

 

Dios no quiso la servidumbre forzada de los súbditos de Su Reino terrenal. Él quería que el hombre tonarse parte del Reino de Dios por la libre opción. Así que Él hizo una ley en el nuevo Reino. La ley era basada en la libertad de opción. La opción determinaría si o no el hombre continuaría viviendo en el Reino de Dios:

 

“Y Jehová Dios mandó al hombre diciendo: "Puedes comer de todos los árboles del jardín; pero del árbol del conocimiento del bien y del mal no comerás, porque el día que comas de él, ciertamente morirás." (Génesis 2:16-17).

 

En Génesis capítulo 3 usted puede leer la historia de la opción errada hecha por Adán y Eva. Cuando Adán y Eva pecaron, ellos perdieron su herencia en el Reino de Dios. Ellos perdieron la vida eterna y el ambiente bonito del Reino.

 

Debido al pecado, ciertas maldiciones vinieron sobre Satanás, la tierra, y el hombre. Usted puede leer sobre estas maldiciones en Génesis capítulo 3. La tierra dejó de ser un ambiente perfecto, una extensión sin defecto del Reino Celestial. El hombre ya no tenía el dominio sobre la tierra, y él estaba separado de la presencia del Rey debido al pecado.

 

Dios había ofrecido extender Su Reino a través de un hombre, pero el Reino había sido rechazado. El hombre perdió la herencia preparada por Dios para él desde la fundación del mundo, y Satanás tomó el control de la tierra. Pero en esta hora más oscura vino la promesa de Dios para restaurar el Reino de Dios al hombre. Dios dijo a Satanás:

 

“Y pondré enemistad entre ti y la mujer, y entre tu descendencia y su descendencia; ésta te herirá en la cabeza, y tú le herirás en el talón” (Génesis 3:15).

 

Ésta fue la primera promesa de un Rey que vendría algún día y vencería el poder del enemigo, Satanás. Del cuerpo de una mujer el Rey, Jesucristo, vendría. A través de Su muerte el hombre podría limpiarse del pecado, renacer en el Reino de Dios, obtener la vida eterna, y reclamar su herencia legal.

 

 

UN PUEBLO ESCOGIDO:

 

Después de que el hombre falló, Dios escogió una nación a través de la cual Él podría extender Su Reino a lo largo del mundo. Dios levantó a Abraham como el hombre de quien esta nación descendería. Él hizo muchas promesas acerca de la nación de Israel y su papel en la extensión del Reino de Dios a lo largo del mundo. Usted puede leer la historia de Abraham y las promesas dada a él y la nación de Israel en Génesis 12-25.

 

La nación de Israel fue escogida para un propósito, no un privilegio. Ellos no fueran escogidos porque ellos eran mejores que las otras naciones o porque Dios los amaba más. Fue una escoja de responsabilidad. Esa responsabilidad era extender el Reino de Dios a lo largo de la tierra. Dios dio las leyes del Reino a la nación de Israel. Muchas de estas leyes se registran en el libro de Éxodo.

 

Se fijaron los reyes terrenales después para ayudar a gobernar el Reino de Dios:

 

“Y de todos mis hijos (porque Jehová me ha dado muchos hijos), eligió a mi hijo Salomón, para que se sentara en el trono del reino de Jehová sobre Israel” (1 Crónicas 28:5).

 

Pero la nación de Israel falló en su responsabilidad para extender el Reino. Vez tras vez la nación pecaba de nuevo y se volvía a los dioses falsos. Usted puede leer ejemplos de sus fracasos en el libro de Jueces en el Antiguo Testamento.

 

Dios comparó la nación de Israel a una vid en el mundo natural. Israel fue escogido para dar el "fruto" del Reino de Dios. Dios dijo finalmente de Israel:

 

“Israel era como una vid exuberante; y como él, era su fruto. Cuanto más se multiplicó su fruto, tanto más multiplicó sus altares. Conforme a la prosperidad de su tierra adornaron sus piedras rituales. Su corazón es engañoso. ¡Ahora ellos serán hallados culpables! El Señor quebrantará sus altares y destruirá sus piedras rituales. Entonces dirán: "No tenemos rey, porque no hemos temido a Jehová. Y el rey, ¿qué haría por nosotros?"  (Oseas 10:1-3).

 

“Yo te planté como una vid escogida, como una simiente del todo verdadera. ¿Cómo, pues, te me has convertido en una cosa repugnante, en una vid extraña?" (Jeremias 2:21).

 

Debido a su rechazo del Reino de Dios y fracaso en cumplir la responsabilidad de su extensión, Israel se volvió una nación dividida. Ellos estaban separados en las naciones de Israel y Judá. Finalmente los dos naciones fueron conquistadas y fueron gobernadas por las naciones paganas.

 

A pesar del fracaso de Israel, Dios prometió que Su Reino algún día sería restaurado en la forma visible e Israel sería de nuevo parte de él. A través de los profetas Dios dio muchas promesas sobre el Rey que vendría y el Reino de Dios en su forma futura.

 

Promesas fueron hechas a David (2 Samuel 7:16; Salmos 22:27-28; 72:7-11; 89:1-4; 96 y 98) y a Jeremías (Jeremías 3:17-18; 23:5-6; 31:31-34). Las promesas fueron dadas por el profeta Isaías (Isaías 2:2-5; 33:20-22; 35; 62:1-2; 65:17-25). También se dieron las promesas a Ezequiel (Ezequiel 26:25-30; 37:22-28), Joel (Joel 2:28), Zacarías (Zacarías 8:20-23; 12:10; 14:9-17), Amos (Amos 9:15), y Miqueas (Miqueas 4). Había muchas otras promesas dadas acerca del Reino además de aquellas listadas.

 

La nación de Israel esperó por la venida de un Mesías que cumpliría estas grandes promesas. Ellos esperaron por un Rey que los libraría del control de otras naciones. Ellos esperaron por el Reino que ellos habían perdido para ser restaurados en la forma visible.

 

EL REINO PASADO: EL NUEVO TESTAMENTO

 

Hay un versículo importante que une los relatos del Antiguo y del Nuevo Testamentos sobre el Reino:

 

"La Ley y los Profetas fueron hasta Juan. A partir de entonces son anunciadas las buenas nuevas del reino de Dios, y todos se esfuerzan por entrar en él” (Lucas 16:16).

 

Las profecías del Antiguo Testamento predijeron la venida del Reino y su Rey. El Nuevo Testamento cumplió estas predicciones. La ley del Antiguo Testamento puso los fundamentos para los principios del Nuevo Testamento que gobernarían la vida en el Reino. Cuando Jesús vino Él no anuló la ley pero la cumplió y extendió los principios del Reino sobre este fundamento.

 

Cuando Juan Bautista alzó su voz en el desierto de la Judea y anunció, "El Reino del Cielo se ha acercado," él usó las palabras comunes en sus días. Estas palabras fueron comprendidas por la nación de Israel, pues la esperanza del Reino prometido y su Rey quemada en el corazón de cada judío:

 

“En aquellos días apareció Juan el Bautista predicando en el desierto de Judea  y diciendo: Arrepentíos, porque el reino de los cielos se ha acercado. Pues éste es aquel de quien fue dicho por medio del profeta Isaías: Voz del que proclama en el desierto: Preparad el camino del Señor; enderezad sus sendas” (Mateo 3:1-3).

 

UN HOMBRE ESCOGIDO:

 

En el Antiguo Testamento, Dios seleccionó a un hombre para extender Su Reino a lo largo del mundo. Adán falló en esta responsabilidad. En el Nuevo Testamento, Dios envió a Su propio Hijo, Jesús, para extender Su Reino al mundo. Jesús cumplió esta responsabilidad, pues Él hizo de esto el propósito central de Su vida y ministerio.

 

Después del encarcelamiento y muerte de Juan Bautista, Jesús empezó a compartir el mensaje del Reino:

 

“Después que Juan fue encarcelado, Jesús vino a Galilea predicando el evangelio de Dios, y diciendo: "El tiempo se ha cumplido, y el reino de Dios se ha acercado. ¡Arrepentíos y creed en el evangelio!" (Marcos 1:14-15).

 

“Desde entonces Jesús comenzó a predicar y a decir: ¡Arrepentíos, porque el reino de los cielos se ha acercado!" (Mateo 4:17).

 

Durante Su ministerio terrenal, Jesús seleccionó algunos hombres llaves para ser Sus discípulos. Jesús les dijo para ir y predicar diciendo "El Reino del Cielo se ha acercado" (Mateo 10:7). ¿Qué significa el término "acercado" ? Mire las mismas palabras de Jesús usadas en un contexto diferente:

 

“¡Levantaos, vamos! He aquí está cerca el que me entrega” (Mateo 26:46).

 

Cuando Jesús dijo que el que era traicionarlo estaba "cerca", Él quiso decir que la persona (Judas) había llegado. El tiempo para la traición estaba "acercado." Cuando Jesús dijo que el Reino de Dios estaba "acercado", esto significaba que el Reino había llegado. Jesús gastó Su vida entera diciendo a las personas que el Reino había venido, enseñando los principios de la vida del Reino, y explicando cómo los hombres y mujeres pudrían entrar en el Reino de Dios.

 

Aunque el Reino de Dios estaba a mano o cerca, él no vino en la forma visible:

 

“Y cuando los fariseos le preguntaron acerca de cuándo había de venir el reino de Dios, les respondió diciendo: --El reino de Dios no vendrá con advertencia. No dirán: "¡Mirad, aquí está!" o "¡Allí está!" Porque el reino de Dios está en medio de vosotros” (Lucas 17:20-21).

 

Las parábolas de Jesús sobre el Reino lo describieron como una semilla que era sembrada, una semilla de mostaza escondida en la tierra, un tesoro oculto, y una perla oculta de gran precio. En todas estas formas, el Reino aún no estaba presentemente visible.

 

Israel había esperado que el Reino de Dios viniese en la forma visible, con gran fanfarria, gobernado por un Rey visible y poderoso:

 

“Oyendo ellos estas cosas, prosiguió Jesús y dijo una parábola, por cuanto estaba cerca de Jerusalén y porque ellos pensaban que inmediatamente habría de ser manifestado el reino de Dios” (Lucas 19:11).

 

La parábola que Jesús contó fue de un noble que fue para un país lejano y después volvería para recibir su reino. Mientras Jesús se aproximaba de Jerusalén, Él preparaba las personas para Su muerte futura. A través de esta parábola Él reveló que el Reino en su forma visible sería postergado hasta la otra venida. En Su retorno, él sería establecido.

 

Israel acreditaba que el verdadero Rey establecería el Reino inmediatamente en toda la gloria de su forma visible como era bajo el Rey David. Dios había prometido al Rey David:

 

“Él edificará una casa a mi nombre, y yo estableceré el trono de su reino para siempre” (2 Samuel 7:13).

 

Cuando Jesús entró montado en Jerusalén, las personas pensaron que Él estaba viniendo a establecer el Reino visible, tiendo a Jerusalén como su capital federal, cómo se había sido profetizado desde los tiempos del Antiguo Testamento. Debido a esto, ellos se regocijaron y lo honraron como el Rey cuando Él entró en la ciudad. Ellos clamaron:

 

“¡Bendito el reino venidero de nuestro padre David! ¡Hosanna en las alturas!” (Marcos 11:10).

 

Pero el Reino era no sería establecido visiblemente. Jesús ya había dado una parábola sobre la levadura en un poco de masa para ilustrar al difusión del Reino (Mateo 13:33). Él vendría a través de silencioso y firme crecimiento, así como la levadura esparcida a través de la masa del pan.

 

Jesús ya había dado la parábola del noble que fue a un país lejano y después volvió para recibir su reino. Pero Israel no había entendido éstas parábolas del Reino. Porque Jesús no estableció un Reino visible inmediatamente, poco tiempo después las mismas personas que lo habían recibido como Rey lo rechazaron. Ellos se volvieron contra Él y requirieron Su muerte por la crucifixión.

 

Cuando Jesús vino a la tierra, el Reino de Dios estaba "a mano". Porque él no vino cómo ellos esperaron, el pueblo judío rechazó al Reino y su Rey:

 

“A lo suyo vino, pero los suyos no le recibieron. Pero a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio derecho de ser hechos hijos de Dios, los cuales nacieron no de sangre, ni de la voluntad de la carne, ni de la voluntad de varón, sino de Dios” (Juan 1:11-13).

 

Debido a este rechazo, Jesús anunció que el Reino de Dios se había tomado de Israel y se había dado a un pueblo que produciría el fruto de justicia:

 

“Por esta razón os digo que el reino de Dios será quitado de vosotros y será dado a un pueblo que producirá los frutos del reino” (Mateo 21:43).

 

Por esto, Jesús quiso decir que el mensaje del Reino sería dado a las naciones Gentiles (todas las naciones más allá de Israel). Ellos estaban listos para recibir y responder a él.

 

Jesús dijo la nación de Israel y Jerusalén, su capital federal, estaría bajo el juicio:

 

“Caerán a filo de espada y serán llevados cautivos a todas las naciones. Jerusalén será pisoteada por los gentiles hasta que se cumplan los tiempos de los gentiles” (Lucas 21:24).

 

Porque Israel rechazó al Reino y el Rey, el establecimiento visible del Reino en su forma final se postergó hasta la otra venida del Rey. Esa otra venida se llama la segunda venida de Jesucristo.

 

UN PUEBLO ESCOGIDO:

 

En el Antiguo Testamento, Dios escogió la nación de Israel como el cuerpo corporativo de las personas a través de quien el Reino podría extenderse a lo largo del mundo. Israel falló en esta responsabilidad. En el Nuevo Testamento, Dios seleccionó la Iglesia, aquellos que reciben y responden al Evangelio, como el cuerpo corporativo a través de quien el Reino será extendido.

 

El Apóstol Pablo, escogido de Dios para llevar el Evangelio del Reino al Gentiles, escribió estas palabras:

 

“A mí, que soy menos que el menor de todos los santos, me ha sido conferida esta gracia de anunciar entre los gentiles el evangelio de las inescrutables riquezas de Cristo y para aclarar a todos cuál es la administración del misterio que desde la eternidad había estado escondido en Dios, quien creó todas las cosas. Todo esto es para que ahora sea dada a conocer, por medio de la iglesia, la multiforme sabiduría de Dios a los principados y las autoridades en los lugares celestiales, conforme al propósito eterno que realizó en Cristo Jesús, nuestro Señor” (Efesios 3:8-11).

 

Recuerde que el Reino fue preparado para el hombre por Dios desde la fundación del mundo. La Iglesia ha sido escogida por Dios para revelar este misterio del Reino a las naciones del mundo. A través de ella, el propósito eterno de Dios se logrará:

 

“Él nos ha dado a conocer el misterio de su voluntad, según el beneplácito que se propuso en Cristo, a manera de plan para el cumplimiento de los tiempos: que en Cristo sean reunidas bajo una cabeza todas las cosas, tanto las que están en los cielos como las que están en la tierra” (Efesios 1:9-10).

 

La Iglesia es el cuerpo corporativo visible a través de quien el Reino de Dios será extendido a lo largo del mundo. Estudie el diagrama siguiente:

 

La organización universal               EL REINO

 

 

Organización local, visible a través de que el reino está extendido        LA IGLESIA

        

                                              

Individuos de que la Iglesia está compuesta                LOS CREYENTES

 

 

Jesús dejó la Iglesia con la responsabilidad:

 

“Y les dijo: Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura” (Marcos 16:15).

 

Él equipó a los creyentes con poder ejecutar la tarea:

 

“Pero recibiréis poder cuando el Espíritu Santo haya venido sobre vosotros, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria y hasta lo último de la tierra” (Hechos 1:8).

 

En el fin, todas las cosas serán traídas a la sumisión al Rey, Jesús, que volverá para establecer el Reino visible.

 

EL REINO PRESENTE

 

Jesús enseñó que "el Reino de Dios está dentro de usted." Es decir, dónde el Rey está y donde Su gobierno es reconocido, allí el presente Reino de Dios existe. El Reino de Dios es la esfera del gobierno de Dios. El Reino en el mundo es presentemente la esfera en que, en cualquier momento, Su gobierno es reconocido.

 

Recuerde que desde el tiempo de la rebelión de Satanás en el Cielo, ha existido guerra entre el Reino de Dios y el Reino de Satanás. La tierra es la esfera de esta rebelión universal contra Dios. A través del pecado del hombre, una maldición cubrió la tierra y Satanás ha tomado la ventaja para intentar establecer su reino maligno. Es evidente que él controlaba a los reinos terrenales cuando él tentó a Jesús:

 

“Otra vez el diablo le llevó a un monte muy alto, y le mostró todos los reinos del mundo y su gloria. Y le dijo: --Todo esto te daré, si postrado me adoras. Entonces Jesús le dijo: --Vete, Satanás, porque escrito está: Al Señor tu Dios adorarás y a él solo servirás” (Mateo 4:8-10).

 

Pero Dios no ha abandonado Su soberanía como el Rey ante la rebelión del hombre. Él ha declarado Su propósito para establecerlo:

 

“Y en los días de esos reyes, el Dios de los cielos levantará un reino que jamás será destruido, ni será dejado a otro pueblo. Este desmenuzará y acabará con todos estos reinos, pero él permanecerá para siempre” (Daniel 2:44).

 

El Reino de Dios también está aquí y ahora. No es algo en el futuro que nosotros no podemos saber hasta que se establezca visiblemente al final del mundo. El gobierno del Rey se reconoce presentemente en los corazones de los creyentes individualmente. El gobierno del Rey se reconoce en la verdadera Iglesia de Jesucristo. El Reino está presente dondequiera que haya personas aman a Dios, que tienen nacido en el Reino, adoptado los principios del Reino como su estilo de vida, y reconocido el reinado del Señor Jesucristo como el Rey.

 

La Biblia dice que el Reino es ahora un "misterio" (Marcos 4:11) porque no está dentro del alcance de los poderes naturales de observación:

 

“El reino de Dios no vendrá con observación” (Lucas 17:20 – Traducido del Original en Inglés).

 

El Reino presentemente sólo puede ser discernido sobre la tierra espiritualmente. Él ha sido establecido espiritualmente, pero no todavía visiblemente. El presente Reino visible de Dios está en el Cielo. Éste no es el cielo de que nosotros hablamos cuando nosotros hablamos del cielo sobre nosotros. Éste es el Cielo en que Jesús vivió antes de que Él viniera a la tierra (Juan 17:5). Es el Cielo a que Él ascendió después de Su resurrección de los muertos (Hechos 1:9-11).

 

El cielo es la residencia presente de Dios, Jesús, y de los ángeles en la forma visible. El cielo es donde Jesús espera ahora hasta el tiempo de Su retorno a la tierra para establecer el Reino en su forma permanente, visible. Mientras Él espera en el Cielo, Jesús sirve como un intercesor. Él se sienta a la mano derecha de Dios e intercede por los creyentes aún en la tierra (Hebreos 7:25).

 

EL REINO FUTURO

 

Aunque Jesús dijo a Sus discípulos que el Reino estaba cercano y realmente estaba en su medio, Él también habló del Reino en su forma futura. Él dijo a los discípulos que orasen "venga Tu Reino" (Mateo 6:10).

 

Los discípulos habían esperado que Jesús estableciese esto Reino "venidero" o futuro antes del Calvario. Cuando Jesús murió, su esperanza estaba perdida. Después de Su resurrección su esperanza reavivó. En el periodo de tiempo entre la resurrección y Su retorno al Cielo, Jesús habló muchas cosas sobre el Reino de Dios. Esto incitó a los discípulos para preguntar “Señor, ¿restituirás el reino a Israel en este tiempo?” (Hechos 1:6). Jesús contestó:

 

“Él les respondió: --A vosotros no os toca saber ni los tiempos ni las ocasiones que el Padre dispuso por su propia autoridad” (Hechos 1:7).

 

La venida del Reino es cierta, pero el tiempo de su visible restauración descansa con el Padre.

 

Jesús compartió muchas cosas que deben suceder en la tierra antes del Reino ser establecido en su forma final. Estas señales fueron reveladas para ayudarnos a reconocer cuando el tiempo acercarse. Usted puede leer de estas señales en Mateo 24 y 25, Marcos capítulo 13 y Lucas 17:20-37; 21:8-36. Jesús dijo a los discípulos que cuando estas cosas empezaren a suceder, ellas serían una señal que la restauración visible del Reino de Dios estaba cercana:

 

“Así también vosotros, cuando veáis que suceden estas cosas, sabed que el reino de Dios está cerca” (Lucas 21:31).

 

EL EVANGELIO A TODAS LAS NACIONES MARCA EL PRINCIPIO DEL FIN:

 

“Y este evangelio del reino será predicado en todo el mundo para testimonio a todas las razas, y luego vendrá el fin” (Mateo 24:14).

 

JESÚS VOLVERÁ A LA TIERRA:

 

“Y les dijeron: --Hombres galileos, ¿por qué os quedáis de pie mirando al cielo? Este Jesús, quien fue tomado de vosotros arriba al cielo, vendrá de la misma manera como le habéis visto ir al cielo” (Hechos 1:11).

 

JESÚS DERROTARÁ TODOS LOS REINOS DEL MUNDO:

 

“Después el fin, cuando él entregue el reino al Dios y Padre, cuando ya haya anulado todo principado, autoridad y poder. Porque es necesario que él reine hasta poner a todos sus enemigos debajo de sus pies” (1 Corintios 15:24-25).

 

“El séptimo ángel tocó la trompeta. Y en el cielo se oyeron grandes voces que decían: El reino del mundo ha venido a ser de nuestro Señor y de su Cristo. Él reinará por los siglos de los siglos" (Apocalipsis 11:15).

 

SATANÁS Y LOS RESIDENTES DE SU REINO SERÁN DERROTADOS:

 

“Y el diablo que los engañaba fue lanzado al lago de fuego y azufre, donde también están la bestia y el falso profeta, y serán atormentados día y noche por los siglos de los siglos” (Apocalipsis 20:10).

 

TODAS LAS NACIONES ENTRARÁN EN EL REINO:

 

“Y os digo que muchos vendrán del oriente y del occidente y se sentarán con Abraham, Isaac y Jacob en el reino de los cielos” (Mateo 8:11).

 

 

TODAS LAS PERSONAS RECONOCERÁN A JESÚS COMO EL REY:

 

“Por lo cual también Dios lo exaltó hasta lo sumo y le otorgó el nombre que es sobre todo nombre; para que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla de los que están en los cielos, en la tierra y debajo de la tierra; y toda lengua confiese para gloria de Dios Padre que Jesucristo es Señor” (Filipenses 2:9-11).

 

“Oí como la voz de una gran multitud, como el ruido de muchas aguas y como el sonido de fuertes truenos, diciendo: ¡Aleluya! Porque reina el Señor nuestro Dios Todopoderoso” (Apocalipsis 19:6).

 

TODOS LOS HOMBRES, VIVOS Y MUERTOS, SERÁN JUZGADOS POR DIOS:

 

“Te requiero delante de Dios y de Cristo Jesús, quien ha de juzgar a los vivos y a los muertos, tanto por su manifestación como por su reino” (2 Timoteo 4:1).

 

“Vi también a los muertos, grandes y pequeños, que estaban de pie delante del trono, y los libros fueron abiertos. Y otro libro fue abierto, que es el libro de la vida. Y los muertos fueron juzgados a base de las cosas escritas en los libros, de acuerdo a sus obras. Y el mar entregó los muertos que estaban en él, y la Muerte y el Hades entregaron los muertos que estaban en ellos; y fueron juzgados, cada uno según sus obras... Y el que no fue hallado inscrito en el libro de la vida fue lanzado al lago de fuego” (Apocalipsis 20:12, 13, 15).

 

Jesús contó una parábola sobre el Reino ser como una gran red lanzada en el mar que recogió todo tipo de pez. Cuando la red fue sacada a la playa, los buenos peces fueron separados de los malos (Mateo 13:47,48).

 

Él también habló del Reino como la cizaña y el trigo que crecen juntos durante un tiempo. Pero en el fin, el trigo bueno es separado de la cizaña (Mateo 13:24-30, 36-42). Por el ejemplo de la cizaña entre el trigo, Jesús enseñó que el Reino había venido, pero los hombres malos aún estaban presentes. Durante un tiempo, los dos coexistirían. En el juicio, ellos se separarían.

 

Estas dos parábolas involucran la separación que ocurrirá en el momento del juicio. Aquellos que han entrado en el Reino a través del nuevo nacimiento serán aceptos en el Reino visible en su forma final. Todos los otros serán echados fuera del Reino:

 

“Allí habrá llanto y crujir de dientes, cuando veáis a Abraham, a Isaac, a Jacob y a todos los profetas en el reino de Dios, y a vosotros echados fuera” (Lucas 13:28).

 

EL REINO DE DIOS SE ESTABLECERÁ EN SU FORMA VISIBLE:

 

“Entonces le fue dado el dominio, la majestad y la realeza. Todos los pueblos, naciones y lenguas le servían. Su dominio es dominio eterno, que no se acabará; y su reino, uno que no será destruido” (Daniel 7:14).

 

 

LOS VERDADEROS CREYENTES REINARÁN CON JESÚS EN EL REINO:

 

“Al que venza, yo le daré que se siente conmigo en mi trono; así como yo también he vencido y me he sentado con mi Padre en su trono” (Apocalipsis 3:21).

 

HABRÁ UN NUEVO CIELO Y UNA NUEVA TIERRA:

 

Usted puede leer las descripciones del nuevo Cielo y tierra en los capítulos de Apocalipsis 21 y 22. Jerusalén será el trono del Señor, y todas las naciones se allegarán a él:

 

“En aquel tiempo a Jerusalén le llamarán Trono de Jehová. Todas las naciones se congregarán en Jerusalén por causa del nombre de Jehová, y no andarán más según la dureza de su malvado corazón” (Jeremias 3:17).

 

UN RESUMEN

 

Ahora permítanos resumir el pasado, presente, y futuro del Reino de Dios.

 

Estudie el siguiente gráfico y entonces estudie el resumen que sigue el gráfico.

 

 

 

ß-------- EL REINO DE DIOS EN EL CIELO -------à

 

El reino De Dios En la Tierra

El retorno del Rey en el fin de los tiempos

Estableciendo el Reino de Dios en su final forma visible

 

Extendido por ---à Hombre ---àIsrael--à la Iglesia -------à

 

Note la línea punteada encima del diagrama. Ella muestra que el Reino de Dios existió en el Cielo antes de la creación de la tierra.

 

Note las flechas al final del diagrama. Dios creó la tierra como una extensión de Su Reino Celestial. Él escogió al hombre como el instrumento a través de lo cual Su Reino se extendería. El hombre falló en esta responsabilidad.

 

Entonces Dios escogió una nación a través de la cual Su Reino se extendería. Pero Israel falló en su responsabilidad. Ellos se volvieron a los dioses irreligiosos y las normas mundanas aceptables en lugar de los principios del Reino.

 

Entonces Dios envió a Su Hijo, Jesucristo. Donde el primer hombre, Adán, falló, el segundo hombre, Jesús, tuvo éxito. Él introdujo el Reino de Dios en la tierra. Jesús proporcionó un camino, a través del renacimiento espiritual, para que el hombre pudiese vivir en el Reino de Dios y que el Reino existiese dentro de él aunque él todavía viviese en el mundo natural.

Porque fueron rechazados el Rey y Su Reino, el establecimiento visible del Reino se postergó hasta una segunda venida.

 

Para extender el mensaje o "Evangelio del Reino”, Dios ahora ha escogido la Iglesia. La Iglesia es el instrumento a través de quien el mensaje del Reino será compartido con las naciones del mundo. Donde el primero pueblo escogido, Israel, fallaron, la Iglesia tendrá éxito. Cuando el Evangelio del Reino haber sido predicado a lo largo del mundo, el segundo retorno del Rey ocurrirá. El Reino de Dios se establecerá en su forma final, la forma visible. Todos los otros reinos mundanos serán derrotados.

 

HECHOS SOBRE EL REINO DE DIOS

 

Usted ha aprendido sobre el pasado, presente, y futuro del Reino de Dios. Aquí están algunos otros hechos básicos sobre este Reino:

 

Él ES GOBERNADO POR EL DIOS DESDE SU TRONO EN EL CIELO:

 

“Jehová estableció en los cielos su trono, y su reino domina sobre todo” (Salmos 103:19).

 

ÉL ES GOBERNADO POR UN REY QUE ES INMUTABLE:

 

“¡Jesucristo es el mismo ayer, hoy y por los siglos!” (Hebreos 13:8).

 

EL REINO DE DIOS ES ETERNO:

 

“Para anunciar tus proezas a los hijos del hombre; y la gloria del majestuoso esplendor de tu reino” (Salmos 145:13).

 

“Reinará sobre la casa de Jacob para siempre, y de su reino no habrá fin” (Lucas 1:33).

 

“Mientras que del Hijo dice: Tu trono, oh Dios, es por los siglos de los siglos; cetro de rectitud es el cetro de tu reino” (Hebreos 1:8).

 

“¡Cuán grandes son sus señales, y cuán poderosos sus milagros! Su reino es un reino eterno, y su señorío de generación en generación” (Daniel 4:3).

 

EL REINO DE DIOS NO PUEDE SER REMOVIDO, SACUDIDO O DESTRUIDO:

 

“Así que, habiendo recibido un reino que no puede ser sacudido, retengamos la gracia, y mediante ella sirvamos a Dios, agradándole con temor y reverencia” (Hebreos 12:28).

 

EL REINO FUE PREPARADO DESDE EL INICIO:

 

“Entonces el Rey dirá a los de su derecha: "¡Venid, benditos de mi Padre! Heredad el reino que ha sido preparado para vosotros desde la fundación del mundo” (Mateo 25:34).

 

DIOS QUIERE QUE NOSOTROS HEREDEMOS SU REINO:

 

“No temáis, manada pequeña, porque a vuestro Padre le ha placido daros el reino” (Lucas 12:32).

 

“Yo, pues, dispongo para vosotros un reino, como mi Padre lo dispuso para mí” (Lucas 22:29).

 

 

EL REINO ES DEL SEÑOR:

 

“Porque de Jehová es el reino, y él se enseñoreará de las naciones” (Salmos 22:28).

 

“Y no nos metas en tentación, mas líbranos del mal. Porque tuyo es el reino, el poder y la gloria por todos los siglos. Amén” (Mateos 6:13).

 

“Entonces Jehová será rey sobre toda la tierra. En aquel día Jehová será único, y Único será su nombre” (Zacarías 14:9).

 

EL REINO DE DIOS ES SOBERANO SOBRE TODOS LOS OTROS REINOS:

 

“Jehová estableció en los cielos su trono, y su reino domina sobre todo” (Salmos 103:19).

 

EL REINO DE DIOS ES COMPUESTO DE PERSONAS DE TODAS LAS NACIONES:

 

“Vendrán del oriente y del occidente, del norte y del sur; y se sentarán a la mesa en el reino de Dios” (Lucas 13:29).

 

EL REINO DE DIOS NO ES UN REINO DE ESTE MUNDO:

 

“Contestó Jesús: --Mi reino no es de este mundo. Si mi reino fuera de este mundo, mis servidores pelearían para que yo no fuera entregado a los judíos. Ahora, pues, mi reino no es de aquí” (Juan 18:36).

 

EL REINO DE DIOS ES BASADO EN PRINCIPIOS ESPIRITUALES:

 

“Porque el reino de Dios no es comida ni bebida, sino justicia, paz y gozo en el Espíritu Santo” (Romanos 14:17).

 

“Porque el reino de Dios no consiste en palabras, sino en poder” (1 Corintios 4:20).

 

EL REINO DE DIOS NO PUEDE SER HEREDADO POR CARNE Y SANGRE:

 

“Y esto digo, hermanos, que la carne y la sangre no pueden heredar el reino de Dios, ni la corrupción heredar la incorrupción” (1 Corintios 15:50).

 

“Respondió Jesús y le dijo: --De cierto, de cierto te digo que a menos que uno nazca de nuevo no puede ver el reino de Dios. Respondió Jesús: --De cierto, de cierto te digo que a menos que uno nazca de agua y del Espíritu, no puede entrar en el reino de Dios” (Juan 3:3 y 5).

 

HAY LLAVES ESPIRITUALES PARA EL REINO DE DIOS:

 

“A ti te daré las llaves del reino de los cielos. Todo lo que ates en la tierra habrá sido atado en el cielo, y lo que desates en la tierra habrá sido desatado en los cielos” (Mateo 16:19).

 

Éstas "Llaves del Reino" serán explicadas en el capítulo siguiente.

 

PRUEBA PERSONAL

 

1. Escriba el Versículo Llave de memoria.

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2. En una hoja de papel separada, escriba un breve resumen de la historia pasada del Reino de Dios.

 

3. En una hoja de papel separada, escriba un breve resumen sobre el presente Reino de Dios.

 

4. En una hoja de papel separada, escriba un breve resumen que describa el Reino futuro de Dios.

 

5. Revea los hechos básicos sobre el Reino de Dios dados en esta lección, después vea cuántos usted puede listar de memoria.

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(Las respuestas se encuentran al final del último capítulo de este manual.)

 

 

 

PARA ESTUDIO ADICIONAL

 

Como usted ha aprendido en este curso, hay dos reinos espirituales y cada persona viviente está residiendo en uno o otro. Usted o es un residente del Reino de Satanás o del Reino de Dios. Con tal de que usted se mantenga en la tierra, usted también vivirá en un reino del mundo. Esto significa que usted vivirá en una nación que se controla por un gobierno humano.

 

El gobierno humano fue originalmente ordenado por Dios para mantener la organización apropiada y administrar Sus leyes en la tierra. Dios debería ser el gobernante soberano sobre lo gobierno humano, lo cual debería operar basado en Su Palabra, plan, y propósitos. Es evidente en el mundo de hoy los gobiernos no han seguido el plan original de Dios. Ellos se han tornado malos y opresivos. Ellos no operan sobre los principios de Dios. Muchos de estos gobiernos y sus gobernantes ni siquiera reconocen la existencia de Dios. Estos gobiernos han se tornado "los reinos del mundo" controlados por Satanás.

 

Porque usted debe vivir bajo el gobierno humano es importante que usted conozca lo que la Biblia enseña con respecto a este asunto:

 

LOS REINOS DEL MUNDO

 

I. Dios originó a los gobiernos

         A. Los Gobiernos son ordenados por Dios: Romanos 13:1

         B. Los Gobernantes son ministros de Dios: Romanos 13:4,6

C. Dios establece y derriba a los gobiernos según Su voluntad: Daniel 4:32; 5:21; Salmos 75:7

 

II. El plan de Dios para el gobierno

         A. El plan original de Dios fue para los gobiernos:

                   1. Mantener y promover el bien de las personas: Romanos 13:3,4

                   2. Para operar en justicia y juzgar el mal: Romanos 13:3-4

         B. Los gobiernos se opusieron a Su plan:

1. Usaron la autoridad injustamente para cumplir los deseos egoístas: 1 Reyes 21:7-14

2. En tales casos, Dios finalmente trae el juicio sobre el gobernante o gobernantes: 1 Reyes 21:19

 

III. Las responsabilidades de gobierno a las personas

         A. No debe llevar a las personas a pecar: 1 Reyes 12:28-30

         B. Debe promover el bien de las personas: Romanos 13:1-5

         C. Debe juzgar el mal: Romanos 13:3-4

         D. Debe mantener la paz interna: 1 Samuel 30:21-24

         E. Debe proteger los derechos de sus ciudadanos: Hechos 22:25-30

 

IV. Los principios que gobiernan los gobernantes:

         A. El gobernante debe ser sabio: Génesis 41:33; Deuteronomio 1:13

         B. El gobernante debe proteger y ayudar los pobres y necesitados: Romanos 12:4; Salmos 82:3-4

         C. El gobernante debe reconocer a Dios como Dios: Salmos 2:10,11

         D. Gobernantes que no reconocen a Dios son derrumbados:

                   1. Nabucodonosor: Daniel 4

                   2. Belsazar: Daniel 5

                   3. Herodes: Hechos 12:21-23

E. Dios puede poner a un gobernante que es obediente en lugar de uno que no es: 1 Reyes 11:11

F. Dios puede quitar a una familia de un lugar de autoridad debido al pecado: 1 Reyes 14:7-11

G. Debido a la rectitud de un hombre, Dios puede permitirle mantener un heredero o descendiente en el trono: 1 Reyes 11:13; Lucas 1:32

 

V. La relación de las personas con el gobierno

         A. Gobernantes y leyes no deben ser resistidos: Romanos 13:2

                   1. Sométale por causa del Señor: 1 Pedro 2:13-14

                   2. Despreciar al gobierno es un pecado de la carne: 2 Pedro 2:10

                   3. Las personas deben obedecer las leyes: Marcos 12:17

B. Hay una excepción a la tal obediencia: los mandamientos de los gobernantes no deben ser obedecidos cuando ellos se oponen a los mandamientos o propósitos de Dios:

                   1. Éxodo 1:17

                   2. Daniel 3:18

                   3. Hechos 5:29

C. Las personas deben pagar el tributo al gobierno: Romanos 13:6-7; Mateo 17:25-27

D. Dios a veces permite un poco de libertad en la elección del gobierno: 1 Samuel 8:4-9

E. Las personas deben orar por los gobernantes: 1 Timoteo 2:1-2

 

VI. El gobierno humano es temporal. Todos los gobiernos dejarán de existir algún día: 1 Corintios 15:24

 


Capítulo Cuatro

 

LAS LLAVES DEL REINO

 

 

OBJETIVOS:

 

Al concluir este capítulo usted será capaz de:

 

n       Escribir el Versículo Llave de memoria.

n       Identificar las Llaves del Reino.

n       Identificar a quien las llaves fueron dadas.

n       Reconocer que el arrepentimiento del pecado es necesario para ganar el acceso al Reino.

n       Comprender que el crecimiento espiritual continuado es necesario para asegurar la entrada al Reino.

 

VERSÍCULO LLAVE:

 

“A ti te daré las llaves del reino de los cielos. Todo lo que ates en la tierra habrá sido atado en el cielo, y lo que desates en la tierra habrá sido desatado en los cielos” (Mateo 16:19).

   

INTRODUCCIÓN

 

Usted ha aprendido sobre la existencia del Reino eterno de Dios y del Rey Jesucristo. En este capítulo usted descubrirá cómo ganar acceso al Reino de Dios mientras usted estudia "las Llaves del Reino."

 

UN REINO DESIGNADO

 

Antes de Jesús volver al Cielo Él dijo a Sus discípulos:

 

“Yo, pues, dispongo para vosotros un reino, como mi Padre lo dispuso para mí” (Lucas 22:29).

 

Jesús también habló que de Su Iglesia se extendería el mensaje del Reino a lo largo del mundo:

 

“Mas yo también te digo que tú eres Pedro; y sobre esta roca edificaré mi iglesia, y las puertas del Hades no prevalecerán contra ella. A ti te daré las llaves del reino de los cielos. Todo lo que ates en la tierra habrá sido atado en el cielo, y lo que desates en la tierra habrá sido desatado en los cielos” (Mateo 16:18-19).

 

En este pasaje Jesús reveló a Pedro que él sería una de las piedras del fundamento espiritual de la primera iglesia. Esto significaba que él sería una parte vital de su crecimiento y desarrollo. El nombre Pedro realmente significa "una pequeña roca" o "piedra".

 

Jesús entonces dijo de Sí mismo, "... sobre esta roca edificaré mi Iglesia", indicando que la Iglesia derivaría su existencia de Él. Él sería la roca sobre la cual la Iglesia sería y fue construida. Habría muchas otras piedras menores (personas como Pedro). Estas piedras serían una parte importante de la Iglesia. Pero el propio Jesús era la piedra angular sobre la cual la estructura de la Iglesia sería construida.

 

Jesús entonces hizo dos comentarios con respecto a esta Iglesia.

 

Primero, Él dijo que "las puertas del Hades no prevalecerán contra ella." Esto implicaba en que la Iglesia tendría enemigos luchando contra ella, pero Él aseguró que los enemigos no la superarían.

 

Segundo, y más importante a nuestro estudio, Jesús prometió dar las llaves de Su Reino a la Iglesia.

 

En el mundo natural, si usted posee las llaves de un edificio, significa que usted tiene la autoridad allí. Debido a su posición de autoridad usted tiene las llaves del edificio.

 

La autoridad que Jesús estaba hablando de en este pasaje es una autoridad espiritual. Él dio las llaves espirituales de las puertas de Su Reino a la Iglesia. Jesús dijo que "yo" las daré. El poder y autoridad de la Iglesia fluyen de Jesús. El uso de la palabra "daré" (en el tiempo futuro) significa que las llaves aún no habían sido dadas en el momento que Jesús habló. Este poder fue liberado en Hechos 2 cuando el Espíritu Santo fue dado a los creyentes:

 

“Pero recibiréis poder cuando el Espíritu Santo haya venido sobre vosotros, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria y hasta lo último de la tierra” (Hechos 1:8).

 

Las llaves del Reino son el poder para atar y desatar. Atar (o ligar) algo significa poner cadenas o una atadura en él. Es como cerrar con llave y poner trancas a la puerta de un cuarto. Desatar algo es soltar o ponerlo libre. Es similar a abrir la puerta de un cuarto.

 

La Iglesia tendría una posición de autoridad. Tendría las llaves del Reino de Dios. Sería el instrumento a través de quien se abrirían las puertas espirituales del Reino a las naciones del mundo. Pedro sería el primero a usar estas llaves del Reino. Él abriría la puerta para ministrar a las naciones Gentiles del mundo.

 

La Iglesia tendría el poder para desatar las fuerzas espirituales del bien y atar las fuerzas espirituales del mal. En cada dificultad enfrentada por los creyentes, atara e desatar serían la llave para la victoria.

 

CÓMO ENTRAR EN EL REINO

 

Las llaves del Reino fueron dadas por Jesús a la Iglesia. ¿Pero, específicamente, cómo la entrada al Reino de Dios es ganada?

 

Lea en Juan 3:1-21 la historia de Nicodemo, un líder religioso en el tiempo del ministerio de Cristo en la tierra. Él vino a Jesús deseando ganar acceso al Reino de Dios y, al hacer esto, heredar la vida eterna. Jesús le dijo:

 

“De cierto, de cierto te digo que a menos que uno nazca de nuevo no puede ver el reino de Dios” (Juan 3:3).

 

Nicodemo estaba confuso. Él preguntó a Jesús:

 

“¿Cómo puede nacer un hombre si ya es viejo? ¿Puede acaso entrar por segunda vez en el vientre de su madre y nacer?” (Juan 3:4).

 

Jesús explicó a Nicodemo que la experiencia de que Él habló no era un nacimiento físico. A través del nacimiento físico usted nace en un reino de este mundo. Usted nace como un ciudadano de una cierta nación.

 

Al nacer naturalmente, usted hereda la naturaleza básica del pecado:

 

“He aquí, en maldad he nacido, y en pecado me concibió mi madre” (Salmos 51:5).

 

Porque el Reino de Dios es un reino espiritual, usted debe nacer en él a través del renacimiento espiritual. Usted debe cambiar su residencia del reino de Satanás al Reino de Dios. Jesús dijo:

 

“Lo que ha nacido de la carne, carne es; y lo que ha nacido del Espíritu, espíritu es. No te maravilles de que te dije: "Os es necesario nacer de nuevo" (Juan 3:6-7).

 

Pablo explicó que usted no pudría entrar en el Reino con un cuerpo de carne y sangre:

 

“Y esto digo, hermanos, que la carne y la sangre no pueden heredar el reino de Dios, ni la corrupción heredar la incorrupción”  (1 Corintios 15:50).

 

Usted entra en el Reino de Dios y se vuelve heredero del Reino a través del renacimiento espiritual. La manera de nacer de nuevo es creyendo que Jesús murió para sufrir el castigo por sus pecados. Usted debe confesar sus pecados, debe pedir el perdón, y debe poner su confianza en Él:

 

“Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree no se pierda, mas tenga vida eterna.  Porque Dios no envió a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por él” (Juan 3:16-17).

 

(El arrepentimiento del pecado y la fe hacia Dios fueron estudiados en el curso del Instituto Internacional Tiempo de Cosecha titulado "Fundamentos de la Fe." Si usted no ha recibido la experiencia del nuevo nacimiento, nosotros lo animamos a obtener este curso y estudiar más sobre este tema).

 

Es a través de Jesús que usted puede moverse del reino de Satanás al Reino de Dios:

 

“Él nos ha librado de la autoridad de las tinieblas y nos ha trasladado al reino de su Hijo amado” (Colossenses 1:13).

   

¿ARREPENTIMIENTO O REVOLUCIÓN?

 

Cuando Jesús vino a la tierra para extender el Reino de Dios, algunos que lo reconocieron como el Rey pensaron que el Reino vendría por la revolución. Ellos pensaron que habría una revuelta física real contra los poderes gobernantes existentes del mundo. Pero Jesús enseñó que la llave a Su Reino no era revolución pero el arrepentimiento:

 

“Contestó Jesús: --Mi reino no es de este mundo. Si mi reino fuera de este mundo, mis servidores pelearían para que yo no fuera entregado a los judíos. Ahora, pues, mi reino no es de aquí” (Juan 18:36).

 

“Ahora después de que ese Juan  se puso en la prisión, Jesús entró en Galilea, mientras predicando el Evangelio del Reino de Dios. Y diciendo, El tiempo se cumple, y el Reino de Dios es a mano: arrepiéntase vos, y cree el Evangelio” (Marcos 1:14-15).

 

“Desde entonces Jesús comenzó a predicar y a decir: ¡Arrepentíos, porque el reino de los cielos se ha acercado!" (Mateo 4:17).

 

Cuando Jesús murió en la cruz dos ladrones fueron crucificados en cruces cerca de Él. Uno de ellos se arrepintió y pidió:

 

“Jesús, acuérdate de mí cuando vengas en tu reino. Entonces Jesús le dijo: De cierto te digo que hoy estarás conmigo en el paraíso” (Lucas 23:42-43).

 

El arrepentimiento es la única manera de ganar acceso al Reino de Dios.

 

Jesús advirtió que habría muchas doctrinas falsas que reclamarían ser el camino al Reino:

 

“Entrad por la puerta estrecha; porque ancha es la puerta, y espacioso el camino que lleva a la perdición, y son muchos los que entran por ella. Pero ¡qué estrecha es la puerta y qué angosto el camino que lleva a la vida! Y son pocos los que la hallan” (Mateo 7:13-14).

 

Hay sólo una manera de entrar en el Reino y esa es a través de Jesucristo.

 

Jesús advirtió que usted debe entrar en la puerta de la vida eterna ahora, porque algún día la entrada se cerrará:

 

“Esforzaos a entrar por la puerta angosta, porque os digo que muchos procurarán entrar, y no podrán. Después que el dueño de casa se levante y cierre la puerta, vosotros, afuera, comenzaréis a llamar a la puerta diciendo: ¡Señor, ábrenos! Pero respondiendo él os dirá: No os conozco de dónde sois" (Lucas 13:24-25).

 

Ahora la puerta al Reino está abierta. Usted puede entrar en ella por el arrepentimiento de los pecados. En el tiempo del juicio de Dios sobre el mundo será demasiado tarde. La puerta se cerrará.

 

TRES PARÁBOLAS SOBRE LA ENTRADA

 

Jesús contó una serie de parábolas en Lucas 15:1-32. Después usted aprenderá más sobre las parábolas en este curso. Las parábolas eran ejemplos naturales con que Jesús ilustraba las verdades espirituales. Lea las parábolas en Lucas 15 sobre una oveja perdida, una moneda perdida, y un hijo perdido. Todas ellas dicen respecto a la entrada al Reino de Dios.

 

n       La parábola del pastor que busca la oveja perdida ilustra cómo Dios busca traer aquellos que están espiritualmente perdidos en Su Reino.

n       La parábola de la mujer que busca una moneda perdida ilustra la diligencia con que usted debe buscar los perdidos en pecado para guiarlos al Reino.

n       La parábola del hijo perdido ilustra el principio de arrepentimiento a través de lo cual usted puede ganar su lugar como un heredero del Reino de Dios.

 

ADICIONANDO LA FE

 

Es a través de la fe en Dios y Su Hijo, Jesucristo que usted entra en el Reino de Dios:

 

“Amados hermanos míos, oíd: ¿No ha elegido Dios a los pobres de este mundo, ricos en fe y herederos del reino que ha prometido a los que le aman?” (Santiago 2:5).

 

El Apóstol Pedro, sin embargo, estaba hablando de calidades espirituales que usted debe buscar desarrollar en su vida después de la experiencia del nueva nacimiento:

 

“Y por esto mismo, poniendo todo empeño, añadid a vuestra fe, virtud; a la virtud, conocimiento; al conocimiento, dominio propio; al dominio propio, perseverancia; a la perseverancia, devoción; a la devoción, afecto fraternal; y al afecto fraternal, amor. Porque cuando estas cosas están en vosotros y abundan, no os dejarán estar ociosos ni estériles en el conocimiento de nuestro Señor Jesucristo. Pues el que no tiene estas cosas es ciego y tiene la vista corta, habiendo olvidado la purificación de sus pecados pasados. Por eso, hermanos, procurad aun con mayor empeño hacer firme vuestro llamamiento y elección, porque haciendo estas cosas no tropezaréis jamás. Pues de esta manera os será otorgada amplia entrada en el reino eterno de nuestro Señor y Salvador Jesucristo” (2 Pedro 1:5-11).

 

Después de que usted entra en el Reino a través de la fe, usted debe desarrollar un estilo de vida consistente con los principios gobernantes del Reino de Dios. Si usted no hace esto, usted luego olvidará que Dios lo ha limpiado del pecado y usted volverá al viejo estilo de vida pecadora.

 

Pedro dice que si usted continúa a la madurez espiritual su entrada al Reino será asegurada. Después en este curso usted aprenderá los principios para vivir en el Reino de Dios que lo ayudarán a lograr la madurez espiritual.

 

PRUEBA PERSONAL

 

1. Escriba el Versículo Llave de memoria.

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2. ¿A quien las llaves del Reino fueron dadas?

__________________________________________________________________________________________________________________________________________________

 

3. ¿Cuáles son las llaves del Reino?

__________________________________________________________________________________________________________________________________________________

 

4. ¿Qué acción es necesaria para alguien transferirse del reino de Satanás al Reino de Dios?

__________________________________________________________________________________________________________________________________________________

 

5. ¿Lo qué Jesús dijo a Nicodemo que él debía hacer para entrar en el Reino de Dios?

___________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________

 

6. ¿Lo qué el pasaje en 2 Pedro 1:5-11 enseña? (Usted puede usar su Biblia para leer estos versículos de nuevo).

___________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________

 

7. ¿Lo qué significa atar alguna cosa?

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8. ¿Lo qué significa desatar algo?

__________________________________________________________________________________________________________________________________________________

 

(Las respuestas se encuentran al final del último capítulo de este manual.)

 

 

 

 

PARA ESTUDIO ADICIONAL

 

En un capítulo anterior usted estudió un esbozo de la vida y enseñanzas de Jesús organizados sobre la base del Rey, del Reino, y de los principios del Reino. El esbozo combinó lo que está registrado en los cuatro Evangelios - Mateo, Marcos, Lucas y Juan.

 

Ahora usted estudiará uno de los Evangelios en detalle. El libro de Mateo, aunque escrito para todos los creyentes, tenía los judíos como su público original. Mateo presentó a Jesús como el Mesías prometido y enfatizó el papel de Jesús como el Rey de los judíos. Mateo dio énfasis al Evangelio del Reino enseñado por Jesús. Debido a esta énfasis, Mateo es uno de los libros de la Biblia más orientados por el Reino. La palabra "reino" se encuentra más de 50 veces en el registro de Mateo y él usa la frase "el Reino del Cielo" a lo largo del libro entero.

 

Use el siguiente esbozo para estudiar el libro de Mateo en lo que se refiere al Rey, Su Reino, y a los principios del Reino.

 

Parte Uno: La Genealogía Del Rey

1:1-17

 

I. La introducción: 1:1

 

II. Las personas en la genealogía: 1:2-16

 

III. El plan de la genealogía: 1:17

 

Parte Dos: El Nacimiento Y Infancia Del Rey

1:18-2:23

 

I. La concepción: 1:18-23

 

II. El nacimiento: 1:24-25

 

III. Los eventos relacionados al nacimiento: 2:1-23

         A. Visita de los hombres sabios y la trama de Herodes: 2:1-12

         B. El retorno del Egipto: 2:13-15

         C. La venganza de Herodes: 2:16-18

         D. Retorno a la casa de Nazaret: 2:19-23

 

Parte Tres: La Preparación

3:1-4:11

 

I. La preparación para la venida del Rey: 3:1-17

         A. El ministerio y mensaje de Juan Bautista: 3:1-12

         B. El bautismo del Rey: 3:13-17

 

II. La preparación del Rey: 4:1-11

         A. Su humanidad atacada por Satanás: 4:1-4

         B. Su divinidad atacada por Satanás: 4:5-7

         C. Su autenticidad como el Mesías atacada por Satanás: 4:8-11

 

Parte Cuatro: el Ministerio Del Rey En Galilea

4:12-13:58

 

I. Un llamado al arrepentimiento: 4:12-17

 

II. Cuatro pescadores llamados al discipulado: 4:18-22

 

III. Temprano éxito y fama: 4:23-25

 

IV. Los principios de conducta para los ciudadanos del Reino: 5:1-7:28

         A. Actitudes que deben caracterizar a los ciudadanos del Reino: 5:1-12

         B. El testigo de los ciudadanos del Reino: Luz y sal: 5:13-16

         C. Los principios del reino con respecto a la ley y los profetas: 5:17-48

                   1. La ley de Dios en general: 5:17-20

                   2. La nueva ley: 5:21-48

                            a. Sobre el Asesinato: 5:21-26

                            b. Sobre el Adulterio: 5:27-30

                            c. Sobre el divorcio: 5:31-32        

                            d. Los juramentos: 5:33-37

                            e. El tratamiento de unos para con los otros: 5:38-48

         D. Tres actitudes de adoración en el Reino: 6:1-18

                   1. Donación: la mirada Exterior: 6:1-4

                   2.  Oración: la mirada Ascendente: 6:5-15

                   3.  Ayuno: la mirada Interior: 6:16-18

         E. Las prioridades para los ciudadanos del Reino: 6:19-33

                   1.  Con respecto a los valores: 6:19-21

                   2.  Con respecto al servicio: 6:22-24

                   3.  Con respecto a las necesidades materiales: 6:25-34

                   4.  La prioridad apropiada: El Reino: 6:33

         F. La conducta apropiada para los ciudadanos del Reino: 7:1-29

                   1.  El Juzgamiento: 7:1-5

                   2.  Cuidado por lo que es santo: 7:6

                   3.  La oración: 7:7-12

a. Tres tipos de oración: Pedir, buscar, llamar: 7:7-8

b. Una comparación entre los padres naturales y el Padre Celestial: 7:9-11

         G. Las advertencias especiales a los ciudadanos del Reino: 7:13-29

                   1.  Dos Puertas: 7:13-14

                   2.  Los falsos profetas: 7:15-20

                   3.  La prueba del hombre de Dios: Hacer Su voluntad: 7:21-23

                   4.  Una comparación entre los hombres sabio y necio: 7:24-27

         H. Admiración con la doctrina de Jesús: 7:28-29

 

V. La autoridad del Rey: 8:1-9:38

         A. La autoridad sobre la enfermedad: 8:1-17

                   1.  La sanidad de un leproso: 8:1-4

                   2.  La sanidad del siervo del Centurión: 8:5-13

                   3.  La sanidad de la suegra de Pedro: 8:14-15

                   4.  La sanidad de todos los tipos de enfermedades: 8:16-17

         B. La autoridad sobre Sus discípulos: 8:18-22

         C. La autoridad sobre los elementos naturales: 8:23-27

         D. La autoridad sobre los demonios: 8:28-34

         E. La autoridad sobre el pecado: 9:1-8

         F. La autoridad sobre los hombres: 9:9-17

                   1.  El llamado de Mateo: 9:9

                   2.  Comiendo con los pecadores: 9:10-13

                   3.  Contestando un desafío: 9:14-17

         G. La autoridad sobre la muerte: la hija del gobernante: 9:18-19, 23-26,

         H. La autoridad sobre las condiciones físicas: 8:20-38

                   1.  La mujer con el problema de sangre: 8:20-22

                   2.  Ceguera: 9:27-31

                   3.  La sordera y posesión demoníaca: 9:32-34

                   4.  La compasión de Jesús: 9:35-38

 

VI. Comisionados por el Rey: 10:1-42

         A. Los doce misioneros y su autoridad: 10:1-4

         B. Las instrucciones para la jornada: 10:5-42

                   1.  Dónde ir: 10:5-6

                   2.  El ministerio: 10:7-8

                   3.  Las instrucciones materiales: 10:9-15

                   4.  Las instrucciones espirituales: 10:16-42

 

VII. Las actitudes hacia el Reino: 11:1-30

         A. El Reino mal entendido: 11:1-11

         B. El Reino pervertido: 11:12-19

         C. El Reino rechazado: 11:20-24

         D. El Reino aceptado: 11:25-30

 

VIII. Las controversias con los Fariseos: 12:1-14

         A. Segando la mies en el Sábado: 12:1-8

         B. Sanando en el Sábado: 12:9-13

         C. Los resultados: 12:14-21

 

IX. El pecado imperdonable: 12:22-37

 

X. La contestación de Cristo a las demandas de los Fariseos: 12:38-45

 

XI. La prioridad espiritual sobre las relaciones físicas en el Reino: 12:46-50

 

XII. Las parábolas del Reino: 13:1-53

         A. La parábola del sembrador: 13:1-9

         B. La razón por hablar en parábolas: 13:10-17

         C. La interpretación de la parábola del sembrador: 13:18-23

         D. La parábola de la cizaña: 13:24-30

         E. La parábola de la semilla de mostaza: 13:31-32

         F. La parábola de la levadura: 13:33

         G. El resumen acerca de las parábolas: 13:34-35

         H. La interpretación de la parábola de la cizaña: 13:36-43

         I. La parábola del tesoro escondido en un campo: 13:44

         J. La parábola de la perla de gran valor: 13:45-46

         K. La parábola de la red barredera: 13:47-50

         L. La conclusión de los comentarios sobre las parábolas: 13:51-52

 

XIII. La recepción del Rey en Su propia ciudad: 13:53-58

 

Parte Cinco: el Ministerio Del Rey En las Regiones Cerca de Galilea

14:1-18:35

 

I. La muerte de Juan Bautista: 14:1-12

 

II. El retiro de Jesús más allá del mar: 14:13-15:20

         A. Alimentando los 5,000: 14:13-21

         B. Después de los panes y peces: 14:22-23

         C. Caminando sobre el mar: 14:24-33

         D. El ministerio en Genesaret: 14:34-36

         E. La controversia con los Fariseos y Escribas: 15:1-20

 

III. El retiro de Jesús a la región de Tire y Sidón: 15:21-28

 

IV. El retiro de Jesús a la vecindad de Decápolis: 15:29-38

         A. El ministerio de sanar cerca del Mar de Galilea: 15:29-31

         B. Alimentando los 4,000: 15:32-38

 

V. El ministerio en las regiones de Magdala: 15:39-16:4

 

VI. Advirtiendo a los discípulos acerca de los Fariseos y los Saduceos: 16:5-12

 

VII. El retiro para Cesarea de Felipo: 16:13-17:21

         A. Probando a los discípulos: 16:13-20

         B. El anuncio de Su muerte, resurrección, y retorno: 16:21-28

         C. La transfiguración de Cristo: 17:1-13

         D. La Sanidad de un loco: 17:14-21

 

VIII. Una visita breve a Galilea: 17:22-18:35

         A. Un recordatorio de Su muerte y resurrección: 17:22-23

         B. Pagando el impuesto del templo: 17:24-27

         C. Una lección sobre la grandeza: 18:1-6

         D. Las advertencias acerca de las ofensas: 18:7-9

         E. La parábola de la oveja perdida: 18:10-14

         F. Resolviendo las contiendas entre los ciudadanos del Reino: 18:15-35

                   1. Cómo resolver las contiendas: 18:15-17

2. Las responsabilidades y privilegios de los ciudadanos del Reino:  18:18-20

                   3.  Una pregunta sobre el perdón: 18:21-22

                   4.  El Rey y sus deudores: 18:23-35

 

Parte Seis: el Ministerio Del Rey En Perea

19:1-20:34

 

I. Las multitudes sanadas en la Judea: 19:1-2

 

II. La pregunta acerca del divorcio: 19:3-12

 

III. Niños bendecidos por Jesús: 19:13-15

 

IV. Entrevista con el joven rico: 19:16-22

 

V. El peligro de las riquezas: 19:23-30

 

VI. La parábola del cabeza de familia: 20:1-16

 

VII. La muerte inminente y resurrección de Jesús: 20:17-19

 

VIII. La petición egoísta de una madre: 20:20-28

 

IX. Dos hombres ciegos sanados cerca de Jericó: 20:29-34

 

 

 

 

Parte Siete: La Última Semana del Rey

21:1-27:31

 

I. La entrada real en Jerusalén: 21:1-11

 

II. Limpiando el templo: 21:12-17

 

III. El árbol del higo maldecido: 21:18-22

 

IV. La autoridad de Jesús desafiada: 21:23-32

 

V. La parábola de los agricultores malos: 21:33-46

 

VI. La parábola de la fiesta de casamiento: 22:1-14

 

VII. Los esfuerzos para desacreditar a Jesús: 22:15-45

         A. La pregunta sobre pagar impuestos a César: 22:15-22

         B. Cuestiones acerca de la resurrección: 22:23-33

         C. La pregunta sobre el gran mandamiento: 22:34-40

         D. Preguntas hechas por Jesús: 22:41-46

 

VIII. La discusión acerca de los Escribas y Fariseos: 23:1-39

         A. Ellos pretenden la autoridad religiosa: 23:1-3

         B. Ellos imponen cargas: 23:4

         C. Ellos codician la alabanza: 23:5-7

         D. Consejos a Sus discípulos: 23:8-12

         E. Los castigos para los Escribas y Fariseos: 23:13-36

         F. El lamento sobre Jerusalén: 23:37-39

 

IX. El futuro del Reino: 24:1-25:46

         A. La destrucción del templo: 24:1-2

         B. Las señales del fin: 24:3-14

         C. El periodo de la tribulación: 24:15-22

         D. El retorno de Jesús: 24:23-31

         E. La parábola del árbol del higo: 24:32-35

         F. El día del Señor: 24:36-41

         G. La orden para mirar: 24:42-51

         H. Las parábolas acerca de los tiempos del fin: 25:1-46

                   1. Las diez vírgenes: 25:1-13

                   2. Los talentos: 25:14-30

                   3. Las ovejas y los cabritos: 25:31-46

 

X. Eventos anteriores a la crucifixión: 26:1-27:31

         A. El anuncio de la proximidad de la muerte: 26:1-2

         B. El plan para matar a Jesús: 26:3-5

         C. Ungido para el sepultamiento: 26:6-13

         D. El acuerdo de Judas para traicionar a Jesús: 26:14-16

         E. La Última Cena: 26:17-29

                   1. Las preparaciones para el Pascua: 26:17-19

                   2. La Última Cena: 26:20-29

                   3. La advertencia de Jesús y la presunción de Pedro: 26:30-35

         F. Getsemaní: 26:36-46

         G. La traición y captura: 26:47-56

         H. Los sufrimientos de Jesús: 26:57-27:26

 

Parte Ocho: la Muerte del Rey Y Su Triunfo

27:27-28:20

 

I. La crucifixión y sepultamiento: 27:27-66

         A. La burla de los soldados: 27:27-31

         B. El camino al Calvario: 27:32

         C. La muerte en el Calvario: 27:33-50

         D. Los eventos sobrenaturales: 27:51-54

         E. Las mujeres fieles: 27:55-56

         F. El sepultamiento: 27:57-61

         G. La tumba guardada: 27:62-66

 

II. La resurrección: 28:1-15

 

III. La Gran Comisión: 28:16-20


Capítulo Cinco

 

ECHADOS FUERA DEL REINO

 

OBJETIVOS:

 

Al concluir este capítulo usted será capaz de:

 

n       Escribir el Versículo Llave de memoria.

n       Identificar los textos Bíblicos que listan pecados que impiden la entrada al Reino de Dios.

n       Definir los pecados que impiden la entrada al Reino de Dios.

n       Proporcionar una relación Bíblica que explica cómo eliminar los pecados que impiden la entrada al Reino.

 

VERSÍCULO LLAVE:

 

"No todo el que me dice 'Señor, Señor' entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos” (Mateo 7:21).

 

 

INTRODUCCIÓN

 

En el último capítulo usted aprendió las llaves espirituales que permiten el acceso al Reino de Dios. Este capítulo involucra cosas que impiden la entrada en el Reino de Dios. Él trata de la realidad trágica de que algunas personas serán echadas fuera del Reino.

 

ECHADOS FUERA DEL REINO

 

Hay muchos que profesan ser parte del Reino de Dios mas que realmente no son moradores del Reino. La Biblia habla del Reino siendo lleno de la buena semilla y la cizaña siendo el resultado de mala semilla:

 

“El campo es el mundo. La buena semilla son los hijos del reino, y la cizaña son los hijos del maligno. El enemigo que la sembró es el diablo. La siega es el fin del mundo, y los segadores son los ángeles. De manera que como la cizaña es recogida y quemada en el fuego, así será el fin del mundo.  El Hijo del Hombre enviará a sus ángeles, y recogerán de su reino a todos los que causan tropiezos y a los que hacen maldad, y los echarán en el horno de fuego. Allí habrá llanto y crujir de dientes. Entonces los justos resplandecerán como el sol en el reino de su Padre” (Mateo 13:38-43).

 

Hay aquellos que reclaman ser residentes del Reino mas que todavía viven en el pecado. Vendrá un día de juicio en el futuro cuando Dios separará estas personas de los verdaderos ciudadanos del Reino. Aquellos que son malos serán echados fuera del Reino de Dios.

 

La Biblia también compara el Reino presente a una grande red echada al mar que recoge muchos tipos de pez:

 

“Asimismo, el reino de los cielos es semejante a una red que fue echada en el mar y juntó toda clase de peces. Cuando estuvo llena, la sacaron a la playa. Y sentados recogieron lo bueno en cestas y echaron fuera lo malo. Así será el fin del mundo: Saldrán los ángeles y apartarán a los malos de entre los justos, y los echarán en el horno de fuego. Allí habrá llanto y crujir de dientes” (Mateo 13:47-50).

 

La Biblia habla de un día en el futuro cuando...

 

“.... muchos vendrán del oriente y del occidente y se sentarán con Abraham, Isaac y Jacob en el reino de los cielos” (Mateo 8:11).

 

Pero Jesús advierte que...

 

“Allí habrá llanto y crujir de dientes, cuando veáis a Abraham, a Isaac, a Jacob y a todos los profetas en el reino de Dios, y a vosotros echados fuera” (Lucas 13:28).

 

Antes del establecimiento final del Reino, Dios juzgará a todos los hombres, aquellos que estuvieren vivos al retorno de Jesús y aquellos que ya murieron:

 

“Te requiero delante de Dios y de Cristo Jesús, quien ha de juzgar a los vivos y a los muertos, tanto por su manifestación como por su reino” (2 Timoteo 4:1).

 

En el tiempo del juicio final habrá división entre todos los hombres. Algunos entrarán en el Reino y otros serán echados fuera:

 

“Cuando el Hijo del Hombre venga en su gloria y todos los ángeles con él, entonces se sentará sobre el trono de su gloria; y todas las naciones serán reunidas delante de él. El separará los unos de los otros, como cuando el pastor separa las ovejas de los cabritos; y pondrá las ovejas a su derecha, y los cabritos a su izquierda. Entonces el Rey dirá a los de su derecha: "¡Venid, benditos de mi Padre! Heredad el reino que ha sido preparado para vosotros desde la fundación del mundo” (Mateo 25:31-34).

 

GANANDO LA RESIDENCIA PERMANENTE

 

Porque la Biblia revela que algunas personas serán echadas fuera del Reino, es importante entender cómo ganar la residencia permanente en el Reino de Dios. Jesús dijo:

 

"No todo el que me dice 'Señor, Señor' entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos” (Mateo 7:21).

 

Decir que Jesús es Señor no asegura la residencia permanente en el Reino de Dios. Jesús dijo que tal compromiso verbal no es bastante. Usted debe hacer la voluntad del Padre.

 

Es la voluntad de Dios que usted se arrepienta de sus pecados y reciba a Jesucristo como el Salvador:

 

“El Señor no tarda su promesa, como algunos la tienen por tardanza; más bien, es paciente para con vosotros, porque no quiere que nadie se pierda, sino que todos procedan al arrepentimiento” (2 Pedro 3:9).

 

Después de aceptar a Jesús como el Salvador usted debe continuar haciendo la voluntad de Dios. Usted debe vivir por los principios del nuevo Reino en que usted ha entrado. Estos principios se explicarán después en este curso.

 

Tornarse un residente del Reino de Dios requiere más que un compromiso verbal. Involucra un cambio en el pensamiento y patrones de comportamiento. Usted debe desarrollar un nuevo estilo de vida consistente con los patrones y principios del Reino de Dios.

 

Se enfatiza la importancia de hacer la voluntad de Dios en una historia contada por Jesús en Mateo 21:28-32. Lea esta historia en su Biblia. Ella revela que una contestación personal al Evangelio es necesaria. El compromiso verbal no es bastante. Usted debe hacer algo.

 

PECADOS QUE IMPIDEN LA ENTRADA

 

El pecado impide la entrada al Reino de Dios. El pecado está rompiendo la ley de Dios:

 

“Todo aquel que comete pecado también infringe la ley, pues el pecado es infracción de la ley” (1 Juan 3:4).

 

Hay muchos pecados identificados en el Nuevo Testamento. En otro curso del Instituto Internacional Tiempo de Cosecha titulado "Fundamentos de la Fe" hay una lista completa de estos pecados.

 

Dos pasajes específicos identifican los pecados que previenen la entrada al Reino de Dios:

 

“¿No sabéis que los injustos no heredarán el reino de Dios? No os engañéis: que ni los fornicarios, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los homosexuales, ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los calumniadores, ni los estafadores, heredarán el reino de Dios” (1 Corintios 6:9-10).

 

“Ahora bien, las obras de la carne son evidentes. Estas son: fornicación, impureza, desenfreno, idolatría, hechicería, enemistades, pleitos, celos, ira, contiendas, disensiones, partidismos, envidia, borracheras, orgías y cosas semejantes a éstas, de las cuales os advierto, como ya lo hice antes, que los que hacen tales cosas no heredarán el reino de Dios” (Gálatas 5:19-21).

 

Algunos pecados son listados en dos de estos pasajes, y cada pasaje contiene pecados no listados en el otro texto bíblico. Los siguientes pecados son mencionados en Corintios y Gálatas:

 

LOS INJUSTOS:

 

La primera lista en Corintios declara que el injusto no heredará el Reino de Dios. Gálatas repite que los injustos no son herederos del Reino. Gálatas los llama de "impuros" (impureza) qué es la injusticia espiritual o moral.

 

Muchas naciones del mundo tienen un sistema que permite que una persona en su muerte pueda pasar sus posesiones a otras personas. Las personas que irán recibir herencia son llamadas de “herederos”. Si usted es el heredero de algo esto significa que usted ha de heredarlo; algo de otra persona está siendo dado a usted. Pero para recibir, usted debe reunir ciertos requisitos. Usted debe ser un heredero legítimo según las leyes de la nación.

 

Usted es un heredero del Reino de Dios. Jesús le hizo un heredero en el momento de Su muerte. A través de Su muerte por sus pecados, usted puede ganar la entrada al Reino. Pero para ser un heredero legítimo usted debe recibir el perdón por los pecados del pasado, confiar en Jesús para cambiar su estilo de vida, pensamientos, y acciones, y empezar a vivir honradamente. Éstos son requisitos establecidos por las Escrituras.

 

La palabra "justo" simplemente quiere decir honesto, correcto y santo. Significa conformarse a la voluntad Dios como revelada en Su Palabra escrita, con santidad en el pensamiento, palabra, y acción.

 

La rectitud no puede ser obtenida por la obediencia a cualquier ley. Sólo se obtiene a través de la fe en Jesús. La persona que confía en Jesús se vuelve "la justifica de Dios en Él." Él se torna todo lo que Dios exige a un hombre que sea y todo que él nunca pudiera ser en sí mismo

 

“Al que no conoció pecado, por nosotros Dios le hizo pecado, para que nosotros fuéramos hechos justicia de Dios en él” (2 Corintios 5:21).

 

Los escribas y fariseos, los líderes religiosos durante el tiempo del ministerio terrenal de Cristo, intentaron ser justos conformándose a las tradiciones religiosas. Pero Jesús advirtió:

 

“Porque os digo que a menos que vuestra justicia sea mayor que la de los escribas y de los fariseos, jamás entraréis en el reino de los cielos” (Mateo 5:20).

 

Jesús dijo a los líderes religiosos:

 

"¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! Porque cerráis el reino de los cielos delante de los hombres. Pues vosotros no entráis, ni dejáis entrar a los que están entrando” (Mateo 23:13).

 

Cualquier uno que adopta credos religiosos, tradiciones, reglas o regulaciones para intentar obtener la rectitud está en la misma clase que los escribas y fariseos. Tales cosas son falsa rectitud. Ellas involucran la conformidad exterior a las reglas en lugar de un cambio interior del corazón. Si alguien enseña que las tales tradiciones son la manera de obtener la rectitud, entonces ellas impiden la entrada de otros en el Reino.

 

Los términos "injusticia" y "impureza" son muy inclusivos. Aunque todos los pecados identificados en la Palabra de Dios no se listen en Gálatas y Corintios, estos dos términos incluyen todos los pecados. Cualquier uno viviendo injustamente en cualquier pecado no entrará en el Reino.

 

Note que el pasaje de los Corintios advierte que "no se engañe." Creer que usted puede vivir como agradarle y aún entrar en el Reino de Dios es una mentira engañosa de Satanás.

 

 

 

LOS FORNICARIOS:

 

La fornicación es el contacto sexual entre dos personas que no se casaron. Este pecado incluye el adulterio, que es el contacto sexual entre una persona casada con alguien que no es su compañero.

 

La fornicación también incluye el contacto sexual entre las personas que no están casadas. Incluye los pecados sexuales como la homosexualidad (contacto sexual con alguien del mismo sexo) e incesto (contacto sexual con un pariente del mismo sangre).

 

LOS IDÓLATRAS:

 

La idolatría es la adoración de ídolos. Esto no significa simplemente el culto de las imágenes hechas de piedra, madera, o de metales preciosos. Un ídolo es algo que es más importante a nosotros que Dios.

 

Los idólatras son aquellos que practican idolatría o adoran algo aparte del verdadero Dios. La idolatría es la falta de reconocimiento de la legítima posición de Dios en su vida.

 

LOS ADÚLTEROS:

 

El adulterio es el contacto sexual de una persona casada con alguien que no es su compañero.

 

LOS BORRACHOS:

 

En el pasaje de Gálatas este pecado es llamado de borracheras. Es la condición de tener las facultades mentales y físicas afectadas por beber de bebida fuerte, normalmente las bebidas alcohólicas.

 

Los siguientes pecados sólo se listan en el pasaje de los Corintios:

 

LOS AFEMINADOS:

 

Esto no solamente se aplica a un varón que practica los pecados sexuales lujuriosos, pero también aquellos culpables de pecados sexuales de la carne.

 

LOS HOMOSEXUALES:

 

Otra versión traduce el vocablo homosexuales como “los que abusan de sí mismos con la humanidad”. Abusar significa tomar una ventaja injusta o maltratar. Las personas que "abusan de sí mismo con la humanidad" cometen errados actos sexuales con otros. Al hacer esto, ellos están abusando de sus propios cuerpos.

 

LOS LADRONES:

 

Ladrones son personas que roban. Ellos toman cosas que pertenecen a otras personas sin su permiso o conocimiento. Ellos también son llamados de saqueadores.

 


LOS CODICIOSOS:

 

Cuando usted codicia algo, usted anhela alguna cosa con un intenso afán, deseando tener algo en lugar de la persona que lo tiene. Usted puede codiciar el dinero, propiedad, posición, o poder de alguien. Usted también puede codiciar al marido o esposa de alguien.

 

LOS ESTAFADORES:

 

Otra versión de la Biblia dice “extorsionistas”. Extorsión significa tomar una cosa por la fuerza, hacer a alguien darle algo ejerciendo poder sobre él.

 

LOS CALUMNIADORES:

 

Calumniar  significa hablar profanamente, hablar contra, o contestar a alguno de una manera impía.

 

Los siguientes pecados solamente se listan en el pasaje de Gálatas:

 

EL DESENFRENO:

 

El desenfreno o lascivia es el pecado de la lujuria, las emociones pecadoras, la conducta lujuriosa, cochina, y desvergonzada.

 

LA HECHICERÍA:

 

La hechicería es la práctica de las brujas, incluyendo la magia blanca y negra, la brujería, la astrología, el vodú, el uso de pociones, hechizos, encantamientos, y drogas. Incluye todas las prácticas y cultos Satánicos.

 

LAS ENEMISTADES:

 

Las enemistades o el odio es el contrario del amor. Es una emoción de intensa aversión por otra persona.

 

LOS PLEITOS:

 

Los pleitos son discordancias, desarmonías, y disensiones. Es similar a la disputa.

 

LOS CELOS:

 

Una mejor traducción sería “emulaciones”. Emulación es el deseo de copiar otros e igualarlos o aventajarlos. Es un espíritu de rivalidad y una forma de celos.

 

LA IRA:

 

La ira es una furia violenta, un acto colérico, o furor.

 

LAS CONTIENDAS:

 

Contienda es riña, lucha, o conflicto. Significa una colisión o disputa.

 


LAS DISENSIONES:

 

O sediciones. Es atizar lo que está inquieto o tomar posición contra.

 

LOS PARTIDISMOS:

 

Una traducción mejor es “herejías”. Las herejías son las creencias contrarias a la Palabra de Dios. Ellas son opiniones de la voluntad propia que están en error y llevan a la división en la iglesia.

 

LA ENVIDIA:

 

La envidia es celos incitado por el éxito de otros, notando sus bendiciones financieras, espirituales, o materiales.

 

LOS ASESINOS[1]:

 

Asesinar es tomar la vida de otro con malicia voluntariosa y premeditación. El homicidio mencionado acá no es lo mismo que autodefensa o un asesinato accidental.

 

LAS ORGÍAS:

 

Esto significa involucrarse o deleitarse en vivir mundanamente, conducta rebelde o bulliciosa.

 

ENTRADA NEGADA

 

Además de estas listas de pecados específicos, hay otras cosas mencionadas en la Biblia que resultan en la entrada al Reino ser negada:

 

LA CARNE Y SANGRE:

 

Pablo advirtió:

 

“Y esto digo, hermanos, que la carne y la sangre no pueden heredar el reino de Dios, ni la corrupción heredar la incorrupción” (1 Corintios 15:50).

 

Esto nos relaciona de nuevo con las llaves del Reino discutidas en el capítulo anterior. El Reino de Dios es un Reino espiritual. Usted no puede entrar en él con su cuerpo de carne y sangre. Como fue discutido en el último capítulo, usted debe tomar una decisión espiritual para entrar en el Reino naciendo de nuevo:

 

“Respondió Jesús y le dijo: --De cierto, de cierto te digo que a menos que uno nazca de nuevo no puede ver el reino de Dios. Respondió Jesús: --De cierto, de cierto te digo que a menos que uno nazca de agua y del Espíritu, no puede entrar en el reino de Dios” (Juan 3:3 y 5).

 

“Pues de esta manera os será otorgada amplia entrada en el reino eterno de nuestro Señor y Salvador Jesucristo” (2 Pedro 1:11).

 

FALTA LA FE CÓMO LA DOS NIÑOS:

 

Jesús dijo...

 

“De cierto os digo que si no os volvéis y os hacéis como los niños, jamás entraréis en el reino de los cielos” (Mateo 18:3).

 

“De cierto os digo que cualquiera que no reciba el reino de Dios como un niño, jamás entrará en él" (Marcos 10:15).

 

Es necesario tonarse como un niño para entrar en el Reino de Dios. Esto no significa que usted se vuelve físicamente o emocionalmente como un niño, así como nacer de nuevo no significa entrar de nuevo en el útero de su madre. Significa que usted debe entrar en el Reino por la simple fe, igual que un niño. Si usted no hacer así, usted no puede entrar en el Reino.

 

LAS RIQUEZAS:

 

En una ocasión durante el ministerio terrenal de Jesús, un cierto hombre principal dijo que él quería seguirlo como un discípulo. (Lea esta historia en Lucas 18:18-25). Este hombre era muy virtuoso, pero Jesús dijo...

 

“... Aún te falta una cosa: Vende todo lo que tienes y repártelo a los pobres, y tendrás tesoro en el cielo; y ven, sígueme. Entonces él, al oír estas cosas, se entristeció mucho, porque era muy rico” (Lucas 18:22-23).

 

El hombre rico no seguiría a Jesús porque Sus riquezas eran más importantes que el Señor...

 

“Jesús, al ver que se había entristecido mucho, dijo: --¡Cuán difícilmente entrarán en el reino de Dios los que tienen riquezas!” (Lucas 18:24).

 

“Entonces Jesús, mirando alrededor, dijo a sus discípulos: --¡Cuán difícilmente entrarán en el reino de Dios los que tienen riquezas! Los discípulos se asombraron por sus palabras; pero Jesús, respondiendo de nuevo, les dijo: --Hijitos, ¡cuán difícil es entrar en el reino de Dios! Más fácil le es a un camello pasar por el ojo de una aguja, que a un rico entrar en el reino de Dios” (Marcos 10:23-25).

 

Jesús no quiso decir que las riquezas dejarían a los hombres fuera del Reino. Es el amor de la riquezas que mantienen a los hombres separados del Reino porque...

 

“.... el amor al dinero es raíz de todos los males” (1 Timoteo 6:10).

 

Cuando las riquezas son más importantes que seguir Jesús ellas impiden la entrada al Reino.

 

EL REMEDIO PARA EL PECADO

 

Si usted es culpable de cualquier pecado, hay sólo un remedio: el Perdón a través de Jesucristo. Pablo dijo:

 

“Y esto erais algunos de vosotros, pero ya habéis sido lavados, pero ya sois santificados, pero ya habéis sido justificados en el nombre del Señor Jesucristo y en el Espíritu de nuestro Dios” (1 Corintios 6:11).

 

No importa lo que usted ha hecho en el pasado, no importa lo que usted está haciendo en el presente, usted puede ser perdonado:

 

“Si decimos que no tenemos pecado, nos engañamos a nosotros mismos, y la verdad no está en nosotros. Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados y limpiarnos de toda maldad” (1 Juan 1:8-9).

 

Cuando usted es purificado de toda la injusticia, usted es perdonado de todos los pecados que impiden la entrada al Reino de Dios.

 

ARRÁNCALO

 

Abra su Biblia en Marcos 9:43-48. En este pasaje Jesús enseña que si su mano o pie lo hace tropezar, usted debe arráncalos. Él dice que si su ojo lo hace tropezar, arráncalo:

 

“Y si tu ojo te hace tropezar, sácalo. Mejor te es entrar con un solo ojo al reino de Dios que, teniendo dos ojos, ser echado al infierno” (Marcos 9:47).

 

Jesús quiso decir que algo que causa pecado en su vida debe ser removido. Aunque que sea algo que usted considera necesario o precioso, debe ser quitado. Él usa el ejemplo de la mano, pie, y ojo. En el natural éstas son partes del cuerpo que son necesarias y preciosas. Pero Jesús dice que si ellas lo llevan a pecar, es mejor quitarlos que permitirles que impidan su entrada en el Reino.

 

No hay nada... ningún pecado, placer, o posesión que sea digno de ser echado fuera del Reino.

 

 

PRUEBA PERSONAL

 

1. Escriba el Versículo Llave de memoria.

_________________________________________________________________________

_________________________________________________________________________

_________________________________________________________________________

_________________________________________________________________________

 

2. Liste dos referencias que listan pecados específicos que previenen la entrada en el Reino de Dios.

 

_____________________________ y _________________________________

 

3. Lea cada declaración abajo. Si la declaración es verdad, escriba V. Si es falsa, escriba F.

 

a._____ Si usted es rico, usted no puede ganar la entrada en el Reino de Dios.

 

b._____ Carne y sangre no puede heredar el Reino de Dios.

 

c._____ Jesús indicó que usted debería quitar algo en su vida que venga a impedir la entrada en el Reino.

 

d._____ Jesús dijo que usted debe volverse cómo un niño para entrar en el Reino de Dios.

 

e._____ Usted debe recibir a Jesús como el Salvador para entrar en el Reino de Dios.

 

f._____ Todo que usted debe hacer es decir "Jesús es Señor" y usted se asegurará de la entrada en el reino de Dios.

 

g._____ Habrá un tiempo final de juicio y algunas personas serán echadas fuera del Reino.

 

4. Dé una referencia Bíblica que explica cómo eliminar los pecados que impiden la entrada en el reino de Dios.

___________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________

 

5. Lea la lista de pecados que impiden la entrada al Reino dada en la Columna Uno. Entonces lea las definiciones en la Columna Dos. Escriba el número de la definición correcta en el espacio en blanco delante del pecado que es descrito. El primero está hecho como un ejemplo para usted seguir.

 

Columna Uno                Columna Dos

   

 2_ a. Injusticia                1. Vivir mundano, conducta rebelde.

___ b. Fornicarios            2. Esto incluye todo el pecado.

___ c. Idólatras                3. Celos por el éxito de otros.

___ d. Adúlteros              4. Tomar la vida de otro.

___ e. Borrachos              5. El contacto sexual entre dos personas que no son casadas.

___ f. Afeminados            6. Afectado por la bebida fuerte.

___ g. Homosexuales      7. Las personas que roban.

___ h. Ladrones               8. Hablar contra alguno de una manera impía.

___ i. Codiciosos              9. Adoración de ídolos.

___ j. Extorsionistas        10.Varón que practica los pecados sexuales lujuriosos.

___ k. Calumniadores      11.Contacto sexual de una persona casada con uno que no es su compañero.

___ l. Desenfreno            12. Abusar de propios cuerpos.

___ m. Hechicería             13. Desear algo que pertenece a otra persona.

___ n. Enemistades         14. Tomar una cosa por la fuerza.

___ o. Pleitos                   15. Las emociones pecadoras, la conducta cochina.

___ p. Celos                     16. La furia violenta.

___ q. Ira                         17. Las creencias contrarias a la Palabra de Dios.

___ r. Contiendas            18. Aversión intensa.

___ s. Disensiones           19. La discordancia, la desarmonía.

___ t. Herejías                 20. Deseo de copiar otros e igualarlos o los aventajar.

___ u. Envidia                  21. Riña, lucha.

___ v. Asesinos                22. Atizar la discordia.

___ w. Orgías                  23. La práctica de las brujas.

 

 

(las respuestas se encuentran al final del último capítulo de este manual.)

 

 

 

 

PARA ESTUDIO ADICIONAL

 

Estudie las referencias sobre el Reino de Dios y resuma los principios del Reino enseñados en el libro de Marcos:

 

Marcos:

 

1:14-15 __________________________________________________________________

3:24 _____________________________________________________________________

4:11,26,30 ________________________________________________________________

9:1,47 ____________________________________________________________________

10:14-15, 23-25 ____________________________________________________________

11:9-10 __________________________________________________________________