El Ministerio

Del

Espíritu Santo

 

 

 

 

 

 

Este manual es un de los cursos de varios módulos del plan de estudios que lleva a los creyentes de la visualización a través de la delegación, multiplicación, organización, y movilización para lograr la meta de evangelización.

 

Para informaciones adicionales sobre los cursos escriba a:

 

 

 

 

Harvestime International Institute

Instituto Internacional Tiempo de Cosecha

3092 Sultana Dr.

Madera, California 93637,

USA

© Harvestime International Institute


CONTENIDO

 

Cómo Usar Este Manual, 3

Sugerencias Para Estudio En Grupo, 3

Introducción, 5

Objetivos, 5

 

1. Introduciendo El Espíritu Santo, 7

 

2. Representando El Espíritu Santo, 19

 

3. El Ministerio Del Espíritu Santo, 26

 

4. El Bautismo Del Espíritu Santo, 39

 

5. Introducción A Los Dones Del Espíritu Santo, 51

 

6. Los Dones Especiales Del Espíritu Santo, 64

 

7. Los Dones de Habla Del Espíritu Santo, 87

 

8. Los Dones de Servicio Del Espíritu Santo, 95

 

9. Los Dones de Señales Del Espíritu Santo, 109

 

10. Descubriendo Su Don Espiritual, 122

 

11. El Fruto Del Espíritu Santo, 146

 

12. Las Obras De La Carne, 163

 

13. Desarrollando El Fruto Espiritual, 184

 

 

Respuestas de la Sección “Prueba Personal”, 194

 


CÓMO USAR ESTE MANUAL

 

EL FORMATO DEL MANUAL

 

Cada lección consiste de:

 

Objetivos: Éstas son las metas que usted debe lograr estudiando el capítulo. Léalos antes de empezar la lección.

 

Versículo Llave: Este versículo da énfasis al concepto principal del capítulo. Memorícelo.

 

Contenido del Capítulo: Estudie cada sección. Use su Biblia para buscar cualquier referencia que no fue imprimada en el manual.

 

Prueba Personal: Haga esta prueba después de que usted terminar de estudiar el capítulo. Intente contestar las preguntas sin usar su Biblia o este manual. Cuando usted ha concluido esta prueba, verifique sus respuestas en la sección de las respuestas proporcionada al final del manual.

 

Para Estudio Adicional: Esta sección le ayudará a continuar su estudio de la Palabra de Dios, mejorará sus habilidades de estudio, y aplicará lo que usted ha aprendido a su vida y ministerio.

 

Examen Final: Si usted esta matriculado en este curso para recibir los créditos e diploma, usted recibió un examen final juntamente con este curso. En la conclusión de este curso, usted debe completar este examen y debe devolverlo para obtener el grado.

 

MATERIALES ADICIONALES NECESARIOS

 

Usted necesitará solamente de una versión de la Biblia Reina Valera Actualizada.

 

SUGERENCIAS PARA EL ESTUDIO EN GRUPO

 

PRIMERA REUNIÓN

 

Abriendo: Abra con oración e introducciones. Conozca y matricule a los estudiantes.

 

Establezca los Procedimientos Del Grupo: Determine quién conducirá las reuniones, el horario, lugar, y fechas para las sesiones.

 

Alabanza Y Adoración: Invite la presencia del Espíritu Santo en su sesión de entrenamiento.

 

Distribuya los Manuales A los Estudiantes: Introduzca el título del manual, formato, y objetivos del curso proporcionados en las primeras páginas del manual.

 

Haga La Primera Tarea: Los estudiantes leerán los capítulos determinados y harán la prueba personal para la próxima reunión. El número de capítulos que usted enseñará por sesión dependerá del tamaño del capítulo, contenido, y de las habilidades de su grupo.


SEGUNDA Y LAS REUNIONES SIGUIENTES

 

Abriendo: Ore. Dé las bienvenidas y matricule a cualquier nuevo estudiante. También dales un manual. Vea quien está presente o ausente. Tenga un tiempo de alabanza y adoración.

 

Revisión: Presente un breve resumen de lo que usted enseñó en la última reunión.

 

Lección: Discuta cada sección del capítulo usando los TÍTULOS EN LETRAS MAYÚSCULAS Y EN NEGRITO como un esbozo de la enseñanza. Pida a los estudiantes que hagan preguntas o comentarios sobre lo que ellos han estudiado. Aplique la lección a las vidas y ministerios de sus estudiantes.

 

Prueba Personal: Repase con los estudiantes la prueba que ellos han completado. (Nota: Si usted no quiere que los estudiantes tengan el acceso a las respuestas, usted puede quitar las páginas con las respuestas en la parte final de cada manual).

 

Para Estudio Adicional: Usted puede hacer estos proyectos en una base individual o en grupo.

 

Examen Final: Si su grupo está matriculado en este curso para los créditos y Diploma usted recibió un examen final con este curso. Reproduzca una copia para cada estudiante y administre el examen en la conclusión de este curso.


Módulo: Delegación

Curso: El Ministerio Del Espíritu Santo

 

 

INTRODUCCIÓN

 

Durante una de sus viajes misioneras el Apóstol Pablo cuestionó un grupo de creyentes sobre el Espíritu Santo. Él preguntó si ellos habían recibido el Espíritu Santo desde que ellos creyeron. Su respuesta fue, “Ni siquiera hemos oído que haya Espíritu Santo” (Hechos 19:2). Pablo compartió el mensaje del ministerio del Espíritu Santo con estos Cristianos (Hechos 19). Hoy es igualmente importante que los creyentes entiendan el ministerio del Espíritu Santo. Dios prometió:

 

“Sucederá en los últimos días, dice Dios, que derramaré de mi Espíritu sobre toda carne. Vuestros hijos y vuestras hijas profetizarán, vuestros jóvenes verán visiones, y vuestros ancianos soñarán sueños” (Hechos 2:17).

 

El hecho que Dios está deseoso en este momento de verter Su Espíritu sobre nosotros hace este estudio importante.

 

Nosotros debemos entender el ministerio del Espíritu Santo para ser parte de esta revelación especial del poder de Dios. El estudio del Espíritu Santo es uno de las doctrinas principales de la Biblia. Una doctrina es todas las enseñanzas que se relacionan a un asunto en particular. Pablo dijo:

 

“... ocúpate en la lectura, en la exhortación y en la enseñanza” (1 Timoteo 4:13).

 

No es a través de los poderes naturales del hombre que Dios se mueve en nuestro mundo. Es a través del ministerio del Espíritu Santo:

 

“No con ejército, ni con fuerza, sino con mi Espíritu, ha dicho Jehová de los Ejércitos” (Zacarías 4.6).

 

Este curso examina la naturaleza y personalidad del Espíritu Santo. Discute los títulos dados al Espíritu Santo y os emblemas que lo representan. Los dos revelan mucho sobre Su ministerio. Se examinan los propósitos, dones, y o fruto del Espíritu Santo en detalle. Se dan las pautas prácticas para experimentar el bautismo del Espíritu Santo, identificando los dones espirituales, y desarrollar el fruto del Espíritu Santo.

 

 

OBJETIVOS DEL CURSO

 

Al concluir este curso usted será capaz de:

 

n       Describir la personalidad del Espíritu Santo.

n       Listar los varios nombres y títulos del Espíritu Santo.

n       Identificar los emblemas que representan el Espíritu Santo.

n       Describir el ministerio del Espíritu Santo.

n       Explicar cómo recibir el bautismo del Espíritu Santo.

n       Recibir el bautismo del Espíritu Santo.

n       Listar y definir los dones del Espíritu.

n       Identificar su don(es) espiritual(es).

n       Identificar el fruto del Espíritu.

n       Identificar las obras de la carne.

n       Desarrollar el fruto del Espíritu Santo en su vida.

 


CAPÍTULO UNO

 

INTRODUCIENDO EL ESPÍRITU SANTO

 

 

 

OBJETIVOS:

 

Al concluir este capítulo usted será capaz de:

 

n       Identificar el Espíritu Santo como parte de la Trinidad de Dios.

n       Listar os rasgos de personalidad del Espíritu Santo.

n       Explicar la naturaleza del Espíritu Santo.

 

VERSÍCULOS LLAVE:

 

“Y cuando Jesús fue bautizado, en seguida subió del agua, y he aquí los cielos le fueron abiertos, y vio al Espíritu de Dios que descendía como paloma y venía sobre él. Y he aquí, una voz de los cielos decía: "Este es mi Hijo amado, en quien tengo complacencia” (Mateo 3.16-17).

 

 

 

INTRODUCCIÓN

 

Este capítulo introduce el Espíritu Santo. Explica Su posición en la Trinidad de Dios, discute Sus rasgos de personalidad, y advierte sobre Su naturaleza sensible. El pronombre personal “ÉL” se usa, pues el Espíritu Santo es una de las tres personas de la Trinidad de Dios.

 

Jesús habló del Espíritu Santo como “Él”. Jesús dijo:

 

n       Él hablará de mí. Juan 15:26

n       Yo os lo enviaré. Juan 16:7

n       Él me glorificará. Juan 16:14

n       Él no hablará de Él. Juan 16:13

 

LA NATURALEZA TRIUNA DE DIOS

 

Hay muchos adoradores de los dioses a lo largo del mundo, pero hay sólo un verdadero Dios. La Biblia Santa contiene la historia de este verdadero Dios. La Biblia es la Palabra de Dios que revela Su plan especial para toda la humanidad.

 

Una de las cosas que la Biblia revela es que ese Dios tiene una naturaleza triuna. Esto significa que Su personalidad se revela en tres formas diferentes. Él es tres personas, todavía un Dios. El Espíritu Santo es parte de la naturaleza triuna de Dios que consiste del Padre, el Hijo Jesucristo, y el Espíritu Santo. Las tres personalidades están unidas como una en la Deidad.

 

Cada parte de la Trinidad... el Padre, el Hijo Jesucristo, y el Espíritu Santo... tiene funciones especiales en nombre de la humanidad. Este curso involucra el ministerio y propósito del Espíritu Santo[1]. 

 

DIOS, EL ESPÍRITU SANTO

 

El Espíritu Santo se llama Dios:

 

“Y Pedro dijo: --Ananías, ¿por qué llenó Satanás tu corazón para mentir al Espíritu Santo y sustraer del precio del campo? Reteniéndolo, ¿acaso no seguía siendo tuyo? Y una vez vendido, ¿no estaba bajo tu autoridad? ¿Por qué propusiste en tu corazón hacer esto? No has mentido a los hombres, sino a Dios. Entonces Ananías, oyendo estas palabras, cayó y expiró. Y gran temor sobrevino a todos los que lo oían” (Hechos 5:3-4).

 

Desde que Él se llama Dios, el Espíritu Santo es igual a Dios el Padre y Jesucristo, el Hijo. Los Versículos Llave para este capítulo revelan la naturaleza triuna de Dios claramente. Jesús está siendo bautizado, el Espíritu Santo desciende sobre Él, y Dios habla:

 

“Y cuando Jesús fue bautizado, en seguida subió del agua, y he aquí los cielos le fueron abiertos, y vio al Espíritu de Dios que descendía como paloma y venía sobre él. Y he aquí, una voz de los cielos decía: "Este es mi Hijo amado, en quien tengo complacencia” (Mateo 3:16-17).

 

Antes de volver al Cielo después de Su ministerio en la tierra, Jesús habló del Espíritu Santo:

 

“Pero cuando venga el Consolador, el Espíritu de verdad que yo os enviaré de parte del Padre, el cual procede del Padre, él dará testimonio de mí” (Juan 15:26).

 

El Apóstol Pablo habló de la naturaleza triuna del Espíritu Santo:

 

“Porque la ley del Espíritu de vida en Cristo Jesús me ha librado de la ley del pecado y de la muerte. Porque Dios hizo lo que era imposible para la ley, por cuanto ella era débil por la carne: Habiendo enviado a su propio Hijo en semejanza de carne de pecado y a causa del pecado, condenó al pecado en la carne” (Romanos 8:2-3).

 

El Apóstol Pablo habló de la Trinidad de Dios en sus escritos:

 

“La gracia del Señor Jesucristo, el amor de Dios y la comunión del Espíritu Santo sean con todos vosotros” (2 Corintios 13:14).

 

“Para a través de Él [el Hijo] nosotros los dos tienen el acceso por un Espíritu hacia el Padre” (Efesios 2:18).

 

El Apóstol Pedro también habló de la naturaleza triuna de Dios:

 

“Cuando sois injuriados en el nombre de Cristo, sois bienaventurados; porque el glorioso Espíritu de Dios reposa sobre vosotros” (1 Pedro 4:14).

 

El libro de Hechos también verifica la naturaleza triuna de Dios:

 

“Así que, exaltado por la diestra de Dios y habiendo recibido del Padre la promesa del Espíritu Santo, ha derramado esto que vosotros veis y oís” (Hechos 2:33).

 

Lo siguiente diagrama ilustra la naturaleza triuna de Dios. Hay tres personalidades... Dios el Padre, Jesucristo el Hijo, y el Espíritu Santo... todavía ellos son un Dios:

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


LA NATURALEZA DEL ESPÍRITU SANTO

 

Como parte de la Trinidad de Dios, el Espíritu Santo tiene una naturaleza especial. Cuando nosotros hablamos de Su naturaleza nosotros queremos decir las calidades básicas que lo describen. La Biblia enseña que el Espíritu Santo es:

 

OMNIPRESENTE:

 

Esto significa que Él está presente por todo lugar:

 

“¿A dónde me iré de tu Espíritu? ¿A dónde huiré de tu presencia?” (Salmos 139:7).

 

OMNISCIENTE:

 

Esto significa que Él sabe todas las cosas:

 

“Pero a nosotros Dios nos las reveló por el Espíritu; porque el Espíritu todo lo escudriña, aun las cosas profundas de Dios. Pues ¿quién de los hombres conoce las cosas profundas del hombre, sino el espíritu del hombre que está en él? Así también, nadie ha conocido las cosas profundas de Dios, sino el Espíritu de Dios” (1 Corintios 2:10-11).

 


OMNIPOTENTE:

 

Esto significa que el Espíritu Santo es todo poderoso:

 

“Una vez habló Dios; dos veces he oído esto: que en Dios hay fortaleza” (Salmos 62:11).

 

“Pero recibiréis poder cuando el Espíritu Santo haya venido sobre vosotros, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria y hasta lo último de la tierra” (Hechos 1:8).

 

ETERNO:

 

Esto significa que Él es eterno. Él no tuvo ningún principio y no tendrá ningún fin:

 

“¡Cuánto más la sangre de Cristo, quien mediante el Espíritu eterno se ofreció a sí mismo sin mancha a Dios, limpiará nuestras conciencias de las obras muertas para servir al Dios vivo!” (Hebreos 9:14).

 

La naturaleza eterna del Espíritu Santo puede ser ilustrada por un círculo. El círculo no tiene ningún punto de arranque o final, todavía él existe:

 

 

 

 

 

 

 


La Naturaleza Eterna Del Espíritu Santo

 

 

LA PERSONALIDAD DEL ESPÍRITU SANTO

 

El Espíritu Santo es parte de la naturaleza triuna de Dios, pero el Espíritu Santo también tiene una personalidad individual. La Biblia revela que el Espíritu Santo...

 

TIENE UNA MENTE:

 

“Y el que escudriña los corazones sabe cuál es el intento del Espíritu, porque él intercede por los santos conforme a la voluntad de Dios” (Romanos 8:27).

 

ESCUDRIÑA LA MENTE HUMANA:

 

“Pero a nosotros Dios nos las reveló por el Espíritu; porque el Espíritu todo lo escudriña, aun las cosas profundas de Dios” (1 Corintios 2:10).

 


TIENE UNA VOLUNTAD:

 

“Pero todas estas cosas las realiza el único y el mismo Espíritu, repartiendo a cada uno en particular como él designa” (1 Corintios 12:11).

 

La voluntad del Espíritu Santo guía a los creyentes por negarle el permiso a ciertas acciones:

 

“Atravesaron la región de Frigia y de Galacia, porque les fue prohibido por el Espíritu Santo hablar la palabra en Asia. Cuando llegaron a la frontera de Misia, procuraban entrar en Bitinia, pero el Espíritu de Jesús no se lo permitió” (Hechos 16:6-7).

 

La voluntad del Espíritu Santo también guía a los creyentes concediendo el permiso:

 

“En cuanto vio la visión, de inmediato procuramos salir para Macedonia, teniendo por seguro que Dios nos había llamado para anunciarles el evangelio” (Hechos 16:10).

 

HABLA:

 

Él habló a Felipe:

 

“El Espíritu dijo a Felipe: Acércate y júntate a ese carro” (Hechos 8:29).

 

Él habló a Pedro:

 

“Como Pedro seguía meditando en la visión, el Espíritu le dijo: "He aquí, tres hombres te buscan” (Hechos 10:19).

 

Él habló a los ancianos en la ciudad de Antioquia:

 

“Mientras ellos ministraban al Señor y ayunaban, el Espíritu Santo dijo: Apartadme a Bernabé y a Saulo para la obra a la que los he llamado” (Hechos 13.2).

 

Los capítulos 2 y 3 de Apocalipsis registran varios mensajes hablados por el Espíritu Santo a siete iglesias en Asia.

 

AMA:

 

“Pero os ruego, hermanos, por nuestro Señor Jesucristo y por el amor del Espíritu, que luchéis conmigo en oración por mí delante de Dios” (Romanos 15:30).

 

INTERCEDE:

 

Uno de los rasgos de la personalidad del Espíritu Santo es que Él es un intercesor. Esto significa que Él ora a Dios en nombre de otros:

 

“Y asimismo, también el Espíritu nos ayuda en nuestras debilidades; porque cómo debiéramos orar, no lo sabemos; pero el Espíritu mismo intercede con gemidos indecibles” (Romanos 8:26).

 

LA SENSIBILIDAD DEL ESPÍRITU SANTO

 

El Espíritu Santo tiene una naturaleza sensible. Esto significa que Él tiene sentimientos que pueden afectarse por las acciones del hombre. Debido a la naturaleza sensible del Espíritu Santo, la Biblia advierte que usted no debe:

 

MENTIR AL ESPÍRITU SANTO:

 

“Y Pedro dijo: --Ananías, ¿por qué llenó Satanás tu corazón para mentir al Espíritu Santo y sustraer del precio del campo? Reteniéndolo, ¿acaso no seguía siendo tuyo? Y una vez vendido, ¿no estaba bajo tu autoridad? ¿Por qué propusiste en tu corazón hacer esto? No has mentido a los hombres, sino a Dios” (Hechos 5:3-4).

 

RESISTIR AL ESPÍRITU:

 

El Espíritu Santo tiene ministerios específicos para el creyente que se discutirán en Capítulo Tres de este curso. Resistir al Espíritu Santo es no rendirse a Él cuando Él intenta ministrar en su vida:

 

“¡Duros de cerviz e incircuncisos de corazón y de oídos! Vosotros resistís siempre al Espíritu Santo. Como vuestros padres, así también vosotros” (Hechos 7:51).

 

APAGAR EL ESPÍRITU:

 

Usted apaga el Espíritu Santo cuando usted se niega a hacer lo que el Espíritu Santo lo mandó hacer.

 

La palabra “apagar” se usa en otra parte en la Biblia en referencia a apagar un fuego. Cuando usted apaga el Espíritu Santo él detiene el flujo de Su poder dentro de usted. Es como tirar agua sobre un fuego. La Biblia advierte:

 

“No apaguéis el Espíritu” (1 Tesalonicenses 5:19).

 

CONTRISTAR EL ESPÍRITU:

 

Apagar el Espíritu Santo es no hacer lo que el Espíritu Santo nos manda hacer. Contristar el Espíritu Santo es hacer algo que el Espíritu Santo no quiere que nosotros hagamos. La nación de Israel contristó el Espíritu Santo:

 

“Cuántas veces lo contristaron en el desierto; lo entristecieron en la sequedad!” (Salmos 78:40 – Traducción del Original).

 

La Biblia advierte:

 

“Y no entristezcáis al Espíritu Santo de Dios en quien fuisteis sellados para el día de la redención” (Efesios 4:30).

 

INSULTAR EL ESPÍRITU:

 

Usted insulta el Espíritu Santo volviendo al pecado después de que usted ha experimentado el perdón a través de la sangre de Jesucristo:

 

“¿Cuánto mayor castigo pensáis que merecerá el que ha pisoteado al Hijo de Dios, que ha considerado de poca importancia la sangre del pacto por la cual fue santificado y que ha ultrajado al Espíritu de gracia?” (Hebreos 10:29).

 

“Y nosotros continuaremos en la oración y en el ministerio de la palabra. Esta propuesta agradó a toda la multitud; y eligieron a Esteban, hombre lleno de fe y del Espíritu Santo, a Felipe, a Prócoro, a Nicanor, a Timón, a Parmenas y a Nicolás, un prosélito de Antioquia. Presentaron a éstos delante de los apóstoles; y después de orar, les impusieron las manos” (Hebreos 6:4-6).

 

BLASFEMAR EL ESPÍRITU:

 

“Por esto os digo que todo pecado y blasfemia será perdonado a los hombres, pero la blasfemia contra el Espíritu no será perdonada. Y a cualquiera que diga palabra contra el Hijo del Hombre le será perdonado; pero a cualquiera que hable contra el Espíritu Santo no le será perdonado, ni en este mundo, ni en el venidero” (Mateo 12:31-32).

 

El pecado de blasfemia contra el Espíritu Santo se ha llamado de “el pecado imperdonable” porque según este pasaje él es un pecado para el cual no hay perdón. Blasfemar significa hablar palabras abusivas que rechazan el poder del Espíritu Santo como siendo de Dios y lo reivindica ser de Satanás. Si una persona rechaza totalmente el poder del Espíritu Santo entonces él nunca podrá salvarse porque es el Espíritu Santo que atrae a los hombres pecadores a Jesucristo.

 

El Espíritu Santo produce muchas señales visibles a confirmar el poder de Dios. Jesús estaba diciendo que si una persona no pudiera aceptar estas señales milagrosas como la prueba de la verdad del Evangelio, entonces ¿lo que posiblemente podría convencerles a creer?

 

MOLESTAR EL ESPÍRITU SANTO:

 

Molestar el Espíritu Santo significa irritar, disgustar, provocar, o enfadar. El Espíritu Santo es molestado por la desobediencia e incredulidad de la humanidad. El Profeta Isaías registra lo que sucedió al pueblo de Dios, Israel, cuando ellos molestaron el Espíritu Santo:

 

“Pero ellos se rebelaron y molestaron a su Espíritu Santo. Por eso se volvió su enemigo, y él mismo combatió contra ellos” (Isaías 63:10 – Traducción del Original).

 

 

 


PRUEBA PERSONAL

 

1. Escriba los Versículos Llave de memoria.

_____________________________________________________________________ _____________________________________________________________________

 

2. El Espíritu Santo es parte de la naturaleza triuna de Dios que consiste en Dios el ___________, Dios el ________, y Dios el __________ __________.

 

3. Liste los seis rasgos de la personalidad del Espíritu Santo discutidos en este capítulo:

____________________ ____________________ ____________________

____________________ ____________________ ____________________

 

4. ¿Qué significa cuándo nosotros decimos que el Espíritu Santo tiene “una naturaleza sensible”?

_____________________________________________________________________

 

5. Porque el Espíritu Santo tiene una naturaleza sensible, la Biblia advierte que usted no debe:

_______________________ ______________________ _______________________

_______________________ ______________________ _______________________

_______________________

 

6. Lea las palabras en lista uno. Lea las definiciones en lista dos. Escriba el número de la definición delante de la palabra que describe mejor. El primero uno se hace como un ejemplo.

 

La Naturaleza Triuna Del Espíritu Santo

        

Lista Una                         Lista Dos

__5__ Igual                      1. Esto significa que Él es todo poderoso.

_____ Omnipresente           2. Esto significa que Él sabe todas las cosas.

_____ Omnisciente             3. Esto significa que Él está presente por todo lugar.

_____ Omnipotente            4. Esto significa que Él es eterno.

_____ Eternal                   5. Esto significa Él es uno con el Padre y el Hijo.

 

(Las respuestas se encuentran al final del último capítulo en este manual.)

 

 

 

PARA ESTUDIO ADICIONAL

 

El asunto de este curso es el Espíritu Santo, que es una personalidad de la Trinidad de Dios. Lo siguiente esbozo lo ayudará en el estudio de las otras dos personas de la Trinidad, Dios el Padre y el Hijo Jesucristo.

 

LA TRINIDAD

 

Dios es un ser triuno compuesto del Padre, Hijo y Espíritu Santo:

 

n       El Padre testificó del Hijo: Mateo 3:17

n       El Hijo testificó del Padre: Juan 5:19-20

n       El Hijo testificó del Espíritu: Juan 14:26

 

DIOS EL PADRE

 

Dios es Creador de todas las cosas: Nehemías 9:6

 

LOS NOMBRES DE DIOS:

 

La palabra “Dios” [uno que es adorado] es un título que los hombres usan para describir al Ser Supremo. La Biblia da varios otros nombres para Dios. En los nombres de la Biblia está más de una identificación.

 

Ellos son descriptivos del portador del nombre. Los nombres para Dios incluyen:

 

Jehová: Significa Señor. La Biblia combina esto con otros nombres para Dios:

Jehová-Rafa: El Señor tu sanador: Éxodo 15:26

Jehová-Nisi: El Señor nuestro estandarte: Éxodo 17:8-15

Jehová-Shalom: El Señor nuestra paz: Jueces 6:24

Jehová-Raah: El Señor mi pastor: Salmos 23:1

Jehová-Tsidkenu: El Señor justifica nuestra: Jeremías 23:6

Jehová-Yireh: El Señor que ha provisto: Génesis 22:14

Jehová-Shammah: El Señor está allí: Ezequiel 48:35

Elohim: Qué significa Dios; usado donde el poder creativo de Dios está implícito:

Padre: Hechos 17:28; Juan 1:12-13

Adonai: Significa Señor o Amo: Éxodo 23:17; Isaías 10:16,33

El: Esto se usa a menudo en combinación con otras palabras para Dios:

El Shaddai: El Dios que es suficiente para las necesidades de Su pueblo: Éxodo 6:3

Elolam: El Dios eterno: Génesis 21:33

El Elyon: Dios Altísimo, exaltado sobre todos los otros dioses: Génesis 14:18-20

 

En el idioma hebreo en que el Antiguo Testamento fue escrito, la palabra “Yahweh” quiere decir Dios. Esta palabra se combina con otras palabras para revelar más sobre el carácter de Dios. Dios es llamado:

 

n       Yahweh-Yireh: El Señor que proporciona: Génesis 22:14

n       Yahweh-Nisi: El Señor es mi estandarte: Éxodo 17:15

n       Yahweh-Shalom: El Señor es paz: Jueces 6:24

n       Yahweh-Sabbaoth: El Señor de los Ejércitos: 1 Samuel 1:3

n       Yahweh-Maccaddeshcem: El Señor [tu] Santificador: Éxodo 31:13

n       Yahweh-Roi: El Señor... mi pastor: Salmos 23:1

n       Yahweh-Tsidkenu: El Señor nuestra justicia: Jeremías 23:6

n       Yahweh-Shammah: El Señor está allí: Ezequiel 48:35

n       Yahweh-Elohim Israel: El Señor Dios de Israel: Jueces 5:3

n       Quadosh Israel: El Santo de Israel: Isaías 1:4

 

¿DÓNDE EL DIOS ESTÁ?

 

El trono de Dios está en un lugar llamado el Cielo, pero Él también habita el universo entero. Dios está por todas partes: 2 Crónicas 16:9; Isaías 66:1; Proverbios 15:3; Salmos 139:7-8.

 


¿CUÁN GRANDE ES DIOS?

 

Dios es más grande que el universo. No hay ningún instrumento del hombre que lo pueda medir: Isaías 40:12,15,22.

 

LOS ATRIBUTOS DE DIOS:

 

Atributos significan características. Los atributos de Dios se listan abajo. Dios es:

Espíritu: Juan 4:24

 

Infinito: [No sujeto a las limitaciones humanas]: 1 Reyes 8:27; Éxodo 15:18; Deuteronomio 33:27; Nehemías 9:5; Salmos 90:2; Jeremías 10:10; Apocalipsis 4:8-10.

 

Uno: Esto significa que Él es una unidad de las tres personas en una: Éxodo 20:3; Deuteronomio 4:35,39; 6:4; 1 Samuel 2:2; 2 Samuel 7:22; 1 Reyes 8:60; 2 Reyes 19:15; Nehemías 9:6; Isaías 44:6-8; 1 Timoteo 1:17.

 

Omnipotente: Génesis 1:1; 17:1; 18:14; Éxodo 15:7; Deuteronomio 3:24; 32:39; 1 Crónicas 16:25; Job 40:2; Isaías 40:12-15; Jeremías 32:17; Ezequiel 10:5; Daniel 3:17; 4:35; Amós 4:13; 5:8; Zacarías 12:1; Mateo 19:26; Apocalipsis 15:3; 19:6.

 

Omnipresente: Génesis 28:15-16; Deuteronomio 4:39; Josué 2:11; Proverbios 15:3; Isaías 66:1; Jeremías 23:23-24; Amós 9:2-4,6; Hechos 7:48-49; Efesios 1:23.

 

Omnisciente: Génesis 18:18,19; 2 Reyes 8:10,13; 1 Crónicas 28:9; Salmos 94:9; 139:1-16; 147:4-5; Proverbios 15:3; Isaías 29:15-16; 40:28; Jeremías 1:4,5; Ezequiel 11:5; Daniel 2:22,28; Amós 4:13; Lucas 16:15; Hechos 15:8,18; Romanos 8:27,29; 1 Corintios 3:20; 2 Timoteo 2:19; Hebreos 4:13; 1 Pedro 1:2; 1 Juan 3:20.

 

Sabio: Salmos 104:24; Proverbios 3:19; Jeremías 10:12; Daniel 2:20-21; Romanos 11:33; 1 Corintios 1:24,25,30; 2:6-7; Efesios 3:10; Colosenses 2:2-3.

 

Santo: Éxodo 15:11; Levítico 11:44-45; 20:26; Josué 24:19; 1 Samuel 2:2: Salmos 5:4; 111:9; 145:17; Isaías 6:3; 43:14-15; Jeremías 23:9; Lucas 1:49; Santiago 1:13; 1 Pedro 1:15-16; Apocalipsis 4:8; 15:3-4.

 

Fiel: Éxodo 34:6; Números 23:19; Deuteronomio 4:31; Josué 21:43-45; 23:14; yo Samuel 15:29; Jeremías 4:28; Isaías 25:1; Ezequiel 12:25; Daniel 9:4; Miqueas 7:20; Lucas 18:7-8; Romanos 3:4; 15:8; 1 Corintios 1:9; 10:13; 2 Corintios 1:20; 1 Tesalonicenses 5:24; 2 Tesalonicenses 3:3; 2 Timoteo 2:13; Hebreos 6:18; 10:23; 1 Pedro 4:19; Apocalipsis 15:3.

 

Misericordioso: Tito 3:5; Lamentaciones 3:22; Daniel 9:9; Jeremías 3:12; Salmos 32:5; Isaías 49:13; 54:7.

 

Amoroso: Deuteronomio 7:8; Efesios 2:4; Sofonías 3:17; Isaías 49:15-16; Romanos 8:39; Oseas 11:4; Jeremías 31:3.

 

Bueno: Salmos 25:8; Nahúm 1:7; Salmos 145:9; Romanos 2:4; Mateo 5:45; Salmos 31:19; Hechos 14:17; Salmos 68:10; 85:5.

 

DIOS EL HIJO, JESUCRISTO

 

LA VIDA DE CRISTO:

 

La historia de Jesucristo, el Hijo, se registra en los libros de Mateo, Marcos, Lucas, y Juan.

 

Estudie estos libros para un registro completo del nacimiento, vida, muerte, y resurrección, y enseñanzas de Jesucristo.

TÍTULOS DADOS A JESUCRISTO:

 

El nombre “Jesús” significa “Salvador o libertador”: Mateo 1:21.

El nombre “Cristo” significa “Ungido”: Juan 3:34

 

Títulos adicionales dados a Jesucristo en la Biblia:

 

n       El pastor bueno: Juan 10:11

n       La luz del mundo: Juan 8:12

n       El pan de vida: Juan 6:48

n       El camino: Juan 14:6

n       La verdad: Juan 14:6

n       La vida: Juan 14:6

n       El Rey de reyes y Señor de señores: Apocalipsis 19:16

n       El hijo del hombre: Mateo 17:22

n       El hijo de David: Mateo 1:1

n       El último Adán: 1 Corintios 15:45

n       La luz de la aurora: Lucas 1:78

n       El hijo de Dios: Mateo 16:16

n       Hijo unigénito: Juan 3:16

n       Piedra angular: Efesios 2:20

n       El Gran sumo Sacerdote: Hebreos 4:14

n       El mediador: Hebreos 12:24

n       El león de la tribu de Judá: Apocalipsis 5:5

n       El Alfa y Omega [primero y último]: Apocalipsis 1:8

n       El justo juez: 2 Timoteo 4:8

n       El Rey de los judíos: Marcos 15:26

n       El Rey de Israel: Juan 1:49

n       El autor y consumador de nuestra fe: Hebreos 12:2

n       Bienaventurado y sólo Poderoso: 1 Timoteo 6:15

n       Príncipe de vida: Hechos 3:15

n       Capitán de la Salvación: Hebreos 2:10

n       El Señor: Hechos 2:36

n       El Salvador: Juan 4:42

n       El Cristo: Marcos 1:1

n       El Logos o Palabra: Juan 1:1,14

n       El Cordero de Dios: Juan 1:29

 

LOS ATRIBUTOS DE JESUCRISTO:

 

Porque Él es parte de la Trinidad de Dios, Jesucristo tiene los mismos atributos que Dios. La Biblia verifica algunos de éstos específicamente en los siguientes versículos. Jesús es:

 

Omnipotente: Mateo 28:18

Omnisciente: Mateo 16:30; Juan 21:17

Omnipresente: Mateo 18:20; 28:20

Eterno: Juan 1:1-2; 8:58

Invariable: hebreos 13:8

 

LA DEIDAD DE JESÚS:

 

El libro de Juan da énfasis a la Deidad de Jesús, el hecho de que Él es parte de la Deidad. Cada capítulo hace una referencia a esto. Lea los versículos seleccionados en l página siguiente y resuma cada uno en el espacio proporcionado:

 

1:49 _________________________         11:27 _________________________

2:11 _________________________         12:32 _________________________

3:16 _________________________         13:13 _________________________

4:26 _________________________         14:11 _________________________

5:25 _________________________         15:1   _________________________

6:33 _________________________         16:28 _________________________

7:29 _________________________         17:1   _________________________

8:58 _________________________         18:11 _________________________

9:37 _________________________         19:7   _________________________

10:30 ________________________         20:28 _________________________

21:14 _________________________

 

 


CAPÍTULO DOS

 

REPRESENTANDO EL ESPÍRITU SANTO

 

 

 

OBJETIVOS:

 

Al concluir este capítulo usted será capaz de:

 

n       Identificar los emblemas del Espíritu Santo.

n       Explique lo que cada emblema representa.

n       Listar los títulos del Espíritu Santo.

 

VERSÍCULO LLAVE:

 

“¿No sabéis que sois templo de Dios, y que el Espíritu de Dios mora en vosotros?” (1 Corintios 3:16).

 

 

 

INTRODUCCIÓN

 

Los títulos y emblemas que representan el Espíritu Santo proporcionan conocimiento de Su naturaleza y funciones en favor del creyente. Los títulos y emblemas del Espíritu Santo son el asunto de este capítulo mientras nosotros continuamos esta introducción al ministerio del Espíritu Santo.

 

LOS TÍTULOS DEL ESPÍRITU SANTO

 

Un título es una frase descriptiva que explica la posición de una persona y/o función. Por ejemplo, si una persona tiene el título de “Presidente” de un país, explica su posición en el gobierno y su función como el líder de la nación.

 

Los títulos dados al Espíritu Santo en la Biblia revelan mucho sobre Su posición y función. El Espíritu Santo es llamado:

 

EL ESPÍRITU DE DIOS:

 

“¿No sabéis que sois templo de Dios, y que el Espíritu de Dios mora en vosotros?” (1 Corintios 3:16).

 

EL ESPÍRITU DE CRISTO:

 

“Sin embargo, vosotros no vivís según la carne, sino según el Espíritu, si es que el Espíritu de Dios mora en vosotros. Si alguno no tiene el Espíritu de Cristo, no es de él” (Romanos 8:9).

 

EL ESPÍRITU ETERNO:

 

Esto significa que el Espíritu Santo es eterno, sin principio y ningún fin:

“Aun aquí tiene autoridad de parte de los principales sacerdotes para tomar presos a todos los que invocan tu nombre” (Hebreos 9:14).

 

EL ESPÍRITU DE VERDAD:

 

El Espíritu Santo es la fuente de verdad de inspirada Palabra de Dios, la Biblia. Él revela esta verdad a la humanidad:

 

“Y cuando venga el Espíritu de verdad, él os guiará a toda la verdad; pues no hablará por sí solo, sino que hablará todo lo que oiga y os hará saber las cosas que han de venir” (Juan 16:13).

 

EL ESPÍRITU DE GRACIA:

 

“¿Cuánto mayor castigo pensáis que merecerá el que ha pisoteado al Hijo de Dios, que ha considerado de poca importancia la sangre del pacto por la cual fue santificado y que ha ultrajado al Espíritu de gracia?” (Hebreos 10:29).

 

EL ESPÍRITU DE VIDA:

 

“Porque la ley del Espíritu de vida en Cristo Jesús me ha librado de la ley del pecado y de la muerte” (Romanos 8:2).

 

EL ESPÍRITU DE GLORIA:

 

“Cuando sois injuriados en el nombre de Cristo, sois bienaventurados; porque el glorioso Espíritu de Dios reposa sobre vosotros” (1 Pedro 4:14).

 

EL ESPÍRITU DE SABIDURÍA Y REVELACIÓN:

 

El Espíritu Santo da la sabiduría a los creyentes y revela el conocimiento de Jesucristo:

 

“Pido que el Dios de nuestro Señor Jesucristo, el Padre de gloria, os dé espíritu de sabiduría y de revelación en el pleno conocimiento de él” (Efesios 1:17).

 

EL CONSOLADOR:

 

El Espíritu Santo consola a los creyentes en tiempos de problema, dolor, y soledad:

 

“Pero el Consolador, el Espíritu Santo, que el Padre enviará en mi nombre, él os enseñará todas las cosas y os hará recordar todo lo que yo os he dicho” (Juan 14:26).

 

EL ESPÍRITU PROMETIDO:

 

El Espíritu Santo es el Espíritu de a promesa porque Él es el Espíritu que fue enviado a cumplir la promesa de Dios:

 

“Y estando juntos, les mandó que no se fuesen de Jerusalén, sino que esperasen el cumplimiento de la promesa del Padre, de la cual me oísteis hablar; porque Juan, a la verdad, bautizó en agua, pero vosotros seréis bautizados en el Espíritu Santo después de no muchos días” (Hechos 1:4-5).

 

EL ESPÍRITU DE SANTIDAD:

 

“Y quien fue declarado Hijo de Dios con poder según el Espíritu de santidad por su resurrección de entre los muertos--, Jesucristo nuestro Señor” (Romanos 1:4),

 

EL ESPÍRITU DE FE:

 

“Sin embargo, tenemos el mismo espíritu de fe, conforme a lo que está escrito: Creí; por lo tanto hablé. Nosotros también creemos; por lo tanto también hablamos” (2 Corintios 4:13).

 

EL ESPÍRITU DE ADOPCIÓN:

 

Es a través del Espíritu Santo que nosotros somos “adoptados” en la familia de Dios como hijos de Dios:

 

“Pues no recibisteis el espíritu de esclavitud para estar otra vez bajo el temor, sino que recibisteis el espíritu de adopción como hijos, en el cual clamamos: ­Abba, Padre!” (Romanos 8:15).

 

LOS EMBLEMAS DEL ESPÍRITU SANTO

 

La Biblia usa varios emblemas para representar el Espíritu Santo. Un emblema representa algo. Es un símbolo que tiene un significado especial. Los siguientes son emblemas usados en la Biblia para representar el Espíritu Santo:

 

PALOMA:

 

El Espíritu Santo se reveló en forma de una paloma en el momento del bautismo de Jesús. Este emblema del Espíritu Santo indica aprobación, pureza, y paz:

 

“Juan dio testimonio diciendo: --He visto al Espíritu que descendía del cielo como paloma, y posó sobre él” (Juan 1:32).

 

Aprobación:

 

“Juan dio testimonio diciendo: --He visto al Espíritu que descendía del cielo como paloma, y posó sobre él” (Juan 1:32).

 

Paz:

 

“Dije: ¡Quién me diese alas como de paloma! Volaría y hallaría reposo” (Salmos 55:6).

 


Pureza:

 

“¡Pero una sola es mi paloma, mi perfecta!” (Cantares 6:9).

 

ACEITE:

 

Se usa el aceite en la Biblia como un símbolo o emblema del Espíritu Santo. El aceite indica la luz, sanidad, y unción para el servicio. Todos éstos se dan a un creyente a través del Espíritu Santo.

 

“El Espíritu del Señor está sobre mí, porque me ha ungido para anunciar buenas nuevas a los pobres; me ha enviado para proclamar libertad a los cautivos y vista a los ciegos, para poner en libertad a los oprimidos” (Lucas 4:18).

 

“Me refiero a Jesús de Nazaret, y a cómo Dios le ungió con el Espíritu Santo y con poder. El anduvo haciendo el bien y sanando a todos los oprimidos por el diablo, porque Dios estaba con él” (Hechos 10:38).

 

“Amaste la justicia y aborreciste la iniquidad; por lo cual te ungió Dios, el Dios tuyo, con aceite de alegría, más que a tus compañeros” (Hebreos 1:9).

 

AGUA:

 

El agua significa la nueva vida y purificación del pecado que el Espíritu Santo trae al creyente. Jesús habló del Espíritu Santo ser como agua:

 

“Pero en el último y gran día de la fiesta, Jesús se puso de pie y alzó la voz diciendo: --Si alguno tiene sed, venga a mí y beba. El que cree en mí, como dice la Escritura, ríos de agua viva correrán de su interior. Esto dijo acerca del Espíritu que habían de recibir los que creyeran en él, pues todavía no había sido dado el Espíritu, porque Jesús aún no había sido glorificado” (Juan 7:37-39).

 

“Porque yo derramaré aguas sobre el suelo sediento, y torrentes sobre la tierra seca. Derramaré mi Espíritu sobre tus descendientes, y mi bendición sobre tus vástagos” (Isaías 44:3).

 

UN SELLO:

 

Un sello es una marca especial que indica propiedad. También indica una transacción acabada. El Espíritu Santo ha sellado a los creyentes como pertenecientes a Dios. Indica que su salvación es una obra acabada.

 

“En él también vosotros, habiendo oído la palabra de verdad, el evangelio de vuestra salvación, y habiendo creído en él, fuisteis sellados con el Espíritu Santo que había sido prometido” (Efesios 1:13).

 

“Y no entristezcáis al Espíritu Santo de Dios en quien fuisteis sellados para el día de la redención” (Efesios 4:30).

 

“Es también quien nos ha sellado y ha puesto como garantía al Espíritu en nuestros corazones” (2 Corintios 1:22).

VIENTO:

 

El viento también es un emblema del Espíritu Santo. Representa el poder del Espíritu Santo:

 

“El viento sopla de donde quiere, y oyes su sonido; pero no sabes ni de dónde viene ni a dónde va. Así es todo aquel que ha nacido del Espíritu” (Juan 3:8).

 

“Al llegar el día de Pentecostés, estaban todos reunidos en un mismo lugar. Y de repente vino un estruendo del cielo, como si soplara un viento violento, y llenó toda la casa donde estaban sentados” (Hechos 2:1-2).

 

Usted no puede ver el viento en el mundo natural, pero usted ciertamente puede ver los efectos visibles del viento. En el mundo natural el viento tiene funciones especiales. Estas funciones son paralelos naturales de las funciones del “viento” del Espíritu Santo:

 

El Viento Produce Vida:

 

Él esparce las semillas mientras él sopla y esto trae nuevo crecimiento. El Espíritu Santo produce la vida a través de las semillas de la Palabra de Dios mientras ellas se esparcen en los corazones y mentes de los hombres. Esta vida no sólo es vida eterna de salvación, pero vida espiritual madura a través del fruto espiritual que resulta de la semilla de la Palabra.

 

El Viento Separa El Trigo De La Barcia:

 

Purifica mientras lanza lejos los restos. El Espíritu Santo sirve como un poder purificador en la vida del creyente.

 

El Viento Abanica las Brasas Muriendo Y las Pone Ardiendo:

 

El viento del Espíritu Santo“abanica” el pueblo de Dios en el reavivamiento y le hace un fuego encendido de ministerio al mundo.

 

FUEGO:

 

El fuego es otro emblema del Espíritu Santo. El fuego significa:

 

La Presencia Del Señor:

 

“Entonces se le apareció el ángel de Jehová en una llama de fuego en medio de una zarza. El observó y vio que la zarza ardía en el fuego, pero la zarza no se consumía” (Éxodo 3:2).

 

La Aprobación Del Señor:

 

“Entonces salió fuego de la presencia de Jehová y consumió el holocausto y los sebos sobre el altar. Al ver esto, todo el pueblo gritó de gozo, y se postraron sobre sus rostros” (Levítico 9:24).

Protección Y Guía:

 

“Jehová iba delante de ellos, de día en una columna de nube para guiarlos por el camino, y de noche en una columna de fuego para alumbrarles, a fin de que pudieran caminar tanto de día como de noche” (Éxodo 13:21).

 

Purificación:

 

Isaías 6:1-8 cuenta del Profeta Isaías siendo purificado por el fuego del Espíritu Santo. Lea este pasaje en su Biblia.

 

El Don Del Espíritu Santo:

 

Cuando el Espíritu Santo fue dado primero, se usó el fuego como un símbolo de Su presencia:

 

“Entonces aparecieron, repartidas entre ellos, lenguas como de fuego, y se asentaron sobre cada uno de ellos” (Hechos 2:3).

 

Juicio:

 

“Porque nuestro Dios es fuego consumidor” (Hebreos 12:29).

 

REPRESENTANDO EL ESPÍRITU SANTO

 

Los nombres y emblemas que representan el Espíritu Santo revelan sólo algunos de Sus propósitos y ministerio.

 

Se detallan ministerios adicionales del Espíritu Santo en el próximo capítulo.

 

 

 

PRUEBA PERSONAL

 

1. Escriba el Versículo Llave de memoria.

_____________________________________________________________________

 

2. ¿Cuál es un emblema?

_____________________________________________________________________

 

3. Lea la lista de emblemas del Espíritu Santo en la lista uno. Lea las definiciones en la lista dos. Escriba el número de la definición en el espacio en blanco delante del emblema que describe mejor.

 

Los emblemas Del Espíritu Santo

 

Lista Una                         Lista Dos

_____ Viento                    1. Pureza y paz.

_____ Sello                      2. Indica luz, sanidad, unción para el servicio.

_____ Agua                      3. Indica vida y purificación.

_____ Paloma                   4. Indica propiedad.

_____ Aceite                    5. Indica poder.

 

4. El fuego es un emblema del Espíritu Santo. Liste las seis cosas que el fuego significa:

______________________________ ______________________________

______________________________ ______________________________

______________________________ ______________________________

 

5. Se discutieron trece títulos del Espíritu Santo en este capítulo. ¿Cuántos usted puede listar?

___________ ___________ ___________ ___________ ___________ ___________ ___________ ___________ ___________ ___________ ___________ ___________  ___________ ___________ ___________

 

(Las respuestas se encuentran al final del último capítulo en este manual.)

 

 

 

PARA ESTUDIO ADICIONAL

 

En el Nuevo Testamento hay 261 pasajes que se refieren al Espíritu Santo. Él es mencionado:

 

n       56 veces en los Evangelios de Mateo, Marcos, Lucas y Juan.

n       57 veces en el libro de Hechos.

n       148 veces en el restante del Nuevo Testamento.

 

Lea el Nuevo Testamento entero. Mientras usted lee, rodee cada mención del Espíritu Santo. Estudie estos pasajes para aumentar su conocimiento del ministerio del Espíritu Santo.

 


CAPÍTULO TRES

 

EL MINISTERIO DEL ESPÍRITU SANTO

 

 

 

OBJETIVOS:

 

Al concluir este capítulo usted será capaz de:

 

n       Explicar el ministerio del Espíritu Santo con respecto a:

 

o        Creación

o        Escrituras

o        Israel

o        Satanás

o        Jesús

o        Pecador

o        Iglesia

o        Creyentes

 

VERSÍCULO LLAVE:

 

“Pero el Consolador, el Espíritu Santo, que el Padre enviará en mi nombre, él os enseñará todas las cosas y os hará recordar todo lo que yo os he dicho” (Juan 14:26).

 

 

 

INTRODUCCIÓN

 

El propósito de este capítulo es describir los ministerios del Espíritu Santo de la creación del mundo hasta Su ministerio presente a los creyentes.

 

LA CREACIÓN

 

El Espíritu Santo estaba activo en la creación de la tierra:

 

“Y la tierra estaba sin orden y vacía. Había tinieblas sobre la faz del océano, y el Espíritu de Dios se movía sobre la faz de las aguas” (Génesis 1:2).

 

“Envías tu Espíritu, y son creados; y renuevas la superficie de la tierra” (Salmos 104:30 – Traducción del Original).

 

LAS ESCRITURAS

 

El ministerio del Espíritu Santo involucra la Palabra escrita de Dios que se llama las Escrituras Santas o la Biblia Santa. El Espíritu Santo ministró por:

 


REVELACIÓN:

Él habló a los escritores humanos el mensaje de Dios:

 

“Porque jamás fue traída la profecía por voluntad humana; al contrario, los hombres hablaron de parte de Dios siendo inspirados por el Espíritu Santo” (2 Pedro 1:21).

 

INSPIRACIÓN:

 

Él guió a estos escritores para que el mensaje permaneciese exacto:

 

“Toda la Escritura es inspirada por Dios y es útil para la enseñanza, para la reprensión, para la corrección, para la instrucción en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente capacitado para toda buena obra” (2 Timoteo 3:16-17).

 

ILUMINACIÓN:

 

Él ilumina los corazones humanos para entender el mensaje del Evangelio:

 

“Pero el Consolador, el Espíritu Santo, que el Padre enviará en mi nombre, él os enseñará todas las cosas y os hará recordar todo lo que yo os he dicho” (Juan 14:26).

 

ISRAEL

 

La nación de Israel fue escogida por Dios como un pueblo a través de quien Él podría revelarse y podría cumplir Su plan maestro en el mundo. Fue a través de Israel que el Mesías vino a salvar a los hombres del pecado. Las experiencias de Israel proveyeron un ejemplo tanto de éxito como de fracaso a los creyentes. De Jerusalén, la capital federal de Israel, el mensaje del Evangelio se extendió a lo largo del mundo.

 

El ministerio del Espíritu Santo a Israel es evidente desde el exacto principio de la nación. El Espíritu Santo:

 

VINO SOBRE LOS LÍDERES DE ISRAEL:

 

Hay demasiados ejemplos de esto para reproducirse todos los versículos como parte de este manual. Las referencias se listan en la sección “Para Estudio
Adicional” de este capítulo. El estudio de este asunto proporcionará entendimiento de cómo el Espíritu Santo entró en las vidas de las personas durante los tiempos del Antiguo Testamento.

 

VINO SOBRE LOS LUGARES DE ADORACIÓN DE ISRAEL:

 

“Entonces la nube cubrió el tabernáculo de reunión, y la gloria de Jehová llenó la morada” (Éxodo 40:34).

 

“Y sucedió que cuando los sacerdotes salieron del santuario, la nube llenó la casa de Jehová” (1 Reyes 8:10).

 


LOS GUIÓ A LA TIERRA PROMETIDA:

 

“Diste tu buen Espíritu para enseñarles. No retiraste de su boca tu maná, y les diste agua para su sed” (Nehemías 9:20).

 

VENDRÁ A ISRAEL DURANTE LA TRIBULACIÓN:

 

La tribulación es un tiempo futuro de gran problema en la tierra. Dios pondrá una marca especial de protección en Israel.

 

“Y vi que otro ángel, subiendo del oriente, tenía el sello del Dios vivo. Y llamó a gran voz a los cuatro ángeles a quienes les fue dado hacer daño a la tierra y al mar, diciendo: ¡No hagáis daño a la tierra, ni al mar, ni a los árboles, hasta que marquemos con un sello la frente de los siervos de nuestro Dios! Oí el número de los sellados: 144.000 sellados de todas las tribus de los hijos de Israel” (Apocalipsis 7:2-4).

 

VENDRÁ A ISRAEL DURANTE EL MILENIO:

 

El Milenio es mil años de paz durante lo cual Jesús reinará en la tierra:

 

“Y derramaré sobre la casa de David y sobre los habitantes de Jerusalén un espíritu de gracia y de súplica. Mirarán al que traspasaron y harán duelo por él con duelo como por hijo único, afligiéndose por él como quien se aflige por un primogénito” (Zacarías 12:10).

 

SATANÁS

 

El Espíritu Santo incluso tiene un ministerio con respecto a Satanás. El Espíritu Santo es la fuerza espiritual que refrena y limita el poder de Satanás:

 

“Desde el occidente temerán el nombre de Jehová; y desde donde nace el sol, su gloria. Porque él vendrá como río encajonado, sobre el cual impele el soplo de Jehová” (Isaías 59:19).

 

Cuando el Espíritu Santo retirarse del mundo, entonces el espíritu del anticristo tendrá el control por un período de tiempo. El anticristo será un líder mundial maligno:

 

“Porque ya está obrando el misterio de la iniquidad; solamente espera hasta que sea quitado de en medio el que ahora lo detiene. Y entonces será manifestado aquel inicuo, a quien el Señor Jesús matará con el soplo de su boca y destruirá con el resplandor de su venida. El advenimiento del inicuo es por operación de Satanás, con todo poder, señales y prodigios falsos, y con todo engaño de injusticia entre los que perecen, por cuanto no recibieron el amor de la verdad para ser salvos. Por esto, Dios les enviará una fuerza de engaño para que crean la mentira, a fin de que sean condenados todos los que no creyeron a la verdad, sino que se complacieron en la injusticia. Pero nosotros debemos dar gracias a Dios siempre por vosotros, hermanos amados del Señor, de que Dios os haya escogido desde el principio para salvación, por la santificación del Espíritu y fe en la verdad. Con este fin os llamó Dios por medio de nuestro evangelio para alcanzar la gloria de nuestro Señor Jesucristo” (2 Tesalonicenses 2:7-14).

 

JESÚS

 

El ministerio del Espíritu Santo fue evidente en la vida de Jesús. Jesús:

 

FUE CONCEBIDO POR EL ESPÍRITU:

 

“Respondió el ángel y le dijo: --El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra, por lo cual también el santo Ser que nacerá será llamado Hijo de Dios” (Lucas 1:35).

 

“El nacimiento de Jesucristo fue así: Su madre María estaba desposada con José; y antes de que se unieran, se halló que ella había concebido del Espíritu Santo. Mientras él pensaba en esto, he aquí un ángel del Señor se le apareció en sueños y le dijo: "José, hijo de David, no temas recibir a María tu mujer, porque lo que ha sido engendrado en ella es del Espíritu Santo” (Mateo 1:18,20).

 

FUE UNGIDO POR EL ESPÍRITU:

 

“Y cuando Jesús fue bautizado, en seguida subió del agua, y he aquí los cielos le fueron abiertos, y vio al Espíritu de Dios que descendía como paloma y venía sobre él” (Mateo 3:16).

 

“El Espíritu del Señor está sobre mí, porque me ha ungido para anunciar buenas nuevas a los pobres; me ha enviado para proclamar libertad a los cautivos y vista a los ciegos, para poner en libertad a los oprimidos” (Lucas 4:18).

 

“Me refiero a Jesús de Nazaret, y a cómo Dios le ungió con el Espíritu Santo y con poder. El anduvo haciendo el bien y sanando a todos los oprimidos por el diablo, porque Dios estaba con él” (Hechos 10:38).

 

“Amaste la justicia y aborreciste la iniquidad; por lo cual te ungió Dios, el Dios tuyo, con aceite de alegría, más que a tus compañeros” (Hebreos 1:9).

 

FUE SELLADO POR EL ESPÍRITU:

 

“Trabajad, no por la comida que perece, sino por la comida que permanece para vida eterna, que el Hijo del Hombre os dará; porque en éste, Dios el Padre ha puesto su sello” (Juan 6:27).

 

FUE LLEVADO POR EL ESPÍRITU:

 

“Entonces Jesús fue llevado por el Espíritu al desierto, para ser tentado por el diablo” (Mateo 4:1).

 


FUE AUTORIZADO POR EL ESPÍRITU:

 

“Pero si por el Espíritu de Dios yo echo fuera los demonios, ciertamente ha llegado a vosotros el reino de Dios” (Mateo 12:28).

 

FUE LLENO DEL ESPÍRITU:

 

“Entonces Jesús, lleno del Espíritu Santo, volvió del Jordán y fue llevado por el Espíritu al desierto” (Lucas 4:1).

 

“Porque el que Dios envió habla las palabras de Dios, pues Dios no da el Espíritu por medida” (Juan 3:34).

 

SE CONMOVIÓ EN EL ESPÍRITU:

 

“Entonces Jesús, al verla llorando y al ver a los judíos que habían venido junto con ella también llorando, se conmovió en espíritu y se turbó” (Juan 11.33).

 

SE REGOCIJÓ EN EL ESPÍRITU:

 

“En aquella misma hora Jesús se regocijó en el Espíritu Santo y dijo: Yo te alabo, oh Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has escondido estas cosas de los sabios y entendidos y las has revelado a los niños. Sí, Padre, porque así te agradó” (Lucas 10:21).

 

FUE OFRECIDO A TRAVÉS DEL ESPÍRITU:

 

“¡Cuánto más la sangre de Cristo, quien mediante el Espíritu eterno se ofreció a sí mismo sin mancha a Dios, limpiará nuestras conciencias de las obras muertas para servir al Dios vivo!” (Hebreos 9:14).

 

FUE VIVIFICADO POR EL ESPÍRITU:

 

“Porque Cristo también padeció una vez para siempre por los pecados, el justo por los injustos, para llevarnos a Dios, siendo a la verdad muerto en la carne, pero vivificado en el espíritu” (1 Pedro 3:18).

 

“Y quien fue declarado Hijo de Dios con poder según el Espíritu de santidad por su resurrección de entre los muertos--, Jesucristo nuestro Señor” (Romanos 1:4).

 

ORDENÓ A SUS DISCÍPULOS A TRAVÉS DEL ESPÍRITU:

 

“Hasta el día en que fue recibido arriba, después de haber dado mandamientos por el Espíritu Santo a los apóstoles que había escogido” (Hechos 1:2).

 


LOS PECADORES

 

El ministerio del Espíritu Santo con respecto al pecador fue descrito por Jesús:

 

“Pero yo os digo la verdad: Os conviene que yo me vaya; porque si no me voy, el Consolador no vendrá a vosotros. Y si yo voy, os lo enviaré. Cuando él venga, convencerá al mundo de pecado, de justicia y de juicio. En cuanto a pecado, porque no creen en mí;  en cuanto a justicia, porque me voy al Padre, y no me veréis más; y en cuanto a juicio, porque el príncipe de este mundo ha sido juzgado” (Juan 16:7-11).

 

LA IGLESIA

 

El Espíritu Santo sirve a varios propósitos en la Iglesia. Él...

 

LA FORMÓ:

 

“Por lo tanto, ya no sois extranjeros ni forasteros, sino conciudadanos de los santos y miembros de la familia de Dios. Habéis sido edificados sobre el fundamento de los apóstoles y de los profetas, siendo Jesucristo mismo la piedra angular. En él todo el edificio, bien ensamblado, va creciendo hasta ser un templo santo en el Señor. En él también vosotros sois juntamente edificados para morada de Dios en el Espíritu” (Efesios 2:19-22).

 

INSPIRA SU ADORACIÓN:

 

“Porque nosotros somos la circuncisión: los que servimos a Dios en espíritu, que nos gloriamos en Cristo Jesús y que no confiamos en la carne” (Filipenses 3:3).

 

DIRIGE SUS ACTIVIDADES MISIONERAS:

 

“El Espíritu dijo a Felipe: Acércate y júntate a ese carro”. (Hechos 8:29).

 

“Atravesaron la región de Frigia y de Galacia, porque les fue prohibido por el Espíritu Santo hablar la palabra en Asia. Cuando llegaron a la frontera de Misia, procuraban entrar en Bitinia, pero el Espíritu de Jesús no se lo permitió.

En cuanto vio la visión, de inmediato procuramos salir para Macedonia, teniendo por seguro que Dios nos había llamado para anunciarles el evangelio” (Hechos 16:6,7,10).

 

“Mientras ellos ministraban al Señor y ayunaban, el Espíritu Santo dijo: Apartadme a Bernabé y a Saulo para la obra a la que los he llamado.

Por lo tanto, siendo enviados por el Espíritu Santo, ellos descendieron a Seleucia, y de allí navegaron a Chipre” (Hechos 13:2,4).

 


SELECCIONA SUS MINISTROS:

 

“Tened cuidado por vosotros mismos y por todo el rebaño sobre el cual el Espíritu Santo os ha puesto como obispos, para pastorear la iglesia del Señor, la cual adquirió para sí mediante su propia sangre” (Hechos 20:28).

 

UNGE A SUS PREDICADORES:

 

“Ni mi mensaje ni mi predicación fueron con palabras persuasivas de sabiduría, sino con demostración del Espíritu y de poder” (1 Corintios 2:4).

 

DIRIGE SUS DECISIONES:

 

“Porque ha parecido bien al Espíritu Santo y a nosotros no imponeros ninguna carga más que estas cosas necesarias” (Hechos 15:28).

 

LA BAUTIZA CON EL PODER:

 

“Al llegar el día de Pentecostés, estaban todos reunidos en un mismo lugar. Y de repente vino un estruendo del cielo, como si soplara un viento violento, y llenó toda la casa donde estaban sentados. Entonces aparecieron, repartidas entre ellos, lenguas como de fuego, y se asentaron sobre cada uno de ellos. Todos fueron llenos del Espíritu Santo y comenzaron a hablar en distintas lenguas, como el Espíritu les daba que hablasen” (Hechos 2:1-4).

 

LOS CREYENTES

 

El Espíritu Santo sirve a un propósito importante en las vidas de os creyentes. Él...

 

CONVENCE:

 

Es el Espíritu Santo que convence de pecado para atraer a los hombres y mujeres a Jesús. Usted no podría volverse un creyente sin este ministerio del Espíritu:

 

“Cuando él venga, convencerá al mundo de pecado, de justicia y de juicio. En cuanto a pecado, porque no creen en mí; en cuanto a justicia, porque me voy al Padre, y no me veréis más; y en cuanto a juicio, porque el príncipe de este mundo ha sido juzgado” (Juan 16:8-11).

 

REGENERA:

 

El Espíritu Santo cambia su vida cuando usted se vuelve un creyente:

 

“Él nos salvó, no por las obras de justicia que nosotros hubiésemos hecho, sino según su misericordia; por medio del lavamiento de la regeneración y de la renovación del Espíritu Santo” (Tito 3:5).

 

“Respondió Jesús y le dijo: --De cierto, de cierto te digo que a menos que uno nazca de nuevo no puede ver el reino de Dios. Nicodemo le dijo: --¿Cómo puede nacer un hombre si ya es viejo? ¿Puede acaso entrar por segunda vez en el vientre de su madre y nacer? Respondió Jesús: --De cierto, de cierto te digo que a menos que uno nazca de agua y del Espíritu, no puede entrar en el reino de Dios. Lo que ha nacido de la carne, carne es; y lo que ha nacido del Espíritu, espíritu es. No te maravilles de que te dije: Os es necesario nacer de nuevo” (Juan 3:3-7).

 

SANTIFICA:

 

El Espíritu Santo toma esta vida que se ha cambiado por la salvación y capacita el vivir justo:

 

“Pero nosotros debemos dar gracias a Dios siempre por vosotros, hermanos amados del Señor, de que Dios os haya escogido desde el principio para salvación, por la santificación del Espíritu y fe en la verdad” (2 Tesalonicenses 2:13).

 

BAUTIZA:

 

Capítulo Cuatro de este manual trata de esta experiencia del bautismo en el Espíritu Santo:

 

“Todos fueron llenos del Espíritu Santo y comenzaron a hablar en distintas lenguas, como el Espíritu les daba que hablasen” (Hechos 2:4).

 

MORA DENTRO:

 

El propósito de esta habitación es fortalecer la nueva naturaleza recibida a través de la salvación:

 

“¿O no sabéis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, que mora en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros?” (1 Corintios 6:19).

 

“¿No sabéis que sois templo de Dios, y que el Espíritu de Dios mora en vosotros?” (1 Corintios 3:16).

 

“De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas” (2 Corintios 5:17).

 

“Digo, pues: Andad en el Espíritu, y así jamás satisfaréis los malos deseos de la carne.  Porque la carne desea lo que es contrario al Espíritu, y el Espíritu lo que es contrario a la carne. Ambos se oponen mutuamente, para que no hagáis lo que quisierais” (Gálatas 5:16-18).

 

En el mundo natural, después de que una casa ha sido habitada por una persona por un período de tiempo ella refleja el carácter de esa persona. Igualmente, nuestras casas espirituales deben reflejar el carácter del Espíritu Santo que mora dentro de nosotros.

 

FORTALECE:

 

“A fin de que, conforme a las riquezas de su gloria, os conceda ser fortalecidos con poder por su Espíritu en el hombre interior” (Efesios 3.16)

 

UNE:

 

El Espíritu Santo hace un creyente uno en el espíritu con Dios y con otros creyentes. Esto se llama la “unidad del Espíritu”:

 

“Pero el que se une con el Señor, un solo espíritu es” (1 Corintios 6:17).

 

“Porque de la manera que el cuerpo es uno solo y tiene muchos miembros, y que todos los miembros del cuerpo, aunque son muchos, son un solo cuerpo, así también es Cristo. Porque por un solo Espíritu fuimos bautizados todos en un solo cuerpo, tanto judíos como griegos, tanto esclavos como libres; y a todos se nos dio a beber de un solo Espíritu” (1 Corintios 12:12-13).

 

INTERCEDE:

 

“Y asimismo, también el Espíritu nos ayuda en nuestras debilidades; porque cómo debiéramos orar, no lo sabemos; pero el Espíritu mismo intercede con gemidos indecibles” (Romanos 8:26).

 

“Pero vosotros, oh amados, edificándoos sobre vuestra santísima fe y orando en el Espíritu Santo” (Judas 20).

 

“Orando en todo tiempo en el Espíritu con toda oración y ruego, vigilando con toda perseverancia y ruego por todos los santos” (Efesios 6:18).

 

GUÍA:

 

“Y cuando venga el Espíritu de verdad, él os guiará a toda la verdad; pues no hablará por sí solo, sino que hablará todo lo que oiga y os hará saber las cosas que han de venir” (Juan 16:13).

 

“Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Dios, éstos son hijos de Dios” (Romanos 8:14).

 

DEMUESTRA EL AMOR:

 

“Y la esperanza no acarrea vergüenza, porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que nos ha sido dado” (Romanos 5:5).

 


CONFORMA A LA IMAGEN DE CRISTO:

 

El Espíritu Santo conforma el creyente a la imagen de Cristo:

 

“Por tanto, todos nosotros, mirando a cara descubierta como en un espejo la gloria del Señor, somos transformados de gloria en gloria en la misma imagen, como por el Espíritu del Señor” (2 Corintios 3:18).

 

REVELA LA VERDAD:

 

“Pero a nosotros Dios nos las reveló por el Espíritu; porque el Espíritu todo lo escudriña, aun las cosas profundas de Dios” (1 Corintios 2:10).

 

ENSEÑA:

 

“Y en cuanto a vosotros, la unción que habéis recibido de él permanece en vosotros, y no tenéis necesidad de que alguien os enseñe. Pero, como la misma unción os enseña acerca de todas las cosas, y es verdadera y no falsa, así como os enseñó, permaneced en él” (1 Juan 2:27).

 

ASEGURA DE A SALVACIÓN:

 

“El Espíritu mismo da testimonio juntamente con nuestro espíritu de que somos hijos de Dios” (Romanos 8:16).

 

“Y el que guarda sus mandamientos permanece en Dios, y Dios en él. Y por esto sabemos que él permanece en nosotros: por el Espíritu que nos ha dado” (1 Juan 3:24).

 

DA LIBERTAD:

 

“Porque la ley del Espíritu de vida en Cristo Jesús me ha librado de la ley del pecado y de la muerte” (Romanos 8:2).

 

“Porque el Señor es el Espíritu; y donde está el Espíritu del Señor, allí hay libertad” (2 Corintios 3:17).

 

CONSUELA:

 

“Entonces por toda Judea, Galilea y Samaria la iglesia tenía paz. Iba edificándose y vivía en el temor del Señor, y con el consuelo del Espíritu Santo se multiplicaba” (Hechos 9:31).

 

“Este es el Espíritu de verdad, a quien el mundo no puede recibir, porque no lo ve ni lo conoce. Vosotros lo conocéis, porque permanece con vosotros y está en vosotros.

Pero el Consolador, el Espíritu Santo, que el Padre enviará en mi nombre, él os enseñará todas las cosas y os hará recordar todo lo que yo os he dicho” (Juan 14:17,26).

 

VIVIFICA:

 

El mismo Espíritu Santo que levantó a Cristo de los muertos mora en usted. El Espíritu puede vivificar [dar nueva vida, resucitar] su cuerpo mortal:

 

 

“Y si el Espíritu de aquel que resucitó a Jesús de entre los muertos mora en vosotros, el que resucitó a Cristo de entre los muertos también dará vida a vuestros cuerpos mortales mediante su Espíritu que mora en vosotros” (Romanos 8:11).

 

HABLA:

 

“Cuando os lleven para entregaros, no os preocupéis por lo que hayáis de decir. Más bien, hablad lo que os sea dado en aquella hora; porque no sois vosotros los que habláis, sino el Espíritu Santo” (Marcos 13:11).

 

DEMUESTRA EL PODER DE DIOS:

 

“Ni mi mensaje ni mi predicación fueron con palabras persuasivas de sabiduría, sino con demostración del Espíritu y de poder, para que vuestra fe no esté fundada en la sabiduría de los hombres, sino en el poder de Dios” (1 Corintios 2:4-5).

 

INSPIRA LA ADORACIÓN:

 

“Dios es espíritu; y es necesario que los que le adoran, le adoren en espíritu y en verdad” (Juan 4:24).

 

CAPACITA PARA DAR TESTIMONIO:

 

El poder para dar testimonio es la verdadera evidencia que uno se ha bautizado en el Espíritu Santo.

 

“Pero recibiréis poder cuando el Espíritu Santo haya venido sobre vosotros, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria y hasta lo último de la tierra” (Hechos 1:8).

 

DA LOS DONES Y DESARROLLA EL FRUTO:

 

El Espíritu Santo da los dones espirituales a los creyentes. Éstas son habilidades específicas para permitirle funcionar eficazmente como parte de la Iglesia. El Espíritu Santo también desarrolla el fruto espiritual en la vida de un creyente. El fruto espiritual se refiere a la naturaleza del Espíritu Santo en la vida de un creyente. Debido a su importancia, el fruto y los dones del Espíritu Santo se discuten en capítulos separados.

 

 

 


PRUEBA PERSONAL

 

1. Escriba el Versículo Llave de memoria.

__________________________________________________________________________________________________________________________________________

 

2. Liste cinco propósitos del Espíritu Santo con respecto a la nación de Israel.

_____________ _____________ _____________ _____________ _____________

 

3. ¿Esta declaración es verdad o falsa? El Espíritu Santo estaba involucrado en la creación de la tierra.

La declaración es __________________

 

4. Escriba el número del significado correcto delante de la palabra que él describe.

 

Los Propósitos Del Espíritu Santo

Con relación A La Escritura

 

_____ Iluminación

1.      Él habló a los escritores humanos el mensaje de Dios.

_____ Revelación

2.      El ministerio presente del Espíritu Santo que ayuda a las personas a entender el Evangelio.

_____Inspiración

3.      El Espíritu guió a los escritores para que el mensaje sería exacto.

 

5. Dé una referencia de la Escritura que explica el propósito del Espíritu Santo en la vida de un pecador.

_____________________________________________________________________

 

6. ¿Cuál es el ministerio del Espíritu Santo con respecto a Satanás?

_____________________________________________________________________

 

7. Este capítulo listó once propósitos del Espíritu Santo en la vida de Jesucristo. ¿Cuántos de éstos usted puede listar?

___________ ___________ ___________ __________ __________ ___________ ___________ ___________ __________ __________ __________

 

8. Este capítulo discutió siete propósitos del Espíritu Santo en la Iglesia. ¿Cuántos usted puede listar?

___________ ___________ ___________ __________

__________ ___________ ___________

 

9. Este capítulo discutió veinte propósitos del Espíritu Santo en la vida de un creyente. ¿Cuántos usted puede listar?

___________ ___________ ___________ __________ __________

___________ ___________ ___________ __________ __________

___________ ___________ ___________ __________ __________

___________ ___________ ___________ __________ __________

 

10. ¿Cuál es la verdadera evidencia que una persona fue bautizada en el Espíritu Santo?

_____________________________________________________________________

 

(Las respuestas se encuentran al final del último capítulo en este manual.)

PARA ESTUDIO ADICIONAL

 

1. Estudie los siguientes pasajes de la Biblia para aprender más sobre el ministerio del Espíritu Santo a la nación de Israel:

 

Génesis 41:38

Números 11:17; 11:25; 27:18

Jueces 3:10; 6:34; 11:29; 14:6,19; 15:14-15

1 Samuel 10:10; 11:6; 16:13

1 Reyes 18:12

2 Reyes 2:15-16

Ezequiel 2:2

Daniel 4:9; 5:11; 6:3

Miqueas 3:8

2 Crónicas 15:1; 24:20

 

2. Repase los propósitos del Espíritu Santo en la vida de un creyente. ¿Usted está permitiendo al Espíritu Santo servir en cada una de estas áreas en su vida?

_____________________________________________________________________

_____________________________________________________________________

_____________________________________________________________________

 

3. Repase los ministerios del Espíritu Santo a la Iglesia. Piense sobre el compañerismo de la iglesia que usted asiste... ¿En qué áreas ellos están permitiendo al Espíritu Santo servir Sus propósitos? ¿En qué áreas se necesita mejoras?

_______________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________

 


CAPÍTULO CUATRO

 

EL BAUTISMO DEL ESPÍRITU SANTO

 

 

 

OBJETIVOS:

 

Al concluir este capítulo usted será capaz de:

 

n       Definir bautizar.

n       Identificar tres referencias bíblicas dónde se revelan lo que pasó cuando las personas recibieron el bautismo del Espíritu Santo.

n       Explicar cómo recibir el Bautismo del Espíritu Santo.

n       Identificar la señal física exterior del bautismo del Espíritu Santo.

n       Explicar la verdadera evidencia del bautismo en el Espíritu Santo.

n       Listar las pautas para recibir el bautismo del Espíritu Santo.

n       Recibir el bautismo del Espíritu Santo.

n       Listar las cuatro principales objeciones que las personas levantan al bautismo del Espíritu Santo.

 

VERSÍCULO LLAVE:

 

“Pero recibiréis poder cuando el Espíritu Santo haya venido sobre vosotros, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria y hasta lo último de la tierra” (Hechos 1:8).

 

 

 

INTRODUCCIÓN

 

La Biblia habla de cuatro bautismos diferentes:

 

1. El bautismo de sufrimiento experimentado por Jesús.

2. El bautismo de agua realizado por Juan Bautista.

3. El bautismo cristiano en el agua.

4. El bautismo del Espíritu Santo.

 

Este capítulo involucra el bautismo del Espíritu Santo. (Los otros tres bautismos se discuten en el curso del Instituto Internacional Tiempo de Cosecha titulado “Fundamentos de la Fe”).

 

DEFINICIÓN

 

La palabra “bautizar” significa  sumergir completamente o sumergir en algo.

 

PROMESA DEL BAUTISMO

 

Después de la resurrección y antes de Su retorno al Cielo, Jesús dio instrucciones importantes a Sus seguidores:

 

“He aquí yo enviaré el cumplimiento de la promesa de mi Padre sobre vosotros. Pero quedaos vosotros en la ciudad hasta que seáis investidos del poder de lo alto” (Lucas 24.49).

 

La promesa a que Jesús se refirió era el Espíritu Santo:

 

“Y yo rogaré al Padre y os dará otro Consolador, para que esté con vosotros para siempre. Este es el Espíritu de verdad, a quien el mundo no puede recibir, porque no lo ve ni lo conoce. Vosotros lo conocéis, porque permanece con vosotros y está en vosotros. No os dejaré huérfanos; volveré a vosotros” (Juan 14:16-18).

 

Ésta no era una nueva promesa. El don del Espíritu Santo se había prometido desde los tiempos del Antiguo Testamento:

 

“¡Ciertamente, con balbuceo de labios y en otro idioma hablará Dios a este pueblo! A ellos había dicho: Este es el reposo; dad reposo al cansado. Este es el lugar de descanso. Pero ellos no quisieron escuchar” (Isaías 28:11-12).

 

“Sucederá después de esto que derramaré mi Espíritu sobre todo mortal. Vuestros hijos y vuestras hijas profetizarán. Vuestros ancianos tendrán sueños; y vuestros jóvenes, visiones. En aquellos días también derramaré mi Espíritu sobre los siervos y las siervas” (Joel 2:28-29).

 

LA EVIDENCIA DEL ESPÍRITU SANTO

 

Como usted aprendió en un capítulo anterior, el Espíritu Santo tiene muchos propósitos en las vidas de los creyentes.

 

Uno de los propósitos principales del Espíritu Santo, sin embargo, es hacer del Cristiano un testigo poderoso para el Evangelio:

 

“Pero recibiréis poder cuando el Espíritu Santo haya venido sobre vosotros, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria y hasta lo último de la tierra” (Hechos 1:8).

 

La verdadera evidencia del bautismo del Espíritu Santo fue inmediatamente visible en la vida del Apóstol Pedro. Antes del Día de Pentecostés él había negado miedosamente que él conoció a Jesús. Después de su bautismo en el Espíritu Santo, Pedro se colocó de pie y dio un poderoso testimonio del Evangelio que produjo la salvación de 3,000 personas.

 

Fue el poder del Espíritu Santo en la Iglesia Primitiva que produjo la extensión del Evangelio a lo largo del mundo. El libro de Hechos es un registro de este testigo poderoso que fue la evidencia de bautismo en el Espíritu Santo.

 

EL BAUTISMO EN EL ESPÍRITU SANTO

 

Hay siete pasajes en el Nuevo Testamento dónde la palabra “bautizar” se usa con respecto al Espíritu Santo. Cuatro de éstos son palabras de Juan Bautista registradas en los Evangelios:

“Yo, a la verdad, os bautizo en agua para arrepentimiento; pero el que viene después de mí, cuyo calzado no soy digno de llevar, es más poderoso que yo. El os bautizará en el Espíritu Santo y fuego” (Mateo 3:11).

 

“Yo os he bautizado en agua, pero él os bautizará en el Espíritu Santo” (Marcos 1:8).

 

“Juan respondió a todos, diciendo: --Yo, a la verdad, os bautizo en agua. Pero viene el que es más poderoso que yo, de quien no soy digno de desatar la correa de su calzado. El os bautizará en el Espíritu Santo y fuego” (Lucas 3:16).

 

“Yo no le conocía, pero el que me envió a bautizar en agua me dijo: Aquel sobre quien veas descender el Espíritu y posar sobre él, éste es el que bautiza en el Espíritu Santo” (Juan 1:33).

 

Jesús también habló del bautismo del Espíritu Santo:

 

“Porque Juan, a la verdad, bautizó en agua, pero vosotros seréis bautizados en el Espíritu Santo después de no muchos días” (Hechos 1:5).

 

Cuando Pedro habló de eventos que tuvieron lugar en la casa de Cornelius él citó las palabras de Jesús:

 

“Entonces me acordé del dicho del Señor, cuando decía: Juan ciertamente bautizó en agua, pero vosotros seréis bautizados en el Espíritu Santo” (Hechos 11:16).

 

Pablo también usó la palabra “bautizar” con respecto al Espíritu Santo:

 

“Porque por un solo Espíritu fuimos bautizados todos en un solo cuerpo, tanto judíos como griegos, tanto esclavos como libres; y a todos se nos dio a beber de un solo Espíritu” (1 Corintios 12:13).

 

El uso de la frase “bautizar en” el Espíritu Santo es similar a la que describió el bautismo cristiano en el agua. En ambos de los casos el bautismo es una confirmación exterior de una experiencia espiritual interior.

 

El Espíritu Santo se dio durante un tiempo de observancia judía llamado la fiesta de Pentecostés. Por esta razón, el bautismo en el Espíritu Santo se llama a menudo que una “experiencia de Pentecostés” y el tiempo del dar del Espíritu llamaron de “día de Pentecostés."

 

El Espíritu Santo bajó del Cielo y completamente sumergió [bautizó] los creyentes congregados en el aposento alto de una casa en Jerusalén. Ellos habían estado esperando o “permaneciendo”  por Su venida como les había sido ordenado por Jesús. Pedro dijo que esta experiencia era el cumplimiento de la promesa de Dios, “Sucederá en los últimos días, dice Dios, que derramaré de mi Espíritu sobre toda carne”. Esta promesa se dio por el profeta Joel:

 

“Sucederá después de esto que derramaré mi Espíritu sobre todo mortal. Vuestros hijos y vuestras hijas profetizarán. Vuestros ancianos tendrán sueños; y vuestros jóvenes, visiones. En aquellos días también derramaré mi Espíritu sobre los siervos y las siervas” (Joel 2:28-29).

 

Varón y hembra, joven y viejo serían incluidos en este derramamiento del Espíritu Santo. Ellos profetizarían, tendrían sueños, y visiones. El Espíritu de Dios capacitaría a los siervos [hombres] y siervas [mujeres]. En el día en que el Espíritu Santo fue dado Pedro dijo:

 

“Pedro les dijo: --Arrepentíos y sea bautizado cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de vuestros pecados, y recibiréis el don del Espíritu Santo. Porque la promesa es para vosotros, para vuestros hijos y para todos los que están lejos, para todos cuantos el Señor nuestro Dios llame” (Hechos 2:38-39).

 

Las palabras de Pedro revelaron que la promesa del Espíritu Santo era:

 

n       Una promesa nacional: “Para vosotros” [las personas judías].

n       Una promesa familiar: “Vuestros hijos”.

n       Una promesa universal: “Todos cuantos el Señor Dios llame”.

 

LA SEÑAL FÍSICA

 

El Espíritu Santo es invisible al ojo natural. Él se comparó por Jesús al viento:

 

“El viento sopla de donde quiere, y oyes su sonido; pero no sabes ni de dónde viene ni a dónde va. Así es todo aquel que ha nacido del Espíritu” (Juan 3:8).

 

Aunque el viento es invisible, pueden verse y oírse los efectos que produce. Cuando el viento sopla el polvo sube de la tierra, los árboles se curvan en una dirección, susurran las hojas, las olas del mar rugen, y las nubes se mueven por el cielo. Éstas son todas señales físicas del viento. Así es también con el Espíritu Santo. Aunque Él es invisible, pueden verse y oírse los efectos que el Espíritu Santo produce.

 

Hay tres lugares en el Nuevo Testamento dónde nos dicen lo que pasó cuando las personas fueron bautizadas en el Espíritu Santo:

 

1. DÍA DE PENTECOSTÉS:

 

Hechos 2:2-4 es el registro de lo que pasó en el día de Pentecostés:

 

“Y de repente vino un estruendo del cielo, como si soplara un viento violento, y llenó toda la casa donde estaban sentados. Entonces aparecieron, repartidas entre ellos, lenguas como de fuego, y se asentaron sobre cada uno de ellos. Todos fueron llenos del Espíritu Santo y comenzaron a hablar en distintas lenguas, como el Espíritu les daba que hablasen” (Hechos 2:2-4).

 


2. LA CASA DE CORNELIUS:

 

Hechos 10:44-46 es el registro de lo que pasó cuando Pedro predicó el Evangelio a un hombre nombrado Cornelius y su familia:

 

“Mientras Pedro todavía hablaba estas palabras, el Espíritu Santo cayó sobre todos los que oían la palabra. Y los creyentes de la circuncisión que habían venido con Pedro quedaron asombrados, porque el don del Espíritu Santo fue derramado también sobre los gentiles; pues les oían hablar en lenguas y glorificar a Dios” (Hechos 10:44-46).

 

3. LOS CONVERTIDOS EN EFESO:

 

Hechos 19:6 describe lo que pasó al primer grupo de convertidos en Efeso:

 

“Y cuando Pablo les impuso las manos, vino sobre ellos el Espíritu Santo, y ellos hablaban en lenguas y profetizaban” (Hechos 19:6).

 

UNA SEÑAL COMÚN: LENGUAS

 

Cuando nosotros comparamos estos pasajes hay una señal física que es común a todos los tres: Aquellos que recibieron el bautismo del Espíritu Santohablaron en otras lenguas. Se mencionan otras señales sobrenaturales del Espíritu Santo, pero ninguno de éstas fueron evidente sen todas las tres ocasiones.

 

En el día de Pentecostés hube el sonido de un viento violento y lenguas visibles de fuego se vieron.

 

Éstos no se registraron en las otras dos ocasiones. Los nuevos convertidos de Efeso profetizaron. Esto no se menciona como hubiese ocurrido en el día de Pentecostés o en la casa de Cornelius.

 

La única señal exterior que los apóstoles observaron en la experiencia de Cornelius y su casa fue que ellos hablaron en lenguas. Esta señal física fue la prueba a los discípulos que esta familia había sido bautizada en el Espíritu Santo. De estos registros Bíblicos nosotros concluimos que la señal física de hablar en lenguas a través del poder del Espíritu Santo confirma que una persona ha sido bautizada en el Espíritu Santo.

 

La señal de “lenguas” puede ser idiomas conocidos al hombre. Esto es lo que pasó en el día de Pentecostés:

 

“Estaban atónitos y asombrados, y decían: --Mirad, ¿no son galileos todos estos que hablan? ¿Cómo, pues, oímos nosotros cada uno en nuestro idioma en que nacimos?” (Hechos 2:7-8).

 

Las lenguas también pueden ser un idioma no conocido al hombre. Esto se llama una lengua desconocida:

 

“Porque el que habla en una lengua no habla a los hombres sino a Dios; porque nadie le entiende, pues en espíritu habla misterios” (1 Corintios 14:2).

 

LOS PROPÓSITOS PARA LAS LENGUAS

 

La señal de lenguas recibida a través del bautismo en el Espíritu Santo tiene muchos propósitos en las vidas de los creyentes. Vuélvase a 1 Corintios 14 en su Biblia. Éstos son algunos propósitos de las lenguas:

 

n       Oración a Dios: Versículo 2

n       Auto-edificación: Edificar a sí mismo y conocimiento espiritual creciente. Versículo 4

n       Cuando interpretadas ellas edifican la iglesia: Versículos 12-13

n       Intercesión: Versículo 14 (también Vea a Romanos 8:26-27)

n       Señal a los incrédulos: Versículo 22

n       Cumplimiento de profecía: Versículo 21 (también Vea Isaías 28:11-12)

n       Alabanza: Versículos 15,17

 

OBJECIONES A LAS LENGUAS

 

Algunas personas objetan al hablar en lenguas. Éstas son algunas de las objeciones que ellas levantan:

 

CADA CRISTIANO TIENE EL ESPÍRITU SANTO:

 

Una de las objeciones más comunes es que cada Cristiano recibe el Espíritu Santo cuando él es convertido... Él no necesita una experiencia adicional para recibir el bautismo del Espíritu Santo. Pero considera los ejemplos de las personas en el Nuevo Testamento que eran verdaderos creyentes. Los apóstoles habían arrepentido de sus pecados y habían creído que Jesús era el Mesías. Ellos habían dado testimonio personalmente y habían aceptado como verdadero los hechos de Su muerte, sepultamiento, y resurrección. Jesús les dijo a Sus seguidores:

 

“He aquí yo enviaré el cumplimiento de la promesa de mi Padre sobre vosotros. Pero quedaos vosotros en la ciudad hasta que seáis investidos del poder de lo alto” (Lucas 24:49).

 

Él también dijo:

 

“Porque Juan, a la verdad, bautizó en agua, pero vosotros seréis bautizados en el Espíritu Santo después de no muchos días” (Hechos 1:5).

 

La experiencia prometida del bautismo en el Espíritu Santo vino en el día de Pentecostés:

 

“Todos fueron llenos del Espíritu Santo y comenzaron a hablar en distintas lenguas, como el Espíritu les daba que hablasen” (Hechos 2:4).

 

Aunque los apóstoles ya eran Cristianos no fue hasta el día de Pentecostés que ellos fueron llenos con [bautizados en] el Espíritu Santo.

 

Las personas de Samaria oyeron el Evangelio predicado. Ellos creyeron y se bautizaron en el agua, pero ellos no habían recibido el Espíritu Santo:

 

“Los apóstoles que estaban en Jerusalén, al oír que Samaria había recibido la palabra de Dios, les enviaron a Pedro y a Juan, los cuales descendieron y oraron por los samaritanos para que recibieran el Espíritu Santo. Porque aún no había descendido sobre ninguno de ellos el Espíritu Santo; solamente habían sido bautizados en el nombre de Jesús. Entonces les impusieron las manos, y recibieron el Espíritu Santo” (Hechos 8:14-17).

 

Las personas de Samaria recibieron la salvación a través del ministerio de Felipe. Ellos recibieron el Espíritu Santo a través del ministerio de Pedro y Juan. Recibir el Espíritu Santo fue una experiencia separada de recibir la salvación.

 

Hechos 19:1-6 describe cómo Pablo fue a la ciudad de Efeso y se encontró con las personas descritas como “discípulos”. La primera pregunta que Pablo hizo fue, “¿Recibisteis el Espíritu Santo cuando creísteis?”

 

Si las personas recibieron el Espíritu Santo cuando ellas recibieron la salvación sería  ridículo Pablo hacer esta pregunta. El hecho que él preguntó hace claro que las personas se tornaron creyentes sin recibir el bautismo del Espíritu Santo. Aun cuando una persona recibe el bautismo del Espíritu Santo al mismo tiempo en que ella se convierte, todavía es una experiencia separada de la salvación.

 

Como usted previamente conoció, el ministerio del Espíritu Santo puede observarse desde la creación del mundo. El Antiguo Testamento habla del Espíritu Santo que vino sobre los líderes espirituales de Israel. El Espíritu Santo también está operativo en la vida de un pecador para traerlo a Cristo.

 

Pero estos ministerios del Espíritu Santo son diferentes del bautismo con el Espíritu Santo. Jesús hizo eso claro cuando Él dijo:

 

“Este es el Espíritu de verdad, a quien el mundo no puede recibir, porque no lo ve ni lo conoce. Vosotros lo conocéis, porque permanece con vosotros [presentemente] y estará en vosotros [no futuro]” (Juan 14:17 – Traducción del Original).

 

El Espíritu Santo estaba con los discípulos en ese momento, pero no todavía en ellos. Ellos fueron llenos [bautizados] con el Espíritu Santo en el Día de Pentecostés.

 

El Espíritu Santo está CON el pecador atraerlo a Jesucristo. Pero esto no es igual al que estar EN él.

 

En los tiempos del Antiguo Testamento el poder del Espíritu Santo entró en los líderes espirituales en momentos especiales. En el Nuevo Testamento este poder se dio permanentemente a los creyentes.

 

El Espíritu Santo estaba CON los líderes espirituales de los tiempos del Antiguo Testamento. Pero Él no estaba todavía EN ellos. Ésta es la diferencia entre los ministerios del Espíritu Santo en el Antiguo y en el Nuevo Testamento.

 

¿TODOS HABLAN EN LENGUAS?

 

Otra objeción a las lenguas ha pasado por entender mal una pregunta del Apóstol Pablo.

En 1 Corintios 12:30, él pregunta “¿Acaso hablan todos en lenguas?” La respuesta a su pregunta es “No, todos no hablan en lenguas”. Pero Pablo no está hablando aquí de la experiencia de ser bautizados en el Espíritu Santo. La discusión involucra dones del Espíritu Santo que puede usarse por el creyente en la iglesia.

 

“Ahora bien, vosotros sois el cuerpo de Cristo, y miembros suyos individualmente. A unos puso Dios en la iglesia, primero apóstoles, en segundo lugar profetas, en tercer lugar maestros; después los que hacen milagros, después los dones de sanidades, los que ayudan, los que administran, los que tienen diversidad de lenguas” (1 Corintios 12:27-28).

 

Pablo está hablando de dones que pueden ser usados por los miembros de la iglesia. Uno de los dones del Espíritu Santo es “diversidades de lenguas”. Es una habilidad de dar mensajes especiales a la iglesia en lenguas a través del poder del Espíritu Santo.

 

Aunque todos experimentamos la señal de lenguas cuando somos bautizados en el Espíritu Santo, no todos recibimos el don especial de diversidades de lenguas. (Este asunto se discute más allá en Capítulo Nueve).

 

MIEDO:

 

Algunos creyentes no buscan el bautismo del Espíritu Santo porque ellos tienen miedo que ellos recibirán una experiencia que no es de Dios. Pero la Biblia dice:

 

“Pedid, y se os dará. Buscad y hallaréis. Llamad, y se os abrirá. Porque todo el que pide recibe, el que busca halla, y al que llama se le abrirá. ¿Qué hombre hay entre vosotros que, al hijo que le pide pan, le dará una piedra? ¿O al que le pide pescado, le dará una serpiente? Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar cosas buenas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre que está en los cielos dará cosas buenas a los que le piden?” (Mateo 7:7-11).

 

Si un creyente pide algo a Dios, así como un bueno Padre terrenal, Dios no le permitirá recibir algo que lo dañará.

 

EXPERIENCIA EMOCIONAL:

 

Otra objeción a las lenguas es que ella es una experiencia emocional. Muchos creyentes que reciben el bautismo del Espíritu Santo dan énfasis a sus propias reacciones emocionales a la experiencia.

 

El hombre es una criatura emocional. La conversión a Jesucristo no elimina las emociones de un hombre. Él todavía experimentará alegría y dolor. La conversión libra las emociones del hombre del control del pecado. Redime estas emociones para rendir adoración a Dios.

 

La palabra “alegría” en la Escritura está estrechamente asociada con el Espíritu Santo. En Hechos 13:52 nosotros leímos que “los discípulos estaban llenos con la alegría, y con el Espíritu Santo”. Algunas personas reaccionan con gran emoción a la alegría que viene con el bautismo del Espíritu Santo porque ellos son naturalmente más emocionales que otros. Ellos pueden gritar, reír, o experimentar sensaciones físicas en sus cuerpos.

Pero estas reacciones emocionales no son la señal de bautismo en el Espíritu Santo. La señal que confirma es hablar en lenguas. La evidencia es el poder. No es necesario mostrar gran emoción como reír, gritar, bailar, etc., para ser bautizado en el Espíritu Santo. Cómo uno reacciona emocionalmente a la alegría que esta experiencia trae se relaciona a menudo a sus emociones individuales.

 

Pero usted no debe criticar aquellos que tienen reacciones jubilosas, emocionales al Espíritu Santo. La Biblia registra reacciones emocionales de aquellos que tuvieron una experiencia poderosa con Dios. Las personas temblaron, cayeron postradas en la tierra, gritaron, regocijaron, y bailaron ante Dios.

 

Es interesante observar la reacción emocional de las personas en varios eventos atléticos. Ellos gritan, ríen, saltan, y expresan mucha excitación a causa de un juego de los deportes. Cuánto más excitados nosotros debemos estar a causa de un don como el Espíritu Santo que logra tantos propósitos en nuestras vidas, trae gran alegría, y nos equipa con el poder para alcanzar el mundo con el Evangelio.

 

El Salmista David estaba de acuerdo. Él presenta un cuadro de la adoración jubilosa, fuerte, emocional a Dios:

 

“¡Venid, cantemos con gozo a Jehová! Aclamemos con júbilo a la roca de nuestra salvación. Acerquémonos ante su presencia con acción de gracias; aclamémosle con salmos. Porque Jehová es Dios grande, Rey grande sobre todos los dioses” (Salmos 95:1-3).

 

“¡Alabadle con toque de corneta! ¡Alabadle con lira y arpa! ¡Alabadle con panderos y danza! ¡Alabadle con instrumentos de cuerda y flauta! ¡Alabadle con címbalos resonantes! ¡Alabadle con címbalos de júbilo! ¡Todo lo que respira alabe a Jehová! ¡Aleluya!” (Salmos 150:3-6).

 

Usted no tiene que temer que el bautismo en el Espíritu Santo lo causará hacer algo impropio o perder el control de sí.

 

Pablo dijo que había tiempos para “guardar silencio” y “hablar a sí mismo” con respecto a hablar en lenguas (1 Corintios 14). Él no haría estas declaraciones si el Espíritu Santo llevase las personas a estar fuera de control. La Biblia dice:

 

“Además, los espíritus de los profetas están sujetos a los profetas” (1 Corintios 14:32).

 

Esto significa que cualquier don que Dios da está sujeto o bajo el control del usuario. Dios no hace nada impropio porque...

 

“Dios no es Dios de desorden, sino de paz” (1 Corintios 14:33).

 

RECIBIENDO EL ESPÍRITU SANTO

 

Lo siguiente son pautas para recibir el bautismo del Espíritu Santo.

 


ARREPIÉNTASE Y SEA BAUTIZADO:

 

“Pedro les dijo: --Arrepentíos y sea bautizado cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de vuestros pecados, y recibiréis el don del Espíritu Santo” (Hechos 2:38).

 

CREA QUE ES PARA USTED:

 

“Porque la promesa es para vosotros, para vuestros hijos y para todos los que están lejos, para todos cuantos el Señor nuestro Dios llame” (Hechos 2:39).

 

DESÉELO:

 

“Pero en el último y gran día de la fiesta, Jesús se puso de pie y alzó la voz diciendo: --Si alguno tiene sed, venga a mí y beba. El que cree en mí, como dice la Escritura, ríos de agua viva correrán de su interior. Esto dijo acerca del Espíritu que habían de recibir los que creyeran en él, pues todavía no había sido dado el Espíritu, porque Jesús aún no había sido glorificado” (Juan 7:37-39).

 

ACÉPTELO COMO UN DON:

 

El Espíritu Santo ya se ha dado. Se dio a la Iglesia en el Día de Pentecostés.

 

Porque es un don, usted no puede hacer nada que ganarlo:

 

“... el don del Espíritu Santo” (Hechos 2:38).

 

“Sólo esto quiero saber de vosotros: ¿Recibisteis el Espíritu por las obras de la ley o por haber oído con fe?

Entonces, el que os suministra el Espíritu y obra maravillas entre vosotros, ¿lo hace por las obras de la ley o por el oír con fe?

Para que la bendición de Abraham llegara por Cristo Jesús a los gentiles, a fin de que recibamos la promesa del Espíritu por medio de la fe” (Gálatas 3.2, 5, 14).

 

Empiece a alabar y dar gracias a Dios para el don del Espíritu Santo.

 

ADORE A DIOS:

 

Rinda su lengua a Dios en alabanza y adoración. Mientras usted alábalo audiblemente usted puede experimentar primero los labios balbucientes. Mientras usted continúa rindiendo su lengua al Espíritu Santo, Él hablará a través de usted palabras extranjeras a su comprensión. Ésta es la señal física confirmando el bautismo del Espíritu Santo:

 

¡“Ciertamente, con balbuceo de labios y en otro idioma hablará Dios a este pueblo!” (Isaías 28.11).

 

“Todos fueron llenos del Espíritu Santo y comenzaron a hablar en distintas lenguas, como el Espíritu les daba que hablasen” (Hechos 2:4).

 

PIDA ORACIONES DE OTROS CREYENTES:

 

El Espíritu Santo puede ser recibido a través de la imposición de manos (Hechos 8,9,19) o sin la imposición de manos (Hechos 2,4,10). Estudie estos capítulos que muestran cómo los creyentes llenos del Espíritu pueden ayudarle a experimentar el bautismo en el Espíritu Santo.

 

LA IMPORTANCIA DE LA EXPERIENCIA

 

El bautismo en el Espíritu Santo es importante porque le permite que usted se vuelva un testigo poderoso del mensaje del Evangelio:

 

“Pero recibiréis poder cuando el Espíritu Santo haya venido sobre vosotros, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria y hasta lo último de la tierra” (Hechos 1:8).

 

“Pero más fácil es que pasen el cielo y la tierra, que se caiga una tilde de la ley. Cualquiera que se divorcia de su mujer y se casa con otra comete adulterio. Y el que se casa con la divorciada por su marido comete adulterio” (Lucas 16:17-18).

 

El Espíritu Santo también da los dones espirituales especiales y desarrolla el fruto espiritual en su vida. Estos dones y el fruto son el asunto de los capítulos restantes de este estudio.

 

 

 

PRUEBA PERSONAL

 

1. Escriba el Versículo Llave de la memoria.

_____________________________________________________________________

 

2. Dé seis pautas para recibir el Bautismo del Espíritu Santo.

_____________________ ____________________ ___________________

_____________________ ____________________ ___________________

 

3. ¿Cuál es la señal física exterior del bautismo del Espíritu Santo?

_____________________________________________________________________

 

4. ¿Lo que es la verdadera evidencia de bautismo en el Espíritu Santo? Dé una referencia Bíblica para apoyar su respuesta.

_____________________________________________________________________

 

5. ¿Cuáles son las cuatro objeciones principales que algunas personas tienen a la señal de “otras lenguas?”

________________ ________________ ________________ ________________

 

6. ¿Cualquiera de estas objeciones es válida a la luz de la Escritura? ______________

 

7. ¿Cuál es el significado de la palabra “bautizar”?

_____________________________________________________________________

 

8. Liste tres referencias de la Escritura dónde nos dicen lo que pasó cuando las personas recibieron el bautismo del Espíritu Santo.

_____________________ ____________________ ___________________

 

 

(Las respuestas se encuentran al final del último capítulo en este manual.)

 

 

 

PARA ESTUDIO ADICIONAL

 

1. El Espíritu Santo se menciona 85 veces en el Antiguo Testamento. Mientras usted lee el Antiguo Testamento circule cada mención del Espíritu Santo. Este estudio le ayudará a entender Su ministerio antes de los tiempos del Nuevo Testamento. Si usted completó la asignación similar para el Nuevo Testamento cedida en Capítulo Dos, usted tendrá un estudio completo del Espíritu Santo marcado directamente en su propia Biblia.

 

2. El don del Espíritu Santo se dio como un cumplimiento de promesas que fueron fechadas desde los tiempos del Antiguo Testamento. Estudie estas promesas del Espíritu Santo:

 

Antiguo Testamento:

 

Isaías 28:11-12

Joel 2:28-29

Isaías 44:3

 

Nuevo Testamento:

 

Juan 7:38-39; 14:16-18; 15:26; 16:7-11

Hechos 1:4,5,8; 2:38-39

Gálatas 3:14

Lucas 24:49

 

3. ¿Usted ha experimentado el bautismo del Espíritu Santo? Si no, siga las pautas cedidas en este capítulo para recibirlo.

 

4. Repase los propósitos para las lenguas discutidos en este capítulo. ¿Qué de estos propósitos usted tiene testimoniado en el uso de otras lenguas?

 

5. Repase las objeciones a hablar en lenguas que se discutieron en esta lección. Piense sobre cómo usted responderá la próxima vez que usted oír una de estas objeciones.

 


CAPÍTULO CINCO

 

INTRODUCCIÓN A LOS

DONES DEL ESPÍRITU SANTO

 

 

 

OBJETIVOS:

 

Al concluir este capítulo usted será capaz de:

 

n       Definir los dones espirituales.

n       Identificar la fuente de estos dones.

n       Distinguir entre los dones espirituales y los talentos naturales.

n       Explicar los propósitos para los dones espirituales.

n       Explicar los objetivos de los dones espirituales.

n       Explicar cómo estos dones son distribuidos.

n       Identificar los abusos de los dones espirituales.

n       Identificar la llave a usar los dones espirituales.

n       Distinguir entre los verdaderos y falsos [falsificación] dones espirituales.

 

VERSÍCULO LLAVE:

 

“Pero no quiero que ignoréis, hermanos, acerca de los dones espirituales” (1 Corintios 12:1).

 

 

 

INTRODUCCIÓN

 

Jesús dejó Sus seguidores con la responsabilidad de extender el mensaje del Evangelio hasta lo último de la tierra.

 

El poder del Espíritu Santoles ayudaría a cumplir esta tarea:

 

“Pero recibiréis poder cuando el Espíritu Santo haya venido sobre vosotros, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria y hasta lo último de la tierra” (Hechos 1:8).

 

Jesús no dejó a Sus seguidores con tan gran responsabilidad sin darles la habilidad de cumplir el desafío. Los dones espirituales son habilidades sobrenaturales dadas por el Espíritu Santo para autorizar a los creyentes para ser eficaces testigos del Evangelio.

 

El asunto de los dones espirituales fue enseñado por Pablo en la Iglesia Primitiva. Él dijo:

 

“Pero no quiero que ignoréis, hermanos, acerca de los dones espirituales” (1 Corintios 12:1).

 

Este capítulo introduce el asunto de los dones espirituales. Los capítulos siguientes tratarán con los varios dones espirituales disponibles a los creyentes. También se darán directrices para ayudarle a descubrir su propio don espiritual.

 

¿CUÁLES SON LOS DONES ESPIRITUALES?

 

La palabra “espiritual” significa caracterizado o controlado por el Espíritu Santo. Un “don” es algo dado libremente de una persona a otra. Un don espiritual es una habilidad sobrenatural dada por el Espíritu Santo a un creyente para él ministrar como parte del Cuerpo de Cristo.

 

Hay una diferencia entre el “don” del Espíritu Santo y los “dones” del Espíritu santo. El “don” del Espíritu Santo ocurrió al Pentecostés (Hechos 2) cuando el Espíritu Santo vino en respuesta a la promesa de Jesús:

 

“Y yo rogaré al Padre y os dará otro Consolador, para que esté con vosotros para siempre. Este es el Espíritu de verdad...” (Juan 14:16-17a).

 

El “don” del Espíritu Santo ya se ha dado en respuesta a esta promesa. Los “dones” del Espíritu Santo son las habilidades sobrenaturales que el Espíritu Santo da a los creyentes para habilitar el ministerio eficaz:

 

“Y cierto pobre, llamado Lázaro, estaba echado a su puerta, lleno de llagas” (Lucas 16:20).

 

DONES Y TALENTOS

 

Hay una diferencia entre los dones espirituales y los talentos naturales. Un talento es una habilidad natural heredada al nacimiento o desarrollada a través de entrenamiento. Un don espiritual es una habilidad sobrenatural que no vino de ninguna herencia o entrenamiento. Es una habilidad especial dada por el Espíritu Santo a ser usada para propósitos espirituales específicos.

 

Es posible que un talento natural pueda ser sancionado [acepto y bendito] por el Espíritu Santo después de uno ser volver un creyente. Cuando esto ocurre entonces el talento se vuelve un don así como un talento. Por ejemplo, una persona puede tener un talento natural en administración debido al entrenamiento que él ha recibido.

 

Después del bautismo en el Espíritu Santo este talento natural puede sancionarse [ser acepto] por el Espíritu Santo y él puede usarse en el don espiritual de administración.

 

Los dones espirituales proporcionan capacidades espirituales mayor que los talentos naturales más finos. Aunque nosotros debemos usar todos nuestros talentos naturales en la obra del Señor, nosotros todavía necesitamos de los dones espirituales.

 

LOS PROPÓSITOS DE LOS DONES

 

Se listan los propósitos de los dones del Espíritu Santo en Efesios 4:12-15:

 

“A fin de capacitar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo, hasta que todos alcancemos la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, hasta ser un hombre de plena madurez, hasta la medida de la estatura de la plenitud de Cristo. Esto, para que ya no seamos niños, sacudidos a la deriva y llevados a dondequiera por todo viento de doctrina, por estratagema de hombres que para engañar, emplean con astucia las artimañas del error; sino que, siguiendo la verdad con amor, crezcamos en todo hacia aquel que es la cabeza: Cristo” (Efesios 4:12-15).

 

Según este pasaje, los propósitos del Espíritu Santo son para:

 

n       Capacitar a los santos

n       Promover la obra del ministerio

n       Edificar Cristo y la Iglesia

 

Los objetivos o metas de los dones espirituales son para que nosotros:

 

n       Seamos uno en la fe.

n       Desarrollemos nuestro conocimiento de Cristo.

n       Desarrollemos en la perfección, con Cristo como nuestro modelo.

n       Seamos estables, no engañados por las doctrinas falsas.

n       Maduros espiritualmente en Cristo.

 

LA TRINIDAD Y LOS DONES

 

Usted aprendió antes que el Espíritu Santo es parte de la Trinidad de Dios. Todas las tres personas de la Trinidad están involucradas en capacitar a los creyentes con los dones espirituales:

 

“Ahora bien, hay diversidad de dones; pero el Espíritu es el mismo. Hay también diversidad de ministerios, pero el Señor es el mismo. También hay diversidad de actividades, pero el mismo Dios es el que realiza todas las cosas en todos” (1 Corintios 12:4-6).

 

El Espíritu Santo, Dios, y el Señor [Jesucristo] son todos mencionados en este pasaje. Se muestra su envolvimiento en los dones espirituales en lo siguiente gráfico:

 

Versículo Cuatro            Versículo Cinco                    Versículo Seis

 

Espíritu                        Señor                               Dios

 

Diversidad de Dones       Diversidad de ministerios      Diversidad de actividades

 

(Dones Diferentes)         (Ministerios Diferentes)        (Maneras diferentes de usarlos)

 

 

ARMAS ESPIRITUALES

 

También se dan los dones del Espíritu a la Iglesia como armas de guerra espiritual para conquistar las fuerzas espirituales de Satanás[2]:

 

“Porque nuestra lucha no es contra sangre ni carne, sino contra principados, contra autoridades, contra los gobernantes de estas tinieblas, contra espíritus de maldad en los lugares celestiales” (Efesios 6:12).

 

Desde que la batalla en que los creyentes están comprometidos es espiritual, entonces deben usarse las armas espirituales en lugar de las naturales. Los creyentes a veces entran en la guerra espiritual sin el conocimiento de estas armas.

 

Cuando quiera usted va a batallar sin sus armas, usted no puede esperar ganar la lucha. Por esto es importante entender los dones espirituales. Ellos son parte de las armas espirituales que Dios ha proporcionado.

 

LA DISTRIBUCIÓN DE LOS DONES

 

Cada creyente tiene por lo menos un don espiritual:

 

“Cada uno ponga al servicio de los demás el don que ha recibido, como buenos administradores de la multiforme gracia de Dios” (1 Pedro 4:10).

 

“Pero a cada cual le es dada la manifestación del Espíritu para provecho mutuo. Pero todas estas cosas las realiza el único y el mismo Espíritu, repartiendo a cada uno en particular como él designa” (1 Corintios 12:7,11).

 

Porque cada creyente tiene por lo menos un don espiritual, cada uno de nosotros tiene una responsabilidad para descubrir y usarlo.

 

Usted no será juzgado por cuántos dones espirituales usted tiene. Usted será juzgado por su fidelidad para usar el don espiritual o dones que usted ha recibido. La parábola de los talentos en Mateo 25:14-30 confirma esta verdad.

 

Hay muchos dones espirituales, pero ningún creyente tiene todos los dones del Espíritu Santo:

 

“¿Acaso son todos apóstoles? ¿Todos profetas? ¿Todos maestros? ¿Acaso hacen todos milagros? ¿Acaso tienen todos dones de sanidades? ¿Acaso hablan todos en lenguas? ¿Acaso interpretan todos?” (1 Corintios 12:29-30).

 

Una persona puede tener más de un don, pero nadie tiene todos los dones del Espíritu. Si fuera así, entonces él no tendría ninguna necesidad de otros en el Cuerpo de Cristo.

 

EL ABUSO DE DONES

 

Un don espiritual de Dios puede ser abusado. “Abusar” un don significa no usarlo propiamente. Usted puede abusar los dones espirituales por:

 

NO USAR LOS DONES DADOS A USTED:

 

El Apóstol que Pablo le dijo a Timoteo:

 

“No descuides el don que está en ti, que te ha sido dado por medio de profecía, con la imposición de las manos del concilio de ancianos” (1 Timoteo 4:14).

 

“Por esta razón, te vuelvo a recordar que avives el don de Dios que está en ti por la imposición de mis manos” (2 Timoteo 1:6).

 

INTENTAR USAR LOS DONES NO DADOS A USTED:

 

Mientras ministrando en Samaria, Pedro y Juan se encontraron con un hombre nombrado Simón que quiso tener los dones poderosos que él vio demostrados. Simón ofreció dinero para obtener estas habilidades. Pedro dijo:

 

“Entonces Pedro le dijo: --¡Tu dinero perezca contigo, porque has pensado obtener por dinero el don de Dios! Tú no tienes parte ni suerte en este asunto, porque tu corazón no es recto delante de Dios” (Hechos 8:20-21).

 

Los dones espirituales vienen del Espíritu santo. Ellos no pueden obtenerse por cualquier otro método. Usted no puede decidir que simplemente usted quiere tener o usar un cierto don espiritual. El Espíritu Santo debe darlo a usted.

 

En otra ocasión, siete hijos del sumo sacerdote vieron los milagros del Apóstol Pablo e intentaron usar este don para expulsar los espíritus malos:

 

“Pero el espíritu malo respondió y les dijo: --A Jesús conozco, y sé quién es Pablo; pero vosotros, ¿quiénes sois? Y el hombre en quien estaba el espíritu malo se lanzó sobre ellos, los dominó a todos y prevaleció contra ellos, de tal manera que huyeron de aquella casa desnudos y heridos” (Hechos 19:15-16).

 

Puede ser peligroso intentar operar un don sin el Espíritu Santo está ungiendo.

 

NO USAR LOS DONES PROPIAMENTE:

 

En 1 Corintios 12-14 Pablo trata con el uso apropiado de los dones espirituales. Para resumir la enseñanza de estos capítulos él declara:

 

“Porque Dios no es Dios de desorden, sino de paz. Como en todas las iglesias de los santos...

Pero hágase todo decentemente y con orden” (1 Corintios 14:33,40).

 

Dios no es el autor de confusión. Donde hay confusión los dones no están usándose correctamente.

 

También pueden usarse inadecuadamente los dones espirituales cuando usted manipula las personas, obtiene riquezas, o los usa para su propia satisfacción egoísta en lugar de ser un ministerio a otros.

 

Las directrices para el uso de los dones que Pablo cede en 1 Corintios 12-14, previenen la confusión. Usted tendrá una oportunidad de estudiar éstos en la sección “Para Estudio Adicional” de esta lección.

GLORIFICAR SU DON:

 

Cuando usted “glorifica” su don, usted lo considera más especial que otros dones. Usted empieza a ver el don como mayor que el Dador.

 

MUCHOS DONES DE UNA MISMA FUENTE

 

La Biblia indica que hay muchos dones que vienen de una misma fuente. La fuente de los dones espirituales es el Espíritu santo. Él da y opera estos dones en las vidas de los creyentes:

 

“Ahora bien, hay diversidad de dones; pero el Espíritu es el mismo. Hay también diversidad de ministerios, pero el Señor es el mismo. También hay diversidad de actividades, pero el mismo Dios es el que realiza todas las cosas en todos. Pero a cada cual le es dada la manifestación del Espíritu para provecho mutuo” (1 Corintios 12:4-7).

 

“De manera que tenemos dones que varían según la gracia que nos ha sido concedida: Si es de profecía, úsese conforme a la medida de la fe; si es de servicio, en servir; el que enseña, úselo en la enseñanza; el que exhorta, en la exhortación; el que comparte, con liberalidad; el que preside, con diligencia; y el que hace misericordia, con alegría” (Romanos 12:6-8).

 

Hay una fuente de dones espirituales pero hay muchos dones diferentes. Ningún don es más importante que otro. Su posición en el Cuerpo de Cristo se compara a las partes de un cuerpo humano. Así como en el cuerpo humano, las partes menores como el ojo tiene las funciones importantes, el don aparentemente “pequeño” es a menudo bastante importante al funcionamiento de la iglesia. Algunos dones involucran responsabilidades mayores, pero ningún don es más importante que otro.

 

Algunas partes del cuerpo humano tienen responsabilidades mayores que otros. Por ejemplo, el ojo le permite ver lo que está alrededor de usted. Lo guía al caminar. Le permite leer y ver y disfrutar las creaciones de Dios. El ojo tiene una gran responsabilidad, pero él no es más importante que el dedo grande del pie que mantiene el equilibrio al caminar. La guía del ojo para caminar es inútil si usted no tiene ningún pie con que caminar. La función del ojo para permitir la lectura es inútil si usted no tiene ningún cerebro para entender lo que usted leyó.

 

A veces un mal entendimiento se levanta en la Iglesia cuando los creyentes no reconocen los dones espirituales de otros. Por ejemplo, una persona puede tener el don de dar y no puede entender a otro creyente que no da tan liberalmente. O uno puede tener el don de administración y puede ponerse muy impaciente con las personas que son menos organizadas.

 

Cada creyente debe usar sus dones espirituales para trabajar junto con otros creyentes que tienen dones diferentes. Cuando esto sucede, la Iglesia funciona eficazmente como el Cuerpo de Cristo.

 


MAYORDOMOS DE DONES

 

Usted es mayordomo de los dones espirituales. Un mayordomo es alguien que no posee algo con que él trabaja. Él usa algo dado a él por otra persona. Él lo usa en nombre de la persona que lo dio a él. Usted es un mayordomo para Jesucristo:

 

“Que todo hombre nos considere como servidores de Cristo y mayordomos de los misterios de Dios” (1 Corintios 4:1).

 

Parte de los “misterios” de que usted es un mayordomo dice respecto a los dones espirituales. Ellos son dan a usted por el Espíritu Santo para ministrar eficazmente para Jesús:

 

“Cada uno ponga al servicio de los demás el don que ha recibido, como buenos administradores de la multiforme gracia de Dios” (1 Pedro 4:10).

 

Como un mayordomo, usted será juzgado con base en su fidelidad para usar los dones que usted ha recibido:

 

“Ahora bien, lo que se requiere de los mayordomos es que cada uno sea hallado fiel” (1 Corintios 4:2).

 

LOS DONES DEL ESPÍRITU

 

Los pasajes principales que identifican los dones espirituales se listan abajo. Lea éstos antes de que usted estudie los capítulos siguientes. Estos versículos introducen los varios dones:

 

n       Romanos 12:1-8

n       1 Corintios 12:1-31

n       Efesios 4:1-16

n       1 Pedro 4:7-11

 

Recuerde que estos dones son habilidades especiales de Dios para ministrar de maneras diferentes. Mientras puede haber algunas evidencias de éstos en toda nuestra vida eso no significa necesariamente que nosotros tenemos un cierto don.

 

Por ejemplo, todos los creyentes deben contribuir con a obra del Señor con los diezmos y ofrendas. Pero el don de dar (contribución) es una generosidad especial incitada por el Espíritu de Dios. Todos los creyentes tienen una medida de fe según la Palabra de Dios. Pero el don de fe es una habilidad especial de creer más allá que el Cristiano ordinario.

 

¿LOS DONES SON PARA HOY?

 

Algunas personas reivindican que no todos los dones espirituales listados en la Biblia son para la Iglesia hoy. Ellos creen que algunos dones, como la profecía, las lenguas, los milagros, etc., sólo eran para la Iglesia Primitiva. Estas personas dicen que después de que la Iglesia fue establecida y el Nuevo Testamento escrito, algunos dones espirituales ya no eran más necesarios. Ellos usan a menudo 1 Corintios 13:10 para explicar su creencia:

 

“Pero cuando venga lo que es perfecto, entonces lo que es en parte será abolido” (1 Corintios 13:10).

 

Ellos dicen que cuando la revelación perfecta de la Palabra de Dios fue escrita, no hube más ninguna necesidad para las lenguas, interpretación, y profecía. Ellos dicen que una vez la Iglesia fue establecida no había más necesidad de confirmar señales y milagros.

 

Lo qué ellos no notan es que el conocimiento también se menciona en el mismo pasaje como que “acabará”:

 

“... Pero las profecías se acabarán, cesarán las lenguas, y se acabará el conocimiento” (1 Corintios 13:8).

 

Si nosotros usamos este versículo para decir que ya no se necesitan de las lenguas, interpretación, y profecía, entonces nosotros también debemos decir que el conocimiento ya no se necesita también.

 

Este pasaje realmente se refiere a un tiempo futuro cuando el “Reino perfecto” de Dios se establecerá en la tierra. Subsecuentemente cuando lo que es el perfecto ha venido, nosotros no tendremos ninguna necesidad de cualquiera de los dones espirituales, porque...

 

“... Él habitará con ellos; y ellos serán su pueblo, y Dios mismo estará con ellos como su Dios” (Apocalipsis 21:3).

 

Nosotros no tendremos ninguna necesidad de mensajes a través de la profecía, lenguas, o interpretación, porque nosotros estaremos morando con el Dios que inspira tales mensajes. Nosotros no tendremos ninguna necesidad de la palabra de sabiduría o conocimiento, porque nosotros estaremos viviendo con la fuente de conocimiento. Nosotros no necesitaremos de discernimiento de espíritus, pues...

 

“Jamás entrará en ella cosa impura o que hace abominación y mentira, sino solamente los que están inscritos en el libro de la vida del Cordero” (Apocalipsis 21:27).

 

No habrá necesidad de los dones de sanar pues...

 

“En medio de la avenida de la ciudad, y a uno y otro lado del río, está el árbol de la vida, que produce doce frutos, dando cada mes su fruto. Las hojas del árbol son para la sanidad de las naciones” (Apocalipsis 22:2).

 

También recuerde los propósitos y objetivos de los dones espirituales cedidos en Efesios 4:12-15. Los propósitos son para:

 

n       Capacitar o Perfeccionar los santos.

n       Promover la obra del ministerio.

n       Edificar a Cristo y la Iglesia.

 

Los propósitos para que los dones fueran dados aún permanecen. Los santos todavía necesitan ser perfeccionados, el ministerio todavía necesita ser promovido hasta lo último de la tierra, y Cristo y la Iglesia necesitan ser edificados.

 

Los objetivos que nosotros queremos son:

 

n       Seamos uno en la fe.

n       Desarrollemos nuestro conocimiento de Cristo.

n       Desarrollemos en la perfección, con Cristo como nuestro modelo.

n       Seamos estables, no engañados por las doctrinas falsas.

n