Fundamentos de La Fe

 

 

 

Este manual es un de los cursos de varios módulos del plan de estudios que mueve a los creyentes de la visualización a través de la delegación, multiplicación, organización, y movilización para lograr la meta de evangelización. 

 

Para informaciones adicionales sobre los cursos escribe a: 

 

 

Harvestime International  Institute

Instituto Internacional Tiempo de Cosecha

3092 Sultana Dr. 

Madera, California 93637, 

USA 

 

 

 

© Harvestime International  Institute

 

 


CONTENIDO

 

 

 

Cómo Usar Este Manual, 3

Sugerencias Para el Estudio en Grupo, 4

Introducción, 5

Objetivos del Curso, 6

 

Los Fundamentos, 6 

El Arrepentimiento de las Obras Muertas – Parte I, 16

El Arrepentimiento de las Obras Muertas – Parte II, 23

La Fe Hacia Dios, 36 

La Doctrina de los Bautismos - Parte I, 48

La Doctrina de los Bautismos - Parte II, 59

Imposición de Manos, 79

La resurrección de los Muertos - Parte I, 82

La resurrección de los Muertos - Parte II, 90

El Juicio Eterno, 104

La Perfección, 125

 

Apéndice, 139

 

Respuestas de la Sesión “Prueba Personal” , 142

 

 

 

 

 


CÓMO USAR ESTE MANUAL

 

EL FORMATO DEL MANUAL

 

Cada lección consiste de: 

 

Objetivos:  Éstas son las metas que usted debe lograr estudiando el capítulo. Léalos antes de empezar la lección. 

 

Versículo Llave: Este versículo da énfasis al concepto principal del capítulo.  Memorícelo. 

 

Contenido del Capítulo:  Estudie cada sección. Use su Biblia para buscar cualquier referencia que no fue imprimada en el manual.   

 

Prueba Personal:  Haga esta prueba después de que usted terminar de  estudiar el capítulo.  Intente contestar las preguntas sin usar su Biblia o este manual.  Cuando usted ha concluido esta prueba, verifique sus respuestas en la sección de las respuestas proporcionada al final del manual.  

 

Para Estudio Adicional:  Esta sección le ayudará a continuar su estudio de la Palabra de Dios, mejorará sus habilidades de estudio, y aplicará lo que usted ha aprendido a su vida y ministerio. 

 

Examen Final:  Si usted esta matriculado en este curso para recibir los créditos e diploma, usted recibió un examen final juntamente con este curso.  En la conclusión de este curso, usted debe completar este examen y debe devolverlo para obtener el grado. 

 

 

MATERIALES ADICIONALES NECESARIOS

 

Usted necesitará solamente de una versión de la Biblia Reina Valera. 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

SUGERENCIAS PARA EL ESTUDIO EN GRUPO

 

PRIMERA REUNIÓN

 

Abriendo:  Abra con oración e introducciones.  Conozca y matricule a los estudiantes. 

 

Establezca los Procedimientos Del Grupo: Determine quién conducirá las reuniones, el horario, lugar, y fechas para las sesiones. 

 

Alabanza Y Adoración: Invite la presencia del Espíritu Santo en su sesión de entrenamiento. 

 

Distribuya los Manuales A los Estudiantes: Introduzca el título del manual, formato, y objetivos del curso proporcionados en las primeras páginas del manual. 

 

Haga La Primera Tarea:  Los estudiantes leerán los capítulos determinados y harán la prueba personal para la próxima reunión. El número de capítulos que usted enseñará por sesión dependerá del tamaño del capítulo, contenido, y de las habilidades de su grupo. 

 

SEGUNDA Y LAS REUNIONES SIGUIENTES

 

Abriendo: Ore. Dé las bienvenidas y matricule a cualquier nuevo estudiante. También dales un manual.  Vea quien está presente o ausente. Tenga un tiempo de alabanza y adoración. 

 

Revisión:  Presente un breve resumen de lo que usted enseñó en la última reunión. 

 

Lección: Discuta cada sección del capítulo usando los TÍTULOS EN LETRAS MAYÚSCULAS Y EN NEGRITO como un esbozo de la enseñanza.  Pida a los estudiantes que hagan preguntas o comentarios sobre lo que ellos han estudiado. Aplique la lección a las vidas y ministerios de sus estudiantes. 

 

Prueba Personal: Repase con los estudiantes la prueba que ellos han completado.  (Nota: Si usted no quiere que los estudiantes tengan el acceso a las respuestas, usted puede quitar las páginas con las respuestas en la parte final de cada manual). 

 

Para Estudio Adicional:  Usted puede hacer estos proyectos en una base individual o en grupo. 

 

Examen Final: Si su grupo está matriculado en este curso para los créditos y Diploma usted recibió un examen final con este curso. Reproduzca una copia para cada estudiante y administre el examen en la conclusión de este curso. 

 

 

 


Módulo: Delegando

Curso: Los Fundamentos

 

 

INTRODUCCIÓN

 

Las doctrinas básicas de la fe cristiana son el asunto de este curso. Doctrinas son una colección de enseñanzas acerca de un cierto asunto. Las doctrinas básicas de la fe cristiana son las enseñanzas de Jesucristo registradas en la Biblia.

 

Estas doctrinas son listadas en la Biblia en el libro de Hebreos:

 

“Por tanto, dejando la palabra del comienzo en la doctrina de Cristo, vamos adelante a la perfección; no echando otra vez el fundamento; no arrepentimiento de obras muertas, y de la fe en Dios, de la doctrina de bautismos, y de la imposición de manos, y de la resurrección de los muertos, y del juicio eterno. Y esto haremos a la verdad, si Dios lo permitiere” (Hebreos 6.1-3).

 

Dos objetivos espirituales están establecidos en este versículo:

 

El primero objetivo es lo de edificar su vida espiritual en el fundamento correcta. Este fundamento es la doctrina de Jesucristo.

El segundo objetivo es continuar hacia la perfección. La perfección significa madurez espiritual.

 

Hay dos razones para el fracaso en vivir una vida cristiana victoriosa.

 

La primera razón es que algunos que están intentando vivir como Cristianos nunca han nacido de nuevo. Ellos no entienden las doctrinas básicas de Jesucristo. Debido a esta falta de entender es que ellos no han hecho una contestación apropiada a Dios.

La segunda razón para el fracaso es no continuar para lograr la madurez espiritual.

 

El primero propósito de este curso es presentar las doctrinas básicas de la fe cristiana necesarias para un fundamento espiritual apropiado.

 

Se discutirán las seis doctrinas fundamentales de hebreos 6:1-3:

 

n     El arrepentimiento de las obras muertas

n     La fe hacia Dios

n     La doctrina de los bautismos

n     La imposición de manos

n     La resurrección de los muertos

n     El juicio eterno

 

Después de establecer este fundamento, el segundo propósito de este curso es llevar usted hacia la perfección [la madurez espiritual]...

 

“...Y esto haremos a la verdad, si Dios lo permitiere”.

 

OBJETIVOS DEL CURSO

 

 

Al Concluir este curso usted será capaz de:

 

n     Explicar las seis doctrinas básicas de la fe cristiana listadas en Hebreos 6:1-3.

n     Establecer un fundamento espiritual apropiado en su propia vida.

n     Continuar hasta la madurez espiritual.

 

 

 

 

 


Capítulo Uno

 

LOS FUNDAMENTOS

 

OBJETIVOS:

 

Al concluir este capítulo usted será capaz de:

 

n     Escribir el Versículo Llave de memoria.

n     Distinguir entre los fundamentos correctos y los errados.

n     Explicar la importancia de construir sobre el fundamento espiritual correcto.

n     Reconocer a Jesucristo como el verdadero fundamento espiritual.

n     Listar tres pasos para construir un fundamento espiritual apropiado.

 

VERSÍCULOS LLAVES:

 

“Por tanto, dejando la palabra del comienzo en la doctrina de Cristo, vamos adelante a la perfección; no echando otra vez el fundamento; no arrepentimiento de obras muertas, y de la fe en Dios, de la doctrina de bautismos, y de la imposición de manos, y de la resurrección de los muertos, y del juicio eterno. Y esto haremos a la verdad, si Dios lo permitiere” (Hebreos 6.1-3).

 

INTRODUCCIÓN

 

La Biblia compara la vida de un creyente a la construcción de un edificio:

 

“Porque nosotros, coadjutores somos de Dios; y vosotros labranza de Dios sois, edificio de Dios sois” (1 Corintios 3.9).

 

Cada creyente está unido en Cristo con otro Cristianos formando la Iglesia. La Biblia también compara la Iglesia a un edificio:

 

“En el cual vosotros también sois juntamente edificados, para morada de Dios en Espíritu” (Efesios 2:22).

 

Siempre que los hombres irguen un edificio ellos deben poner un fundamento apropiado primero. Desde que éste es un principio natural entendido por todas las personas, Dios lo usó para enseñar una gran verdad espiritual.

 

Un creyente debe tener un fundamento apropiado para construir una buena casa espiritual. El fundamento debe ser puesto según el plan del constructor. La Biblia da el plan del  perito constructor, Jesucristo.

 

Este capítulo explica la importancia de tener un fundamento espiritual apropiado. También presenta principios básicos que la Biblia enseña sobre este fundamento.

 

EL PROPÓSITO DE CONSTRUIR

 

El propósito de su “construcción” espiritual es proporcionar una habitación [un lugar para  morada] para Dios. Su Espíritu solamente morará en usted cuando su vida estuviere  construida en el fundamento correcto. Pablo preguntó:

 

“¿No sabéis que sois templo de Dios, y que el Espíritu de Dios mora en vosotros?” (1 Corintios 3:16).

 

“Conforme a la gracia de Dios que me ha sido dada, yo como perito arquitecto puse el fundamento, y otro edifica encima: empero cada uno vea cómo sobreedifica” (1 Corintios 3:10).

 

EL FUNDAMENTO

 

El fundamento espiritual de que la Palabra de Dios habla:

 

ES BASADO EN LA PALABRA DE DIOS:

 

“Pero el fundamento de Dios está firme, teniendo este sello: Conoce el Señor a los que son suyos; y: Apártese de iniquidad todo aquel que invoca el nombre de Cristo” (2 Timoteo 2:19).

 

ES UN BUENO FUNDAMENTO:

 

“Atesorando para sí buen fundamento para lo por venir, que echen mano a la vida eterna” (1 Timoteo 6:19).

 

ES BASADO EN LA RECTITUD:

 

“Como pasa el torbellino, así el malo no permanece: Mas el justo, fundado para siempre”  (Proverbios 10:25).

 

ES ETERNO:

 

“Atesorando para sí buen fundamento para lo por venir, que echen mano a la vida eterna” (1 Timoteo 6:19).

 

ÉL DESCANSA EN DOS PRINCIPIOS BÁSICOS:

 

“Pero el fundamento de Dios está firme, teniendo este sello: Conoce el Señor a los que son suyos; y: Apártese de iniquidad todo aquel que invoca el nombre de Cristo” (2 Timoteo 2:19).

 

Los dos principios sobre los cuales el fundamento se firma son:

 

1. Hombres redimidos: El Señor conoce aquellos que son Suyos.

 

2. Viviendo vidas redimidas: Todo aquello que invoca el nombre de Cristo apártese de la iniquidad.

 

SE CONSTRUYE EN UNA PIEDRA QUE ES INMÓVIL:

 

“Semejante es al hombre que edifica una casa, el cual cavó y ahondó, y puso el fundamento sobre la peña; y cuando vino una avenida, el río dio con ímpetu en aquella casa, mas no la pudo menear: porque estaba fundada sobre la peña” (Lucas 6:48).

ESA PIEDRA ES JESUCRISTO:

 

“No hay ninguna otra piedra; yo no sé cualquiera” (Isaías 44:8, Traducción del original en ingles).

 

Jesús Cristo es el único fundamento para la vida espiritual:

 

“Porque nadie puede poner otro fundamento que el que está puesto, el cual es Jesucristo” (1 Corintios 3:11).

 

JESÚS: EL FUNDAMENTO

 

Dios es el que escogió a Jesucristo como el fundamento de la vida espiritual:

 

“Por tanto, el Señor Jehová dice así: He aquí que yo fundo en Sión una piedra, piedra de fortaleza, de esquina, de precio, de cimiento estable: el que creyere, no se apresure”  (Isaías 28:16).

 

El fundamento de la vida espiritual no es un credo artificial, una denominación, o una ceremonia religiosa. El fundamento es Jesús Cristo.

 

Muchos profesando ser creyentes intentan construir grandes estructuras espirituales de la Cristiandad en sus vidas. Ellos se involucran en el programa de la iglesia y hacen muchas  buena obras. La apariencia exterior de su edificio espiritual es buena. Pero luego su edificio espiritual empieza a hundir y destruirse. Ellos entonces se acobardan, caen derrotados, y entran en el pecado. Esto es porque ellos están intentando construir sobre el fundamento errado.

 

Así como un bueno fundamento es necesario a apoyar propiamente un edificio en el mundo natural, el fundamento espiritual correcto es necesario para apoyar el edificio de su vida espiritual:

 

“Porque nadie puede poner otro fundamento que el que está puesto, el cual es Jesucristo. Y si alguno edificare sobre este fundamento oro, plata, piedras preciosas, madera, heno, hojarasca; La obra de cada uno será manifestada: porque el día la declarará; porque por el fuego será manifestada; y la obra de cada uno cuál sea, el fuego hará la prueba” (1 Corintios 3:11-13).

 

Todos las obras llamadas de "Cristianas" serán probadas por Dios. La estructura de su vida espiritual será examinada para determinar si ella fue construida sobre el fundamento apropiado. El único fundamento de la vida espiritual que estará de pie es lo que se construye en Jesucristo.

 

LA IMPORTANCIA DE LOS FUNDAMENTOS

 

Los fundamentos son muy importantes. El escritor de Salmos comprendió esto cuando él preguntó:

 

“Si fueren destruidos los fundamentos, ¿Qué ha de hacer el justo?” (Salmos 11:3).

 

En el mundo natural, si el fundamento de un edificio no se pone propiamente, la estructura entera puede desmoronar. El mismo es verdad en el mundo espiritual. Un fundamento errado producirá un desastre espiritual.

 

El registro Bíblico de Hageo enfoca la importancia de fundamentos espirituales apropiados. Israel estaba experimentando cosechas pobres en el mundo natural. Hageo les dijo que examinasen sus caminos:

 

“Sembráis mucho, y encerráis poco... Meditad sobre vuestros caminos.  Buscáis mucho, y halláis poco; y encerráis en casa, y soplo en ello. ¿Por qué? Dice Jehová de los ejércitos. Por cuanto mi casa está desierta, y cada uno de vosotros corre a su propia casa” (Hageo 1:6,7,9).

 

Para corregir el problema Hageo dijo al pueblo de Israel que ellos debían reconstruir en los dos mundos: natural y espiritual.

 

Reconstruir en el mundo natural era necesario para el pueblo Israel porque ellos habían atrasado el edificio de la casa del Señor. Ellos habían construido sus propias casas y habían puesto sus propias preocupaciones delante de la orden de Dios de reconstruir el templo. Pero más importante, el fundamento espiritual de sus vidas estaba equivocado. Ellos habían  ofrecido los sacrificios [las buenas obras] con manos impías:

 

“Y respondió Hageo y dijo: Así es este pueblo, y esta gente, delante de mí, dice Jehová; y asimismo toda obra de sus manos; y todo lo que aquí ofrecen es inmundo”  (Hageo 2:14).

 

Una obra correcta ofrecida por las manos impías no es aceptable. El fundamento espiritual de sus vidas estaba equivocada y por esto ellos no son bendecidos por Dios.

 

En el mundo natural, Hageo dijo al pueblo de Dios que el fundamento del templo del Señor debe ser establecido otra vez. Él dijo que ellos también deben reconstruir sus vidas espirituales sobre un fundamento apropiado. Desde el día que Israel empezó a construir sobre el fundamento correcto que Dios empezó a bendecirlos:

 

“Reflexionad desde este día en adelante, desde el día 24 del mes noveno, el día en que son puestos los cimientos del templo de Jehová. Reflexionad: ¿Todavía hay semilla en el granero? Si bien ni la vid, ni la higuera, ni el granado, ni el árbol de olivo han producido todavía, desde este día os daré bendición."

 (Hageo 2:18-19).

 

Desde el día que usted empieza a construir los fundamentos espirituales apropiados Dios lo bendecirá en cada área de su vida.

 

LA DOCTRINA DE JESÚS

 

Jesús enfatizó la necesidad de construir sobre un bueno fundamento espiritual. Él ilustró esta verdad por una parábola de dos hombres que construyeron sus casas. La Biblia tiene dos registros de esta parábola. Uno está en Mateo 7:24-29 y el otro está en Lucas 6:47-49. Ellos se reproducen aquí para permitir comparación de los dos pasajes:

 

Lucas
Mateo
Todo aquel que viene a mí, y oye mis palabras, y las hace, os enseñaré a quién es semejante: 

Cualquiera, pues, que me oye estas palabras, y las hace,

Semejante es al hombre que edifica una casa, el cual cavó y ahondó, y puso el fundamento sobre la peña; y cuando vino una avenida, el río dio con ímpetu en aquella casa, mas no la pudo menear: porque estaba fundada sobre la peña.

Le compararé a un hombre prudente, que edificó su casa sobre la peña; 

Y descendió lluvia, y vinieron ríos, y soplaron vientos, y combatieron aquella casa; y no cayó: porque estaba fundada sobre la peña.

Mas el que oyó y no hizo, semejante es al hombre que edificó su casa sobre tierra, sin fundamento; en la cual el río dio con ímpetu, y luego cayó; y fue grande la ruina de aquella casa.

 

Lucas 6:47-49         

Y cualquiera que me oye estas palabras, y no las hace, le compararé a un hombre insensato, que edificó su casa sobre la arena;

Y descendió lluvia, y vinieron ríos, y soplaron vientos, é hicieron ímpetu en aquella casa; y cayó, y fue grande su ruina. 

 

Y fue que, como Jesús acabó estas palabras, las gentes se admiraban de su doctrina;

Porque les enseñaba como quien tiene autoridad, y no como los escribas. 

 

Mateo 7:24-29

 

                                                                                                                            

 

Hay varios principios importantes aquí:

 

DOCTRINA:

 

El primer principio es que edificar un fundamento espiritual apropiado es parte de la doctrina [las enseñanzas] de Jesús. Este pasaje registra que las personas "se admiraban de  Su doctrina". Parte de esa doctrina era la historia que Él contó sobre construir sobre un bueno fundamento.

 

Pablo también se refiere a construir un fundamento como parte de la doctrina de Cristo:

 

“Por tanto, dejando la palabra del comienzo en la doctrina de Cristo, vamos adelante a la perfección; no echando otra vez el fundamento; no arrepentimiento de obras muertas, y de la fe en Dios” (Hebreos 6:1).

 

Pablo después continúa listando el contenido de la doctrina de Jesús.

 

EL FUNDAMENTO CORRECTO:

 

En Lucas 6:47 se dan los pasos para construir un bueno fundamento espiritual:

 

1.      Todo aquel que viene a mí,
2.      Y oye mis palabras,
3.      Y las hace, os enseñaré a quién es semejante: 

 

Todos los tres pasos son requeridos. No es bastante venir a Jesús. Usted también debe escuchar a lo que Él ha dicho. Pero venir y escuchar no es bastante. Usted también debe tener una acción personal. Una persona puede venir a Jesús, puede oír lo que Él tiene que decir, pero puede no responder:

 

“¿Por qué me llamáis, Señor, Señor, y no hacéis lo que digo?” (Lucas 6:46).

 

Usted puede conocer la Palabra y todavía no actuar con base en ella. Jesús no es verdaderamente Señor de su vida hasta que usted practique Sus enseñanzas. Un bueno fundamento es basado en la Palabra de Dios. El hombre que vino a Jesús, oyó Su Palabra, y entonces actuó según ella fue llamado de sabio. Este hombre se aseguró que el fundamento espiritual de Su vida era firme. Él "cavó y ahondó” quitando todo que estaba entre él y la Roca, Jesucristo.

 

La Palabra de Dios es el plan que muestra cómo construir su vida espiritual. La Biblia debe ser recibida como la autoridad absoluta y el plan para su fundamento espiritual porque...

 

“Porque la profecía no fue en los tiempos pasados traída por voluntad humana, sino los santos hombres de Dios hablaron siendo inspirados del Espíritu Santo” (2 Pedro 1:21).

 

El propósito de la revelación de Dios se da en 2 Timoteo 3:16:

 

“Toda Escritura es inspirada divinamente y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instituir en justicia”  (2 Timoteo 3:16).

 

La Biblia contiene la instrucción sobre las doctrinas básicas de Jesús. También tiene  reprobación y corrección para aquellos que no siguen estas enseñanzas.

 

EL FUNDAMENTO ERRADO:

 

El hombre que construyó sobre un fundamento errado oyó la Palabra de Dios, pero no tomó una acción personal sobre lo que él oyó. Él es llamado de hombre insensato y fue comparado a un hombre que construyó sin un fundamento (Lucas 6:49). Su casa se construyó en la arena en lugar de la roca (Mateo 7:27).

 

Usted construye espiritualmente en la arena cuando usted basa su vida en las tradiciones o las creencias religiosas de los hombre, pensando que usted puede hacerse espiritual por las buenas obras, asistencia a la iglesia, o por las ceremonias religiosas.

 

LAS TORMENTAS DE LA VIDA:

 

La historia contada por Jesús sobre los dos constructores revela otra gran verdad. Es de la naturaleza de la propia vida ser tormentosa. Las circunstancias de la vida resultan en muchas crisis personales. Usted debe enfrentar la muerte, enfermedad, y desastre. Incluso los creyentes enfrentarán esos problemas. Hechos 14:22 advierten que "nosotros debemos a través de mucha tribulación entrar en el Reino de Dios."

 

Jesús dijo:

 

“Estas cosas os he hablado, para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción: mas confiad, yo he vencido al mundo” (Juan 16:33).

 

Nadie escapa de las tormentas. Las circunstancias tormentosas de la vida están por toda parte y son experimentadas por todas las personas. Las tormentas son las mismas, pero lo que difiere es cómo las personas responden a ellas. Si su vida espiritual no tiene el fundamento correcto usted caerá. Así como la casa que se construyó en la arena, la ruina  será grande. Si su vida está construida sobre el fundamento correcto de Jesucristo y Su Palabra [la doctrina], la tormenta no puede removerlo:

 

“La voz del cual entonces conmovió la tierra; mas ahora ha denunciado, diciendo: Aun una vez, y yo conmoveré no solamente la tierra, mas aun el cielo.  Y esta palabra, Aun una vez, declara la mudanza de las cosas movibles, como de cosas que son firmes”  (Hebreos 12:26-27).

 

Cuando la experiencia temblorosa viene, lo que no puede removerse permanecerá. Aquellos que están de pie han construido sobre un fundamento espiritual correcto.

 

LOS FUNDAMENTOS: UN PRERREQUISITO

 

Un bueno fundamento es un prerrequisito para construir un edificio saludable en el mundo natural. La palabra "prerrequisito" significa que es "algo requerido antes." Un fundamento apropiado es requerido antes de construir la "superestructura". La "superestructura" es lo que se construye sobre el fundamento.

 

Un fundamento espiritual apropiado es un prerrequisito a la madurez espiritual. Hebreos 6:1-3 nos dicen que nosotros no podemos seguir a la perfección a menos que el fundamento espiritual sea colocado adecuadamente. La madurez espiritual es la superestructura [el edificio] que reposa sobre el fundamento espiritual. Si el fundamento, entonces, está equivocado, la superestructura no permanecerá de pie y usted nunca logrará la madurez espiritual.

 

Las lecciones siguientes explican cosas que deben ser parte de su fundamento espiritual. Pero como la parábola de las dos casas indica, no es bastante ser informado de estas doctrinas básicas. Usted debe hacer una contestación personal a la Palabra de Dios y debe integrar estas verdades en el fundamento espiritual de su vida.

 

Si usted no responde a la Palabra de Dios, usted es como el hombre descrito por el Apóstol Santiago:

 

“Mas sed hacedores de la palabra, y no tan solamente oidores, engañándoos a vosotros mismos.  Porque si alguno oye la palabra, y no la pone por obra, este tal es semejante al hombre que considera en un espejo su rostro natural.  Porque él se consideró a sí mismo, y se fue, y luego se olvidó qué tal era. Mas el que hubiere mirado atentamente en la perfecta ley, que es la de la libertad, y perseverado en ella, no siendo oidor olvidadizo, sino hacedor de la obra, este tal será bienaventurado en su hecho”  (Santiago 1:22-25).

 

Recuerde que desde el momento que usted decide empezar el edificio de su vida espiritual sobre el fundamento apropiado, Dios lo bendecirá.

Éstos son los principios básicos que usted estudiará en las lecciones siguientes:

 

n     El arrepentimiento de Obras Muertas

n     La Fe hacia Dios

n     Los Bautismos

n     Imposición de Manos

n     La resurrección de los Muertos

n     El Juicio Eterno

 

 

 

PRUEBA PERSONAL

 

1. Escribe los Versículos Llaves de memoria.

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2. ¿Cuáles son las seis doctrinas fundamentales que se listan en Hebreos 6:1-3?

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3. ¿Lo qué capacítale a continuar a la madurez espiritual?

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4. ¿Cuáles son los tres pasos dados en Lucas 6:47 para edificar un fundamento espiritual apropiado?

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5. ¿Quién es el fundamento espiritual establecido por Dios?

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(Las respuestas se encuentran al final del último capítulo de este manual.)

 

 

PARA ESTUDIO ADICIONAL

 

La Biblia contiene las enseñanzas [la doctrina] de Jesucristo y las palabras del verdadero y viviente Dios. Ella explica cómo construir su vida espiritual en el fundamento correcto.

 

Estudie los siguientes versículos sobre la Palabra de Dios y resuma lo que ellos enseñan:

LA BIBLIA ES LA PALABRA DE DIOS:

 

2 Timoteo 3:14-17

2 Pedro 1:19-21

Hebreos 1:1

 

1 Corintios 2:13

1 Tesalonicenses 2:13

Juan 5:39

 

LA BIBLIA ES ETERNA:

 

Mateo 24:35

 

Isaías 40:8

 

LA BIBLIA ES UN PADRÓN FIJO SOBRE LO CUAL BASAR LA VIDA ESPIRITUAL:

 

Salmos 119:89

 

 

 

 

 

 


Capítulo Dos

 

EL ARREPENTIMIENTO DE LAS OBRAS MUERTAS

 

PARTE I

 

 

LOS OBJETIVOS:

 

Al concluir este capítulo usted será capaz de:

 

n       Escribir el Versículo Llave de memoria.

n       Definir "el arrepentimiento de las obras muertas."

n       Explicar el origen de pecado.

n       Reconocer nombres diferentes usados para el pecado en la Biblia.

 

EL VERSÍCULO LLAVE:

 

“Para todos ha pecado y ha venido corto de la gloria de Dios” (Romanos 3:23).

 

INTRODUCCIÓN

 

Hebreos 6:1-3 lista los principios de la doctrina de Cristo sobre los cuales un creyente debe construir su vida espiritual. Estos principios se llaman los "fundamentos de la fe cristiana”. Ellos son las doctrinas básicas sobre las cuales descansa la fe cristiana. El primero de estos principios es "el arrepentimiento de las obras muertas."

 

EL ARREPENTIMIENTO

 

El significado básico de la palabra "arrepentimiento" es un cambio en mente que produce un cambio en las acciones exteriores.

 

Algunas personas asocian el arrepentimiento con las emociones, como el derramamiento de  lágrimas y sentirse afligido por las acciones y pensamientos malos. El arrepentimiento no es una emoción. Es una decisión. La emoción a veces acompaña el verdadero arrepentimiento. Pero es posible para una persona sentir gran emoción y verter muchas lágrimas y todavía nunca arrepentirse de verdad.

 

Otras personas asocian el arrepentimiento con cumplir requisitos religiosos especiales. Esto a veces se llama "hacer penitencia." Es posible cumplir muchos de tales requisitos religiosos y todavía nunca arrepentirse en el verdadero sentido Bíblico.

 

El verdadero arrepentimiento es un cambio de mente que produce un cambio en las acciones exteriores. El cambio exterior es el acto de volverse del pecado hacia Dios y la rectitud. Esta "conversión" muestra el cambio interior de la mente que ha ocurrido.

 

Para resumir: el arrepentimiento Bíblico es un cambio interno de mente que produce un cambio exterior de volverse del pecado hacia Dios y la rectitud.

 

EL ARREPENTIMIENTO INEFICAZ

 

Hay algunos pasajes en la Biblia dónde la palabra "arrepentimiento" se usa de una manera diferente.

 

JUDAS:

 

En Mateo 27:3-4, Judas Iscariote comprendió que Jesús sería condenado a la muerte. Él se arrepintió de su traición a Cristo:

 

“Entonces Judas, el que le había entregado, al ver que era condenado, sintió remordimiento y devolvió las treinta piezas de plata a los principales sacerdotes y a los ancianos, diciendo: --Yo he pecado entregando sangre inocente. Pero ellos dijeron: --¿Qué nos importa a nosotros? ¡Es asunto tuyo!”  (Mateo 27:3-4).

 

La palabra griega usada aquí no es la misma palabra que significa el cambio. Es una palabra que las personas a menudo interpretan mal, como se fuera el verdadero arrepentimiento. En muchos idiomas hay palabras que tienen más de un significado. Esto es verdad en los idiomas en que la Biblia fue escrita. Hay más de uno significando a la palabra "arrepentimiento" en la Biblia. La palabra usada en este pasaje sobre Judas significa emoción, dolor, y angustia.

 

Judas experimentó el dolor por lo que él había hecho pero él no experimentó el verdadero arrepentimiento Bíblico. Él no tomó una decisión que causaría el cambio en sus acciones. Él continuó las acciones malas y se mató.

 

ESAÚ:

 

Esaú era otro hombre que cometió este error trágico. Esaú pecó vendiendo su primogenitura dada por Dios por un plato de sopa. La Biblia registra:

 

“Porque ya sabéis que aun después, deseando heredar la bendición, fue reprobado (que no halló lugar de arrepentimiento), aunque la procuró con lágrimas.” (Hebreos 12:17).

 

Esaú trocó su primogenitura para un plato de sopa. Haciendo esto, él rechazó todas las bendiciones y promesas de Dios asociadas con la primogenitura.

 

Después, Esaú sintió lo que él había hecho. Él lloró alto y vertió lágrimas amargas. Pero la fuerte emoción no es prueba de arrepentimiento. Esaú no se arrepintió de verdad. Él sentía simplemente por que había perdido la primogenitura y deseaba poder volver atrás. Su "arrepentimiento" no fue aceptable porque hay una diferencia entre el pesar y el verdadero arrepentimiento.

 

LAS OBRAS MUERTAS

 

Si nosotros debemos entender el significado del arrepentimiento totalmente, nosotros debemos entender de qué nosotros debemos arrepentirnos. Nosotros debemos entender "las obras muertas." "Obras muertas" son las acciones de una vida vivida aparte de Dios. Estas obras pueden ser hechos malos o actos de rectitud propia.

 

Esto se llama "pecado" en la Biblia. La cosa básica que causa el pecado es el egoísmo. Es el amor del ego opuesto al amor de Dios. Este amor de sí mismo resulta en la ida del hombre en "su propio camino":

 

“Todos nosotros nos descarriamos como ovejas, cada cual se apartó por su camino: mas Jehová cargó en él el pecado de todos nosotros.” (Isaías 53:6).

 

Jesús murió por los pecados de los hombres para que...

 

“Y por todos murió, para que los que viven, ya no vivan para sí, mas para aquel que murió y resucitó por ellos.”  (2 Coríntios 5:15).

 

Cuando usted se arrepiente de estas obras muertas de egoísmo, esto significa que usted reconoce la existencia de un verdadero Dios, comprende que usted es un pecador, pide perdón de su pecado, y acepta el plan de Dios de salvación a través de Jesucristo.

 

EL ORIGEN DE PECADO

 

El mal existía antes de que el hombre fuera creado. El pecado se originó por Lucifer, también conocido como Satanás. Los registros de la Biblia dicen que Lucifer era un ángel especial que fue creado originalmente perfecto por Dios. Lucifer pecó cuando él intentó organizar una rebelión contra Dios. Debido a este pecado, Lucifer fue expulso del Cielo a la tierra:

 

“¡Cómo caíste del cielo, OH Lucero, hijo de la mañana! Cortado fuiste por tierra, tú que debilitabas las gentes. Tú que decías en tu corazón: Subiré al cielo, en lo alto junto a las estrellas de Dios ensalzaré mi solio, y en el monte del testimonio me sentaré, a los lados del aquilón; Sobre las alturas de las nubes subiré, y seré semejante al Altísimo.” (Isaías 14:12-14)

 

“Tú, querubín grande, cubridor: y yo te puse; en el santo monte de Dios estuviste; en medio de piedras de fuego has andado. Perfecto eras en todos tus caminos desde el día que fuiste criado, hasta que se halló en ti maldad. A causa de la multitud de tu contratación fuiste lleno de iniquidad, y pecaste: por lo que yo te eché del monte de Dios, y te arrojé de entre las piedras del fuego, OH querubín cubridor.” (Ezequiel 28:14-16).

 

En la tierra, Lucifer [quién se volvió conocido como Satanás] ha continuado su rebelión contra Dios. Cuando Dios creó al primer hombre y mujer [Adán y Eva], Satanás los llevó a pecar contra Dios. Esta rebelión a veces se llama "la caída del hombre", significando que el hombre se cayó de la rectitud al pecado. Usted puede leer sobre esto en los capítulos de Génesis dos y tres.

 

Dios advirtió Adán y Eva que las penalidades del pecado incluirían la muerte física y espiritual. La muerte espiritual fue la pérdida de su relación con Dios. La muerte física fue muerte de su cuerpo físico real. Debido al pecado de Adán y Eva la muerte vino sobre todos los hombres:

 

“De consiguiente, vino la reconciliación por uno, así como el pecado entró en el mundo por un hombre, y por el pecado la muerte, y la muerte así pasó a todos los hombres, pues que todos pecaron.” (Romanos 5:12).

 

Debido a caída del primero hombre y su mujer, el pecado pasó a toda la humanidad. Eso significa que todos nacen heredando la naturaleza básica del pecado.

 

Así como se heredan los rasgos físicos, el rasgo espiritual de la naturaleza del pecado básica también se hereda. Cada persona ha pecado y ha enfrentado las penalidades de la muerte física y espiritual.

 

Satanás es responsable por todo el mal que ha en el mundo. Su rebelión hacia Dios todavía continúa cuando él tienta al hombre para pecar. Hay una batalla constante en el mundo del espíritu por los corazones, mentes, y almas de los hombres.

 

Cada persona ha heredado la naturaleza básica del pecado. Cada persona peca individualmente cuando es impelida por esta naturaleza pecadora a rebelarse contra Dios:

 

“Pero cada uno es tentado cuando es arrastrado y seducido por su propia pasión. Luego la baja pasión, después de haber concebido, da a luz el pecado; y el pecado, una vez llevado a cabo, engendra la muerte” (Santiago 1:14-15).

 

Todos han pecado, pero Dios ha proporcionado una manera de escapar de las penalidades  del pecado. A través del arrepentimiento de las obras muertas y por aceptar a Jesucristo como Salvador personal usted puede ser “salvo" de las penalidades del pecado.

 

LOS NOMBRES PARA EL PECADO

 

La Biblia usa varios nombres diferentes para el pecado:

 

PECADO:

 

“Y parirá un hijo, y llamarás su nombre JESÚS, porque él salvará a su pueblo de sus pecados.”  (Mateo 1:21).

 

El significado real de la palabra "pecado" es no acertar la meta y estar en error. Es como disparar una arma y no acertar la marca. Es no alcanzar lo que usted debe ser y el plan perfecto de Dios para usted.

 

MALO:

 

“Porque de dentro, del corazón de los hombres, salen los malos pensamientos, los adulterios, las fornicaciones, los homicidios” (Marcos 7:21).

 

Malo significa ruin, sin valor, corrupto, inicuo, y moralmente pecador.

 

MALDAD:

 

Maldad significa tener una mente mala puesta para hacer travesura. Es una indiferencia mental por la rectitud, justicia, verdad, y virtud:

“Así será al fin del siglo: saldrán los ángeles, y apartarán a los malos de entre los justos” (Mateo 13:49).

 

TRANSGRESIÓN:

 

Transgresión significa la ruptura de la ley. Es como un hombre caminando de encima una línea de la cual él no da ningún paso correcto, invadiendo el territorio prohibido, y cruzando el límite entre el derecho y el error:

 

“¿Pues de qué sirve la ley? Fue puesta por causa de las rebeliones, hasta que viniese la simiente a quien fue hecha la promesa, ordenada aquélla por los ángeles en la mano de un mediador.” (Gálatas 3:19).

 

INJUSTICIA:

 

Esta palabra significa ilegalidad, malo, iniquidad, falsedad, y embustero:

 

“Toda maldad es pecado; mas hay pecado no de muerte.” (1 Juan 5:17).

 

IMPIEDAD:

 

La impiedad significa la deshonestidad, maldad, y el descuido total de Dios. Es tratar Dios como si Él no existiese. La impiedad no es igual al ateísmo que cree que no hay ningún Dios. La impiedad sabe que hay un Dios, pero ignora totalmente Él y Sus leyes:

 

“Y como a ellos no les pareció tener a Dios en su noticia, Dios los entregó a una mente depravada, para hacer lo que no conviene” (Romanos 1:18).

 

INIQUIDAD:

 

La iniquidad quiere decir ser sin ley, sea sin la ley o violando la ley:

 

“Y entonces les protestaré: Nunca os conocí; apartaos de mí, obradores de maldad.” (Mateo 7:23).

 

DESOBEDIENCIA:

 

La desobediencia es el contrario de la obediencia. Quiere ignorar Dios y Su ley:

 

“Porque como por la desobediencia de un hombre los muchos fueron constituidos pecadores, así por la obediencia de uno los muchos serán constituidos justos.” (Romanos 5:19).

 

INFRACCIÓN:

 

Infracción quiere decir dejar el camino correcto y cruzar el límite del correcto al incorrecto. Es como entrar en la propiedad de otro hombre, que no le pertenece:

 

“Y Él vivificó a vosotros, que estabais muertos en vuestros delitos y pecados” (Efésios 2:1, Traducción del original).

SIMPLEMENTE UNA INTRODUCCIÓN...

 

Este capítulo es sólo una introducción al asunto de arrepentimiento de las obras muertas. Usted aprendió la definición de arrepentimiento, los nombres y definiciones para el pecado, y el origen de pecado.

 

El próximo capítulo continúa esta discusión de este primero principio de la fe cristiana, el arrepentimiento de las obras muertas.

 

 

PRUEBA PERSONAL

 

1.  Escribe el Versículo Llave de memoria.

_____________________________________________________________________

_____________________________________________________________________

 

2.  Defina "el arrepentimiento de las obras muertas".

__________________________________________________________________________________________________________________________________________

 

3.  Liste nueve palabras usadas para el pecado en la Biblia.

___________________________           ___________________________

___________________________           ___________________________

___________________________           ___________________________

___________________________           ___________________________

___________________________

 

4.  ¿Cuántos en la raza humana son pecadores? Dé una referencia bíblica para apoyar su respuesta:

_____________________________________________________________________

 

5.  Describa el origen de pecado.

_____________________________________________________________________

_____________________________________________________________________

 

6.  Asigne a dos personas en la Biblia cuyo arrepentimiento fue ineficaz.

 

_____________________________ y ______________________________

 

 

(Las respuestas se encuentran al final del último capítulo en este manual.)

 

 

PARA ESTUDIO ADICIONAL

 

Este capítulo discutió el origen de pecado y definió sus nombres Bíblicos. ¿Pero LO qué Dios considera pecado? El pecado es cualquier violación de las leyes de Dios:

 

“Cualquiera que hace pecado, traspasa también la ley; pues el pecado es transgresión de la ley.” (1 Juan 3:4).

 

Las leyes de Dios están registradas en la Biblia. Además de Sus leyes, Dios ha listado también pecados específicos que nosotros debemos evitar.

LOS PECADOS LISTADOS EN LA ESCRITURA

 

El Nuevo Testamento lista los pecados específicos, identifica la fuente de estos pecados, y revela los juicios especiales para ellos. Las siguientes referencias identifican un total de 103 pecados diferentes. Algunos se repiten en más de una lista. Hay...

 

n       Siete qué viene del corazón y contaminan: Mateo 15:18-20

n       Trece qué viene del corazón y contaminan: Marcos 7:21-23

n       Veinte-tres qué traen el juicio de Dios: Romanos 1:29-32

n       Siete qué creyentes no pueden hacer: Romanos 13:13,14

n       Seis con que los creyentes no deben asociar: 1 Corintios 5:9-11

n       Diez qué impiden la entrada en el Reino de Dios: 1 Corintios 6:9,10

n       Diecisiete qué impiden la entrada en el Reino de Dios: Gálatas 5:19-21

n       Cuatro qué trae la ira y impiden la entrada en el Reino de Dios: Efesios 5:5-6

n       Once que los creyentes deben rechazar: 2 Corintios 12:20-21

n       Nueve en que los no salvos viven y en que los creyentes no deben vivir: Efesios 4:17-19

n       Seis qué no debe existir entre los creyentes: Efesios 5:3,4

n       Nueve qué los creyentes deben lanzar fuera: Efesios 4:25,28,29,31

n       Seis qué los creyentes deben abandonar: Colosenses 3:8,9

n       Seis qué los creyentes deben mortificar y qué trae la ira de Dios: Colosenses 3:5-6

n       Catorce para los cuales la ley fue dada: 1 Timoteo 1:9-10

n       Diecinueve que los creyentes deben rechazar: 2 Timoteo 3:1-5

n       Nueve de los cuales los creyentes están salvos: Tito 3:3-5

n       Cinco qué los creyentes deben poner al lado: 1 Pedro 2:1

n       Siete pecados de la carne en que los creyentes ya no viven: 1 Pedro 4:2-4

n       Ocho qué condena al lago de fuego: Apocalipsis 21:8

n       Seis qué previene el acceso al árbol de vida y la ciudad santa: Apocalipsis 22:14

 


Capítulo Tres

 

EL ARREPENTIMIENTO DE LAS OBRAS MUERTAS

 

PARTE II

 

OBJETIVOS:

 

Al concluir este capítulo usted será capaz de:

 

n       Escribir el Versículo Llave de memoria.

n       Explicar la importancia del arrepentimiento.

n       Explicar lo que lleva a los hombres a arrepentirse.

n       Nombrar cuatro cosas asociadas con el arrepentimiento.

n       Definir la conversión.

n       Explicar la importancia de la conversión.

n       Definir la justificación.

n       Explicar lo que significa ser "salvo".

n       Usar la parábola del Hijo Pródigo para describir arrepentimiento y conversión.

 

VERSÍCULO LLAVE:

 

“No he venido a llamar justos, sino pecadores al arrepentimiento.” (Lucas 5:32).

 

 

INTRODUCCIÓN

 

El último capítulo se definió "el arrepentimiento de las obras muertas" qué es la primera de las doctrinas básicas listada en Hebreos 6:1-3. Se definió "obras muertas" como el pecado y el origen de pecado fue examinada. Usted aprendió cómo el pecado original de Adán y Eva adulteró la naturaleza humana y cómo esta naturaleza pecadora se hereda por todos los hombres. Usted también aprendió cómo la naturaleza corrupta resultó en que todos los hombres pecan individualmente, según ellos son impelidos por esta naturaleza para practicar hechos de pecado.

 

Este capítulo continúa el estudio del primer principio fundamental que es el arrepentimiento de las obras muertas.

 

ARREPENTIMIENTO

 

El arrepentimiento de las obras muertas se definió como "una decisión interior o cambio de mente que produce la acción exterior de volverse del pecado a Dios y a la rectitud." Hechos 20:21 llama él de "el arrepentimiento hacia Dios." Por el acto del arrepentimiento usted se vuelve de sus propias obras muertas de pecado hacia Dios. El arrepentimiento es una decisión personal para dejar el pecado y entrar en comunión con Dios. Es el poder de Dios que realmente trae el cambio en la mente, corazón, y vida del pecador:

 

“Entonces, oídas estas cosas, callaron, y glorificaron a Dios, diciendo: De manera que también a los Gentiles ha dado Dios arrepentimiento para vida.” (Hechos 11:18).

 

“A éste ha Dios ensalzado con su diestra por Príncipe y Salvador, para dar a Israel arrepentimiento y remisión de pecados.” (Hechos 5:31).

 

Aunque las emociones pueden estar involucradas en el arrepentimiento, el verdadero arrepentimiento de las obras muertas es una decisión, no sólo una emoción. Como usted aprendió, afligirse por los pecados, derramar lagrima, etc., no es bastante. Esto debe acompañarse por una decisión interior que produce un cambio exterior.

 

LA IMPORTANCIA DEL ARREPENTIMIENTO

 

Hay varias razones por qué el arrepentimiento es considerado una verdad fundamental de la fe cristiana:

 

DIOS LO ORDENA:

 

“Empero Dios, habiendo disimulado los tiempos de esta ignorancia, ahora denuncia a todos los hombres en todos los lugares que se arrepientan” (Hechos 17:30).

 

ES NECESARIO PARA EVITAR LA MUERTE ESPIRITUAL:

 

“No, os digo; antes si no os arrepintiereis, todos pereceréis igualmente.” (Lucas 13:3).

 

ES NECESARIO PARA LA VIDA ETERNA:

 

A través del arrepentimiento la penalidad de la muerte es removida y la vida eterna es concedida:

 

“Entonces, oídas estas cosas, callaron, y glorificaron a Dios, diciendo: De manera que también a los Gentiles ha dado Dios arrepentimiento para vida.” (Hechos 11:18).

 

ES NECESARIO PARA EL PERDÓN:

 

Dios no puede perdonar sus pecados a menos que usted se arrepienta:

 

“A este Jesús resucitó Dios, de lo cual todos nosotros somos testigos” (Hechos 2:32).

 

ES NECESARIO ENTRAR EN EL REINO DE DIOS:

 

“Desde entonces comenzó Jesús a predicar, y a decir: Arrepentios, que el reino de los cielos se ha acercado” (Mateo 4:17).

 

ES EL DESEO DE DIOS PARA TODOS:

 

Dios no desea que nadie experimente la muerte espiritual de separación eterna de Dios en el Infierno:

“El Señor no tarda su promesa, como algunos la tienen por tardanza; sino que es paciente para con nosotros, no queriendo que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento” (2 Pedro 3:9).

 

ES LA RAZÓN POR QUÉ JESÚS VINO AL MUNDO:

 

“No he venido a llamar justos, sino pecadores a arrepentimiento” (Lucas 5:32).

 

¿DEBEN LOS CRISTIANOS ARREPENTIRSE?

 

En el primer hecho de arrepentimiento, los hombres pecadores se vuelven del error para la justicia, aceptan el mensaje del Evangelio, y se vuelven en verdaderos creyentes en Jesucristo. En el proceso de seguir a la perfección (qué se estudiará después en este curso), un creyente a veces caerá en los viejos modelos de conducta pecadora. Según el registro Bíblico, siempre que los creyentes pecaren, ellos también deben arrepentirse:

 

LOS CORINTIOS:

 

Los creyentes en una ciudad llamada Corinto tenían que arrepentirse:

 

“Ahora me gozo, no porque hayáis sido contristados, sino porque fuisteis contristados para arrepentimiento; porque habéis sido contristados según Dios, para que ninguna pérdida padecieseis por nuestra parte” (2 Corintios 7:9).

 

“Porque temo que cuando llegare, no os halle tales como quiero, y yo sea hallado de vosotros cual no queréis; que haya entre vosotros contiendas, envidias, iras, disensiones, detracciones, murmuraciones, elaciones, bandos:  Que cuando volviere, me humille Dios entre vosotros, y haya de llorar por muchos de los que antes habrán pecado, y no se han arrepentido de la inmundicia y fornicación y deshonestidad que han cometido.” ( 2 Corintios 12:20-21).

 

LOS CRISTIANOS EN ÉFESO:

 

Los creyentes Éfeso fueron llamados al arrepentimiento:

 

“Recuerda por tanto de dónde has caído, y arrepiéntete, y haz las primeras obras; Pues si no, vendré presto a ti, y quitaré tu candelero de su lugar, si no te hubieres arrepentido” (Apocalipsis 2:5).

 

LOS CRISTIANOS EN PÉRGAMO:

 

Dios dijo a los cristianos en Pérgamo:

 

“Arrepiéntete, porque de otra manera vendré a ti presto, y pelearé contra ellos con la espada de mi boca” (Apocalipsis 2:16).

 

LOS CRISTIANOS EN SARDIS:

 

“Acuérdate pues de lo que has recibido y has oído, y guárdalo, y arrepiéntete. Y si no velares, vendré a ti como ladrón, y no sabrás en qué hora vendré a ti” (Apocalipsis 3:3).

 

 

LOS CRISTIANOS EN LAODICEA:

 

“Yo reprendo y castigo a todos los que amo: sé pues celoso, y arrepiéntete” (Apocalipsis 3:19).

 

Dondequiera que haya pecado, debe haber arrepentimiento:

 

“Si dijéremos que no tenemos pecado, nos engañamos a nosotros mismos, y no hay verdad en nosotros. Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para que nos perdone nuestros pecados, y nos limpie de toda maldad”  (1 Juan 1:8-9).

 

EL MENSAJE DEL ARREPENTIMIENTO

 

Porque el arrepentimiento es necesario para la salvación, Dios hizo un plan especial para permitir que el mensaje de arrepentimiento alcance a todos. La llamada al arrepentimiento empezó en el Nuevo Testamento con el ministerio de Juan Bautista:

 

“Voz del que clama en el desierto: Aparejad el camino del Señor; Enderezad sus veredas. Bautizaba Juan en el desierto, y predicaba el bautismo del arrepentimiento para remisión de pecados (Marcos 1:3-4).

 

El arrepentimiento era necesario para que el Mesías [Jesús] fuese revelado. Hasta que Israel fuera llamado a Dios en arrepentimiento, Jesús no podría revelarse. El arrepentimiento fue la primera mensaje que Jesús predicó:

 

“Mas después que Juan fue encarcelado, Jesús vino a Galilea predicando el evangelio del reino de Dios,  y diciendo: El tiempo es cumplido, y el reino de Dios está cerca: arrepentios, y creed al evangelio”  (Marcos 1:14-15).

 

El arrepentimiento fue predicado por los creyentes en la Iglesia Primitiva:

 

“Y saliendo, predicaban que los hombres se arrepintiesen” (Marcos 6:12).

 

“Testificando a los Judíos y a los Gentiles arrepentimiento para con Dios, y la fe en nuestro Señor Jesucristo” (Hechos 20:21).

 

Hoy, los creyentes aún tienen la responsabilidad para extender el mensaje de arrepentimiento a lo largo del mundo. Jesús dio las últimas instrucciones a Sus seguidores que...

 

“...que se predicase en su nombre el arrepentimiento y la remisión de pecados en todas las naciones, comenzando de Jerusalén” (Lucas 24:47).

 

¿LO QUÉ LLEVA LOS HOMBRES A ARREPENTIRSE?

 

Desde que el arrepentimiento es un fundamento en que la fe cristiana reposa, nosotros debemos entender lo que lleva los hombres a arrepentirse. Si usted es responsable por extender el mensaje de arrepentimiento a lo largo del mundo, entonces usted debe saber cómo se persuade los hombres para arrepentirse de las obras muertas.

 

LA BONDAD DE DIOS:

 

Las bendiciones de Dios en la vida de una persona impía no deben ser equivocadamente consideradas como la aprobación de Dios a su estilo de vida. La bondad de Dios es una manera por la cual el Señor recurre a los hombres para volverse a Él:

 

“¿O menosprecias las riquezas de su benignidad, paciencia y longanimidad, ignorando que su benignidad te guía al arrepentimiento?”  (Romanos 2:4).

 

PREDICACIÓN:

 

La predicación de la Palabra de Dios a los hombres llévales a arrepentirse. La predicación de Jonás llevó la ciudad entera de Nínive a arrepentirse:

 

“Los hombres de Nínive se levantarán en el juicio con esta generación, y la condenarán; porque ellos se arrepintieron a la predicación de Jonás; y he aquí más que Jonás en este lugar” (Mateo 12:41).

 

El LLAMADO DE CRISTO:

 

Mientras la Palabra de Dios se predica, las personas oyen y responden a la llamada de Cristo que lleva al arrepentimiento:

 

“Andad pues, y aprended qué cosa es: Misericordia quiero, y no sacrificio: Porque no he venido a llamar justos, sino pecadores al arrepentimiento”  (Mateo 9:13).

 

DIOS, EL PADRE:

 

Jesús dijo que nadie puede venir a Él excepto si el Padre trácelo. Dios atrae a los hombres al arrepentimiento:

 

“Ninguno puede venir a mí, si el Padre que me envió no le trajere; y yo le resucitaré en el día postrero”  (Juan 6:44).

 

LA REPRENSIÓN:

 

La reprensión lleva los hombres a arrepentirse. La reprensión es la corrección dada por la Palabra de Dios:

 

“Mirad por vosotros: si pecare contra ti tu hermano, repréndele; y si se arrepintiere, perdónale”  (Lucas 17:3).

 

LA TRISTEZA QUE ES SEGÚN DIOS:

 

Como usted aprendió, el arrepentimiento puede ser acompañado por la emoción. Pero la emoción natural no es ningún verdadero arrepentimiento, excepto las primacías de emoción piadosa para arreglar el arrepentimiento:

 

“Porque el dolor que es según Dios, obra arrepentimiento saludable, de que no hay que arrepentirse; mas el dolor del siglo obra muerte” (2 Corintios 7:10).

 

LAS COSAS ASOCIADAS CON EL ARREPENTIMIENTO

 

La Biblia identifica varias cosas asociadas con el arrepentimiento:

 

LA FE:

 

La fe hacia Dios es asociada con el arrepentimiento. Ella es listada en hebreos 6 como el segundo principio fundamental de la fe cristiana. Debe combinarse el arrepentimiento de las obras muertas con la fe hacia Dios:

 

“Y diciendo: El tiempo es cumplido, y el reino de Dios está cerca: arrepentios, y creed al evangelio”  (Marcos 1:15).

“Testificando a los Judíos y a los Gentiles arrepentimiento para con Dios, y la fe en nuestro Señor Jesucristo” (Hechos 20:21).

 

Usted aprenderá más sobre "la fe hacia Dios" en el próximo capítulo cuando usted estudiar el segundo fundamento de la fe cristiana.

 

EL BAUTISMO:

 

El bautismo debe acompañar el arrepentimiento como una señal exterior del cambio interior que ha ocurrido:

 

“Así que, arrepentios y convertios, para que sean borrados vuestros pecados; Pues que vendrán los tiempos del refrigerio de la presencia del Señor”  (Hechos 3:19).

 

La doctrina de bautismos también se discutirá después en este curso, pues él es parte de los fundamentos mencionados en Hebreos 6.

 

LOS FRUTOS:

 

Las obras del hombre, que la Biblia también llama de "frutos", testifican si hube o no verdadero arrepentimiento:

 

“Antes anuncié primeramente a los que están en Damasco, y Jerusalén, y por toda la tierra de Judea, y a los gentiles, que se arrepintiesen y se convirtiesen a Dios, haciendo obras dignas de arrepentimiento”  (Hechos 26:20).

 

“Haced pues frutos dignos de arrepentimiento” (Mateo 3:8).

"Obras" y "frutos" - los dos se refieren a conducta exterior que debe cambiar después del verdadero arrepentimiento.

 

LA CONVERSIÓN:

 

“Así que, arrepentios y convertios, para que sean borrados vuestros pecados; Pues que vendrán los tiempos del refrigerio de la presencia del Señor”  (Hechos 3:19).

 

Desde que la conversión se relaciona al arrepentimiento, usted necesita entender la conversión.

 

LA CONVERSIÓN

 

Conversión significa "volverse hacia". Cuando se usa con relación al arrepentimiento Bíblico, significa "volverse de la manera errada a la manera correcta."

 

“Y a muchos de los hijos de Israel convertirá al Señor Dios de ellos” (Lucas 1:16)

“Y le vieron todos los que habitaban en Lida y en Sarón, los cuales se convirtieron al Señor”  (Hechos 9:35)

“Y la mano del Señor era con ellos: y creyendo, gran número se convirtió al Señor”  (Hechos 11:21).

 

Conversión es volverse de la oscuridad del pecado a la luz de la rectitud de Dios:

 

“Para que abras sus ojos, para que se conviertan de las tinieblas a la luz...” (Hechos 26:18).

 

Es volverse del poder de Satanás a Dios:

 

“... y de la potestad de Satanás a Dios...” (Hechos 26:18).

 

Es volver de las cosas mundanas a las cosas espirituales:

 

“... os anunciamos que de estas vanidades os convirtáis al Dios vivo” (Hechos 14:15).

 

Es volverse de los dioses falsos al verdadero y viviente Dios:

 

“Porque ellos cuentan de nosotros cuál entrada tuvimos a vosotros; y cómo os convertisteis de los ídolos a Dios, para servir al Dios vivo y verdadero” (1 Tesalonicenses 1.9).

 

 

LA IMPORTANCIA DE LA CONVERSIÓN

 

La conversión debe acompañar el arrepentimiento. Usted debe volverse del malo al bueno porque...

 

ES NECESARIO ENTRAR EN EL REINO DE DIOS:

 

“Y dijo: De cierto os digo, que si no os volviereis, y fuereis como niños, no entraréis en el reino de los cielos”  (Mateo 18:3).

 

SALVA DE LA MUERTE ESPIRITUAL:

 

“Sepa que el que hubiere hecho convertir al pecador del error de su camino, salvará un alma de muerte, y cubrirá multitud de pecados” (Santiago 5:20).

 

ES NECESARIO PARA BORRAR EL PECADO:

 

Nuestro pecado permanece escrito en los archivos de Dios hasta que nosotros nos arrepintamos y nos convertimos, entonces él es borrado:

 

“Así que, arrepentios y convertios, para que sean borrados vuestros pecados; Pues que vendrán los tiempos del refrigerio de la presencia del Señor” (Hechos 3:19).

 

EL HIJO PRÓDIGO

 

El arrepentimiento y la conversión son mejor ilustradas por una historia que Jesús contó sobre el Hijo Pródigo. Lea la historia en Lucas 15:11-24. Este hombre joven dejó su padre y casa, fue a una tierra distante, y a través del pecado él gastó todo que él poseía. 

 

Fortuitamente este joven hombre comprendió su condición. Él tuvo hambre, soledad, en los trapos, y cuidando de cerdos. Entonces él tomó una decisión importante. Él dijo, "yo me levantaré e iré a mi padre." Esta decisión interior resultó en un cambio en sus acciones exteriores. Él fue a casa de su padre buscar el perdón.

 

EL ARREPENTIMIENTO... EL CAMBIO DE MENTE:

 

Lea Lucas 15:17-19. El joven hombre comprendió su condición pecadora. Él hizo una decisión de ir a su padre y arrepentirse de su pecado. Éste es un ejemplo de arrepentimiento, una decisión interior que produce la acción exterior.

 

LA CONVERSIÓN... ACCIÓN DE LA DECISIÓN:

 

Lucas 15:20 registra cómo el joven se levantó y dejó la vieja vida y fue a su padre empezar una nueva vida. Ésta es la conversión.

 

LOS HOMBRES PRÓDIGOS

 

En su propia condición pecadora, cada hombre ha vuelto su espalda para Dios como su Padre y al Cielo como su casa. Cada paso que él toma es un paso más lejano de Dios y uno paso más cercano de la muerte espiritual de separación eterna de Dios.

 

Hay una decisión mayor que él debe tomar. Él debe "volver en si" y reconocer su condición espiritual. Él debe tomar una decisión que producirá un cambio de dirección espiritual. Ese cambio en la dirección espiritual se lo volverá del pecado hacia Dios. Éste es el primero paso para construir un fundamento espiritual apropiado.

 

JUSTIFICACIÓN Y SALVACIÓN

 

Hay otros dos términos usados en La Biblia que se relacionan con el arrepentimiento.  Estos son justificación y salvación.

 

La Biblia establece a Dios como juez de toda la humanidad. Cuando estamos viviendo en “obras muertas” (pecado) permanecemos delante de Él condenados.

 

“El que en él cree, no es condenado; mas el que no cree, ya es condenado, porque no creyó en el nombre del unigénito Hijo de Dios. Y esta es la condenación: porque la luz vino al mundo, y los hombres amaron más las tinieblas que la luz; porque sus obras eran malas” (Juan 3:18-19).

 

Cuando nos arrepentimos del pecado y decidimos volvernos de nuestra manera pecaminosa, una relación correcta con Dios es establecida.  Esta relación correcta con Dios es llamada justificación.

 

“¿No sabéis que a quien os prestáis vosotros mismos por siervos para obedecer le, sois siervos de aquel a quien obedecéis, o del pecado para muerte, o de la obediencia para justicia? Empero gracias a Dios, que aunque fuisteis siervos del pecado, habéis obedecido de corazón a aquella forma de doctrina a la cual sois entregados;  libertados del pecado, sois hechos siervos de la justicia” (Romanos 6:16-18).

 

La penalidad del pecado es la muerte física y la muerte espiritual. Cuando Jesús murió en la cruz, El pagó el precio por los pecados de toda la humanidad.

 

“Al que no conoció pecado, hizo pecado por nosotros, para que nosotros fuésemos hechos justicia de Dios en él.” (2 Coríntios 5:21).

 

Si creemos que Jesús murió por nuestros pecados, nos arrepentimos, y lo aceptamos como nuestro Salvador, así no vamos a experimentar la muerte espiritual de separación eterna de Dios en el infierno.

 

Aunque nuestros cuerpos físicos puedan morir, seremos resucitados para la vida eterna.  Esto fue hecho posible por la muerte y resurrección de nuestro señor Jesucristo.

 

Somos justificados, o traídos a una relación correcta con Dios, por medio de Jesucristo:

 

“Siendo justificados gratuitamente por su gracia por la redención que es en Cristo Jesús”  (Romanos 3:24).

 

“Luego mucho más ahora, justificados en su sangre, por él seremos salvos de la ira”, (Romanos 5:9).

 

“Por el cual también tenemos entrada por la fe a esta gracia en la cual estamos firmes, y nos gloriamos en la esperanza de la gloria de Dios” (Romanos 5:2).

 

Cuando somos justificados después de nos arrepentir y aceptar a Jesucristo como nuestro Salvador, somos salvos de la vida y de la penalidad del pecado.

 

“De cierto, de cierto os digo: El que oye mi palabra, y cree al que me ha enviado, tiene vida eterna; y no vendrá a condenación, mas pasó de muerte a vida” (Juan 5:24).

 

Esto es lo que significa ser salvo y es lo que la Biblia esta hablando cuando el vocablo “salvación” es usado. Es el deseo de Dios que todos los hombres obtengan la salvación, y no que experimenten la ira de Dios juzgando el pecado.

 

“Porque no nos ha puesto Dios para ira, sino para alcanzar salud por nuestro Señor Jesucristo; El cual murió por nosotros, para que o que velemos, o que durmamos, vivamos juntamente con él (1 Tesalonicenses 5:9-10).

 

“Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna. Porque no envió Dios a su Hijo al mundo, para que condene al mundo, mas para que el mundo sea salvo por él (Juan 3:16-17).

 

RESUMEN

 

El diagrama en la página siguiente es un resumen de los conceptos básicos enseñados en los capítulos dos y tres.

 

Es importante recordar que cada principio fundamental de la fe cristiana se relaciona con los demás principios. Por ejemplo, arrepentimiento de obras muertas es inseparable de la fe hacia Dios, el cual es el tema del próximo capítulo.

 

Origen del pecado: Lucifer (Satanás)

Se rebeló contra Dios

 

 


Él condujo el hombre al pecado lo cual resultó en

La caída del hombre

(Adán y Eva)

 

 


Esto resultó en

Todos los hombres

 

 


Heredando la naturaleza básica del pecado y cometiendo

actos individuales de pecado debido a esta naturaleza

 

 


El pecado lleva a la

muerte espiritual

muerte física

 

 


En la cruz, Jesús pagó el precio que resultó

en justificación del hombre pecador

 

 


Arrepentimiento de Obras Muertas

(Una Decisión interna)

 

 


Que lleva a

 

 


Conversión

(Un cambio externa)

 

 


que resulta en

 

 


Justificación del pecador ante un Dios Justo

y

Salvación de una vida de pecado y de la penalidad del pecado

 

 

 

 

PRUEBA PERSONAL

 

1. Liste siete razones por que el arrepentimiento es importante y requerido para la salvación.

___________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________

 

2. Liste seis cosas que hacen con que el hombre se arrepienta.

______________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________

 

3. Defina la conversión.

__________________________________________________________________________________________________________________________________________

 

4. Usando la historia del Hijo Prodigo, describa el arrepentimiento y la conversión.

_______________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________5. Escribe el versículo llave de memoria.

_______________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________

 

6. Enumere cuatro cosas que la Biblia asocia con el arrepentimiento.

____________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________

 

7. Los cristianos necesitan de arrepentimiento?

__________________________________________________________________________________________________________________________________________

 

8. De tres ejemplos bíblicos de cristianos que necesitaban de arrepentimiento.

_______________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________

 

9. Defina justificación.

_______________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________

 

10. Lo que significa ser “salvo”?

__________________________________________________________________________________________________________________________________________

 

(Las respuestas se encuentran al final del último capítulo de este manual).

 

PARA ESTUDIO ADICIONAL

 

Arrepentimiento, conversión, y justificación fueron discutidos en este capítulo.

 

Use este esbozo para continuar su estudio es estos importantes vocablos.

 

CONVERSIÓN

 

Mateo 18:2

Hechos 3:19

Salmos 19:7

 

JUSTIFICACIÓN

 

Hechos 13:39

Romanos 2:13; 2:3,20,24,28; 4:2, 25; 5:1,16,18; 8:30

1 Corintios 6:11

Gálatas 2:16-17; 3:8, 11, 24

Tito 3:7

Santiago 2:21-25

 

ARREPENTIMIENTO

 

Mateo 3:2,8,11; 4:17; 9:13; 11:20-21; 12:41

Marcos 1:4,15; 2:17; 6:12

Lucas 3:3,8; 5:32; 11:32; 13:3-5; 15:7,10; 17:3,4; 24:47

Hechos 2:38; 3:19;5:31; 8:22; 17:30; 26:20; 5:31; 11:18; 13:24; 19:4; 20:21

Romanos 2:4

2 Corintios 7:8-10

2 Pedro 3:9

Apocalipsis 2:5,16: 3:3,19

 


Capítulo Cuatro

 

FE HACIA DIOS

 

 

OBJETIVOS:

 

Al concluir este capítulo Usted será capaz de:

 

n       Definir fe.

n       Identificar diferentes tipos de fe.

n       Definir el término "fe hacia Dios."

n       Explicar por que la fe hacia Dios es importante.

n       Explicar como la fe puede ser aumentada.

 

VERSÍCULO LLAVE:

 

“Empero sin fe es imposible agradar a Dios; porque es menester que el que a Dios se allega, crea que le hay, y que es galardonador de los que le buscan”  (Hebreos 11:6).

 

INTRODUCCIÓN

 

La segunda doctrina fundamental se llama "fe hacia Dios."

 

Fe hacia Dios se refiere a nuestra actitud hacia Dios. Algunos hombres odian a Dios y se rebelan contra Él. Otros tienen miedo de Él. Nuestra actitud debe ser de tener fe hacia Dios.

 

La fe y el arrepentimiento son necesarios para una conversión genuina. El volverse a Dios sin abandonar el pecado no es un verdadero arrepentimiento. Intentar abandonar el pecado sin volverse a Dios en fe termina en fracaso.

 

El ministerio de Pablo a los incrédulos era:

 

“Testificando a los Judíos y a los Gentiles arrepentimiento para con Dios, y la fe en nuestro Señor Jesucristo”  (Hechos 20:21).

 

El arrepentimiento y la fe hacia Dios son necesarios para la salvación.

 

DEFINICIÓN

 

Fe significa creer y tener la seguridad de algo. Creer significa confiar. Las palabras "fe, creer, y confiar" con relación a Dios significan la misma cosa.

 

La Biblia define la fe como:

 

“Es pues la fe la sustancia de las cosas que se esperan, la demostración de las cosas que no se ven”  (Hebreos 11:1).

 

La Biblia Amplificada agrega a esta definición:

“Ahora la fe es la seguridad, la confirmación, el titulo de propiedad de las cosas que esperamos, siendo la prueba de las cosas que no vemos, y la convicción de su realidad.  Fe es percibir como real lo que no se ha revelado a los sentidos” (Hebreos 11:1 – traducido de la versión en ingles).

 

La fe da seguridad de que las cosas prometidas en el futuro son verdaderas y que las cosas no vistas son reales.

 

ESPERANZA:

 

La fe es diferente  de la esperanza.  La esperanza es un deseo o actitud de expectación con respecto a cosas que están en el futuro.

 

La fe es una actitud de creencia en algo que no podemos ver pero que tenemos la seguridad que ya la poseemos.

 

La esperanza está en el dominio de la mente.  La fe esta en el corazón:

 

“Mas nosotros, que somos del día, estemos sobrios, vestidos de cota de fe y de caridad, y la esperanza de salud por yelmo”  (1 Tesalonicenses 5:8).

 

En este versículo la fe esta asociada en la región del corazón, el escudo. La esperanza esta asociada con un yelmo en la región de la cabeza.

 

La esperanza es una actitud mental de expectación acerca del futuro. La fe es una condición del corazón produciendo dentro de nosotros creencia en Dios:

 

“Porque con el corazón se cree para justicia; mas con la boca se hace confesión para salud”  (Romanos 10:10).

 

No es suficiente aceptar el evangelio con la mente. Esta no es una verdadera fe bíblica y no produce cambio en la vida.

 

Una verdadera fe bíblica, creyendo con el corazón, siempre produce cambio en la vida. El resultado es algo que se experimenta en el presente, no es algo que se espera para el futuro.

 

MENTE SOBRE MATERIA:

 

La fe no es lo mismo que “mente sobre materia” que se enseña por otras religiones.

 

"Mente sobre materia" enseña que el hombre puede vencer todos los problemas en el mundo real  (el mundo de la materia) usando su mente, razón, o poder de la voluntad.  Estas enseñanzas tiene como centro al hombre. Dependen en el ego y no en Dios. "Mente sobre materia" no esta basada en la Palabra de Dios.

 

La fe esta centrada en Dios, no en el hombre. Es un don de Dios, no es algo que el hombre produce por auto esfuerzo de su propia mente.

 


TIPOS DE FE

 

Existen diferentes tipos de fe.

 

 

FE NATURAL:

 

Esta es una confianza natural en las cosas que son estables.  Por ejemplo, fe de que la cadera en la que estas sentado no se quebrará.

 

Esta fe no es "fe hacia Dios." Es una fe natural en ciertas cosas en el ambiente en las cuales hemos aprendido por experiencia que podemos depender de ellas.

 

Los siguientes tipos de fe son los que hablan acerca de la "fe hacia Dios."

 

FE SANTIFICADORA:

 

“Con Cristo estoy juntamente crucificado, y vivo, no ya yo, mas vive Cristo en mí: y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó, y se entregó a sí mismo por mí”  (Gálatas 2:20).

 

La fe santificadora hace que el creyente viva una vida santa después de la conversión.  Vamos aprender más acerca de la santificación en el Último capítulo de este estudio cuando discutiremos acerca de ir hacia la perfección.

 

Fe hacia Dios incluye la fe santificadora, que significa creer que podemos vivir una vida santa. Esto no lo hacemos por nuestra propia fuerza pero por medio del poder de Dios que habita dentro de nosotros.

 

FE DEFENSORA:

 

La fe es una de las armas para protección contra nuestro enemigo espiritual, Satanás.

 

“Sobre todo, tomando el escudo de la fe, con que podáis apagar todos los dardos de fuego del maligno” (Efesios 6:16).

 

Satanás tratará de atacar su fe enviando "dardos" de incredulidad en su mente. Tener fe hacia Dios provee una defensa espiritual para el creyente.

 

FE SALVADORA:

 

“Justificados pues por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo” (Romanos 5:1).

 

La fe hacia Dios, combinada con el verdadero arrepentimiento, es una fe salvadora. La salvación es conocer, creer, y personalmente aceptar el mensaje del evangelio.

 

La fe salvadora requiere una respuesta personal hacia Dios. Ninguna persona puede responder en lugar de otra. Cada persona es salva por su propia respuesta al evangelio.

 

Fe es un hecho. Es el don de Dios para los hombres para que puedan ser salvos.

“Porque por gracia sois salvos por la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios” (Efesios 2:8).

 

Pero la fe es también una acción.  Cada persona debe actuar de acuerdo con la medida de la fe que le fue dada por Dios. Fe hacia Dios es su respuesta, su acción por fe en El.

 

FE MAL DIRIGIDA

 

La doctrina que estamos estudiando es llamada "fe hacia Dios."  No es solo una fe en general, pero es una fe dirigida.

 

Nosotros podemos tener una fe mal dirigida.  La Biblia identifica varios lugares en donde el hombre puede depositar su fe:

 

ARMAS:

 

“Porque no confiaré en mi arco, Ni mi espada me salvará”  (Salmos 44:6).

 

GRANDES HOMBRES:

 

“Extendí mis manos a ti; Mi alma a ti como la tierra sedienta” (Salmos 146:3).

 

EN SI MISMO:

 

“El que confía en su corazón es necio; Mas el que camina en sabiduría, será salvo” (Proverbios 28:26).

 

ÍDOLOS:

 

“Serán vueltos atrás, y en extremo confundidos, los que confían en las esculturas, y dicen a las estatuas de fundición: Vosotros sois nuestros dioses” (Isaías 42:17).

 

FALSOS PROFETAS:

 

“No fiéis en palabras de mentira, diciendo: Templo de Jehová, templo de Jehová, templo de Jehová es éste. He aquí vosotros os confiáis en palabras de mentira, que no aprovechan”  (Jeremias 7:4,8).

 

PODER NATURAL:

 

“Estos confían en carros, y aquellos en caballos: Mas nosotros del nombre de Jehová nuestro Dios tendremos memoria”  (Salmos 20:7).

 

RIQUEZA:

 

“He aquí el hombre que no puso a Dios por su fortaleza, Sino que confió en la multitud de sus riquezas. Y se mantuvo en su maldad”  (Salmos 52:7).

AMIGOS:

 

“Aun mi amigo íntimo, en quien yo confiaba y quien comía de mi pan, ha levantado contra mí el talón” (Salmos 41:9).

 

Tener fe no es suficiente. Nuestra fe puede ser mal dirigida. La verdadera fe es una fe bien dirigida. Es "fe hacia Dios."

 

LA IMPORTANCIA DE LA FE

 

Hay dos razones por que la fe hacia Dios es requerida:

 

ES NECESARIA PARA LA SALVACIÓN:

 

No podemos ser salvos sin fe:

 

“El que creyere y fuere bautizado, será salvo; mas el que no creyere, será condenado”  (Marcos 16:16).

 

“Porque por gracia sois salvos por la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios”  (Efesios 2:8).

 

“Y los de junto al camino, éstos son los que oyen; y luego viene el diablo, y quita la palabra de su corazón, porque no crean y se salven”  ( Lucas 8:12).

 

NO PODEMOS AGRADAR A DIOS SIN FE:

 

La segunda razón de que la fe es importante es que no podemos agradar a Dios sin fe:

 

“Empero sin fe es imposible agradar a Dios; porque es menester que el que a Dios se allega, crea que le hay, y que es galardonador de los que le buscan”  (Hebreos 11:6).

 

NIVELES DE FE

 

La Biblia revela que hay varios niveles de fe. Jesús dijo de las personas que no emplearon su fe como siendo personas "incrédulas", una generación incrédula (Mateo 17:17).  También habló de aquellos de "poca fe" (Mateo 6:30; 8:26; 14:31; Lucas 12:28). Y de aquellos de “gran fe” (Mateo 8:10; 15:28, Lucas 7:9).

 

La Biblia enseña que cada persona tiene una cierta cantidad de fe que le ha sido dada como un don de Dios:

 

“...conforme a la medida de la fe que Dios repartió a cada uno”  (Romanos 12:3b).

 

Cada creyente tiene algo de fe porque es por medio de la fe que somos salvos:

 

“Porque por gracia sois salvos por la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios” (Efesios 2:8).

 

COMO AUMENTAR LA FE

 

La fe que santifica nos ayuda a vivir una vida santa. Si aumentamos nuestra fe, esto nos ayudará a alcanzar la perfección.

 

La fe defensora nos protege contra los ataques del enemigo, Satanás. Si aumentamos nuestra fe, nuestra defensa espiritual también aumenta.

 

La Biblia nos dice como aumentar la fe:

 

“Luego la fe es por el oír; y el oír por la palabra de Dios”  ( Romanos 10:17).

 

Nuestra fe hacia Dios aumenta por medio de oír la Palabra de Dios. 

 

Debemos de oír primero la Palabra de Dios para poder arrepentirnos del pecado y recibir a Jesucristo como Salvador.  La fe salvadora viene al oír la Palabra de Dios.

 

Después de que somos salvos, la enseñanza bíblica y la predicación continuará aumentando nuestra fe. Cuanto más escuchamos la Palabra de Dios, lo más nuestra fe ha de aumentar.

 

Cuanto más nuestra fe aumenta tanto más fácil será vivir una vida santa y defendernos  contra los ataques espirituales del enemigo.

 

Solamente una pequeña porción de fe es muy poderosa:

 

“Y Jesús les dijo: Por vuestra incredulidad; porque de cierto os digo, que si tuviereis fe como un grano de mostaza, diréis a este monte: Pásate de aquí allá: y se pasará: y nada os será imposible”  (Mateo 17:20).

 

Nada es imposible si tenemos una pequeña cantidad de fe.

 

FE Y OBRAS

 

La fe es un don de Dios. No puede ser aumentada por obras. "Por fe" queremos decir "por lo que creemos."  "Por obras" queremos decir "por lo que hacemos."

 

La Biblia enseña:

 

“Porque por gracia sois salvos por la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios:  No por obras, para que nadie se gloríe” (Efésios 2:8-9).

 

Fe es el don de Dios para creer.

 

Esto no significa que las obras (lo que hacemos) no son importantes. La fe viene primero, como un don de Dios. Las obras (lo que hacemos) son la prueba si nuestra fe es real o no.

 

Santiago escribió:

 

“Hermanos míos, ¿qué aprovechará si alguno dice que tiene fe, y no tiene obras? ¿Podrá la fe salvarle? Y si el hermano o la hermana están desnudos, y tienen necesidad del mantenimiento de cada día, Y alguno de vosotros les dice: Id en paz, calentaos y hartaos; pero no les diereis las cosas que son necesarias para el cuerpo: ¿qué aprovechará? Así también la fe, si no tuviere obras, es muerta en sí misma. Pero alguno dirá: Tú tienes fe, y yo tengo obras: muéstrame tu fe sin tus obras, y yo te mostraré mi fe por mis obras”  (Santiago 2:14‑18).

 

Nuestras obras... como vivimos y nuestra reacción a las necesidades de los que están a nuestro alrededor ... son una prueba de la realidad de nuestra fe.

 

Santiago resume la conexión entre la fe y las obras con el ejemplo de la relación entre el cuerpo y el espíritu del hombre.

 

La Biblia enseña que cuando un hombre muere, su espíritu deja su cuerpo. Santiago dice que...

 

“Porque como el cuerpo sin espíritu está muerto, así también la fe sin obras es muerta” (Santiago 2:26).

 

Nuestras acciones deben reflejar la fe viva dentro de nosotros.

 

“Mas por cuanto por la ley ninguno se justifica para con Dios, queda manifiesto: Que el justo por la fe vivirá”  (Gálatas 3:11).

 

UN EJEMPLO DE FE

 

Hebreos capítulo 11 enumera los nombres de muchas personas que fueron grandes  ejemplos de fe.

 

Pero hay un hombre en la Biblia que es llamado "El padre de todos los que creen" (Romanos 4:11).  Su nombre es Abraham.

 

Cristianos son los que siguen los pasos del fiel Abraham (Romanos 4:12) y son identificados como los hijos de Abraham (Gálatas 3:7).

 

Por causa de su fe hacia Dios, Abraham fue justificado:

 

“Y fue cumplida la Escritura que dice: Abraham creyó a Dios, y le fue imputado a justicia, y fue llamado amigo de Dios” (Santiago 2:23).

 

Cuando Pablo quiso ilustrar la fe hacia Dios, él usó la relación de Abraham con Dios como un ejemplo:

 

“Y no solamente por él fue escrito que le haya sido imputado; sino también por nosotros, a quienes será imputado, esto es, a los que creemos en el que levantó de los muertos a Jesús Señor nuestro, el cual fue entregado por nuestros delitos, y resucitado para nuestra justificación” (Romanos 4:23‑25).

 

Pablo dijo que el ejemplo de la fe de Abraham, la cual resultó en justificación, no fue guardado solamente para él. Este ejemplo se mantuvo para que nosotros, creyendo en el mensaje del evangelio, pudiéramos ser justificados.

 

Las razones por lo qué Abraham fue un ejemplo de fe son las siguientes:

 

ABRAHAM OYÓ LA PALABRA DE DIOS:

 

“Porque no por la ley fue dada la promesa a Abraham o a su simiente, que sería heredero del mundo, sino por la justicia de la fe. Plenamente convencido de que todo lo que había prometido, era también poderoso para hacerlo”  (Romanos 4:13, 21).

 

EL CREYÓ EN LA PALABRA:

 

El no solamente oyó las promesas de Dios, pero el también creyó:

 

“El creyó en esperanza contra esperanza, para venir a ser padre de muchas gentes, conforme a lo que le había sido dicho: Así será tu simiente” (Romanos 4:18).

 

Como Abraham, es creyendo que vamos a recibir las promesas de Dios:

 

“Al cual, no habiendo visto, le amáis; en el cual creyendo, aunque al presente no lo veáis, os alegráis con gozo inefable y glorificado; obteniendo el fin de vuestra fe, que es la salud de vuestras almas” (1 Pedro 1:8‑9).

 

EL SE VOLVIÓ DE UNA DESESPERADA CONDICIÓN:

 

El oír de la Palabra de Dios resultó en un cambio en la vida de Abraham:

 

“El creyó en esperanza contra esperanza, para venir a ser padre de muchas gentes, conforme a lo que le había sido dicho: Así será tu simiente.  Y no se enflaqueció en la fe, ni consideró su cuerpo ya muerto (siendo ya de casi cien años,) ni la matriz muerta de Sara (Romanos 4:18‑19).

 

Así como los que están perdidos en el pecado, Abraham enfrentó una condición desesperada en el mundo natural. La promesa para llegar a ser el padre de muchas naciones solo podría llegar a ser posible por medio de Dios, porque Abraham y Sara ya estaban muy avanzados en edad para tener hijos.

 

La salvación viene solamente por medio de Jesucristo. No hay otra manera por la cual  podamos recibir la promesa excepto por la fe en su plan de salvación:

 

“Que habite Cristo por la fe en vuestros corazones; para que, arraigados y fundados en amor” (Efesios 3:17).

 

EL ACEPTO LA PROMESA COMO UNA REALIDAD:

 

“Tampoco en la promesa de Dios dudó con desconfianza: antes fue esforzado en fe, dando gloria a Dios”  (Romanos 4:20).

Esta es la fe hacia Dios.

 

UN EJEMPLO PARA NOSOTROS

 

La fe hacia Dios demostrada por Abraham es un ejemplo para que nosotros lo imitemos.  Nosotros debemos:

 

n       Oír la Palabra de Dios.

n       Creer en la Palabra de Dios.

n       Volvernos de nuestra condición desesperada (cambiar por medio del arrepentimiento de obras muertas).

n       Aceptar las promesas de Dios como una realidad: Su promesa es que somos justificados por el arrepentimiento y fe hacia Dios por medio del plan de salvación en Cristo Jesús.

 

 

 

 

PRUEBA PERSONAL

 

1. Defina  "fe":

__________________________________________________________________________________________________________________________________________

 

2. Defina  los siguientes tipos de fe:

 

Fe natural: ____________________________________________________________

 

Fe salvadora: __________________________________________________________

 

Fe santificadora: _______________________________________________________

 

Fe defensora: __________________________________________________________

 

3. Dé dos razones principales por qué la fe hacia Dios es necesaria:

_____________________________________________________________________

_____________________________________________________________________

 

4. ¿Cómo podemos aumentar nuestra fe hacia Dios? ___________________________

_____________________________________________________________________

 

5. Escribe el versículo llave de memoria: ____________________________________

_____________________________________________________________________

_____________________________________________________________________


6. Enumere cuatro razones por que Abraham es un buen ejemplo de fe:

____________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________

 

7. ¿Cuál es la diferencia entre la fe y la esperanza?

_____________________________________________________________________

_____________________________________________________________________

_____________________________________________________________________

 

8. ¿Cuál es la diferencia entre fe y "mente sobre materia"?

_____________________________________________________________________

_____________________________________________________________________

_____________________________________________________________________

_____________________________________________________________________

 

9. ¿Cuál es la diferencia entre fe y obras?

_____________________________________________________________________

_____________________________________________________________________

 

10. ¿Que significa "fe hacia Dios"?

__________________________________________________________________________________________________________________________________________

_____________________________________________________________________

_________________________________________________________________

 

(Las respuestas se encuentran al final del último capítulo de este manual).

 

PARA ESTUDIO ADICIONAL

 

"Confianza" es otra palabra para fe.

 

David escribió mucho acerca de la confianza en el libro de los Salmos. Use el siguiente esbozo para continuar su estudio de la fe hacia Dios la cual David llama "confianza."

 

FE MAL DIRIGIDA:

 

Estudie las siguientes referencias. En la columna apropiada mencione lo que dijo David que NO era confianza:

 

Referencia:                          No confiar en...

 

Salmos 20:7

Salmos 41:9

Salmos 44:6

Salmos 49:6

Salmos 52:7

Salmos 115:8

Salmos 118:9‑9

Salmos 135:17‑18

Salmos 146:3

 

CONFIANZA BIEN DIRIGIDA:

 

A través de todos los Salmos, David anímanos a confiar en Dios. También nos anima a confiar en las cosas relacionadas a Dios.

 

Estudie las siguientes referencias. En la segunda columna enumere lo que David dijo en que él confiaría.

 

Referencia:                       Confiar en..

Salmos 33:21

Salmos 36:7

Salmos 13:5

Salmos 52:8

Salmos 57:1

Salmos 61:4

Salmos 78:22

Salmos 91:4

Salmos 119:42

 

CUANDO CONFIAR...

 

Referencia:                     Cuando confiar

Salmos 56:3

 

 

BENEFICIOS DE CONFIAR:

 

David enumeró varios beneficios de confiar o tener fe hacia Dios.

Estudie las siguientes referencias. En la columna provista enumere los beneficios de confiar en Dios:

 

Referencia:                    Beneficio de confiar en Dios:

Salmos 25:2

Salmos 25:20

Salmos 26:1

Salmos 28:7

Salmos 31:1

Salmos 31:6

Salmos 31:19

Salmos 32:10

Salmos 33:21

Salmos 34:8

Salmos 34:22

Salmos 37:5

Salmos 37:40

Salmos 40:3

Salmos 2:12

Salmos 5:11

Salmos 7:1

Salmos 9:10

Salmos 16:1

Salmos 17:7

Salmos 21:7

Salmos 22:4

Salmos 22:5

Salmos 22:8

Salmos 40:4

Salmos 56:4

Salmos 56:11

Salmos 57:1

Salmos 64:10

Salmos 71:1

Salmos 73:28

Salmos 84:12

Salmos 86:2

Salmos 112:7

Salmos 119:42

Salmos 125:1

Salmos 141:8

Salmos 143:8

Salmos 144:2

 

RESULTADOS DE NO CONFIAR EN DIOS:

 

Hay algunas consecuencias al no confiar en Dios que son identificadas en los Salmos:

 

Referencia:                            Resultados al no confiar en Dios

Salmos 32:10

Salmos 55:23

Salmos 78:21‑22

 

LA HISTORIA DE CONFIANZA DE DAVID:

 

David nos dice desde cuando él confió en Dios:

 

Salmos 71:5   ... desde mí "________________"

 

COMPARACIONES DE DIOS:

 

Al describir a Dios, El Salmista usó muchos ejemplos naturales. Estudie cada referencia y en la columna provista enumere las cosas a las cuales Dios es comparado. Las primeras dos han sido hechas como ejemplo:

 

Referencia:              Dios es comparado a

Salmos 28:7             Un escudo

Salmos 34:8             Algo que puede ser probado (experimentado)

Salmos 18:2

Salmos 18:30

Salmos 91:2

Salmos 91:4

Salmos 115:9‑11

Salmos 144:2

 

REFERENCIAS ADICIONALES:

 

Los siguientes textos bíblicos son referencias adicionales que David hizo para confiar en Dios. Estudie las referencias. En la columna provista resuma cada versículo con sus propias palabras.

 

Referencia:                       Resumen

Salmos 31:4

Salmos 4:5

Salmos 11:1

 

Capítulo Cinco

DOCTRINA DE BAUTISMOS I

 

 

OBJETIVOS:

 

Al concluir este capítulo usted será capaz de:

 

n       Identificar los cuatro bautismos mencionados en el Nuevo Testamento.

n       Definir la palabra "bautizar"

n       Explicar la importancia del bautismo cristiano.

n       Enumerar las calificaciones requeridas para los que buscan el bautismo cristiano.

 

 

VERSÍCULO LLAVE:

 

“Yo a la verdad os bautizo en agua para arrepentimiento; mas el que viene tras mí, más poderoso es que yo; Los zapatos del cual yo no soy digno de llevar; Él os bautizará en Espíritu Santo y en fuego”  (Mateo 3:11).

 

 

INTRODUCCIÓN

 

El tercero principio fundamental de Hebreos 6 es la doctrina de bautismos.

 

En Hebreos 6:2 la palabra "bautismo" es plural. Es la "doctrina de bautismos" (plural), no "la doctrina de bautismo" en singular.  Esto significa que la doctrina completa de la fe cristiana incluye mas de un tipo de bautismo.

 

CUATRO BAUTISMOS

 

El Nuevo Testamento menciona cuatro bautismos diferentes.  Estos son:

 

n       Bautismo del sufrimiento de Cristo

n       Bautismo de Juan

n       Bautismo cristiano

n       Bautismo en el Espíritu Santo

 

Este capítulo discutirá los primeros tres bautismos.  El capítulo que sigue enfocara el bautismo en el Espíritu Santo.

 

 

DEFINICIÓN

 

La palabra "bautismo" en la Biblia significa "sumergirse completamente o sumergirse en algo."

 

BAUTISMO DEL SUFRIMIENTO DE CRISTO

 

Hay un bautismo en el Nuevo Testamento que llamamos "bautismo del sufrimiento."  Este bautismo es mencionado por Jesús.

Empero de bautismo me es necesario ser bautizado: y ¡cómo me angustio hasta que sea cumplido!  (Lucas 12:50).

 

Este bautismo también es mencionado en Marcos 10:38, donde los hijos de Zebedeo piden la oportunidad de sentarse con Cristo a su lado derecho e izquierdo en el cielo.

 

Jesús respondió: "No saben lo que piden: ¿pueden tomar la copa que yo tomare? ¿Y ser bautizados con el bautismo con que seré bautizado?"

 

Jesús estaba hablando del sufrimiento que le esperaba por causa de los pecados de la humanidad. Él iba a ser sumergido en el sufrimiento, enterrado en la tumba, y resucitaría en un cuerpo nuevo.

 

BAUTISMO DE JUAN

 

El bautismo de Juan el Bautista fue el bautismo en agua con relación al mensaje del arrepentimiento.

 

Juan el Bautista nació de una manera milagrosa, siendo sus padres Zacarías y Elisabet (Lucas 1:5, 13). Dios tenia un plan especial para su vida. Él iba a servir como el "precursor de Jesucristo."

 

“Y tú, niño, profeta del Altísimo serás llamado; Porque irás ante la faz del Señor, para aparejar sus caminos; dando conocimiento de salud a su pueblo, Para remisión de sus pecados” (Lucas 1:76‑77).

 

La palabra "precursor" significa alguien que va adelante y prepara el camino. Juan tenia que predicar el mensaje del arrepentimiento a Israel para prepararlos para la venida de Jesucristo.

 

Su posición como precursor de Jesús y su ministerio de bautismo se dan a conocer en el versículo siguiente:

 

“Yo a la verdad os bautizo en agua para arrepentimiento; mas el que viene tras mí, más poderoso es que yo; Los zapatos del cual yo no soy digno de llevar; Él os bautizará en Espíritu Santo y en fuego”  (Mateo 3:11).

 

El ministerio de Juan el Bautista fue el principio de una nueva era espiritual.

 

“La ley y los profetas hasta Juan: desde entonces el reino de Dios es anunciado, y quienquiera se esfuerza a entrar en él” (Lucas 16:16).

 

Antes de la época de Juan, las personas vivían bajo la ley. Los profetas y sacerdotes servían como los líderes espirituales, e interpretaban la ley para ellos.

 

Solo los sacerdotes tenían acceso a la presencia de Dios en el templo. Ellos servían como mediadores entre el pueblo y Dios, y ofrecían sacrificios por el pecado como Dios lo había mandado.

 

Esto cambió con la venida de Jesucristo.  Por medio de su vida, muerte, y resurrección, el acceso a Dios fue posible para todos los hombres.

 

Jesucristo sirve ahora como mediador de los hombres pecadores y un Dios justo. Juan hizo dos demandas al pueblo: arrepentimiento y confesión publica de los pecados.

 

Los que deseaban llenar estos requisitos eran bautizados en el río Jordán como un testimonio publico. Era una señal exterior de que ellos habían arrepentido de sus pecados.

 

Cuando algunos de los líderes religiosos vinieron a Juan para ser bautizados, él rehusó.  Él demandó que ellos debían mostrar evidencia de un verdadero cambio en sus vidas antes de ser bautizados.

 

Pero cuando vio que muchos de los fariseos y saduceos venían para el bautismo, les dijo:

 

“Y viendo él muchos de los Fariseos y de los Saduceos, que venían a su bautismo, les decía: Generación de víboras, ¿quién os ha enseñado a huir de la ira que vendrá? Haced pues frutos dignos de arrepentimiento” (Mateo 3:7‑8).

 

Evidencia de arrepentimiento y remisión de pecados eran requeridos por Juan para ser bautizados. 

 

La frase "bautismo de arrepentimiento y remisión de pecados" no significa que estas dos experiencias siguen al acto de ser bautizados en agua.

 

El bautismo servía como una confirmación visual de que los que eran bautizados ya habían experimentado "el arrepentimiento y el perdón."

 

BAUTISMO CRISTIANO

 

El pasaje que introduce mejor lo que llamamos bautismo cristiano describe el bautismo de Jesús.

 

“Entonces Jesús vino de Galilea a Juan al Jordán, para ser bautizado de él. Mas Juan lo resistía mucho, diciendo: Yo he menester ser bautizado de ti, ¿y tú vienes a mí? Empero respondiendo Jesús le dijo: Deja ahora; porque así nos conviene cumplir toda justicia. Entonces le dejó. Y Jesús, después que fue bautizado, subió luego del agua; y he aquí los cielos le fueron abiertos, y vio al Espíritu de Dios que descendía como paloma, y venía sobre él.  Y he aquí una voz de los cielos que decía: Este es mi Hijo amado, en el cual tengo contentamiento” (Mateo 3:13-17).

 

Jesús no fue bautizado por Juan como evidencia de que Él había arrepentido de pecado porque Él no tenía pecados de que arrepentirse.

 

Como Jesús lo explico, Él fue bautizado para cumplir toda justicia. Él estaba estableciendo un modelo de conducta que quería que todos los creyentes siguiesen. El acto externo del bautismo era una señal de que la obra interna de justicia había sido completada.

 

BAUTISMO DE INFANTES

 

Jesús no fue bautizado cuando era un infante. Cuando era un infante, sus padres lo trajeron a Jerusalén para presentarlo al Señor, pero no fue bautizado (Lucas 2:22).

Jesús no fue bautizado hasta que Él supo lo que estaba haciendo y la razón por la cual lo hacia.

 

Los infantes no deben de ser bautizados. Los niños pueden ser presentados al Señor para dedicación y bendición con la imposición de manos. Pero no debieran ser bautizados hasta que ellos entiendan el significado del acto y puedan cumplir los requisitos bíblicos.

 

No hay una edad especifica cuando este entendimiento viene. Depende del desarrollo mental y espiritual de cada individuo.

 

¿ASPERSIÓN O INMERSIÓN?

 

Algunas iglesias bautizan con aspersión de agua. Otras hacen con que la persona sea totalmente inmersa en agua.

 

Cuando Jesús fue bautizado, Él fue sumergido en el agua y luego salió del agua.  Considerando esto y el significado bíblico de la palabra "bautizar," nosotros debemos concluir que Él fue totalmente inmerso en las aguas del Jordán.

 

Al permitir ser bautizado, Jesús mostró una obediencia publica a la voluntad de Dios.  Por medio de este acto de obediencia, El cumplió el plan de Dios.

 

Cuando los creyentes son bautizados, lo hecho externo simboliza la justicia interna que ellos han recibido por la fe.

 

REQUISITOS PARA EL BAUTISMO

 

Existían condiciones espirituales para los que deseaban el bautismo de Juan.  También existen requisitos para los que desean el bautismo cristiano.

 

INSTRUCCIÓN:

 

El primero requisito para ser bautizado fue dado por Jesús.

 

“Por tanto, id, y doctrinad a todos los Gentiles, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo: Enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado: y he aquí, yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén.”  (Mateo 28:19‑20).

 

El mandamiento de Cristo para enseñar a los nuevos creyentes es dado dos veces.  Ellos debían ser instruidos antes y después del bautismo.

 

Los pecadores primero deben oír y recibir el Evangelio para tornarse verdaderos creyentes:

 

“Así que, los que recibieron su palabra, fueron bautizados: y fueron añadidas a ellos aquel día como tres mil personas”  (Hechos 2:41).

“Oído que hubieron esto, fueron bautizados en el nombre del Señor Jesús”  (Hechos 19:5).

 

“Entonces una mujer llamada Lidia, que vendía púrpura en la ciudad de Tiatira, temerosa de Dios, estaba oyendo; el corazón de la cual abrió el Señor para que estuviese atenta a lo que Pablo decía. Y cuando fue bautizada, y su familia, nos rogó, diciendo: Si habéis juzgado que yo sea fiel al Señor, entrad en mi casa, y posad: y constríñanos” (Hechos 16:14‑15).

 

Antes de ser bautizados, los creyentes deben recibir suficiente enseñanza para entender el significado del bautismo.

 

Después de ser bautizados, ellos deben continuar recibiendo instrucción para llegar a ser cristianos maduros. Pablo llama esto de "ir hacia la perfección" (Hebreos 6).

 

ARREPENTIMIENTO:

 

La segunda condición para el bautismo es arrepentimiento del pecado.

 

Pedro enfatizó esto en su sermón en el Día de Pentecostés:

 

“Entonces oído esto, fueron compungidos de corazón, y dijeron a Pedro y a los otros apóstoles: Varones hermanos, ¿qué haremos? Y Pedro les dice: Arrepentios, y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados; y recibiréis el don del Espíritu Santo.” (Hechos 2:37-38).

 

Note que convicción de pecados no es suficiente. Debe haber acción. Los dos mandamientos que Pedro dio fueron para arrepentirse y ser bautizado.  Arrepentimiento debe ocurrir antes del bautismo.

 

CREER:

 

La tercera condición para el bautismo es creer (fe).

 

“Y les dijo: Id por todo el mundo; predicad el evangelio a toda criatura. El que creyere y fuere bautizado, será salvo; mas el que no creyere, será condenado” (Marcos 16:15‑16).

 

Creer es requerido para el bautismo. Este requisito es ilustrado por la historia de Felipe y el etíope que iba en el camino de Jerusalén a Gaza (Hechos 8).

 

Felipe percibió que el etíope leía el libro de Isaías. El se unió al etiope en su carruaje para explicarle el mensaje del evangelio. Mientras continuaban el viaje, pasaron a un lugar donde había agua. Debido a la petición y confesión de fe del etíope, Felipe lo bautizó. 

 

“Y yendo por el camino, llegaron a cierta agua; y dijo el eunuco: He aquí agua; ¿qué impide que yo sea bautizado?  Y Felipe dijo: Si crees de todo corazón, bien puedes. Y respondiendo, dijo: Creo que Jesucristo es el Hijo de Dios.  Y mandó parar el carro: y descendieron ambos al agua, Felipe y el eunuco; y le bautizó”  (Hechos 8:36‑38).

 

Felipe le dijo al eunuco: "Si crees de todo tu corazón, puedes ser bautizado." El eunuco respondió: "Creo que Jesucristo es el Hijo de Dios."

 

Una persona que desee el bautismo cristiano debe confesar primero que cree en Jesucristo como el Hijo de Dios.

 

UNA BUENA CONCIENCIA HACIA DIOS:

 

La cuarta condición para el bautismo cristiano es una buena conciencia hacia Dios.

 

Pedro compara el bautismo en agua cristiano a la experiencia de Noe y su familia, que fueron salvos del juicio al entrar al arca:

 

“A la figura de la cual el bautismo que ahora corresponde nos salva (no quitando las inmundicias de la carne, sino como demanda de una buena conciencia delante de Dios,) por la resurrección de Jesucristo”  (1 Pedro 3:21).

 

Pedro rehusó cualquier idea de que el propósito del bautismo es una clase de limpieza del cuerpo físico. Él dice que la condición del bautismo cristiano es la relación interna del corazón del creyente hacia Dios. El la llama "una buena conciencia hacia Dios."

 

EL TIEMPO DEL BAUTISMO

 

Para ser elegible para el bautismo en agua, una persona debe recibir una debida instrucción, arrepentirse, creer, y tener una buena conciencia hacia Dios.

 

El periodo de tiempo que se toma para cumplir estos requisitos variará dependiendo del individuo.

 

Algunas iglesias requieren que los que desean el bautismo tomen largos periodos de instrucción demorando semanas o meses.

 

Pero la Biblia dice que en el Día de Pentecostés, tres mil personas fueron bautizadas.  Unas horas antes, ellos eran incrédulos que rechazaban a Jesús como el Mesías de Israel o el Hijo de Dios.

 

Desde el fin del sermón de Pedro hacia su bautismo, el tiempo requerido para dar la instrucción necesaria no pudo haber sido mas de dos horas:

 

“Así que, los que recibieron su palabra, fueron bautizados: y fueron añadidas a ellos aquel día como tres mil personas” (Hechos 2:41).

 

Felipe bautizó al etíope el mismo día que le predico el evangelio.

 

EN RESUMEN...

 

La practica de la Iglesia Primitiva con relación al bautismo fue como sigue:

 

n       Antes del bautismo, ellos enseñaron los principios básicos del evangelio centrándose en la vida, muerte, y resurrección de Jesucristo.

n       Ellos relacionaron estos hechos al acto del bautismo.

n       Ellos verificaron el entendimiento, arrepentimiento y confesión de fe en el nuevo creyente, luego el bautismo en agua seguía inmediatamente.

n       Después del bautismo, los nuevos creyentes recibieron más instrucciones para el desarrollo espiritual.

 

SIGNIFICADO DEL BAUTISMO CRISTIANO

 

El versículo bíblico que revela el significado espiritual del bautismo en agua cristiano se encuentra en Romanos:

 

“¿Pues qué diremos? ¿Perseveraremos en pecado para que la gracia crezca? En ninguna manera. Porque los que somos muertos al pecado, ¿cómo viviremos aún en él? ¿O no sabéis que todos los que somos bautizados en Cristo Jesús, somos bautizados en su muerte? Porque somos sepultados juntamente con él a muerte por el bautismo; para que como Cristo resucitó de los muertos por la gloria del Padre, así también nosotros andemos en novedad de vida” (Romanos 6:1‑4).

 

Cuando nos arrepentimos y aceptamos a Jesucristo como salvador, ocurre  la muerte al pecado y a la vieja vida.  Hay la creación de una nueva vida de justicia vivida para Dios.

 

“Así también vosotros, pensad que de cierto estáis muertos al pecado, mas vivos a Dios en Cristo Jesús Señor nuestro. No reine, pues, el pecado en vuestro cuerpo mortal, para que le obedezcáis en sus concupiscencias; Porque el pecado no se enseñoreará de vosotros; pues no estáis bajo la ley, sino bajo la gracia”  (Romanos 6:11‑12, 14).

 

El bautismo cristiano en agua es un símbolo de la muerte y resurrección de Jesús.  Él simboliza muerte al pecado mientras usted es sepultado en la “tumba” de agua y resucitar para una nueva vida para Dios en justicia cuando usted sale del agua.

 

El creyente que es sacado del agua para caminar en novedad de vida, no lo hace con sus propias fuerzas. La nueva vida es vivida por el poder de Dios, el mismo poder que levantó a Jesús de entre los muertos. Vamos aprender más acerca de vivir la nueva vida en el Capítulo Once).

 

El efecto del bautismo en agua depende del arrepentimiento y fe de quién es bautizado.  Sin esto, el bautismo no tiene valor.

 

El verdadero bautismo cristiano significa que somos bautizados en Jesucristo mismo, no en una iglesia o denominación en particular.

 

“Porque todos los que habéis sido bautizados en Cristo, de Cristo estáis vestidos” (Gálatas 3:27).

 

BAUTISMOS:  UN CONTRASTE

 

Hay una diferencia entre el bautismo de Juan y el bautismo cristiano.

 

Cuando Pablo visitó la iglesia de Éfeso, él encontró a un grupo de personas que eran discípulos de Juan el Bautista. Ellos habían oído el mensaje del arrepentimiento de Juan y habían sido bautizados, pero no habían oído nada del evangelio de Jesucristo.

 

“Y aconteció que entre tanto que Apolos estaba en Corinto, Pablo, andadas las regiones superiores, vino a Éfeso, y hallando ciertos discípulos, les dijo: ¿Habéis recibido el Espíritu Santo después que creísteis? Y ellos le dijeron: Antes ni aun hemos oído si hay Espíritu Santo.  Entonces dijo: ¿En qué pues sois bautizados? Y ellos dijeron: En el bautismo de Juan. Y dijo Pablo: Juan bautizó con bautismo de arrepentimiento, diciendo al pueblo que creyesen en el que había de venir después de él, es a saber, en Jesús el Cristo. Oído que hubieron esto, fueron bautizados en el nombre del Señor Jesús” (Hechos 19:1‑5).

 

Después de que Pablo les explicó el evangelio, las personas lo acepto y fueron bautizadas de nuevo. Esta vez fueron bautizados en el nombre del Señor Jesús.

 

Este ejemplo nos muestra que el bautismo de Juan y el bautismo cristiano son diferentes. El bautismo de Juan ya no era más acepto después de la muerte y resurrección de Jesucristo.  Los que habían recibido el bautismo de Juan tenían que ser bautizados de nuevo en el bautismo cristiano.

 

El mensaje de Juan preparó los corazones del pueblo de Israel para la revelación de su Mesías, Jesucristo. Al bautizarse, ellos confesaban públicamente el arrepentimiento de sus pecados y su creencia en la venida del Mesías.

 

Después de la muerte y resurrección de Jesucristo, el bautismo cristiano fue instituido.  Las personas eran bautizadas en el nombre del Padre, del Hijo, y del Espíritu Santo. Al hacerlo públicamente, ellos demostraron su aceptación del mensaje del evangelio y el hecho de que él había cambiado sus vidas. Jesús ordenó este bautismo:

 

“Por tanto, id, y doctrinad a todos los Gentiles, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo” (Mateo 28:19).

 

La diferencia entre el bautismo cristiano y el bautismo de Juan es de que el bautismo cristiano debe ser ejecutado bajo la plena autoridad de Dios el Padre, el Hijo, y el Espíritu Santo.

 

El bautismo de Juan no podía ser realizado con esta misma autoridad. Él era solamente un bautismo de arrepentimiento y creencia en la venida del Mesías.

El bautismo cristiano es un bautismo que confiesa aceptación del completo plan redentor de Dios.

 

PALABRAS HABLADAS EN EL BAUTISMO

 

Nosotros hemos discutido los requisitos que deben ser cumplidos antes del bautismo.  Hemos confirmado, de acuerdo con las Escrituras, que el bautismo es una inmersión total en el agua.

 

¿Qué palabras deben de ser habladas en la hora del bautismo?

 

Jesús dijo para bautizar en el nombre "del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo."  Muchos ministros han escogido usar estas mismas palabras cuando bautizan, y esto es aceptable de acuerdo a la Escritura.

 

Pero también se puede usar solamente el nombre del Señor. La Biblia dice que los discípulos hicieron esto:

 

“Porque aun no había descendido sobre ninguno de ellos, mas solamente eran bautizados en el nombre de Jesús”  (Hechos 8:16).

 

“Y esto fue hecho por tres veces; y el vaso volvió a ser recogido en el cielo”  (Hechos 10:16).

 

“Oído que hubieron esto, fueron bautizados en el nombre del Señor Jesús”  (Hechos 19:5).

 

Jesús no ordenó a sus discípulos a bautizar en los nombres (plural) del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, pero "en el nombre" (singular) de las personas de la trinidad de Dios.

 

El nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo es el nombre para "Señor Jesucristo" porque:

 

“Porque en él habita toda la plenitud de la divinidad corporalmente”  (Colosenses 2:9).

 

La Biblia enseña que nosotros somos bautizados en Cristo:

 

“¿O no sabéis que todos los que somos bautizados en Cristo Jesús, somos bautizados en su muerte?”  (Romanos 6:3).

 

Algunas denominaciones han creado mucha controversia acerca de las palabras que deben hablarse a la hora del bautismo. Ellas dicen que una formula es correcta y la otra no.

 

Pero de acuerdo a la Biblia, el bautismo "en el nombre del Señor Jesucristo" o “en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo” es aceptable para decirlo en el momento del bautismo. No hay desacuerdo entre las dos formulas. Las dos se refieren a la trinidad del Padre, Hijo y Espíritu Santo. 

 

Para ser consistente con la Biblia y al mismo tiempo traer unidad en esta área, sugerimos la siguiente formula:

 

"Basado en la confesión de tu fe, en el nombre de Dios el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo, te bautizo en el Señor Jesucristo."

 

 

 

PRUEBA PERSONAL

 

1.  Escribe el versículo llave de memoria:

_____________________________________________________________________

_____________________________________________________________________

_____________________________________________________________________

2.  Defina la palabra "bautizar": 

_____________________________________________________________________

_____________________________________________________________________

 

3.  ¿Por que es importante el bautismo cristiano? 

_____________________________________________________________________

_____________________________________________________________________

 

4. ¿Cuáles son las cuatro calificaciones que son requeridas para los que buscan el bautismo cristiano?

_______________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________

 

5. Cuáles son los cuatro clases de bautismos mencionados en el Nuevo Testamento.  ____________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________

 

6. En el Nuevo Testamento, ¿cuando fueron bautizados los pecadores que se arrepintieron y creyeron? 

_____________________________________________________________________

 

7. Dé la referencia bíblica que prueba que hay una diferencia entre el bautismo de Juan y el bautismo cristiano.

___________________________________________

 

8. ¿Deben los infantes ser bautizados en agua?

_________________________

 

9. ¿A qué edad debe permitirse que un niño pueda ser bautizado en agua? _____________________________________________________________________

 

10. Si la declaración es verdadera, escribe la letra V en el espacio en blanco. Si la declaración es falsa, escribe la letra F.

 

a. _____ Si usted fue bautizado solamente en el nombre del Señor Jesucristo, usted debe ser bautizado de nuevo en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.

b. _____  La palabra bíblica "bautizar" significa inmersión y no aspersión con agua.

c. _____  Usted debe entender el significado del bautismo antes de ser bautizado.

 

 

(Las respuestas se encuentran al final del último capítulo de este manual).

 

PARA ESTUDIO ADICIONAL

 

Este capítulo introdujo el tema de la doctrina de bautismos.

 

Para ampliar su conocimiento del tema, estudie las siguientes Escrituras que se refieren al bautismo.

 

Mateo 3:6, 7, 11‑16;   11:11‑12;  14:2;  16:4;  20:22‑23

Lucas 3:3, 7, 12, 16, 21;  7:29‑30;  12:50;  20:4

 

Juan 1:25‑28, 33;  3:22‑23, 26;  4:1‑2;  10:40

 

Hechos 1:5, 22;  2:38, 41;  8:12, 16, 36, 38;  9:18;  10:37, 47‑48;  11:16;  13:24;  18:8, 25;  19:3, 4,  5;  22:16

 

Romanos 6:3‑4

 

1 Corintios 1:13‑16;  10:2;  12:13;  15:29

 

Gálatas 3:27

 

Efesios 4:5

 

Colosenses 2:12

 

1 Pedro 3:21

 

Hebreos 6:2

 


Capítulo Seis

 

DOCTRINA DE BAUTISMOS II

 

OBJETIVOS:

 

Al concluir este capítulo usted será capaz de:

 

n       Explicar algunos de los propósitos del Espíritu Santo.

n       Entender como recibir el bautismo del Espíritu Santo.

n       Nombrar la señal física externa del bautismo del Espíritu Santo.

n       Identificar la verdadera evidencia del bautismo del Espíritu Santo.

n       Reconocer los dones espirituales y fruto del Espíritu Santo.

 

VERSÍCULO LLAVE:

 

“Mas recibiréis la virtud del Espíritu Santo que vendrá sobre vosotros; y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, y Samaria, y hasta lo último de la tierra” (Hechos 1:8).

 

INTRODUCCIÓN

 

En el Último capítulo definimos la palabra "bautizar" y estudiamos tres de los cuatro bautismos mencionados en el Nuevo Testamento.

 

Aprendimos acerca del bautismo del sufrimiento experimentado por Jesús, el bautismo de Juan el Bautista, y el bautismo cristiano en agua.

 

Este capítulo introduce el cuarto bautismo que es el bautismo del Espíritu Santo.[1]

 

LA PROMESA DEL ESPÍRITU SANTO

 

Después de la resurrección y antes de su regreso al cielo, Jesús dio instrucciones importantes a sus seguidores.

 

“Y he aquí, yo enviaré la promesa de mi Padre sobre vosotros: mas vosotros asentad en la ciudad de Jerusalén, hasta que seáis investidos de potencia de lo alto.  (Lucas 24:49).

 

La promesa que Jesús hablaba era el Espíritu Santo.  Jesús ya lo había dicho a sus discípulos:

 

“Y yo rogaré al Padre, y os dará otro Consolador, para que esté con vosotros para siempre:  Al Espíritu de verdad, al cual el mundo no puede recibir, porque no le ve, ni le conoce: mas vosotros le conocéis; porque está con vosotros, y será en vosotros.  No os dejaré huérfanos: vendré a vosotros” (Juan 14:16‑18).

PROPÓSITO DEL ESPÍRITU SANTO

 

Uno de los propósitos del Espíritu Santo es dado en el pasaje que fue citada: para dar animo a los creyentes.

 

Pero la Biblia da otros propósitos para el Espíritu Santo en la vida del creyente. El Espíritu Santo ha de:

 

n       Habitar en el creyente: 1 Corintios 6:19.

n       Unirlo en un espíritu con Dios y otros creyentes: 1 Corintios 6:17.

n       Orar por él:  Romanos 8:26.

n       Impartirle el amor de Cristo y por medio de él:  Romanos 5:5.

n       Conformarlo a la imagen de Cristo:  2 Corintios 3:18.

n       Revelarle verdades bíblicas:  1 Corintios 2:10.

n       Enseñarle:  Juan 14:26.

n       Inspirarlo a una verdadera adoración:  Juan 4:24.

n       Vivificarlo: Romanos 8:11.

n       Santificarlo: 2 Tesalonicenses 2:13‑14.

n       Cambiarlo:  Tito 3:5.

n       Convencerlo cuando hace lo malo:  Juan 16:8‑11.

n       Darle la seguridad de salvación:  Romanos 8:16.

n       Darle libertad:  Romanos 8:2.

n       Hablar por medio de él:  Marcos 13:11.

n       Demostrar el poder de Dios:  1 Corintios 2:4.

 

LA EVIDENCIA DEL ESPÍRITU SANTO

 

El Espíritu Santo tiene muchos propósitos en las vidas de los creyentes. El propósito principal y la verdadera evidencia del bautismo del Espíritu Santo, sin embargo, es hacer del cristiano un testigo poderoso para el evangelio.

 

“Mas recibiréis la virtud del Espíritu Santo que vendrá sobre vosotros; y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, y Samaria, y hasta lo último de la tierra”  (Hechos 1:8).

 

La evidencia del bautismo en el Espíritu Santo estuvo presente inmediatamente en la vida del apóstol Pedro. Antes del Día de Pentecostés, el había negado temerosamente que conocía a Jesús. Después de su bautismo en el Espíritu Santo, Pedro se puso de pie y dio un poderoso testimonio del evangelio que resultó en la salvación de 3,000 personas.

 

Fue el poder del Espíritu Santo en la Iglesia Primitiva que resultó en la expansión del evangelio a través del mundo.

 

El libro de Hechos es un registro de este poderoso testimonio que fue la evidencia del bautismo en el Espíritu Santo.

 

BAUTISMO EN EL ESPÍRITU SANTO

 

Hay siete pasajes en el Nuevo Testamento donde la palabra "bautismo" se usa con relación al Espíritu Santo.

 

Cuatro de estos son las palabras de Juan el Bautista registradas en los evangelios:

“Yo a la verdad os bautizo en agua para arrepentimiento; mas el que viene tras mí, más poderoso es que yo; los zapatos del cual yo no soy digno de llevar; Él os bautizará en Espíritu Santo y en fuego”  (Mateo 3:11).

 

Yo a la verdad os he bautizado con agua; mas él os bautizará con Espíritu Santo”  (Marcos 1:8).

 

“Respondió Juan, diciendo a todos: Yo, a la verdad, os bautizo en agua; mas viene quien es más poderoso que yo, de quien no soy digno de desatar la correa de sus zapatos: él os bautizará en Espíritu Santo y fuego”  (Lucas 3:16).

 

“Y yo no le conocía; mas el que me envió a bautizar con agua, aquél me dijo: Sobre quien vieres descender el Espíritu, y que reposa sobre él, éste es el que bautiza con Espíritu Santo”  (Juan 1:33).

 

Jesús también habló acerca del bautismo en el Espíritu Santo.

 

“Porque Juan a la verdad bautizó con agua, mas vosotros seréis bautizados con el Espíritu Santo no muchos días después de estos” (Hechos 1:5).

 

Cuando Pedro habló de los eventos que ocurrieron en el hogar de Cornelio, él citó las palabras de Jesús.

 

“Entonces me acordé del dicho del Señor, como dijo: Juan ciertamente bautizó en agua; mas vosotros seréis bautizados en Espíritu Santo”  (Hechos 11:16).

 

Pablo también usó la palabra "bautizar" con relación al Espíritu Santo.

 

“Porque por un Espíritu somos todos bautizados en un cuerpo, ora Judíos o Griegos, ora siervos o libres; y todos hemos bebido de un mismo Espíritu”  (1 Corintios 12:13).

 

El uso de la frase "bautizados en el Espíritu Santo” es el mismo cuando es usado para describir el bautismo cristiano en agua. En ambos los casos, el bautismo es una confirmación exterior de una condición espiritual interior.

 

El Espíritu Santo vino del cielo sobre los discípulos en el Día de Pentecostés y los inmergió (bautizó) completamente en el Espíritu Santo.

 

Pedro dijo que esta experiencia fue el cumplimiento de la promesa de Dios:  "En los últimos días... derramaré de mi Espíritu sobre toda carne."  Esta promesa fue dada en Joel 2:28.

 

LA SEÑAL FÍSICA

 

El Espíritu Santo es invisible al ojo natural. Fue comparado al viento por Jesús.

 

“El viento de donde quiere sopla, y oyes su sonido; mas ni sabes de dónde viene, ni a dónde vaya: así es todo aquel que es nacido del Espíritu” (Juan 3:8).

 

Aunque el viento sea invisible, los efectos que produce pueden ser vistos y oídos.  Cuando el viento sopla, el polvo se levanta del suelo, los árboles se doblan, las hojas susurran, las olas del mar crujen, y las nubes se mueven en el cielo. Estas son señales físicas del viento.

 

Jesús dijo que así es también con el Espíritu Santo. Aunque es invisible, los efectos que el Espíritu Santo produce pueden ser vistos y oídos.

 

Hay tres lugares en el Nuevo Testamento donde se nos dice lo que sucedió cuando las personas fueron bautizadas en el Espíritu Santo.

 

DIA DE PENTECOSTÉS:

 

Hechos 2:2‑4 es el relato de lo que sucedió en el Día de Pentecostés.

 

“Y de repente vino un estruendo del cielo como de un viento recio que corría, el cual hinchió toda la casa donde estaban sentados; Y se les aparecieron lenguas repartidas, como de fuego, que se asentó sobre cada uno de ellos. Y fueron todos llenos del Espíritu Santo, y comenzaron a hablar en otras lenguas, como el Espíritu les daba que hablasen” (Hechos 2:2‑4).

 

CASA DE CORNELIO:

 

Hechos 10:44‑46 es el relato de lo que sucedió cuando Pedro predicó el evangelio a un hombre llamado Cornelio y a su familia:

 

“Estando aún hablando Pedro estas palabras, el Espíritu Santo cayó sobre todos los que oían el sermón.  Y se espantaron los fieles que eran de la circuncisión, que habían venido con Pedro, de que también sobre los Gentiles se derramase el don del Espíritu Santo.  Porque los oían que hablaban en lenguas, y que magnificaban a Dios” (Hechos 10:44‑46).

 

CONVERTIDOS EN ÉFESO:

 

Hechos 19:6 describe lo que sucedió al primero grupo de convertidos en Éfeso.

 

“Y habiéndoles impuesto Pablo las manos, vino sobre ellos el Espíritu Santo; y hablaban en lenguas, y profetizaban” (Hechos 19:6).

 

Al comparar estos pasajes, hay una señal física que es común: los que recibieron el bautismo del Espíritu Santo hablaron en otras lenguas.

 

Otras señales sobrenaturales del Espíritu Santo son mencionadas, pero ninguna tomó lugar en todas las ocasiones.

 

En el Día de Pentecostés hubo un estruendo del viento y lenguas visibles de fuego fueron vistas. Esto no se menciona en las otras dos ocasiones.

 

En Éfeso los nuevos convertidos profetizaron. Esto no se menciona ocurriendo en el Día de Pentecostés o en la casa de Cornelio. La señal externa que los apóstoles observaron en la experiencia de Cornelio y su casa fue que ellos hablaron en lenguas. Esta señal física fue la prueba a los discípulos de que ellos habían sido bautizados en el Espíritu Santo.

 

De estos registros bíblicos concluimos que la señal de hablar en lenguas por medio del Espíritu Santo confirma que una persona ha sido bautizada en el Espíritu Santo.

 

La señal de "lenguas" puede ser lenguajes conocidos al hombre. Esto fue lo que sucedió en el día de Pentecostés:

 

“Y estaban atónitos y maravillados, diciendo: He aquí ¿no son "Galileos todos estos que hablan? ¿Cómo, pues, les oímos nosotros hablar cada uno en nuestra lengua en que somos nacidos?”  (Hechos 2:7‑8).

 

Las lenguas también pueden ser un lenguaje no conocido al hombre. Esto es llamado lengua desconocida:

 

“Porque el que habla en lenguas, no habla a los hombres, sino a Dios; porque nadie le entiende, aunque en espíritu hable misterios”  (1 Corintios 14:2).

 

PROPÓSITO DE LAS LENGUAS

 

La manifestación de otras lenguas recibidas por medio del bautismo en el Espíritu Santo tiene muchos propósitos en las vidas de los creyentes.

 

Vea su Biblia en 1 Corintios 14. Observe algunos de los propósitos para la manifestación de lenguas.

 

n       Oración a Dios (versículo 2).

n       Edificación personal ‑ Edificación significa aumento de conocimiento espiritual (versículo 4).

n       Cuando interpretados edifican a la iglesia (versículo 12).

n       Intercesión (versículo 14; Romanos 8:26‑27).

n       Señal a los incrédulos (versículo 22).

n       Cumplimiento de profecía (versículo 21; Isaías 28:11‑12).

n       Alabanza (versículo 15, 17).

 

OBJECIONES

 

Algunas personas rechazan la señal de hablar en lenguas. Estas son algunas de las objeciones que hacen:

 

TODO CRISTIANO TIENE EL ESPÍRITU SANTO:

 

Una de las objeciones más comunes es que todo cristiano recibe el Espíritu Santo cuando se convierte. Él no necesita una experiencia mayor para recibir el bautismo del Espíritu Santo.

 

Pero consideremos los ejemplos de las personas en el Nuevo Testamento que eran verdaderos creyentes. Los apóstoles se habían arrepentido de sus pecados y creído que Jesús era el Mesías. Ellos habían sido testigos y aceptaron como verdadero los hechos de su muerte, sepultura y resurrección. Jesús le dijo a sus seguidores:

 

“Y he aquí, yo enviaré la promesa de mi Padre sobre vosotros: mas vosotros asentad en la ciudad de Jerusalén, hasta que seáis investidos de potencia de lo alto”  (Lucas 24:49).

 

Él también dijo:

 

“Porque Juan a la verdad bautizó con agua, mas vosotros seréis bautizados con el Espíritu Santo no muchos días después de estos” (Hechos 1:5).

 

La prometida experiencia de ser bautizados en el Espíritu Santo vino en el día de Pentecostés.

 

Todos fueron llenos del Espíritu Santo y comenzaron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu les daba habilidad para expresarse.  Hechos 2:4.

 

Aunque los apóstoles ya eran genuinos cristianos, no fue sino hasta el Día de Pentecostés que ellos fueron llenos con (bautizados en) el Espíritu Santo.

 

Las personas de Samaria habían oído el evangelio predicado. Ellas habían creído y sido bautizados. Pero ellas no habían recibido el Espíritu Santo.

 

“Y los apóstoles que estaban en Jerusalén, habiendo oído que Samaria había recibido la palabra de Dios, les enviaron a Pedro y a Juan: Los cuales venidos, oraron por ellos, para que recibiesen el Espíritu Santo; (Porque aun no había descendido sobre ninguno de ellos, mas solamente eran bautizados en el nombre de Jesús.) Entonces les impusieron las manos, y recibieron el Espíritu Santo” (Hechos 8:14‑17).

 

Las personas de Samaria recibieron salvación por medio del ministerio de Felipe. Ellas recibieron el Espíritu Santo por medio del ministerio de Pedro y Juan. Recibir el Espíritu Santo fue una experiencia separada de recibir la salvación.

 

Hechos 19:1‑6 describe como Pablo fue a Éfeso y encontró las personas descritas como "discípulos." La primera pregunta que hizo Pablo fue, "¿Recibieron el Espíritu Santo cuando creyeron?"

 

Si las personas recibían el Espíritu Santo cuando ellas recibían salvación, sería una estupidez de Pablo hacer esa pregunta. El hecho que él preguntó hace claro que las personas pueden llegar a ser creyentes en Cristo sin recibir el bautismo del Espíritu Santo.

 

Aun si la persona recibe el bautismo del Espíritu Santo al mismo tiempo de la conversión, es una experiencia separada de la salvación.

 

El ministerio del Espíritu Santo ha estado operando por la eternidad. El Antiguo Testamento habla del Espíritu Santo viniendo sobre los líderes espirituales de Israel.  El Espíritu Santo también esta operando en la vida del pecador para traerlo a Cristo.  Pero esto es diferente que ser lleno del Espíritu Santo. Jesús lo hizo claro cuando dijo:

 

“Al Espíritu de verdad, al cual el mundo no puede recibir, porque no le ve, ni le conoce: mas vosotros le conocéis; porque está con vosotros, y será en vosotros” (Juan 14:17).

 

El Espíritu Santo estaba con los discípulos, pero no estaba en ellos. Ellos fueron llenos (bautizados) con el Espíritu Santo en el Día de Pentecostés.

 

El Espíritu Santo esta CON el pecador para llevarlo a Jesucristo. Pero esto no es lo mismo qué estar EN el creyente.

 

El Espíritu Santo estaba con los líderes espirituales en la época del Antiguo Testamento. Pero El aun no estaba EN ellos. Esta es la diferencia entre los ministerios del Espíritu Santo en el Antiguo Testamento y en el Nuevo Testamento. 

 

¿TODOS HABLAN EN LENGUAS?

 

Otra objeción a las lenguas viene del mal entendido a una pregunta del apóstol Pablo en 1 Corintios 12:30.  Él pregunta: "¿Todos hablan en lenguas?"  La respuesta a esta pregunta es "No, todos no hablan en lenguas." Pero Pablo no esta hablando aquí de la experiencia de ser bautizado en el Espíritu Santo. La discusión se refiere a los ministerios del Espíritu Santo que pueden ser usados por el creyente en la iglesia.

 

Estos ministerios, o dones espirituales, son un resultado de la experiencia de ser bautizados en el Espíritu Santo. 

 

“Pues vosotros sois el cuerpo de Cristo, y miembros en parte. Y a unos puso Dios en la iglesia, primeramente apóstoles, luego profetas, lo tercero doctores; luego facultades; luego dones de sanidades, ayudas, gobernaciones, géneros de lenguas” (1 Corintios 12:27‑28).

 

Pablo está hablando de los dones que pueden ser usados por miembros de la iglesia.  Uno de estos dones del Espíritu Santo es "diversidad de lenguas." Es una habilidad para dar mensajes especiales en lenguas a la iglesia bajo el poder del Espíritu Santo.

 

Aunque todos experimentan la señal de lenguas cuando son bautizados en el Espíritu Santo, no son todos los que reciben el don especial de diversidades de lenguas.

 

TEMOR:

 

Algunos creyentes no hablan del bautismo del Espíritu Santo porque tienen temor que van a recibir una experiencia que no es de Dios.

 

La Biblia dice:

 

“Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá. Porque cualquiera que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se abrirá. ¿Qué hombre hay de vosotros, a quien si su hijo pidiere pan, le dará una piedra? ¿Y si le pidiere un pez, le dará una serpiente? Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre que está en los cielos, dará buenas cosas a los que le piden?”  (Mateo 7:7‑11).

Si uno creyente busca a Dios por un don, así como un bueno padre terrenal, Dios no le dará algo que le haga daño.

 

EXPERIENCIA EMOCIONAL:

 

Otra objeción a las lenguas es que esta es una experiencia emocional.

 

Muchos creyentes que han recibido el bautismo del Espíritu Santo enfatizan a reacción emocional a la experiencia.

 

El hombre es una criatura emocional. La conversión no elimina las emociones de un hombre. Él experimentará gozo y tristeza. La conversión libera las emociones del hombre del control del pecado. Ella redirige estas emociones para adorar a Dios.

 

La palabra "gozo" en las Escrituras está asociada con el Espíritu Santo. En Hechos 13:52, leemos que "los discípulos estaban llenos de gozo y del Espíritu Santo." Algunas personas tienen reacciones de gran emoción en vista del gozo que viene con el bautismo del Espíritu Santo porque ellas son naturalmente más emocionales que otras.  Ellas pueden gritar, reír, o experimentar sensaciones en su cuerpo físico.

 

Pero estas reacciones emocionales no son la señal del bautismo en el Espíritu Santo.  La señal confirmadora es hablar en lenguas.

 

No es necesario mostrar una gran emoción como el reír, gritar, bailar, etc. para ser bautizado en el Espíritu Santo. La reacción que una persona tiene al gozo que trae esta experiencia está relacionada a su emoción individual.

 

Pero no debiéramos criticar a los que tienen gozosas reacciones emocionales al Espíritu Santo. La Biblia habla de reacciones emocionales de aquellos que tuvieron una experiencia poderosa con Dios. Las personas temblaron, cayeron postradas al suelo, gritaron, se regocijaron, y danzaron delante de Dios.

 

Es interesante observar la reacción emocional de las personas en varios eventos deportivos. Ellos gritan, ríen, saltan, y expresan mucha emoción en un juego deportivo.

 

Cuanta más emoción debiéramos de mostrar al tener el don del Espíritu Santo que cumple muchos propósitos en nuestras vidas: trae gozo y nos equipa con poder para alcanzar el mundo con el evangelio.

 

El Salmista David estaba de acuerdo con esto.  Él presenta un cuadro de adoración a Dios con gozo, fuerza, y emoción. 

 

“Venid, celebremos alegremente a Jehová: Cantemos con júbilo a la roca de nuestra salud. Lleguemos ante su acatamiento con alabanza; Aclamémosle con cánticos.  Porque Jehová es Dios grande; Y Rey grande sobre todos los dioses” (Salmos 95:1‑3).

 

“Alabadle a son de bocina: Alabadle con salterio y arpa. Alabadle con adufe y flauta: Alabadle con cuerdas y órgano. Alabadle con címbalos resonantes: Alabadle con címbalos de júbilo” (Salmos 150:3‑6).

 

No debe haber temor que el bautismo en el Espíritu Santo haga algo impropio o alguien pierda el control de si mismo.  La Biblia dice:

 

“Así que, las lenguas por señal son, no a los fieles, sino a los infieles: mas la profecía, no a los infieles, sino a los fieles” (1 Corintios 14:32).

 

Esto significa que cualquier don que Dios da está subordinado o bajo del control de aquello que lo posee. Dios no hace nada impropio porque...

 

“Porque Dios no es Dios de disensión, sino de paz; como en todas las iglesias de los santos” (1 Corintios 14:33).

 

DONES DEL ESPÍRITU SANTO

 

Jesús dejó a sus seguidores con una responsabilidad de extender el mensaje del evangelio a los confines de la tierra. El poder del Espíritu Santo los ayudaría a cumplir esta tarea. Parte de este poder del Espíritu Santo son los dones que el Espíritu Santo da a los creyentes para equiparlos al ministerio efectivamente.

 

Estos dones espirituales no son los mismos que los talentos naturales. Los talentos y habilidades naturales son dados al momento de nacer y/o son desarrollados por los esfuerzos naturales durante el curso de la vida. Ellos pueden ser usados para ministrar en la iglesia, pero son diferentes que los dones espirituales.

 

Los dones espirituales vienen del Espíritu Santo.  Su propósito es:

 

“Para perfección de los santos, para la obra del ministerio, para edificación del cuerpo de Cristo; Hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a un varón perfecto, a la medida de la edad de la plenitud de Cristo:  Que ya no seamos niños fluctuantes, y llevados por doquiera de todo viento de doctrina, por estratagema de hombres que, para engañar, emplean con astucia los artificios del error: Antes siguiendo la verdad en amor, crezcamos en todas cosas en aquel que es la cabeza, a saber, Cristo” (Efesios 4:12‑15).

 

Este pasaje revela que los dones espirituales son para:

 

n       Perfeccionar a los santos

n       Promover la obra del ministerio

n       Edificar al cuerpo de Cristo: la iglesia

 

Los objetivos finales de estos dones son para que nosotros:

 

n       Seamos unidos en la fe

n       Desarrollemos nuestro conocimiento de Jesucristo

n       Desarrollemos en perfección, con Cristo como nuestro modelo

n       Lleguemos a ser estables, no engañados por falsas doctrinas

n       Maduremos espiritualmente en Cristo

 

Algunas iglesias dicen que ni todos los dones del Espíritu Santo son para los creyentes de hoy. Ellas enseñan que algunos de los dones poderosos como milagros y hablar en otras lenguas eran solo para la Iglesia Primitiva.

 

La respuesta a su objeción es esta: El Señor dio dones ministeriales para cumplir ciertos propósitos en la iglesia. El no quitará ninguno de estos dones si los propósitos no han sido cumplidos.

 

¿Están todas las iglesias caminando en unidad? ¿Tenemos el conocimiento completo de Cristo?  ¿Estamos caminando en perfección, estables y maduros?  ¿Ya hemos detenido todas las falsas doctrinas para que no entren a las iglesias?

 

La respuesta a estas preguntas es "NO". Todos los propósitos de los dones ministeriales no han sido cumplidos. Por esta razón, todos los dones que Dios dio para cumplir estos objetivos aun están en operación en el día de hoy.

 

La Biblia también dice que los "dones y llamamientos de Dios son sin arrepentimiento"  (Romanos 11:29). Esto significa que Dios no cambiará su mente y no quitará un don o un llamamiento que Él ha dado.

 

El Espíritu Santo da a cada creyente por lo menos un don espiritual (1 Pedro 4:10;  Efesios 4:7; 1 Corintios12:7). Es importante para nosotros descubrir y usar nuestro don espiritual en la iglesia.

 

Los pasajes principales que explican los dones espirituales disponibles a los creyentes son:

 

n       Romanos 12:1‑8

n       1 Coríntios 12:1‑31

n       Efésios 4:1‑16

n       1 Pedro 4:7‑11[2]

 

FRUTO DEL ESPÍRITU SANTO

 

El Espíritu Santo desarrolla en la vida del creyente cualidades que la Biblia llama "Fruto del Espíritu."

 

El fruto del Espíritu Santo se refiere a la naturaleza del Espíritu Santo siendo evidente en la vida del creyente.

 

Dios desea que todo el fruto sea evidente en la vida de cada cristiano.

 

“Mas el fruto del Espíritu es: caridad, gozo, paz, tolerancia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza: contra tales cosas no hay ley”  (Gálatas 5:22‑23).

 

El desarrollo de estas cualidades es otra función importante del Espíritu Santo en la vida del creyente.

 


RECIBIENDO EL ESPÍRITU SANTO

 

La siguiente guía es dada para recibir el bautismo del Espíritu Santo.

 

ARREPENTIRSE Y SER BAUTIZADO:

 

Esto lo pondrá en una posición de receptividad espiritual. 

 

“Y Pedro les dice: Arrepentios, y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados; y recibiréis el don del Espíritu Santo” (Hechos 2:38).

 

CREER QUE ES PARA USTED:

 

“Porque la promesa es para vosotros y para vuestros hijos, y para todos los que están lejos; para tantos como el Señor nuestro Dios llame” (Hechos 2:39).

 

DESEARLO:

 

“Mas en el postrer día grande de la fiesta, Jesús se ponía en pie y clamaba, diciendo: Si alguno tiene sed, venga a mí y beba. El que cree en mí, como dice la Escritura, ríos de agua viva correrán de su vientre. (Y esto dijo del Espíritu que habían de recibir los que creyesen en él: pues aun no había venido el Espíritu Santo; porque Jesús no estaba aún glorificado.)”  (Juan 7:37‑39).

 

RECONOCER QUE ES UN DON:

 

El Espíritu Santo ya ha sido dado. Fue dado a la iglesia en el día de Pentecostés.  Siendo que es un don, no se puede ganar.

 

“...el don del Espíritu Santo” (Hechos 2:38).

 

“Esto solo quiero saber de vosotros: ¿Recibisteis el Espíritu por las obras de la ley, o por el oír de la fe? Aquel, pues, que os daba el Espíritu, y obraba maravillas entre vosotros ¿lo hacía por las obras de la ley, o por el oír de la fe?  Para que la bendición de Abraham fuese sobre los Gentiles en Cristo Jesús; para que por la fe recibamos la promesa del Espíritu” (Gálatas 3:2, 5, 14).

 

Empiece a adorar y agradecer a Dios por el don del Espíritu Santo.

 

RÍNDASE A DIOS:

 

No debe haber temor de hablar el lenguaje del Espíritu Santo cuando se alaba y adora a Dios.

 

Al alabar a Dios en voz alta, usted primero notará que sus labios tiemblan. Ceda su lengua al Espíritu Santo y Él hablara por medio de usted palabras extrañas a su entendimiento. Esta es la señal del bautismo del Espíritu Santo.

 

“Porque en lengua de tartamudos, y en extraña lengua hablará a este pueblo”  (Isaías 28:11).

 

“Y fueron todos llenos del Espíritu Santo, y comenzaron a hablar en otras lenguas, como el Espíritu les daba que hablasen” (Hechos 2:24).

 

PIDA LA ORACIÓN DE OTROS CREYENTES:

 

El Espíritu Santo puede ser recibido con la imposición de manos (Hechos 8,  9,  19) o sin eso (Hechos 2, 4, 10). Estudie estos capítulos que muestran como los creyentes llenos del Espíritu Santo pueden ayudarle a experimentar el bautismo en el Espíritu Santo.

 

 

PRUEBA PERSONAL

 

1. ¿Cuales son algunos de los propósitos del Espíritu Santo en la vida del creyente?

_______________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________

 

2. Dé seis directrices para recibir el bautismo en el Espíritu Santo.

______________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________

 

3.  Escribe el versículo llave de memoria: 

____________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________

 

4. ¿Cuál es la señal física externa del bautismo en el Espíritu Santo?

__________________________________________________________________________________________________________________________________________

 

5. ¿Cuál es la verdadera evidencia del bautismo del Espíritu Santo?  Dé una referencia bíblica para apoyar su respuesta.

_____________________________________________________________________

 

6. ¿Qué significa el término "fruto del Espíritu Santo”?

__________________________________________________________________________________________________________________________________________

 

7. Dé la lista del fruto del Espíritu Santo que debe estar presente en la vida del creyente.

____________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________

8. ¿Cuales son algunos de los propósitos de los dones del Espíritu Santo?

_______________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________

 

9. Por que es falso decir lo siguiente: "Ni todos los dones del Espíritu Santo son para nosotros ahora. Algunos eran solamente para los primeros cristianos.

 

10. ¿Cuales son las cuatro objeciones principales que algunos dan a la señal de otras lenguas?

____________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________

 

11. ¿Desde el punto de vista bíblico, son algunas de estas objeciones validas? _____

 

(Las respuestas se encuentran al final del último capítulo de este manual).

 

PARA ESTUDIO ADICIONAL

 

Este capítulo introdujo el estudio del Espíritu Santo por medio de la discusión del bautismo del Espíritu Santo.

Continúe su estudio del Espíritu Santo con el siguiente bosquejo:

 

LA NATURALEZA DEL ESPÍRITU SANTO

 

Es llamado Dios:  Hechos 5:3‑4

Omnipresente:  Él esta en todo lugar.  Salmos 139:7.

Omnisciente:  Sabe todas las cosas.  1 Corintios 2:10‑11.

Omnipotente:  Es todopoderoso.  Hechos 1:8.

Eterno:  Es para siempre.  Hebreos 9:14.

Igual al Padre y al Hijo:  Mateo 3:16‑17.

 

LA PERSONALIDAD DEL ESPÍRITU SANTO

 

Tiene una mente:  Romanos 8:27.

Es una mente inteligente:  1 Corintios 2:10‑11.

Examina la mente humana:  1 Corintios 2:10.

Tiene una voluntad:  1 Corintios 12:11.

Guía por dar o negar permiso:  Hechos 16:6‑7; 16:10.

Habla:  Hechos 8:29.

Ama:  Romanos 15:30.

Gime:  Efesios 4:30.

Intercede:  Romanos 8:26.

 

UNA NATURALEZA SENSIBLE

 

El Espíritu Santo tiene una naturaleza sensible. Debemos de ser cuidadosos que no:

 

Mintamos al Espíritu Santo:  Hechos 5:3‑4.

Resistamos al Espíritu Santo:  Hechos 7:51.

Apaguemos al Espíritu:  1 Tesalonicenses 5:19.

Entristecerlo:  Salmos 78:40.

Insultarlo:  Hebreos 6:4‑6.

Enfadarlo:  Isaías 63:10.

 

NOMBRE Y TÍTULOS DEL ESPÍRITU SANTO

 

Los nombres y títulos del Espíritu Santo dan mas conocimiento de su naturaleza y propósitos. Él es llamado de:

 

El Espíritu de Dios:  1 Corintios 3:16.

El Espíritu de Cristo:  Romanos 8:9.

El Espíritu Eterno:  Hebreos 9:14.

El Espíritu de la Verdad:  Juan 16:13; 14:26.

El Espíritu de la Gracia:  Hebreos 10:29.

El Espíritu de Vida:  Romanos 8:2.

El Espíritu de Gloria:  1 Pedro 4:14.

El Espíritu de Sabiduría y Revelación:  Efesios 1:17.

El Consolador:  Juan 14:26.

El Espíritu de la Promesa:  Hechos 1:4‑5.

El Espíritu de Santidad:  Romanos 1:4.

El Espíritu de Fe:  2 Corintios 4:13.

El Espíritu de Adopción:  Romanos 8:15.

 

EMBLEMAS DEL ESPÍRITU SANTO

 

La Biblia usa varios emblemas para representar al Espíritu Santo. Un emblema es un símbolo de algo.

 

Los siguientes emblemas son usados en la Biblia para representar al Espíritu Santo.

 

La paloma: Juan 1:32.

Aceite: Lucas 4:18.

Agua: Juan 7:37‑39.

Un sello: Efesios 1:13.

Viento: Juan 3:8.

Ríos: Juan 7:38‑9.

Fuego: que significa:

n       Presencia del Señor.  Éxodo 3:2

n       Aprobación:  Levítico 9:24

n       Protección:  Éxodo 13:21

n       Purificación:  Isaías 6:1‑8

n       El don del Espíritu Santo:  Hechos 2:3

n       Juicio:  Hebreos 12:29

 

 


Capítulo Siete

 

IMPOSICIÓN DE MANOS

 

OBJETIVOS:

 

Al concluir este capítulo usted será capaz de:

 

n       Definir "la imposición de manos."

n       Identificar los propósitos de la imposición de manos en la época del Antiguo Testamento.

n       Identificar los propósitos de la imposición de manos en la época del Nuevo Testamento.

n       Entender las calificaciones bíblicas para ministrar por medio de la imposición de manos.

 

VERSÍCULO LLAVE:

 

“Con todo eso se detuvieron allí mucho tiempo, confiados en el Señor, el cual daba testimonio a la palabra de su gracia, dando que señales y milagros fuesen hechos por las manos de ellos” (Hechos 14:3).

 

 

INTRODUCCIÓN

 

La doctrina de la imposición de manos es el cuarto de los principios que forman el fundamento de la fe cristiana.

 

La imposición de manos es un hecho en el cual una persona pone sus manos sobre el cuerpo de otra persona con un propósito espiritual definido. El acto es acompañado por oración o profecía.

 

EL REGISTRO DEL ANTIGUO TESTAMENTO

 

La imposición de manos en el Antiguo Testamento fue usada para los siguientes propósitos:

 

n       Transmisión de bendiciones espirituales o autoridad al recipiente.  Transmisión significa que algo espiritual fluye del que impone las manos para aquello que lo recibe.

n       Confirmación publica de una bendición espiritual o autoridad ya recibida por Dios por aquello que recibe la imposición de manos.

n       Dedicación a Dios para un ministerio especial.

 

Los tres propósitos pueden ser combinados en un acto de imposición de manos.

 

Tres ejemplos del Antiguo Testamento ilustran los propósitos de la imposición de manos.

 

 

ISRAEL:

 

En Génesis 48 encontramos el primero ejemplo de la imposición de manos para un beneficio espiritual. José trajo a sus dos hijos, Efraín y Manasés, para que su padre los bendijera:

 

“Entonces Israel extendió su diestra, y la puso sobre la cabeza de Efraín, que era el menor, y su siniestra sobre la cabeza de Manasés, colocando así sus manos adrede, aunque Manasés era el primogénito”  (Génesis 48:14).

 

La bendición de Jacob fue transmitida a sus dos nietos con la imposición de manos sobre sus cabezas.

 

LEVITAS:

 

Los levitas fueron ordenados por Dios para servir a la congregación de Israel como líderes espirituales. En esta capacidad, ellos representaban al pueblo delante de Dios.

 

La imposición de manos fue la confirmación por el pueblo de la autoridad del levita delante de Dios:

 

“Y cuando habrás hecho llegar los Levitas delante de Jehová, pondrán los hijos de Israel sus manos sobre los Levitas”  (Números 8:10).

 

MOISÉS:

 

Cuando Moisés se acercaba al final de su ministerio terrenal, él le pidió a Dios que escogiera a un nuevo líder sobre Israel:

 

“Y Jehová dijo a Moisés: Toma a Josué hijo de Nun, varón en el cual hay espíritu, y pondrás tu mano sobre él;  Y ponerlo has delante de Eleazar el sacerdote, y delante de toda la congregación; y le darás órdenes en presencia de ellos. Y pondrás de tu dignidad sobre él, para que toda la congregación de los hijos de Israel le obedezca. Y Moisés hizo como Jehová le había mandado; que tomó a Josué, y le puso delante de Eleazar el sacerdote, y de toda la congregación: Y puso sobre él sus manos, y le dio órdenes, como Jehová había mandado por mano de Moisés” (Números 27:18‑20, 22‑23).

 

Los resultados producidos en Josué al imponerle las manos lo encontramos en Deuteronomio:

 

“Y Josué hijo de Nun fue lleno de espíritu de sabiduría, porque Moisés había puesto sus manos sobre él: y los hijos de Israel le obedecieron, é hicieron como Jehová mandó a Moisés” (Deuteronomio 34:9).

 

El acto de Moisés de imponer las manos sobre Josué fue importante para Josué personalmente pero también para la congregación de Israel.

 

Con este acto Moisés transmitió a Josué una medida de la sabiduría y honor espiritual que él mismo había recibido de Dios. Moisés también confirmó delante de Israel que Dios había escogido Josué como el nuevo líder.

 

EL REGISTRO DEL NUEVO TESTAMENTO

 

En el Nuevo Testamento se encuentran cinco propósitos generales acerca de la imposición de manos.

 

SEÑALES SUPERNATURALES:

 

Durante su ministerio terrenal, Jesús practicó la imposición de manos:

 

“Y no pudo hacer allí alguna maravilla; solamente sanó unos pocos enfermos, poniendo sobre ellos las manos” (Marcos 6:5).

 

“Y poniéndose el sol, todos los que tenían enfermos de diversas enfermedades, los traían a él; y él poniendo las manos sobre cada uno de ellos, los sanaba” (Lucas 4:40).

 

“Y puso las manos sobre ella; y luego se enderezó, y glorificaba a Dios”  (Lucas 13:13).

 

En su mensaje final a los discípulos al cerrar su ministerio terrenal, Jesús dijo que señales sobrenaturales iban a acompañar la predicación del evangelio:

 

“Y estas señales seguirán a los que creyeren: En mi nombre echarán fuera demonios; hablaran nuevas lenguas; Quitarán serpientes, y si bebieren cosa mortífera, no les dañará; sobre los enfermos pondrán sus manos, y sanarán” (Marcos 16:17‑18).

 

Estas señales pueden ser reclamadas por todos los creyentes por medio de la fe en el nombre de Jesús.

 

Una de estas señales sobrenaturales fue la imposición de manos por medio de la cual Dios sanaría a los enfermos y obraría otros milagros. Marcos 16:17‑18 confirma que esta practica debía de continuar después del ministerio terrenal de Cristo.

 

La imposición de manos en el nombre de Jesús fue un método para ministrar la sanidad física al enfermo. Con la imposición de manos se transmite el poder sobrenatural de Dios para sanar el cuerpo de la persona enferma.

 

Con frecuencia la persona enferma puede sentir dentro de su cuerpo el poder de Dios.  En otras ocasiones no se siente ningún poder, pero esto no significa que la sanidad no ocurrirá. La imposición de manos es simplemente un acto de fe y obediencia a la Palabra de Dios. Su efectividad no depende en los sentimientos.

 

El tiempo de esa sanidad varia. Algunas veces la sanidad se recibe tan pronto como se imponen las manos sobre el enfermo. Otras veces, la sanidad viene gradualmente (Marcos 8:22‑25).

 

La persona buscando sanidad debe continuar ejerciendo fe hasta que la sanidad sea completa. Es importante instruir a los que buscan la sanidad por medio de la imposición de manos acerca de la importancia de mantener la fe hasta que la sanidad es completa.

 

El libro de Hechos registra como Dios usó la practica de la imposición de manos por los creyentes para obrar sanidades milagrosas y otras señales sobrenaturales para confirmar su Palabra.

 

“Con todo eso se detuvieron allí mucho tiempo, confiados en el Señor, el cual daba testimonio a la palabra de su gracia, dando que señales y milagros fuesen hechos por las manos de ellos” (Hechos 14:3).

 

“Y por las manos de los apóstoles eran hechos muchos milagros y prodigios en el pueblo; y estaban todos unánimes en el pórtico de Salomón” (Hechos 5:12).

 

“Ananías entonces fue, y entró en la casa, y poniéndole las manos encima, dijo: Saulo hermano, el Señor Jesús, que te apareció en el camino por donde venías, me ha enviado para que recibas la vista y seas lleno de Espíritu Santo”  (Hechos 9:17).

 

“Y hacía Dios singulares maravillas por manos de Pablo” (Hechos 19:11).

 

“Y aconteció que el padre de Publio estaba en cama, enfermo de fiebres y de disentería: al cual Pablo entró, y después de haber orado, le puso las manos encima, y le sanó”  (Hechos 28:8).

 

BAUTISMO DEL ESPÍRITU SANTO:

 

Otro propósito de la imposición de manos es ayudar a los que buscan el bautismo del Espíritu Santo.

 

Hay cinco ejemplos registrados en el libro de Hechos de cómo las personas recibieron el bautismo en el Espíritu Santo.

 

El primer ejemplo es el de los discípulos en el aposento alto en Jerusalén en el día de Pentecostés.  La historia es registrada en Hechos 2:1‑4.

 

Los otros ejemplos son los nuevos convertidos en Samaria (Hechos 8:14‑20), Saulo de Tarso (Hechos 9:17), Cornelio y su familia (Hechos 10:44‑46), y los discípulos en Éfeso (Hechos 19:1‑6).

 

En tres de estos ejemplos, los que buscaban el bautismo del Espíritu Santo fueron ministrados por otros creyentes por medio de la imposición de manos:

 

n       Hechos 8:18 señala que "por medio de la imposición de manos de los apóstoles el Espíritu Santo fue dado."

n       En Damasco, Ananías puso sus manos sobre Pablo para que pudiera recobrar su vista y ser lleno del espíritu Santo.

n       En Éfeso, los discípulos a quienes Pablo ministró recibieron el Espíritu Santo después de que pablo puso las manos sobre ellos.

 

Esta no es la única manera en que las personas reciben el bautismo del Espíritu Santo.  En el aposento alto en Jerusalén y en la casa de Cornelio, la gente recibió la experiencia sin que nadie impusiera sus manos sobre ellos.

 

Pero sobre la base del ejemplo bíblico, para los que buscan el bautismo en el Espíritu Santo, el ser ministrado por otros con la imposición de manos es bíblico.

 

IMPARTIR DONES ESPIRITUALES:

 

Otro propósito de la imposición de manos es impartir dones espirituales. Pablo escribió a Timoteo:

 

“No descuides el don que está en ti, que te es dado por profecía con la imposición de las manos del presbiterio” (1 Timoteo 4:14).

 

Pablo se refiere de nuevo a la experiencia espiritual de Timoteo:

 

“Por lo cual te aconsejo que despiertes el don de Dios, que está en ti por la imposición de mis manos” (2 Timoteo 1:6).

 

La imposición de manos fue combinada con el don de profecía para dirigir, animar, y fortalecer a Timoteo en el cumplimiento de su ministerio.

 

COMISIONAR A OBREROS CRISTIANOS:

 

Otro propósito para la imposición de manos es para comisionar obreros cristianos de una iglesia local. Comisionar significa autorizar, delegar, o enviar con una misión.

 

Cuando los líderes espirituales estaban esperando delante del Señor en Antioquia:

 

“Había entonces en la iglesia que estaba en Antioquía, profetas y doctores: Bernabé, y Simón el que se llamaba Niger, y Lucio Cireneo, y Manaén, que había sido criado con Herodes el tetrarca, y Saulo. Ministrando pues éstos al Señor, y ayunando, dijo el Espíritu Santo: Apartadme a Bernabé y a Saulo para la obra para la cual los he llamado. Entonces habiendo ayunado y orado, y puesto las manos encima de ellos, los despidieron. Y ellos, enviados así por el Espíritu Santo, descendieron a Seleucia: y de allí navegaron a Chipre” (Hechos 13:1‑4).                                             

 

La Biblia indica que Dios ya había hablado a Pablo y Bernabé en privado acerca de la obra que Él quería que ellos hiciesen antes de anunciar a los líderes de la iglesia. Las palabras habladas públicamente fueron una confirmación del llamamiento que Pablo y Bernabé ya habían recibido.

 

Los líderes no enviaron a Pablo y a Bernabé a su misión inmediatamente. Ellos dedicaron un cierto tiempo para ayunar y orar. El envío de estos dos hombres fue completo al imponer los líderes de la iglesias sus manos sobre ellos.

 

Pablo también impuso sus manos sobre Timoteo para comisionarlo a su ministerio.

 

“Por lo cual te aconsejo que despiertes el don de Dios, que está en ti por la imposición de mis manos” (2 Timoteo 1:6).

 

La practica de imposición de manos para comisionar a obreros cristianos no fue solo para los misioneros y ministros.

 

La selección de los primeros diáconos (Hechos 6:1‑6) fue acompañada por la imposición de manos:

 

“A estos presentaron delante de los apóstoles, los cuales orando les pusieron las manos encima”  (Hechos 6:6).

 

El oficio de estos hombres seleccionados en la iglesia de Jerusalén llegó a ser conocido por el titulo de diacono. Su selección fue confirmada con la imposición de manos de los líderes de la iglesia.

 

El procedimiento para seleccionar los diáconos es delineado en Hechos 6:3‑6. Los apóstoles delegaron a la congregación la responsabilidad para escoger entre sus varones los que debían ejercer este oficio.

 

Estos hombres fueron traídos delante de los apóstoles, que oraron por ellos y les impusieron las manos. Con este acto los apóstoles mostraron que aceptaban a estos hombres como capacitados para ejercer el oficio de diacono. Ellos fueron dedicados a Dios para la tarea que habían sido escogidos y les transmitieron una medida de su propia sabiduría espiritual necesaria para ese trabajo.

 

DEDICACIÓN DE INFANTES:

 

No es bíblico bautizar infantes, porque ellos no pueden arrepentirse o creer, pues estos  cuales son los requisitos para el bautismo.

 

Pero por medio de la imposición de manos, los infantes pueden ser dedicados y puestos bajo la protección, guiaza y bendición de Dios:

 

“Y tomándolos en los brazos, poniendo las manos sobre ellos, los bendecía” (Marcos 10:16).

 

UNA ADVERTENCIA ESPECIAL

 

El Nuevo Testamento provee una palabra de advertencia con relación a la imposición de manos:

 

“No impongas de ligero las manos a ninguno, ni comuniques en pecados ajenos: consérvate en limpieza” (1 Timoteo 5:22).

 

Porque un acto de transmisión ocurre cuando usted impone las manos sobre alguien o alguien impone las manos sobre usted, es sabio ser cauteloso al usar esta práctica. Si la persona que impone las manos no está cualificada espiritualmente, esa práctica no será efectiva.

 

La Biblia es específica acerca de aquello que está cualificado para imponer las manos sobre otro para impartir un beneficio espiritual:

 

CREYENTES:

 

Los creyentes pueden imponer sus manos sobre otros:

“Y estas señales seguirán a los que creyeren: En mi nombre echarán fuera demonios; hablaran nuevas lenguas; Quitarán serpientes, y si bebieren cosa mortífera, no les dañará; sobre los enfermos pondrán sus manos, y sanarán”  (Marcos 16:17‑18).

 

Las calificaciones del los verdaderos creyentes ya han sido discutidas en los capítulos previos al examinar los principios fundamentales de arrepentimiento de obras muertas y fe hacia Dios.

 

APÓSTOLES Y DISCÍPULOS:

 

“Y como vio Simón que por la imposición de las manos de los apóstoles se daba el Espíritu Santo, les ofreció dinero”  (Hechos 8:18).

 

“Ananías entonces fue, y entró en la casa, y poniéndole las manos encima, dijo: Saulo hermano, el Señor Jesús, que te apareció en el camino por donde venías, me ha enviado para que recibas la vista y seas lleno de Espíritu Santo”  (Hechos 9:17).

 

Los apóstoles y discípulos eran hombres escogidos y ungidos de Dios. Ellos eran creyentes maduros y ejemplos de liderazgo cualificado.

 

MIEMBROS DEL PRESBITERIO:

 

“...la imposición de manos del presbiterio” (1 Timoteo 4:14).

 

El alto criterio puesto para los presbíteros, también conocidos como ancianos, está registrado en 1 Timoteo 3:1‑7 y Tito 1:6‑9.

 

 

SUMARIO

 

Los cinco propósitos de la imposición de manos en el Nuevo Testamento son:

 

n       Señales sobrenaturales

n       Bautismo del Espíritu Santo

n       Impartir dones espirituales

n       Comisionar obreros cristianos

n       Dedicación de infantes

 

Una comprensión del principio fundamental de la imposición de manos es importante porque Jesús indicó que la practica era parte del ministerio de la iglesia.

 

La imposición de manos es una práctica espiritual que hace falta en muchas iglesias en nuestros tiempos.  Pero...

 

n       Considere el impacto en la propagación del evangelio si todo creyente fuera efectivo en la imposición de manos para la sanidad y los milagros.

n       Considere el impacto en la propagación del evangelio si los dones espirituales fueran impartidos y los obreros cristianos fueran comisionados regularmente por medio de la imposición de manos.

 

PRUEBA PERSONAL

 

1. Dé tres ejemplos de imposición de manos del Antiguo Testamento.

_______________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________

 

2. Enumere los cinco propósitos de la imposición de manos revelados en el Nuevo Testamento:

______________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________

 

3. Escribe el versículo llave de memoria:

_______________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________

 

4. Dé una referencia bíblica que confirma que la imposición de manos debía continuar después del retorno de Jesús al cielo: _________________________

 

5. Defina la "imposición de manos."

___________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________­­­____________

 

6. ¿Quién está calificado para practicar la imposición de manos según la Biblia?

_______________________, ______________________  y ____________________

 

7. Si la expresión es VERDAD escribe V en el espacio. Si la expresión es FALSA escribe F.

 

a. _____ Si no hay un sentimiento de poder experimentado cuando la imposición de manos es practicada, entonces no es efectiva.

 

b. _____ La imposición de manos puede ser usada para comisionar a los obreros cristianos.

 

c. _____  La Biblia enseña que cualquier uno es cualificado para imponer las manos.

 

d. _____ La imposición de manos es la única manera en que un cristiano puede recibir el bautismo del Espíritu Santo.

 

e. _____  Los dones espirituales pueden ser impartidos con la imposición de manos.

 

f. _____  La imposición de manos no debe ser usada con los infantes porque ellos no la entienden.

 

(Las respuestas se encuentran al final del último capítulo de este manual).

 

PARA ESTUDIO ADICIONAL

 

Estudie los milagros operados por Jesús durante su ministerio terrenal. Observa cómo y cuando Él usó la imposición de manos para impartir bendiciones espirituales.

 

TRAYENDO LOS MUERTOS A LA VIDA:

 

La hija de Jairo:        Mateo 9:18‑19, 23‑25

El hijo de la viuda:    Lucas 7:11‑15

Lázaro:                   Juan 11:1‑44

 

SANIDAD:

 

Leproso                                      Mateo 8:2‑3

Siervo del centurión                      Mateo 8:5‑13

Suegra de Pedro                          Mateo 8:14‑15

Gadarenos                                  Mateo 8:28‑34

Hombre paralítico                         Mateo 9:2‑7

Mujer con flujo de sangre              Mateo 9:20‑22

Hombres ciegos                           Mateo 9:27‑31

Hombre mudo y poseído                 Mateo 9:32‑33

Hombre con la mano seca              Mateo 12:10‑13

Ciego, mudo y poseído                  Mateo 12:22

Hija de la mujer cananea               Mateo 15:21‑28

Muchacho con epilepsia                 Mateo 17:14‑18

Hombres ciegos                           Mateo 20:29‑34